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domingo, 7 de enero de 2018

El Legado de Genaro Egileor

Como ya nos tiene acostumbrados, Iban Gorriti nos hace una entrega más de su infatigable labor periodística orientada a rescatar del olvido a vascas y vascos que dedicaron sus vidas a forjar una Euskal Herria que buscaba diferenciarse de sus vecinos estatales.

Aquí su más reciente entrega vía Noticias de Álava:


Se cumplen 110 años del nacimiento en Galdakao y 55 años del fallecimiento en Venezuela de Genaro Egileor Arostegi, un hombre que formó parte del gabinete de comunicación del lehendakari José Antonio Aguirre

Iban Gorriti

La guerra del 36 en Euskadi tuvo insignes periodistas que trataron de sacar a la luz las sombras de la llegada de los sublevados contra la Segunda República que desembocaría en franquistas y sus aliados internacionales. Como la importante labor llevada a cabo por Esteban Urkiaga Lauaxeta o Cecilia G. de Guilarte, así como la de muchos otros escritores de la época, merece la atención el trabajo de ciencias de la información y el periplo vital de Genaro Egileor (Galdakao, 1908).

Diversas investigaciones le sitúan como una figura a poner en valor también en la actualidad, 110 años después de su nacimiento en Galdakao y 55 después de su fallecimiento en San Juan de los Morros, Venezuela a los precisamente 55 años. Todo ello después de 24 años de exilio, prácticamente la mitad de su vida. Y ahí está su posible mejor denominación: periodista jeltzale del exilio.

Así, el investigador de Kortezubi Gregorio Arrien le define en uno de sus impagables trabajos como notable. “Genaro Egileor, por su parte, era un notable escritor y periodista, que tras la Guerra Civil se exilió primero en Francia y después en Venezuela, donde murió en 1963. Él, junto a Monika Lekunberri, fueron los principales promotores de la conocida asociación cultural Euzkerearen Adiskideak y promotores también de la ikastola del municipio”, tal y como relata Arrien.

Hecha esa introductoria radiografía del galdakoztarra, gracias a Merche Acillona se conoce mejor la trayectoria vital de Genaro Egileor Arostegi. En un trabajo de la profesora de Filología Hispánica de la Universidad de Deusto nos ilustramos con que nació en el seno de una familia euskaldun y originaria de la localidad vizcaina, que está próxima a Bilbao. Hijo de Domingo y Martina, tuvo un total de siete hermanos. “Domingo fue un gudari destacado por su actitud heroica y tenaz al que fusilaría el ejército franquista al negarse a abjurar de sus principios abertzales. El Ayuntamiento de Galdakao le ha recordado y reconocido como vecino dilecto poniendo su nombre a una destacada calle del pueblo, la calle Txomin Egileor”, destaca Acillona.

La guerra internacional del 36 en el Estado español, tras el golpe militar de los sublevados, coge a Egileor en Donostia en unos cursos sobre lenguas minoritarias. Desde allí escribiría sus primeras crónicas, siempre bajo el sobrenombre de Atxerre. “Así será conocido entre sus compañeros de partido entre los que se encuentra el propio lehendakari Aguirre”, subraya Acillona.

Labor en prensa

Para entonces, ya de joven se comprometió con el PNV y con el sindicato ELA. Había escrito en La Tarde. Defensor de las repúblicas, hasta la caída de Bilbao, participó en la elaboración del diario Lan Deya, órgano de prensa de ELA, que celebró su primer ejemplar el 30 de diciembre de 1933, durante la Segunda República. En febrero de 1937, transcurrido apenas medio año de guerra, Egileor pasó a ocupar la dirección del citado rotativo.

Aguirre acabará agradeciendo su fidelidad llamando a trabajar a Egileor en su gabinete de prensa con trabajos en prensa y radio. En la salida del Gobierno vasco a Catalunya, Atxerre viaja junto al presidente vasco. De hecho, reside en Barcelona hasta enero de 1939. La Delegación vasca con la entrada de los franquistas debió partir hacia Francia.

Entre 1936 y 1940 se editaba en Francia el boletín de información Euzko Deya. Escrito en francés, se publicaba en París. El mismo boletín se imprimió en Londres en 1938, en Buenos Aires en mayo de 1939 y en México ya sobre el año 1943. Egileor colaboró en Euzko Enda junto a Barandiaran, en la columna titulada ‘Los vascos en América’, “siendo muy crítico con la colonización española”, según valora Acillona.

El 30 de diciembre de 1939 colaboraba en Euzko Deya de Buenos Aires. El 5 de octubre de 1942 Agirre visitó por primera vez el Centro Vasco de Caracas y Egileor vivió así un primer encuentro con el lehendakari. Este centro fue un hervidero social, político y cultural, donde se creó la primera emisora de Radio Euzkadi. Allí retomó sus anteriores trabajos en la radiocomunicación. “En un ambiente crispado y tras reiteradas alusiones personales a su cargo en la revista Euzkadi y a sus intervenciones radiofónicas, cesó en la dirección, siendo sustituido por Martin de Ugalde”, mantiene la docente.

Retorno a Euskadi

Con todo, en el verano de 1942, había salido Euzkadi, el órgano divulgativo del Centro Vasco de Caracas y fue dirigido por Juan Iturbe (1942), José María Barrenechea (1942), Blas Garate (1943-1945), Eusebio Barriola (1945-1946), José Estornés Lasa (1946), José María Bengoa (1947-1948), Genaro Egileor (1949) y Martín de Ugalde (1949- 1950). A partir de entonces, decidió dedicarse a la familia y los negocios cárnicos y ganaderos que poseía en Venezuela. Contrajo matrimonio en 1957 con Concha de Partearroyo, de familia bilbaína. Tuvieron una hija: Begoña Chiquinquirá.

Trató de retornar a Euskadi y rechazó al mismo tiempo la participación activa en política. Con viajes a Canarias y Bilbao, preparó una vivienda en la capital vizcaina para residir de forma definitiva. Sin embargo, no pudo ser. Un primer infarto en Venezuela le dejó tocado de salud y un segundo le despidió de los suyos y de Euskadi. Falleció en San Juan de los Morros en febrero de 1963. Tenía solo 55 años y había vivido la mitad en el exilio.

Su funeral se celebró al otro lado del Atlántico en una tierra, la venezolana, que además de recibirle con los brazos abiertos en su exilio, le despidió con aprecio, como dan fe las crónicas de la época, a un amante de Euskadi y a un buen comunicador.






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