viernes, 24 de febrero de 2017

Describiendo a los Vasquitos

Ellos se llaman a sí mismos vasco-españoles, nosotros en este blog nos referimos a ellos como vasquitos, así, en diminutivo, por cobardes, mezquinos, comunmente colaboracionistas con el conquistador y en ocasiones hasta traidores a su tierra madre.

Carlos Urquijo, Borja Semper, Fernando Grande-Marlaska, Fernando Savater, Karra Elejalde, Joseba Irazu, Jon Juaristi et al

Les invitamos a leer esta misiva dada a conocer en Noticias de Gipuzkoa:


José Luis Latasa Loizaga

Los así autodenominados son nacionalistas españoles y a la mayoría no les importa ese calificativo y partiendo del título y como concepto afirmo que el agua y el aceite no se pueden mezclar.

En la historia ha habido traidores a su nación que adoptaron nombres más o menos sonoros. Los afrancesados, cuando el dominio napoleónico en España acampaba a sus anchas. En nuestro país han existido y existen unos señores cercanos al poder de los conquistadores que actualmente se autodenominan vascos-españoles.

Los españolizados o castellanizados en el siglo XVI optaron por apuntarse a la invasión de su tierra por tropas castellanas y el Conde de Lerín y muchos beamonteses traicionaron a su Reino.

Y no les importó que al aceptar una nueva identidad, la castellana (hoy denominada española), la que desde su más tierna infancia, se ha asentado sobre pilares de exclusión religiosa, lingüística y cultural (represión y expulsión de árabes y judíos, Santa Inquisición...) anexión militar y sometimiento de los pueblos peninsulares, revueltas comuneras, guerras carlistas, conquista y expolio de numerosos territorios africanos, asiáticos y, sobre todo, americanos.

En este sentido, tienen la osadía de afirmar que son amantes de su nación española y a la vez de “su tierra vasca”. Paradojas de la vida. Para ellos sus conquistas fueron anexiones amistosas, la Navarra Marítima y la Alta, y refiriéndose a sus antiguas colonias americanas, nuestras tierras hermanas, eso sí, desde la Madre Patria.

Su léxico está muy estudiado. Cuando hay noticias agradables de personajes o colectivos vascos por el mundo, el calificativo de español se antepone en el titular. Si en cambio es de signo contrario, el de vasco aparece con letras grandes. Todo lo que suene a nacionalismo se mete en la bolsa de terrorismo.

“Nosotros los demócratas”. “En el País Vasco y en el resto de España”. “El santo español, San Francisco Javier”. “Navarra foral y española” y de vez en cuando algún añorante franquista nos recuerda lo de “las españolísimas provincias vascongadas”.





°