jueves, 19 de enero de 2017

Sus Muy Goebbelianos Pies Mojados

La prensa al servicio de la contrarrevolución cubana supo imprimir su estilo a las notas que se generaron a partir de que se diese por terminada la vigencia de la Ley de Ajuste hace unos días.

Aquí les traemos el comentario al respecto publicado en Cubainformacíón:


José Manzaneda

Cubanas y cubanos  dejarán de ser los únicos “refugiados” en el mundo que viajan de vacaciones al país donde, supuestamente, son perseguidos (1). El fin de la política de “pies  secos, pies mojados” de EEUU será también el fin de una gigantesca farsa (2). A  5 de cada 6 personas que, desde La Habana, desean viajar o emigrar a EEUU, se  les deniega la visa. Pero, hasta ahora, a esas mismas personas, si llegaban en  una balsa, se les acogía como “refugiadas”, obteniendo permiso de trabajo,  ayudas sociales y residencia al de un año (3). Mientras – recordemos- 1.200  migrantes de otros países son expulsados de EEUU... cada día (4).

Quien  no vea que esto ha tenido fines propagandísticos para desprestigiar al Gobierno  cubano, está completamente ciego. El Jefe de Misión de la Organización  Internacional para las Migraciones, Roeland de Wilde, caracterizaba la  emigración cubana como netamente económica (5), idéntica a la de Jamaica o El  Salvador, países, por cierto, que tienen mayores porcentajes de emigración a  EEUU que Cuba (6).

Pero, en la prensa corporativa internacional,  no solo están ciegos. Además, aceptan de muy mal grado la victoria del sentido  común.

Estos días, en muchos diarios, seguíamos leyendo términos como  “huir” o “escapar”, para politizan la emigración –económica, repetimos- cubana,  y que jamás se aplican a la de otros países. “Obama suprime los privilegios a los cubanos que huyen de la isla”, era titular de “La Voz de Galicia” (7).

La  República, de Ecuador, titulaba “Obama termina política “pie mojado, pie seco”  que beneficia a cubanos que huyen de Castro” (8).

En un editorial, el  diario español “El Mundo” criticaba duramente a Obama, por haber hecho “uno de  los regalos más esperados por el régimen castrista” (9). Y defendía la política  derogada porque “lo que diferencia a los inmigrantes cubanos de los del resto de  países de la región es que son los únicos que viven en una feroz  dictadura”.

Pero estos medios no solo defendían, mediante burda  propaganda, esta política que ha causado miles de víctimas en el Estrecho de la  Florida (10).

También justificaban el llamado “Cuban Medical Professional  Parole”, igualmente suprimido por Obama. Este programa fue creado en 2006 por  George W. Bush y otorgaba asilo a todo cooperante médico de Cuba (11). Su  objetivo era destruir las misiones de solidaridad sanitaria cubana que existen  en 66 países de Asia, África y América Latina y, de paso, realizar una operación  de robo de cerebros a gran escala (12).

El diario El Mundo definía este  escándalo moral como un “programa refugio para médicos cubanos” (13), y el ABC  lo defendía al “aceptar a médicos cubanos en su huida hacia un futuro más  prometedor” (14).

Pero si el cinismo viene, no ya de Europa, sino  de América Latina, adquiere tintes ridículos. En el diario “El Tiempo” nos  contaban que la emigración cubana es una “válvula de escape de la dramática  situación dentro de la isla” (15). Esto lo dice el mayor periódico de Colombia,  un país en el que, según Unicef, uno de cada diez menores sufre desnutrición  crónica (16) y un millón no asiste a la escuela (17); y donde –según ACNUR- hay  más de 400 mil solicitantes de asilo por persecución política (18). Un ejemplo,  sin duda, frente a la “dramática situación” de Cuba, único país de la región  –por cierto- sin desnutrición infantil y con escolarización al 100 % (19).

En “El Universal”, uno de los grandes diarios de México, leíamos un artículo del profesor Carlos F. Matute González, quien aseguraba que “casi el 18 % de los cubanos viven fuera de su país exiliados o huyendo de la pobreza y la  represión política”, mientras México “se encuentra en un proceso de integración  avanzado en la globalización y vive una intensa pluralidad política, con un  orden jurídico orientado al respeto de los derechos humanos” (20). Lo más grave  no es que sea falsa la cifra de la emigración cubana, que no es el 18 sino el  11,6 %, según datos de la CEPAL (21). Lo alucinante es este intelectual del  sistema presente a México como el modelo de éxito frente a Cuba, cuando, según  UNICEF, más de la mitad de los 40 millones de sus niños, niñas y adolescentes se  encuentran en la pobreza (22) y 3,6 millones trabajan (23).
Quizá el país  petrolero que vive –como nos dice- un “proceso de integración avanzado en la  globalización” tenga algo que aprender de Cuba, un país bloqueado y sin recursos  que, sin embargo, ha logrado erradicar tanto la desnutrición como el trabajo  infantil.

Por otro lado, la alusión al ejemplo de “derechos humanos” en  México, más parece un chiste, en un país donde hay un cuadro sistemático de  “impunidad”, de “tortura y malos tratos” y de “ejecuciones extrajudiciales”, con más de “27.000 personas (...) desaparecidas”, según Amnistía Internacional (24).

Y es que, definitivamente, nos quieren tomar por idiotas.

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Para justificar los privilegios de la emigración cubana, la prensa se moja... hasta los pies

Cubanas y cubanos dejarán de ser los únicos “refugiados” en el mundo que viajan de vacaciones al país donde, supuestamente son perseguidos. El fin de la política de “pies secos, pies mojados” de EEUU será también el fin de una gigantesca farsa. Pero, en la prensa corporativa internacional, no solo están ciegos. Además, aceptan de muy mal grado la victoria del sentido común.





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