jueves, 8 de agosto de 2019

Cumbre y Contracumbre del G7

El Diario trae a nosotros un reportaje acerca de las draconianas medidas de seguridad que se están tomando en Iparralde por parte del estado francés en preparación a la cumbre del G7.

También nos proporciona algunos detalles acerca de la llamada "contracumbre" a escenificarse en el punto donde se unen Iparralde y Hegoalde: Hendaia e Irun.

A nosotros desde este blog nos gustaría saber si los asistentes a la "contracumbre" estarán enterados que serán huéspedes de una tierra indómita con un pueblo luchando por su autodeterminación.

Nos preguntamos si los "contracumbristas" españoles y franceses, por mencionar algunos, han conceptualizado que el gran capital requiere de estados monolíticos y represivos para poder desarrollar sus estrategias neoliberales. Y nos enfocamos a ellos precisamente porque ahora mismo existen en cárceles de los estados francés y español un total de 248 presos políticos vascos, rehenes de una política de excepción aplicadas en contra de un pueblo rebelde pero a la vez solidario, al que ahora amenazan con criminalizar por atreverse a recibir a los suyos cuando por fin abandonan sus celdas tras largos años de encierro, aislamiento y alejamiento.

¿Sabran que siete jóvenes están en la cárcel por una trifulca de bar y que tres de ellos pronto cumplirán mil días privados de su libertad con la excusa de un tobillo roto?

Esperemos pues que los "contracumbristas" se tomen el tiempo para aprender de las estrategias de lucha y de cooperación mutua de sus anfitriones.

Aquí la información:


La localidad vascofrancesa acoge a finales de agosto la cumbre internacional y las autoridades recomiendan evitar el paso de Irún-Hendaya

Iker Rioja Andueza / Miguel M. Ariztegi

El cartel de fondo amarillo avisa: "Evite paso fronterizo por País Vasco". Repite el mensaje en francés, en inglés y en árabe (pero no en euskara). También se han distribuido folletos. En la muga entre España y Francia de Irún-Hendaya, a las afecciones habituales en el tráfico durante los meses vacacionales y a los controles policiales franceses para evitar la entrada de extranjeros al Hexágono se suma este agosto la celebración en Biarritz, entre el 25 y el 26, de la cumbre del G7, que reunirá en la localidad vascofrancesa a Donald Trump (Estados Unidos), Boris Johnson (Reino Unido), Angela Merkel (Alemania), Justin Trudeau (Canadá), Shizo Abe (Japón), Giuseppe Conte (Italia) y Emmanuel Macron (Francia), además de a las autoridades de la Unión Europea y a Chile como país invitado.

Fuentes policiales adelantan que la seguridad en torno al evento que sentará a los máximos mandatarios mundiales será muy fuerte. Las medidas extraordinarias se empezarán a sentir desde esta misma semana. En el lado español, las Fuerzas de Seguridad del Estado han preparado ya refuerzos para enviar a la zona fronteriza. En agosto se han limitado permisos y vacaciones entre el personal ya destinado en Irún y en otras demarcaciones cercanas. Aunque España ni organiza ni participa en el evento, tendrá que poner recursos propio para su desarrollo. El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, se reunión con las autoridades francesas en Hendaya el pasado mes de julio para perfilar los detalles. París, en la misma línea, también apoyará a su personal ordinario.

Entre las medidas extraordinarias que más llaman la atención son los barracones instalados en el aparcamiento del palacio de Justicia de Baiona, al lado de Biarritz y también a muy pocos kilómetros de la frontera. Son casetas prefabricadas pensadas para agilizar el trabajo ante el previsible incremento de detenidos durante esas fechas, en las que se ha convocado una "contracumbre" por parte de movimientos sociales y antisistema. Así lo explica en Baiona a este periódico una funcionaria que trabaja en el edificio. Oficialmente, el procurador general (fiscal) ha querido matizar que ello no supone que haya instrucciones para incrementar la presión y realizar más controles y arrestos de manera preventiva.

Parte de la "contracumbre" tendrá lugar también en Irún. Allí, junto a la estación de Ficoba, a apenas unos pasos a pie de la frontera con Francia han aparecido pintadas contra el G7. Algunas piden también "libertad de circulación" ante los controles policiales que se prevén. Se espera que la localidad guipuzcoana recibe a miles de personas de todo el mundo. Hay organizados talleres y conferencias y habrá una gran manifestación desde el puente de Santiago hasta suelo francés. En el otro lado, también entra en juego el factor de los chalecos amarillos, que acumulan varios meses de protestas no exentas de incidentes.






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