jueves, 26 de enero de 2017

Misiva de la Tía de Olatz

Con respecto a lo denunciado por Etxerat acerca del delicado estado de salud de Mari Carmen Anza, les compartimos esta misiva de parte de su hermana Arantza, misma que ha sido publicada en Naiz:


Arantza Anza | Tía de Olatz Lasagabaster, presa en Picassent

Kaixo denoi,

Gracias a todos por vuestra ayuda. Todos me preguntáis si necesito algo, no paro de recibir llamadas y mensajes de apoyo.

Ayer [martes] a las 21.15 desconecte 15 minutos el teléfono para poder terminar de cenar, cosa que no debo hacer por si me llaman del hospital. Me acosté con miedo de que me despertase con una llamada pero me han despertado mis reflexiones.

Y lo que realmente necesito en estos momentos y os pido lo hagáis conmigo es gritar más alto que nunca «Dispertsiorik ez! Euskal presoak etxera!»

Porque si no fuera por la dispersión, Olatz, Patxi y Xua [nació el 19 en Valencia], estarían en Euskal Herria, mi hermana Mari Carmen y yo también, mi hermano y sobrino podrían verle, pero estamos a 600 km.

Y desde aquí quiero dar las gracias a todas las personas que han dado y seguís dando a mi hermana ese calor humano que se necesita en los momentos difíciles de la vida [ingresada en el hospital de Valencia el 20 en estado grave]. En especial a todos los de Usurbil que durante estos casi 8 años no habéis dejado de ayudarle. Pensaba encargar unas tortillas y celebrar el viernes con vosotros el nacimiento de Xua, pero tendremos que esperar a que Mari Carmen se ponga bien. Porque voy a hacer todo lo que pueda para que así sea. Los que me conocéis ya sabéis cómo soy, siempre con la verdad y luchando contra las injusticias. Eso me ha hecho sufrir en muchas ocasiones pero me ha dado paz interior.

Después de la concentración del otro día en el Ayuntamiento de Donostia por Sara e Izar, me fui donde el Alcalde que estaba allí con los concejales que bajaron; le tomé el brazo y le mire a los ojos y le pregunté: «¿Vais a hacer algo ahora?» Se quedó perplejo pues no me conoce de nada y me respondió: «¿Algo de qué?» Y le dije: «Sara ha cumplido los tres cuartos de su condena y por ley debería estar en casa. Está con mi sobrina en Valencia y están en shock». Me contestó: «Pienso escribir a Instituciones Penitenciarias porque en todos los casos deberían estar aquí pero eso no está en nuestras manos» y yo le respondí: «Estaba en vuestra mano haber ido a la manifestación del sábado y no lo hicisteis. Ya es hora de que dejemos de dividir. Antes íbamos todos juntos y ahora con los partidos cada uno por su lado, ya es hora de unirnos porque la humanidad está por encima de todo». Y me fui.

Y yo me pregunto sobre todo estos días, ¿dónde hemos guardado los de mi generación aquellas ganas de conseguir un mundo mejor? La mayoría estamos acomodados y aplatanados, mirando hacia otro lado ante este mundo injusto, ante los problemas más cercanos y qué decir ante las guerras y explotación de personas que están lejos. Se nos ha olvidado que muchos de nuestros familiares tuvieron que huir por la guerra y la persecución.

No quiero un mundo así para Xua y su generación. Tenemos voz para levantarla y exigir a los cuatro que manejan el mundo que no queremos ni guerras ni injusticias. Xua no se merece que el odio de algunas personas haga que todavía su padre no haya podido verla [está preso en Alacant] y tenerla en sus brazos. Esas personas con su vida basada en el odio y en cómo hacer daño a otros son dignas de pena.

Espero que los cinco estemos pronto junto con vosotros en Euskal Herria. Bitartean, agur bero bat denoi Valenciatik eta eskerrik asko!





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