martes, 3 de mayo de 2005

¿Los Nazis en Euskal Herria?

Este texto ha sido publicado en Gara:

Los neonazis secuestran símbolos vascos

Secuestrar lemas y símbolos del enemigo ideológico se ha convertido en la nueva táctica de los neonazis y de aquellos que los dirigen desde las sombras. En 2002 se inició asimismo el secuestro de símbolos vascos. El rapto tiene lugar en internet, y su objetivo es desprestigiar la cultura vasca. «Gipuzkoa 88», por ejemplo, incluye el «arrano beltza», que Falange sacó a la calle el 17-A en Madrid.

La ikurriña al lado de la bandera nazi; el euskera, lengua de racistas; el lauburu, hermano mellizo de la cruz gamada. Así presentan algunos a Euskal Herria y la cultura vasca. Si algún día abertzales son agredidos en el extranjero por llevar el arrano beltza o el lauburu, o si un lehendakari ve que sus homólogos le cancelan las visitas porque pertenece a un partido cuyo fundador les parece tan racista como Hitler, entonces alguien ha conseguido el objetivo de una campaña que viene funcionando desde 2002, y no sólo en internet.

El secuestro de los símbolos nacionales vascos lo están llevando a cabo supuestos neonazis. Como pretexto utilizan el argumento de que su insignia principal, la cruz gamada, está prohibida, y su uso público, castigado. Por eso quieren sustituir la esvástica por el lauburu.

Para lograr ese objetivo, neonazis se camuflan de euskaldunes, crean páginas y foros en internet, secuestran símbolos abertzales, manipulan textos de autores contemporáneos y testimonios de gudaris... El método no es nuevo y no se limita a Euskal Herria.

En noviembre del año 2004 existían varios foros en servidores situados en la Península Ibérica. A principios del 2005, los operadores trasladaron supresencia a Argentina. En la mudanza virtual se perdieron algunos textos e imágenes manipuladas, como el fotomontaje de Sabino Arana con Hitler. Este traslado ha sido consecuencia de quejas por sus falsificaciones y calumnias.

«Euskal Herria Blanca»

En Sudamérica, nazis supuestos y reales encuentran, gracias a una legislación favorable, los ordenadores que necesitan para su propaganda virtual. Ahí se han establecido «Euskalherria nacionalsocialista», «Alava NS» y «Gipuzkoa 88». El número 88 es una clave nazi. Corresponde a la octava letra del alfabeto, la H. Por lo tanto, 88 es HH y eso significa «Heil Hitler». El foro de Gipuzkoa 88 está cerrado al público. Hay que solicitar una llave a una empresa afincada en Cantabria.

En «Álava NS» se lee: «Si eres vasco y sientes simpatía por el nacional-socialismo, te invitamos a crear tu propia web NS dándole el nombre de tu localidad, por ejemplo Amorebieta NS o Navarra NS. Actualmente estamos en conversaciones con camaradas de Mondragón a los que les gustaría montar Mondragón NS. Aún queda mucho por hacer en la conquista de una Euskal Herria blanca», proclaman.

Estas palabras corresponden con el estilo que estos grupos emplean también en otras lenguas. Álava NS tiene secuestrados el escudo del herrialde y su lema: «En aumento de la justicia y contra los malhechores». Su presentación termina con esta frase: « Si te animas, te recomendamos que te des de alta en www.libreopinion.com, donde no existe censura».

Este dominio está registrado en Buenos Aires a nombre de Alejandro Biondini, jefe del Partido Nuevo Triunfo (PNT). Este conocido nazi argentino estableció en los años 90 contacto estrecho con Günter Deckert, líder del Partido Nacionaldemócrata de Alemania (NPD). Gipuzkoa 88 está también enlazada con el NPD.

La Corte Constitucional alemana se negó a ilegalizar el NPD aludiendo al elevado número de informadores que los servicios secretos mantenían en las distintas direcciones del partido. En otras palabras, donde aparece el NPD, los servicios alemanes y extranjeros están cerca.

El partido ha servido desde 2003 para «dinamitar» los eventos críticos a la política estadounidense. Cuando miles y miles de alemanes protestaron contra la anunciada guerra de Bush, los nazis se colaron en las concentraciones. El efecto provocado fue que los medios informaron sobre su participación, pero no sobre el motivo de estas manifestaciones. A partir de ahí, los pacifistas tuvieron que emplear más tiempo en debatir sobre cómo tratar a los intrusos nazis que en discutir la estrategia a seguir. La misma táctica emplearon neonazis infiltrándose en las manifestaciones contra la reforma social.

Víctimas de ETA y de Schindler

Gipuzkoa 88, que tiene pirateado el arrano beltza, pública sus principios además en euskera, aunque con claros errores que muestran que ésa no es la lengua propia del autor. Lo importante de esa página, con todo, no es el contenido del texto, sino que ella se unen el euskera con el escudo de la CAV y la cruz gamada que ocupa el lugar reservado para Nafarroa. El mensaje que subyace es muy simple: Euskera + Euskadi= Nazis.

Esta formula recoge la propaganda de Aznar contra Euskal Herria. Sobran declaraciones al respecto, por parte de Aznar o del entonces fiscal general del Estado español, Jesús Cardenal, que presentó la demanda de ilegalización contra la izquierda abertzale en el Tribunal Supremo asegurando que el objetivo era «liberar una parte de España del asedio de los nazis de un partido llamado Batasuna». Y basta con recordar la presentación de la lista de las víctimas de ETA utilizando la banda sonora de «La lista de Schindler» en un famoso vídeo oficial.

Tampoco es casualidad que los «nazis vascos» aparecieran en la red en julio y septiembre de 2002, cuando esta estrategia de Aznar estaba en su apogeo. El PP no tenía problema para emplear todo su aparato policial y judicial contra el independentismo, pero sí tenía dificultades a la hora de desprestigiar a las instituciones vascas dominadas por el PNV. Un ataque directo contra la ikurriña, el euskera y Ajuria Enea era contraproducente, tal y como demostraron las elecciones autonómicas del 13 de mayo de 2001.

Por eso al Gobierno del PP le vino muy bien, casi como si se lo hubiera encargado, que «neonazis» hicieran este trabajo sin recurrir a la «guerra sucia», sino pirateando «limpiamente» símbolos puramente vascos como el lauburu, el euskera y la ikurriña. Y esta estrategia empieza a tener reflejo no sólo en la red. La manifestación que celebró Falange Española en Madrid el pasado 17 de abril, justo el día de las elecciones al Parlamento de Gasteiz, incluía el arrano en la pancarta de cabeza, y en ella se veían también lemas en euskara. Fue la imagen más difundida de la marcha, que reunió a miles de personas.


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