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miércoles, 21 de agosto de 2019

Vascófobo de la Semana | Enrique Maya

Tal como se tenía pensado, con el retorno de la extrema derecha al gobierno de Iruñea se ha recrudecido el ataque en contra de todos los elementos identitarios vascos y por supuesto que el euskera está en el punto de mira.

Este artículo de Gara nos detalla como es que el naburro Enrique Maya se ha hecho acreedor al nombramiento de vascófobo de la semana:


El alcalde de Iruñea buscó un golpe de efecto lanzando la idea de que ve «demasiadas plazas» en euskara en las escuelas infantiles, pues sabe que eso gusta a su electorado. Pero los movimientos realizados por UPN lo largo del verano van un poco más allá. EH Bildu remunicipalizó el servicio y Navarra Suma ha revocado la consolidación de plazas.

Aritz Intxusta

Durante su último mandato, a Enrique Maya se le quedaron obsoletas en cuanto a seguridad ocho de las doce escuelas municipales. En los cuatro años siguientes, hubo que invertir 2,3 millones de euros para volverlas a poner al día (y faltarían una inversión similar para adaptar a decreto las dos que faltan). Si bien el foco informativo sobre la gestión de EH Bildu en las escuelas de 0-3 años de Iruñea giró en torno a los cambios en política lingüística, el choque de modelos es mucho más profundo.

Navarra Suma ha echado atrás este verano una OPE de 91 plazas para educador de escuelas infantiles. Esta oferta deriva de la apuesta que realizó el anterior gobierno por la gestión directa de estos colegios, que UPN había privatizado y que, antes de la llegada de Joseba Asiron a la Alcaldía, explotaba la empresa Alvagua. Así, en 2016, se remunicipalizó la gestión de Hello Buztintxuri, Hello Rochapea y Hello Azpilagaña.

La decisión de volver a hacer público el servicio fue muy criticada por UPN, que atacó la remunicipalización apelando a que se destruirían puestos de empleo femeninos (obviando la creación de puestos exactamente iguales en cuanto a perfil, aunque más estrictos al exigir nivel de idioma y mejor remunerados ya que se eliminaba el ánimo de lucro).

Este verano, la revocación de las 91 plazas se ha achacado al perfil lingüístico, siempre con el euskara como telón que lo cubre todo. Sin embargo, la realidad final es que, hoy por hoy, NA+ no tiene obligación de sacar de nuevo esas plazas y quizá se hayan perdido. Ese modelo de gestión directa no es su modelo.

Navarra Suma sabe que la polémica en torno a la lengua le ha ido bien y le sirve para hacer piña con su electorado. El lunes, en su visita a Hello Egunsenti al inicio de curso, Maya abrió el melón de una reversión de plazas ofertadas en euskara. Lo hizo en base a su opinión personal de que «no hay tanta demanda» de plazas en este idioma.

La opinión de Maya, no obstante, carece de fundamento alguno. En plena polémica abierta por el cambio de modelo lingüístico en dos escuelas (por el cual, las escuelas infantiles en euskara pasaban de dos a cuatro) se elaboró un estudio sobre las preferencias de los padres. Según este informe independiente, el modelo con mayor desfase entre el «preferido» por los padres y la matriculación efectiva es el de euskara. La matrícula en este modelo se quedó en 26,6% y el índice de preferencia, en el 38,5%. De otra parte, el modelo menos demandado por los padres sería el de castellano (14,8% de matriculación y 16,4% de preferencia). En contraposición, el modelo hegemónico es castellano con inglés.

Por otro lado, cabe recordar que la distribución de los centros educativos según modelos en la ciudad ocupa un lugar destacado en este debate. La cercanía del centro al hogar de las familias de los menores es un criterio que pesa tanto o más que el modelo lingüístico. De ahí que cuando se denunciaba que UPN tenía al euskara estaba arrinconado es que literalmente era así, pues las dos únicas escuelas en este idioma estaban ambas ubicadas en el mismo barrio, en la zona norte de Iruñea. Y en cuanto al número de plazas, UPN ofertaba las mismas que hace 30 años.

La desidia no fue casual

Además de la falta de inversión en los propios centros (el Ayuntamiento llegó a recibir un apercibimiento del Gobierno urgiéndole a cumplir con la legalidad) y las privatizaciones, la falta de apuesta por este servicio público se notó en la falta de modelo pedagógico. Con UPN, las escuelas infantiles carecían de un modelo educativo a seguir y a esto también se le dio la vuelta estos cuatro años. El modelo educativo moderno actual es el fijado por la concejalía de Maider Beloki (basado el las teorías de Loris Malaguzzi). Asimismo, también se dio un paso adelante en los menús de comedor, que han pasado ser «saludables» y basados en productos de cercanía y temporada.

En definitiva, y sin restar importancia al aviso de Maya de eliminar plazas en euskara, la polémica sobre la lengua esconde otro debate estructural y profundo tan importante como el idiomático. Y es el que versa sobre si las escuelas infantiles de Iruñea deben gestionarse de forma pública, con un modelo educativo moderno que compita y supere al de los centros privadas o si, por contra, se prefiere un modelo gestionado por terceros, sin inversión y con aire asistencial para quien no pueda permitirse algo mejor, como el que tenía la ciudad hasta el 2015. Porque los cambios en las escuelas infantiles de Iruñea no solo giraron en torno a modelos lingüísticos.

«Nos encontramos unas escuelas abandonadas. Estaban abandonadas las infraestructuras. Mientras las escuelas públicas se les caían, ellos invertían en los centros Hello que estaban privatizados. Y estaba abandonado el proyecto pedagógico. Cada centro hacía lo que le daba la gana», afirma Beloki, responsable hasta ahora de las escuelas. «Maya vuelve ahora con la misma cantinela, con el euskara, pero el centro que visitó lo remodelamos nosotros», sentencia la concejal.






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