viernes, 6 de enero de 2017

Iñaki García Koch

Ahora que estamos dedicando algunas publicaciones acerca de la defensa del entorno utilizado para el beneficio comunitario, a quienes recuerdan la gesta por la defensa de Itoiz, les compartimos esta elegía publicada en Facebook:


Manuel Nogueras Corral

Iñaki fue uno de los Solidarios con Itoiz que, mediante un sabotaje audaz en la primavera dichosa de 1996, lograron paralizar durante meses las obras de la macropresa que amenazaba el valle y que, desgraciadamente, terminó realizándose tiempo después. A consecuencia de aquella acción, cumplió una dura condena de prisión que sobrellevó con dignidad y coraje.

Me acabo de enterar de que ha muerto Iñaki García Koch.

Recuerdo la imagen de las rotaflex cortando los cables de la transportadora de hormigón. Recuerdo las chispas saltando en todas direcciones, en todas las televisiones. Recuerdo cómo nos animó aquello. Recuerdo la alegría intensa, el calor brutal de un horizonte de victoria. Nada fue, después, lo mismo.

Me acabo de enterar de que ha muerto Iñaki García Koch.

Cerrando los ojos, sonrío al ver el inmenso cariño, la amistad destilada entre la gente que vivió aquello. Sonrío al ver mis a queridos amigos y amigas con los ojos brillantes contando la acción. Sonrío al evocar la red de afecto con la que se les pudo proteger mientras se supo y se pudo. Sonrío porque no aprendí de ellos otra cosa que no fuera entrega, determinación, grandeza.

Me acabo de enterar de que ha muerto Iñaki García Koch.

No lo conocía personalmente. No hizo, nunca, falta. Nuestros compañeros comunes siempre me hablaron de él con una ternura vibrante que sólo es capaz de despertar la buena gente. Por eso tengo ahora un dolor intenso, por eso prefiero no pensar en nada que tenga que ver con la injusticia inmensa de algunas pérdidas.

Me acabo de enterar de que ha muerto Iñaki García Koch.

Echo mucho de menos el olor de la hierba recién cortada, echo de menos la humedad bajo los robles, la carretera sinuosa al lado del río, Agoitz, Iruñea, mis queridos camaradas. Me he quedado solo, ahora, en casa. No tengo ganas más que de llorar y pelear, maldita sea.

Eskerrik asko, Iñaki, beti gogoan.


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