viernes, 16 de septiembre de 2016

Insumisión Contra la Cleptocracia

Nosotros lo consideramos Plutocracia, pero va, al final es lo mismo, vivimos en una farsa que solo beneficia a unos cuantos y que los medios de comunicación insisten en vendernos como Democracia.

 Aquí les compartimos esta nota publicada en Deia:

Un insumiso en la mesa electoral del 25-S

Iñaki Pérez de Urrutia dice que sus ideales le llevan a tomar esta decisión y no ocupará su cargo en la mesa
A finales de los setenta o principios de lo ochenta -relataba ayer Antonio Escalante- si alguien decía que se podía acabar con la mili se le reían a carcajadas. En diez años se le dio la vuelta a aquello”. Escalante, miembro del colectivo Des-censo electoral/Intsumisio elektorala!, explicaba con estas palabras la relevancia del gesto protagonizado por el gasteiztarra sentado a su vera, Iñaki Pérez de Urrutia, convocado a una mesa electoral del barrio de Ariznabarra y que el 25-S se va a quedar en su casa.

“He decidido no participar de este sistema, ni votando ni como cargo en una mesa electoral; mi conciencia y mis ideales me lo impiden. La corrupción del sistema no afecta a sus accidentes, sino a su misma esencia; es decir, es intrínseca a él”. Esta declaración de principios que Iñaki dejó por escrito la verbalizaba ayer asegurando que tuvo muy claro lo que iba a hacer “desde el primer momento”. De hecho, tanto él como Antonio y otras personas forman parte desde hace dos años de Des-censo, y no es la primera vez que este colectivo decide, en Euskadi, desobedecer el mandato de presentarse en un colegio electoral. Sí es la primera vez, en cambio, que deciden hacerse oír para invitar al resto de ciudadanos a hacer visible su causa y sumar a más gente a la misma.

Según explicó Escalante, las 27 personas que en los dos últimos años se han declarados insumisas electorales en el Estado y cuyos casos han trascendido no suponen un problema por sí mismo para la administración electoral, habida cuenta de que estiman que en cada convocatoria estatal hacen novillos, sin alegar motivos de conciencia, unas 50.000 personas, según su estimación “más conservadora”. La cuestión, dijo, es estimular la objeción, y lo ocurrido hace unos días en O Barco de Valdeorras les ha dado un pequeño empujón para lograr su objetivo. Amparo Rodríguez, vecina de esta localidad orensana, esgrimió motivos de conciencia para no presentarse en la mesa dentro de dos domingos y la Junta Electoral admitió la alegación.

La resolución no sienta precedente, aclaró Escalante, no obliga a los demás organismos electorales a actuar de esta manera, pero sí crea antecedente, es decir, otras juntas “pueden agarrarse” a esta decisión para emitir otras similares, y generar así una reacción en cadena.

Iñaki Pérez de Urrutia no ha recibido aún respuesta de su Junta Electoral de Zona, y asume que su plante puede acabar en una condena de tres meses a un año de prisión, pero insiste en que no quiere entrar en el engranaje de lo que entiende es “una cleptocracia”. “Como en la insumisión en la mili”, afirma, se trata de ir “poco a poco”. En aquellos primeros años ochenta, concluía Escalante, “tampoco había un debate público, pero la desafección estaba; ahora es incluso más fácil acabar con esto que con el servicio miltar obligatorio”.






°