viernes, 22 de julio de 2016

Pikachu a la Conquista de Euskal Herria

Queramos o no, Euskal Herria forma parte del concierto mundial y este ha apostado por la globalización a pesar de que nosotros trabajemos en pos del internacionalismo solidario y humanista.

Aclarado lo anterior, les compartimos esta nota publicada en Naiz:

Pokémon GO convierte Euskal Herria en tablero de juego, donde el peón es el jugador

En este momento podría haber un Pikachu mirándote. Va en serio. Son miles los seres virtuales que han soltado por Euskal Herria los creadores del juego Pokémon GO. La aplicación se ha convertido en algo más que en la canción del verano. Una gota de agua refrescante más del neoliberalismo que te empuja a hacerte con todo, ¡a hacerte con todos!
Gaizka Azketa
El sueño de muchos jóvenes de que los pokémon corretearan por las calles se ha hecho realidad. En concreto, realidad virtual. Un cóctel adictivo de realidad física, que podemos tocar, pero que poco a poco parece que pierde importancia. Combinado con lo virtual, pero que no por eso deja de ser real. Según Dorleta Agiriano, socióloga zarauztarra, «la vida está convirtiéndose en un juego y la vegasización (emulación de la ciudad de Las Vegas) empieza a ganar la partida».

El juego para móvil Pokémon GO, como explica el spot que ya tiene más de 35 millones de visitas, consiste básicamente en atrapar todos los pokémon virtuales. Estos, según ha confirmado Nintendo a GARA, «aparecen aleatoriamente en lugares concretos siguiendo unos patrones preestablecidos». Para capturarlos, el usuario debe acercarse físicamente al lugar donde se encuentran, obligando al jugador a salir de casa. Por otra parte, las pokeparadas –donde se recogen objetos– y los gimnasios –donde se lucha– marcan las rutas. El juego está centralizado en grandes villas y ciudades, dejando los pequeños pueblos de lado.
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Según Borja (@TheBortz), diseñador gráfico e ilustrador, «este hecho está ayudando a mucha gente a salir de casa y socializarse». Poco a poco, cuenta el joven, «lo que virtualmente somos es parte de cada uno de nosotros». En cambio, para Agiriano, «muchos no son capaces de diferenciar lo real de lo virtual». Subraya, en este sentido, que toda consecuencia afecta al mundo real, y pone en duda que estar pegado a la pantalla de un mundo paralelo ayude realmente a socializarse.

El juego es gratuito, pero ¿a cambio de qué? Por un lado, hay usuarios que pagan dinero real para conseguir mejoras. Pero seguramente, lo verdaderamente valioso para las empresas que están detrás de la aplicación, sean los datos de geolocalización de los millones de jugadores diarios. Pues, cambiando la expresión, no tiene porqué relucir para ser oro. Agiriano destaca la capacidad de movilización por algo inexistente, «creando necesidades artificiales que condicionan y controlan la conducta de la gente». Según la socióloga, «estos mecanismos, si son lúdicos, son más eficientes, y llegan a condicionar el tiempo libre».

Los disparos de un estadounidense a dos jóvenes que cazaban en su jardín, la aparición polémica de un pokémon de tipo gas en el Museo del Holocausto de los EEUU, y la prohibición en el museo de Auschwitz son las primeras noticias que nos está dejando este fenómeno. Proyecto que empezó como una broma de Google Maps el día de los inocentes del año 2014, y ha acabado haciéndose realidad.

Al abordaje

El juego lo ha sacado a flote la empresa independiente Niantic, incubada dentro de Google. El nombre proviene de un barco de la época de la fiebre del oro que ahora se encuentra bajo San Francisco. Levar el ancla le ha ayudado a estrechar lazos con Nintendo y Pokémon Company, lanzando conjuntamente Pokémon GO.

El estadounidense John Hanke, consejero delegado de Niantic, tiene experiencia en cuanto a geolocalización y realidad virtual. Abordó Google Earth y Google Maps, y ya con Niantic lanzó en 2013 la aplicación Ingress, con una lógica parecida a Pokémon GO. «El objetivo de los jugadores era buscar y hackear portales ubicados en las ciudades a través de la realidad virtual. No estamos hechos para sentarnos a oscuras rodeados de aparatos electrónicos», asegura Hanke, en referencia a las gafas de realidad virtual.

Ya son millones las personas que cada día se sumergen en el mundo pokémon. Nintendo, que próximamente lanzará Pokémon GO+, no tiene datos concretos del impacto en Euskal Herria, y no confirma si traducirá el juego al euskera.



De pura ostia nosotros vamos a rebautizar al animalito ese como... Pikatxu!





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