miércoles, 21 de febrero de 2018

Vascófobo y Mentiroso

El árbitro andaluz Manuel Sarrión González - nuestro vascófobo de la semana - muy campante llevó a cabo un abierto acto de supremacismo lingüístico en contra del euskera frente a docenas de personas. Ante la tormenta desatada, mintió ante por lo menos un medio de comunicación.

Afortunadamente, según nos informa Deia, quienes vivieron en carne viva dicho ataque a su identidad no se van a quedar callados:


Los presidentes del Idiazabal y el Elgoibar ratifican indignados que les prohibió hablar en euskera

N. Rodríguez/R. Sánchez

Los presidentes del Idiazabal y el Elgoibar, Matías Aranburu y Jon Basurto, comparecieron ayer ante los medios, se reafirmaron en su versión de los hechos y tacharon de mentiroso a Manuel Sarrión, el árbitro de la polémica, que el lunes negó en una entrevista concedida a este periódico que prohibiera hablar euskera a los jugadores y técnicos de ambos equipos.

“No queremos echar más gasolina al fuego, sino apagarlo, pero no podíamos quedarnos callados”, comentaron Aranburu y Basurto, que pasaron a leer un pequeño comunicado conjunto: “Somos dos clubes ejemplares, que impulsamos la deportividad y las buenas formas en el deporte. Nos reafirmamos en lo que dijimos que pasó en Idiazabal. Exigimos que el árbitro, Manuel Sarrión González, se retracte de lo dicho después del partido. No vamos a permitir que manchen nuestro escudo. Trabajamos para que el euskera está en nuestro día a día”.

Aranburu, presente en el partido, negó la versión del árbitro, quien dice que lo único que pidió fue que no se dirigieran a él en euskera: “No es verdad. Le dijo al delegado del equipo que estaba prohibido hablar euskera. Se lo pregunté yo y me dijo que prohibía hablar en euskera, que tenía miedo a que le insultasen. Parecía otra época, me sentí humillado. Su actitud fue chulesca y arrogante. Le pregunté: ¿Cuál es el matiz? ¿Hablar o dirigirnos a ti? Le dije que no era quien para decirnos que no debemos hablar euskera. Me enfrenté a él y tomé la decisión de que el partido se jugase pese a que el corazón me decía que debía suspenderse”.

Jon Basurto también fue claro: “Está mintiendo, está claro. Matías fue testigo directo de la historia. Decimos la verdad porque no tenemos ninguna motivación para generar polémica. No sabíamos ni quién venía a arbitrar. No ganamos nada con esto. Pidiendo disculpas se habría acabado esto, pero ha seguido mintiendo”.

Por su parte Emilio Navas, presidente de los árbitros guipuzcoanos, defiende a ultranza a Sarrión y cree que “ha habido un linchamiento general al árbitro sin haber escuchado su opinión” y no ve ningún impedimento para que siga pitando. Será el comité de competición de la Federación Guipuzcoana quien la próxima semana tome una decisión sobre el árbitro.








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