lunes, 15 de junio de 2015

40 Años Peleando por Cambiar

Traemos a ustedes este resumen de los acomodos postelectorales por cortesía de Gara:


Lizarra y Tafalla, dos enclaves navarros con gran carga simbólica en Euskal Herria, son ejemplo del vuelco político y de la tremenda felicidad de la gente que ha peleado muchos años para lograrlo.

Maider Iantzi

Para el alcalde de Tafalla, Arturo Goldarazena (EH Bildu), el sábado fue más fácil que la noche electoral, cuando «de repente» vieron que prácticamente tenían la Alcaldía. El día en que tomó la makila le vinieron a la cabeza muchos recuerdos. «Me acordé muchísimo de la gente que llevaba 40 años peleando por cambiar y por que en Tafalla hubiera un Ayuntamiento abertzale. Las emociones estaban a flor de piel, vimos cómo la gente se emocionaba al ver que era realidad aquello que antes se veía complicado». Esa emoción se mezclaba con sentimientos de satisfacción, orgullo, responsabilidad e ilusión.

En Tafalla gobernó en 1979 una agrupación popular y desde entonces siempre han conocido la alternancia de UPN con el PSN alguna vez. Tampoco nadie había obtenido 2.400 votos y ocho concejales como lo ha hecho ahora la coalición.

Arturo Goldarazena es músico y profesor y se introdujo en la política hace cinco años. Junto con los compañeros de la nueva corporación municipal, el sábado declaró que tenemos una lengua milenaria que es tan nuestra como la jota. El acto comenzó con un aurresku y terminó con una jota. «Quisimos darle ese simbolismo para que la gente sepa que cabemos todos. Fue bonito, la gente salió muy contenta».

El nuevo alcalde, que se compromete a intentar hablar euskara en estos cuatro años, ya tiene la mirada puesta en 2019 porque sabe que tienen que hacer las cosas muy bien para no defraudar y para que esto no sea flor de un día.

«Pero ahora nos merecemos disfrutar. La gente tiene ganas de estar contenta, de salir y celebrar. Luego, si lo hacen mal, como les dijo el militante anarquista Lucio Urtubia en el mitin: «Patada en los cojones».

Testigo de Fortunato Agirre

El alcalde de Lizarra, Koldo Leoz (EH Bildu), también es nuevo en la política. El exfutbolista empezó hace cuatro años, cuando trabajaba en cuestiones relacionadas con el deporte.

Es el primer alcalde euskaldun de Lizarra de los últimos 80 años. Fortunato Agirre hablaba euskara, pero desde que lo fusilaron en el 36 no ha habido otro en el Ayuntamiento de este municipio que tiene una gran carga simbólica en Euskal Herria.

En el acto del sábado participaron las hijas de Agirre, Mikele y Mirentxu, y la nieta Estibalitz. Da la casualidad de que las hijas conocían a los padres de Leoz, fallecidos hace 18 años, por lo que para el alcalde de 36 años el momento fue realmente emocionante. «Esa emoción se extendía a todos los presentes, se sentía en el ambiente».

Leoz aparece en las fotos con su hija Mirari en brazos. Protagonista del día, sin querer. «No colgamos fotos suyas en las redes sociales y de la noche a la mañana ¡se ha hecho famosa!».

Ve a la gente ilusionada, esperanzada con el cambio, les paran por la calle, notan el apoyo. El sábado fue «maravilloso, la gente estaba como en éxtasis, pero un éxtasis muy controlado, no dijeron nada en contra de UPN sino que fue un día de celebración. Una chica me comentó que habló con su madre y que decía que esperó 72 años para vivir este momento. La gente necesitaba un día así y la felicidad y la alegría fueron tremendas». Percibe que los votantes de PSN también están contentos, «aunque los concejales no lo demuestren. En definitiva, estamos contentos todos los que no hemos votado a UPN».

Quiere ensalzar al grupo, a todas las personas que trabajan en el proyecto y que han luchado hasta ahora. La alcaldía también es suya. Leoz sabe que sus padres estarían orgullosos. Siempre tiene en la mente cosas de ellos, sobre todo una frase que le decía su madre: «El que quiera peces que se moje el culo». Por eso está donde está.

Arraiz da por hecho que Urtaran formará gobierno con el PSE

El portavoz de EH Bildu y presidente de Sortu, Hasier Arraiz, se mostró ayer convencido de que PNV y PSE alcanzarán un pacto para gobernar en Gasteiz, a pesar de que el PSE no apoyó la candidatura de Gorka Urtaran a la Alcaldía en respuesta al desencuentro en Andoain. El propio Urtaran se mostró ayer dispuesto a ello al señalar que tienen «las puertas abiertas». El PP, sin embargo, advirtió de que lo sucedido «tendrá consecuencias».

Arraiz, que acudió al acto de apertura del Araba Euskaraz, señaló que, con la elección de Joseba Asiron como primer edil de Iruñea, «se abrieron las puertas al cambio político para el conjunto de Euskal Herria».

Apostó por trasladar ese cambio a toda Euskal Herria, aunque reconoció que es «complejo» por el acuerdo suscrito entre PNV y PSE, que calificó de «política vieja».

Las bases de este pacto son, a su juicio, «la voracidad insaciable del PNV, que lo quiere todo», y «la miseria moral del PSE», del que dijo que «fue incapaz de votar contra Maroto por venganza hacia el PNV».

En cualquier caso, Arraiz consideró que el pacto entre PNV y PSE «no está roto». Así, opinó que «por paradójico que parezca, el PNV va a gobernar con un partido que no ha votado a su candidato».

El propio Gorka Urtaran, presente también en el Araba Euskaraz, ratificó estas palabras al señalar que, si el partido de Idoia Mendia quiere, «podemos conformar gobierno desde el mismo lunes», ya que «las puertas están abiertas».

Tampoco el PSE descartó esta posibilidad y aseguró no tener «ningún problema» en hablar con el nuevo alcalde. Fuentes de esta formación confirmaron, como apuntó Urtaran, que las relaciones entre los ediles de ambos partidos son «buenas». «Las relaciones nunca han dejado de ser buenas a todos los niveles, pero una cosa son las relaciones y otra que tú incumplas un pacto. De eso tendrán que hablar», indicaron.

Tras señalar que todavía no han sido citados por Urtaran para mantener un encuentro, el PSE insistió en que no tiene ningún problema en hablar con él, para recordar que hoy habrá reunión de la Ejecutiva del PSE, que analizará lo acontecido el sábado en Andoain, donde el voto en blanco de un concejal del PNV impidió la elección de la aspirante del PSE.

Desde la formación de Javier Maroto, su secretaria general en la CAV, Nerea Llanos, acusó al PNV de apoyarse en EH Bildu «en un acto de desvergüenza política» para desbancar al PP de la Alcaldía de Gasteiz y avisó de que este hecho «tendrá consecuencias».

«El PNV de Ortuzar y de Iñigo Urkulu está dirigido absolutamente por Bildu», dijo, para añadir que la coalición abertzale será la que «va a dirigir el futuro de Vitoria y de Álava».






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