jueves, 24 de julio de 2014

Patrimonio Vasco de la Humanidad

¿La txapela?

¿La pelota?

No, no es por ahí, pero si usted piensa en el Bacalao a la Vizcaína o en las competencias de traineras ya anda usted más cerca.

Para desmayo de tirios y troyanos o de españoles y franceses, la UNESCO concede la denominación de patrimonio universal a una estación ballenera vasca en Canadá, una que según Laurier Turgeon inició desde el siglo XIV y que nos confirma la investigadora Selma Huxley, estuvo en activo hasta el siglo XVI, de acuerdo con este reportaje publicado en Deia:


El patrimonio de los balleneros vascos

La estación ballenera de Red Bay, en Canadá, celebró ayer su designación como Patrimonio Mundial por la Unesco

Oihane Ibanez

La que fuera estación ballenera vasca del siglo XVI en Labrador, Canadá, se ha convertido actualmente en un lugar histórico tras la localización de numerosos restos terrestres y sumergidos en el fondo de sus calas y bahías relacionadas con la caza de estos animales marinos, por parte de arrantzales de diferentes localidades de la costa vasca. Gracias a la investigación de este tema que ha llevado a cabo la londinense Selma Huxley, este territorio ha sido declarado patrimonio de la humanidad.

Los habitantes de Red Bay, localidad ubicada en Labrador/Newfoundlands, y antigua estación ballenera vasca del siglo XVI, celebraron ayer la designación por parte de la Unesco como Patrimonio Mundial. En el acto se colocó una placa en la que se plasma la importancia internacional del lugar en cuanto a su aportación a la cultura e historia canadiense y vasca.

En esta ceremonia estuvieron presentes el senador David Wells, el ministro Sandy Collins y la alcaldesa Wanita Stone, que estuvieron acompañados por la consejera de Medio Ambiente y Política Territorial del Gobierno vasco, Ana Oregi, y del presidente de Unesco Etxea, Ruper Ormaza, quienes proyectaron un conciso vídeo en el que el lehendakari Iñigo Urkullu destacó el trabajo en común que han realizado Labrador y Euskadi en el estudio de su pasado. Red Bay Basque Whaling Station fue inscrita el verano pasado en la Lista del Patrimonio Mundial. “Tengo que reconocer el trabajo sobresaliente de los que se han ofrecido como voluntarios incansablemente durante años para asegurarse de que los restos de la estación ballenera vasca de Red Bay son debidamente reconocidos”, afirmó la alcaldesa Wanita Stone.

El lugar contiene testimonios arqueológicos de la caza de esta especie y de la vida en aquella época de los pescadores vascos. Sin embargo, muchos datos no hubiesen visto la luz si la investigadora Selma Huxley no hubiese aportado sus conocimientos. Huxley nunca imaginó que aquel viaje de negocios en los años 50 al que acompañó a su marido, el arquitecto Brian Barkham, iba a ser el comienzo de una larga andadura por Euskadi.

Investigación en Oñati

La mujer del arquitecto se quedó impresionada con las historias de los arrantzales que atravesaban el Atlántico en busca de ballenas. La curiosidad le pudo y esta investigación le llevó a Oñati, donde vivió durante 20 años, explorando los documentos que contenía el Archivo Histórico de Protocolos de Gipuzkoa, ubicado en esa localidad. Un sin fin de descubrimientos le llevó a Huxley a volver a Canadá para rastrear a fondo el embarcadero de Red Bay. El hallazgo más importante se encontró en el fondo del agua. “Sabíamos que si en la tierra había restos de estos asentamientos, en el mar tenía que haber muchos más”, aclaraba en la celebración. Entre las distintas embarcaciones que habían naufragado por la zona, encontraron la del ballenero vasco nao San Juan que encalló en el antiguo puerto de Buttes (ahora Red Bay) durante una fuerte tormenta a finales del otoño de 1565.

Desde el pasado junio se está llevando a cabo un proyecto para construir una replica de la nao San Juan en el astillero de Ondartxo, en Pasajes San Pedro con motivo de la Capitalidad Cultural de Donostia 2016. 




Veamos, la historia oficial nos indica lo siguiente:


Los europeos llegaron por primera vez al continente americano cuando los vikingos se asentaron brevemente en L'Anse aux Meadows en la isla de Terranova alrededor del año 1000; tras el fracaso de esa colonia, el próximo intento para la exploración del territorio canadiense se realizó en 1497, cuando el navegante italiano Giovanni Caboto (Juan Caboto) exploró la costa atlántica de América del Norte al servicio de Inglaterra. En 1534, Jacques Cartier hizo lo mismo en nombre de Francia. El explorador francés Samuel de Champlain llegó en 1603 y estableció los primeros asentamientos europeos permanentes de la región: Port Royal en 1605 y la ciudad de Quebec en 1608. Entre los colonos franceses de Nueva Francia, los canadiens se asentaron en el Valle de río San Lorenzo, mientras que los acadiens en las provincias marítimas actuales. 


O sea que Giovanni Caboto llegó al área un siglo después que los balleneros vascos y fue hasta 1603 que se habla de asentamientos europeos permanentes, o sea, ya en el siglo XVII.

Para mayor inri, Jamestown fue fundada hasta 1607 y Plymouth hasta 1620, eso en lo que hoy es Estado Unidos.

¿Cómo se borró de la historia la presencia en el área, muy europea, de los vascos durante 200 años? ¿A conveniencia de quién?

¿Por qué no hubo un intento de colonización? ¿Por qué no hubo epidemias?

Por cierto, Colón llegó al continente en 1492, después que los balleneros vascos.

Cuantas preguntas.




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