viernes, 16 de septiembre de 2016

Socializar el Debate Sobre las Agresiones Sexuales

El reflector está puesto directamente sobre la violencia machista. Mucho se ha luchado en Euskal Herria en contra de esta monserga durante estas fiestas de verano en un arco que va desde la defensa del derecho a las mujeres a participar en los actos conmemorativos hasta la denuncia de las agresiones sexistas sufridas por las mujeres durante los festejos; los incidentes de Iruñea y de Bilbo han servido para puntualizar la necesidad que tiene nuestra sociedad de dejar atrás los patrones de conducta establecidos por el capitalismo patriarcal a través de los modelos educativos y los medios de comunicación.

A nivel europeo ha sido el tema del "burkini" el que ha puesto de manifiesto el desdén con el que se trata a las mujeres en los juegos de poder protagonizados por los hombres.

El asunto también salió a relucir durante los recientes juegos olímpicos en Río.

Desde Catalunya nos llega esta nota publicada en Naiz donde se nos da a conocer la lucha personal por parte de la integrante de la CUP María Rovira al respecto:

La concejala de la CUP en Barcelona María Rovira denuncia una agresión sexual
María Rovira, concejala de la CUP en Barcelona, ha denunciado una agresión sexual sufrida el pasado 1 de setiembre a dos calles de su casa. La regidora catalana ha decidido hacerlo público para «socializar el debate» y remarcar que las agresiones machistas se enmarcan «en un sistema de dominación y de miedo que se ha generado en relación a las mujeres».

La concejala de la CUP en Barcelona María Rovira ha denunciado una agresión sexual sufrida durante la noche del pasado 1 de setiembre, cuando un hombre le atacó por detrás y le realizó tocamientos. Tras forcejear con él, el hombre huyó corriendo.

«Lo perseguí, pero estaba en estado de shock. Entonces me di cuenta de que había sufrido una agresión sexual». Rovira ha decidido hacer pública la denuncia para «socializar el debate» sobre las agresiones machistas, «buscar herramientas para no sentirnos tan vulnerables» y recordar que «no son casos aislados» sino que se enmarcan «en un sistema de dominación y de miedo que se ha generado en relación a las mujeres».

Tras llamar a emergencias, que derivaron el caso a los Mossos d'Esquadra, una patrulla (un hombre y una mujer) acudió a su casa. Les relató los hechos y describió al atacante. Recuerda que el agente señaló que los atacantes «son gente que no están bien de la cabeza». Sin embargo, Rovira recalca que «detrás de estas agresiones está la cultura de la violación y la cosificación de la mujer», mucho más allá de «no estar bien de la cabeza».

A la mañana siguiente interpuso la denuncia en la comisaría y le preguntaron si había intentado robarla. «Me explicaron que un robo con violencia es un delito más grave», cuenta con indignación.

Así, reclama «más coordinación» entrelos grupos feminsitas, el Ayuntamiento y los Mossos para que haya «un flujo de información». «Estoy segura de que volveré a sufrir una agresión machista. Puede que no sea sexual, puede que me silben, pero eso también es acoso».


Recuerden, los agresores sexuales no son rara avis en el panorama sexual de nuestro siglo, al contrario, son el producto más acabado de nuestro sistema.





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