miércoles, 9 de mayo de 2018

De la FARC a ETA

Las muestras de solidaridad internacionalista de parte de Sinn Fein y el ERI hacia ETA han sido más que evidentes durante las últimas décadas pero especialmente desde hace seis años tras la Conferencia por la Paz de Donostia, misma que culminó con la Declaración de Aiete.

Ahora, desde una Colombia enfangada en un proceso de paz puesto en peligro constantemente tanto por los sectores más recalcitrantes del gobierno como por los grupos paramilitares adversos a los acuerdos logrados en La Habana, llegan palabras de aliento tras el cierre de ciclo de ETA escenificado hace unos días en Kanbo.

Lean ustedes esta nota publicada por Naiz:


La Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) ha emitido un comunicado en el que «respeta y apoya el trascendental paso» dado por ETA para poner fin a su ciclo. Asimismo, pone en valor «la resistencia y lucha del pueblo vasco por su libertad e independencia».

La FARC ha mostrado su «apoyo y respeto» a la decisión adoptada por ETA de poner fin a su ciclo. Una medida que ha considerado como «un trascendental paso». En un comunicado fechado en el 29 de abril, señala que esperan «mantener los mejores lazos de amistad y cooperación con la organización política que puedan entrar a crear o a fortalecer».

Asimismo, ha querido mostrar su solidaridad a Euskal Herria. «Con nuestros hermanos revolucionarios del mundo, sin importar la distancia física que nos separa, hemos tratado siempre de brindar la más amplia solidaridad en cumplimento del internacionalismo practicante».

Del mismo modo, ha subrayado la «admiración» por «la resistencia y lucha del pueblo vasco por su libertad e independencia». Y no olvida los motivos que llevaron a ETA a optar por la lucha armada. «Condiciones particulares obligaron a ETA a alzarse en armas para hacer valer sus derechos históricos frente a los Estados francés y español», subraya.



Quedamos a la espera de un comunicado similar por parte del EZLN, organización antineoliberal que en su momento reclamase un alto el fuego por parte de ETA en un tono hostil, muy diferente al tono fraterno por parte de los colombianos.






°