miércoles, 5 de octubre de 2016

Cronopiando | Los Tres Tiempos del PSOE

Nos han hecho llegar este delicioso Cronopiando por correo electrónico:

Los tres tiempos del PSOE

Koldo Campos Sagaseta

Primero dejó de  ser obrero. El clandestino Isidoro ya fungía de presidente González y “La  Internacional” pasó a ser un recuerdo; la república un sueño prescrito; y el  derecho a la autodeterminación de los pueblos, una mala palabra. Las chaquetas  de pana con coderas de cuero se transformaron en trajes de lino con corbatas de  seda, las 50 razones para abandonar la OTAN en otras tantas razones para  presidirla y el “no a la guerra” adecuaba sus principios en bélicas aventuras en  Iraq y los Balcanes. Se cerraba la oficina saharaui en Madrid y se abrían  cuentas secretas en Suiza. Cuba pasaba a ser una pesadilla; Pinochet un exceso  inoportuno y el imperialismo un concepto desfasado.

Después dejó de ser  socialista. El presidente González ya fungía de Señor X. El “estado de derecho  también se defendía desde las cloacas” porque “lo mismo daba que el gato fuera  blanco o negro, lo que importaba era que cazara ratones”. Los residuos de  vergüenza que quedaban eran blanqueados en cal viva y a nombre del progreso que  mentían se recortaban libertades y derechos.

Ahora tampoco es un partido. Si  acaso un tumulto de varones y sultanas, un penoso revoltillo de tarjetas,  mordidas y ambiciones.

El PSOE ya es solo una... cofradía. Eso sí,  española.






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