martes, 20 de diciembre de 2016

Luhuso sin Versión Oficial

El Ministerio de Propaganda Borbónico-Franquista ha fallado en esta ocasión con respecto a la cobertura de el operativo represivo en Luhuso que supone en la práctica un obstáculo al proceso de paz abierto en Aiete y al proceso de Desarme, Desmovilización y Reinserción de ETA.

Les compartimos esta nota publicada en Gara:

«Propaganda cínica» que crea un «electroshock» en Ipar Euskal Herria

Un rápido repaso a la prensa francesa sirve para constatar que esta vez la versión oficial sobre la operación de Luhuso no ha sido, de ninguna manera, acríticamente seguida a pie juntillas por los medios de comunicación. Las grandes agencias de información como Reuters o AFP en sus teletipos, titulaban ayer remarcando la «confusión» y el «imbroglio» que ha generado la operación contra ETA, a la que definen como «organización clandestina y separatista vasca».

Se hacían eco de las 4.000 personas que anteayer protestaban en Baiona contra las detenciones, se preguntaban cómo unas personas a las que el ministro de Interior presentó como «malhechores» podían disfrutar de un apoyo tan masivo y eran consideradas como «artesanos de la paz». Y recogían asimismo las impresiones de varios manifestantes y representantes institucionales que participaron en la marcha. «Operación de propaganda», «cinismo del Estado», «¡basta ya!», «muestra que no se enteran de lo que ocurre en Euskal Herria»... eran algunas de las expresiones que podían leerse en diferentes medios impresos o digitales.

«Unidad remarcable»

El diario ”Sud-Ouest”, que presentaba a los arrestados como «cinco personalidades extremadamente conocidas del mundo económico y social vasco», abría con un contundente titular: «Luhuso provoca un electroshock en el País Vasco». Cubría ampliamente la nutrida manifestación de Baiona y daba voz a varios manifestantes, como por ejemplo a Joana, estudiante de un máster en la Universidad de Pau, que acudió a «expresar su enfado», «criticar el inmovilismo de las autoridades» y «remarcar que es la historia de nuestro país la que está en juego».

Por otra parte, los medios pusieron en valor el hecho de que representantes de todo el espectro político –a excepción del FN, sindicatos y movimientos sociales– se unieran en la denuncia. Fue un dato que no pasaron por alto y calificaron de «remarcable».






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