martes, 23 de junio de 2015

¿Independencia con Quién?

Por correo electrónico nos han hecho llegar el enlace a este escrito:


Borroka garaia da!

Está pregunta ya tiene respuesta definitiva. Al menos la mitad de ella. No será posible la independencia con CiU pues CiU acaba de desaparecer recientemente como proyecto político en Catalunya. Convergència i Unió, se ha quedado solo en “Convergencia” tras la ruptura y escisión de Unió. Este dato es tremendamente significativo ya que pone en evidencia entre otras cosas los errores o el oportunismo de una buena parte de la izquierda española al calificar el sentido del proceso soberanista catalán como un proyecto neoliberal. Cuando precisamente la oligarquía española se ha opuesto al proceso soberanista catalán, el neoliberalismo catalán se rompe y cada vez más se minimiza y ha habido un corrimiento hacia la izquierda en toda la sociedad catalana que se ha reflejado en todos los sectores hasta con el ascenso destacado de la izquierda revolucionaria independentista.

Este oportunismo de la izquierda española no ha sido el único. Desde un principio, el proceso soberanista catalán no fue bien interpretado por la mayoría de análisis en Euskal Herria. Que erróneamente pensaron en algunos casos que era debido a una unidad de acción nacida de la nada o el idealismo entre diferentes partidos, o en otros casos creyendo que la sociedad movilizada había forzado esa unidad de acción. Sin embargo, el origen del proceso soberanista catalán se encuentra en la crisis del régimen de 1978, en el avance del movimiento popular catalán los últimos 15 años, y en el tensionamiento producido en las clases sociales tras la crisis económica siendo esta no el causante pero si el catalizador de los movimientos de fondo del proceso soberanista.

Existe un relato que sitúa al proceso soberanista catalán como fruto de la sentencia del Tribunal Constitucional contra el Estatuto de Autonomía en 2010 . Este es el relato que blanquea comportamientos de sumisión en las últimas décadas pero que no se sostiene. La realidad es que el giro de CiU se produce en el 2012 cuando el estado español no disimula ya que pretende intervenir las autonomías y la cota de popularidad de CiU está en sus momentos más bajos. Es en ese momento de debilidad del proyecto e influencia de CiU cuando decide ponerse en la pancarta arrollado por la protesta en ascenso para que no le pase por encima. Es decir, el interés de CiU desde un principio no es el proceso soberanista sino mantener la centralidad política que estaba perdiendo. Y el propio desarrollo del proceso soberanista, pese a los intentos constantes por parte de CiU para ralentizarlo, sabotearlo por ejemplo cambiando la caracterización del 9-N por una simbólica, o buscando unidades transversales electorales para mantener su modelo de control que afortunadamente están siendo rechazadas es lo que ha traído la ruptura de CiU. Siendo está la primera ruptura, y no será la última, si avanza el proceso soberanista decididamente hacia la ruptura mientras la sociedad catalana sigue escorándose hacia la izquierda y se va asentando un proyecto social contrario al neoliberalismo como gasolina para que avance el proceso catalán.

Euskal Herria podríamos decir que en estos momentos es el espejo inverso de Catalunya en muchos apartados. Los últimos años han servido para que la burguesía vasca se atrinchere e incluso avance y se recomponga mientras que el independentismo de izquierda en todos los frentes ha ido perdiendo fuelle. Incluso en el electoral, donde desde el 2011 al 2015 se han llegado a perder 75.000 votos a no ser que se quiera hacer trampas al solitario y no se contabilice a Aralar de repente en el 2015, cuando la mayoría de la pérdida no ha sido hacia la derecha del PNV , ya que el PNV ha aumentado de la derecha española, sino que ha sido hacia la izquierda y significativamente a la abstención y fruto del desencanto. Este atrincheramiento y su centralidad regalada (y ganada a pulso) del PNV ha bloqueado cualquier amago de proceso soberanista. . Durante cuatro años, gran parte de la estrategia a nivel nacional de la izquierda abertzale ha girado en torno a seducir al PNV causando el desencanto de buena parte de la base social de izquierdas y abertzale e impidiendo nuevos horizontes de acumulación por la izquierda cuando las condiciones eran óptimas para ello. Mientras tanto, el PNV sabiamente se ha dedicado a asediar y atacar a su enemigo de clase: La izquierda abertzale. Aumentando con ello horizontes de acumulación por la derecha.

Al contrario que CiU el PNV no se encuentra en ninguna tesitura cercana a la división pues el pensamiento Ardanza o Imaz es plenamente hegemónico con los Egibar de escuderos. Y además les está dando réditos. No se puede decir lo mismo de la izquierda abertzale. Es decir, el proceso soberanista catalán ha creado contradicciones suficientes como para quebrar a CiU y el no proceso vasco las está creando en el independentismo y en el socialismo.

