jueves, 27 de abril de 2017

La Nueva Generación Gernika

Euskal Herria tiene una deuda histórica muy especial con Inglaterra, la URSS, México y Bélgica. Hace 80 años estas cuatro naciones y el Estado Francés se convertían en sitio de refugio para la infancia vasca que de esta manera fue puesta a prueba de la genocida brutalidad española y sus aliados nazis e italianos fascistas.

Por cierto, a Francesca Friz-Prguda le decimos desde ya que no necesita chantajearnos con el asunto de los niños de la Generación Gernika que para memoria y agradecimiento a los vascos nos basta y sobra.

Pues bien, de una u otra forma parece ser que la sociedad vasca tendrá la oportunidad de corresponder, según nos informa este artículo publicado en el Diario Vasco:


Acnur insta al Parlamento Vasco a no olvidar la solidaridad internacional que se generó tras el bombardeo de Gernika

Gaizka Lasa

Las tres diputaciones vascas junto al Gobierno Vasco buscarán a través de una «experiencia piloto de acogida» dar una respuesta conjunta a menores refugiados en situación de desamparo que se encuentran en Italia y Grecia. Así lo desveló ayer el Ararteko, Manu Lezertua, en el Parlamento Vasco, donde manifestó su «esperanza» en que «las diputaciones forales sean capaces de realizar un nuevo esfuerzo para convertir este proyecto piloto en una realidad».

Fuentes de la dirección de Convivencia y Derechos Humanos de la Diputación Foral de Gipuzkoa reconocen la voluntad de iniciar un proceso de colaboración interinstitucional para analizar, entre otras cosas, la cuestión de los corredores humanitarios. El Ararteko, no obstante, no concretó el número de refugiados que se pudieran ver beneficiados y se limitó a decir que la cifra de menores a los que cada territorio pueda dar cabida «se determinará en las próximas semanas». De momento, el número de menores extranjeros no acompañados acogidos por las tres diputaciones asciende a 305. Miembros de las tres diputaciones y el Gobierno Vasco mantendrán una reunión la semana que viene para analizar esta cuestión.

El Ararteko recordó que España se comprometió a reubicar a 17.337 personas solicitantes de protección internacional antes de septiembre de 2017 y que a finales de enero sólo habían llegado 1.034 personas, 46 de ellas a Euskadi. Calificó de «decepcionantes» estos números y subrayó la voluntad de gobiernos regionales, como el vasco, por impulsar los visados humanitarios.

En la misma sesión de la comisión de Derechos Humanos e Igualdad del Parlamento Vasco, participó la representante de Acnur en España, Francesca Friz-Prguda, quien abogó por «mantener viva» la memoria y el movimiento de solidaridad internacional que permitió tras el bombardeo de Gernika la evacuación de miles de personas, la mayoría niños, a lugares seguros en el extranjero.

1% de las solicitudes

Aseguró que Europa puede evitar esta situación y que España, que en la actualidad recibe poco más del 1% de las solicitudes de asilo de toda la UE, debe jugar un papel importante «como país de protección y acogida».

Destacó que «España debería promover la apertura de vías legales y seguras para la llegada de un mayor numero de refugiados» y también asumir un liderazgo en la protección de la infancia por la vía de la reubicación de menores no acompañados desde Italia y Grecia a través de la apertura de nuevas vías de entrada con visados de estudiantes, becas, etcétera.

Ante la presencia de miembros de los grupos parlamentarios vascos, la representante de Acnur defendió el papel que pueden jugar también las comunidades autónomas y apostó por la colaboración de los gobiernos regionales con el central para planificar la acogida y la integración. Además valoró el «liderazgo» asumido por el Ejecutivo vasco en esta materia.





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