En el fondo del asunto, la clave principal reside que no se ha realizado análisis de clase alguno ya que de haberlo hecho resulta evidente que el vector principal de acumulación y de punta de lanza en el contexto vasco y al calor de la crisis capitalista y de régimen español no se encuentra en los acuerdos con el PNV ni en la seducción de sus bases abducidas, que sería algo así como convencer a alguien del Athletic que se haga de la Real, sino en la clase trabajadora vasca y su unidad de intereses objetivos. Algo que no solo se circunscribe al contexto actual sino que es histórico. La defensa activa de la autodeterminación e incluso del independentismo vasco en las últimas décadas surge de dos maneras en Euskal Herria, a través de la conciencia de clase que supera el españolismo y a través de la separación de los intereses de clase del PNV. Y podemos empezar con EAE-ANV, podemos seguir con ETA, con el MLNV, y hasta con ELA o EA. El independentismo en Euskal Herria viene del desprendimiento de la esfera de influencia de clase burguesa del PNV (la toma de conciencia de clase en diferentes niveles) y de la esfera del españolismo. Ese desprendimiento de la esfera de influencia burguesa del PNV y ese desprendimiento de la esfera de influencia españolista en estos momentos de crisis se acentúan. Como no ha existido una estrategia que visualice esto, no visualizamos un proceso soberanista y hasta el momento se ha perdido una oportunidad de oro.

La clave reside entonces en empezar a visualizarlo y que la pregunta ¿Cómo atraer a las bases del PNV? o ¿Cómo atraer al PNV? desaparezcan definitivamente de la escena y 100 años han sido más que suficientes como para no seguir jodiéndola de la misma manera . Alguien bajo la esfera del PNV solo se acercará al independentismo si asimila que sus intereses de clase no concuerdan con los del PNV.

La pregunta clave a hacer es la siguiente: ¿Cómo hacer que el pueblo trabajador vasco, el cual tiene los mismos intereses objetivos, se conviertan en subjetivos, y de pasos hacia la independencia y el socialismo, ¿Cómo hacer que eso se traduzca en un proceso soberanista y en uno constituyente?. Y una de la respuestas evidentes es que eso no se hace desde el BEC ni desde los balcones del Carlton, sino desde la calle y con las grúas de la ría de fondo o desde cualquier escenario de precariedad existente. Es decir, haciendo que la agenda social camine junto a la agenda nacional, de esa fusión nacerá la ruptura con los estados y contra el neoliberalismo. No es ninguna formula mágica ni ningún misterio. Es algo que ya se sabía y que ha quedado ocultado. Lo que ocurre que este proceso no es idealista ni se consigue solo con “buenas ideas”sino que es un proceso material que necesita desplegar una lucha de clases con tensión incluida en el interior de la sociedad vasca. Una estrategia revolucionaria de confrontación basada en el poder popular con la brújula puesta en la emancipación de la clase trabajadora vasca, un camino que está por (re)construir, una unidad popular no autocentrada en el partidismo, ni en el institucionalismo ni en la endogamia, y una red de redes política, social y sindical con diferentes niveles y perspectivas que aúne esfuerzos siempre teniendo como brújula el interes de la mayoría de la sociedad, la clase trabajadora. Centrados los esfuerzos ahí, lo demás tenderá a caer por su propio peso.

Por lo tanto, muchas veces se dice que la burguesía o la pequeña burguesía nacional se pueden ver arrastradas hacia la liberación nacional por la clase trabajadora pero tantas o más ocurre justo al revés. Y eso es algo que está pasando aquí, estamos siendo arrastrados a la aceptación de lo que hay. Y eso es debido a que Euskal Herria es parte de occidente y esa burguesía es clase explotadora con sus intereses cubiertos sin necesidad de liberación nacional.

El PNV o sus bases tal como las conocemos no van a ser partes del proceso de independencia. El PNV, o partes del PNV lo serán de serlas cuando no exista la pregunta de cómo seducirlas y el foco siga estando en el ámbito del PNV, sino en la clase trabajadora vasca y consciente de su propia fuerza y en oposición firme a los intereses de clase del PNV abra camino.

De no entender esta posición seguiremos dando pasos en la asimilación de Euskal Herria , el PNV seguirá cómodo y la clase trabajadora se fraccionará mas aun, con consecuencias en la propia izquierda abertzale. Es decir, Euskal Herria seguirá en segundo plano y no siendo un problema para los estados, mientras el mundo sigue dando vueltas y las clases populares se van organizando por muchas partes de ese mundo para combatir al monstruo. Algo en lo que eramos expertos y en estas condiciones objetivas el perder nuestra rebeldía histórica no nos va a ayudar en nada. Pese a ello, recuperémosla, dicen que el diablo es más listo por viejo que por diablo, sabemos muchas cosas que antes no las sabíamos, el viento soplará a nuestro favor, estamos a tiempo de cambiar la historia en nuestro país.





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