lunes, 16 de abril de 2012

Monarquía Atada y Bien Atada

Con respecto al asuntito del monarca borbónico-franquista y sus veleidades paquidérmicas, les compartimos este par de textos, primero el publicado por los camaradas de Kaos en la Red:


El PPSOE, y otras fuerzas parlamentarias como CiU, respaldan a la monarquía -una institución parasitaria, corrupta y antidemocràtica, instituida por el franquismo y símbolo de la continuidad del poder del capital-- mientras crece su imparable impopularidad tanto en las encuestas como en la calle. El Gobierno que preside Mariano Rajoy se empleó a fondo ayer para intentar -en vano- desactivar la polémica surgida por la cacería del Rey en Botsuana, donde el jefe del Estado sufrió un accidente que ha abierto un debate inusual en la vida política española sobre el papel del Monarca, sus funciones y su sucesión. Rajoy visitó ayer por la mañana al jefe del Estado en el hospital San José de Madrid y a la salida comunicó que don Juan Carlos ya le había convocado para despachar asuntos de Estado el próximo viernes. "Estoy contento de cómo le he visto, está muy animado y pronto estará plenamente recuperado para volver a su actividad habitual", declaró el presidente del Gobierno.
Se trataba de transmitir a la opinión pública una imagen de normalidad institucional. Para ello, la Zarzuela insistió en que el Gobierno estuvo informado en todo momento de la agenda privada del Rey y que funcionaron los sistemas habituales de comunicación entre la Casa Real y el Ejecutivo. Sin embargo, surgió una contradicción respecto a esta versión cuando Carlos Floriano, vicesecretario de organización del PP, declaró que se tuvo conocimiento del viaje del Monarca cuando se informó del accidente. Luego, el dirigente popular matizó sus palabras y remitió a los comunicados de la Zarzuela.
Contribuyó a desdramatizar la situación la visita que realizó por la tarde el príncipe Felipe, vestido de sport, acompañado de la princesa Letizia, y de las infantas Leonor y Sofía, que juguetearon con su abuelo.
En cualquier caso, la controversia acerca de la actividad privada del Rey, de las responsabilidades del jefe del Estado y de la cacería de elefantes provocó reacciones muy críticas de líderes políticos y desató un auténtico terremoto en las redes sociales, animadas no sólo por sectores animalistas, antimonárquicos o republicanos, sino también por conspicuos comentaristas y analistas declaradamente monárquicos. Sin lugar a dudas la intervención más estridente fue la del líder socialista madrileño, Tomás Gómez, que llegó a plantear la conveniencia de que el Rey abdique. A su juicio, "lo sucedido es poco edificante en momentos de crisis" y "ha llegado el momento de que la Casa Real se plantee, en este caso el jefe del Estado, que tiene que elegir entre las obligaciones y las servidumbres de las responsabilidades públicas o una abdicación que le permita disfrutar de una vida diferente". No fue la de Gómez la única voz crítica procedente del Partido Socialista. El diputado Odón Elorza, exalcalde de San Sebastián, opinó que "con la que está cayendo, la imagen del rey Juan Carlos cazando en Botsuana no beneficia a la monarquía" y expresó su convicción de que "tras los perjudiciales acontecimientos de estos meses, están pensando en el relevo real".
No es esta la posición oficial del PSOE, aunque la vicesecretaria general, Elena Valenciano, evitó desautorizar a sus correligionarios. Simplemente no entró en polémica, aunque con algún matiz. "El PSOE -dijo- nunca comenta la agenda privada del Rey ni cuando nos gusta ni cuando no nos gusta y por responsabilidad institucional tampoco lo vamos a hacer ahora".
La cuestión de la responsabilidad institucional estuvo presente en varias reacciones. El líder parlamentario de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, admitió que "las críticas por el viaje a Botsuana son inevitables", pero añadió: "No seré yo, con la que está cayendo y ante la necesidad de presentar una fortaleza conjunta ante el exterior de las instituciones y la economía, quien se dedique a desestabilizar una institución esté o no de acuerdo con ella".
Una actitud la de Duran Lleida voluntariamente diferenciada de la expresada por Josep Rull, secretario de organización de Convergència Democràtica, y por tanto voz autorizada del partido del presidente de la Generalitat: "El viaje del Monarca es una decisión poco afortunada en plena crisis económica, es la antítesis de lo que tiene que ser la actitud ejemplar de los poderes públicos", dijo.
Fuentes oficiosas de la Zarzuela aseguraron que el viaje del Rey a Botsuana respondía a una invitación y que no había supuesto coste alguno.


¿Ahora entienden por qué insistimos que el PP y el PSOE no son mas que una puesta en escena para dotar al franquismo en su versión borbónica de un contumaz maquillaje democrático?

¿Ahora entienden por qué desde este espacio en el ciberespacio hemos denunciado una y otra vez que al estado español lo controla la oligarquía de siempre y que las decisiones se toman desde La Zarzuela, reduciendo al ocupante de La Moncloa a mero vocero de los poderes fácticos españolistas?

Pero bueno, para remate aquí el texto publicado en Izaro News:

¿Juancarlistas?
Juan de Etxano

Mucha gente, sobre todo la dedicada a la política, habrá pasado el fin de semana pensando una respuesta a la pregunta ¿es usted monárquico? Antes salían del apuro, sobre todo los socialistas, con el típico “no soy monárquico, soy juancarlista”. La última pifia del jefe del estado español ha significado una auténtica revolución. El comportamiento de la monarquía estos días ha sido bochornoso. Con un nieto en la clínica, herido con un arma de fuego que él mismo manipulaba, el monarca se fue a cazar elefantes a Botswuana y ella, Sofía, a celebrar la Pascua ortodoxa a su país, a Grecia. Estas cosas se saben por casualidades de la vida pero, ¿cuántas habrán ocultado?
Cuando eran príncipes, Juan Carlos se quería casar con María Gabriela de Saboya y Sofía con el príncipe Harald de Noruega. Pero Franco los casó manu militari y no sólo eso, a él le racionaba los refrescos que tomaba y a ella las conferencias telefónicas a su familia. Y así han pasado los 45 años de matrimonio, nada enamorados, pero comiendo perdices, sobre todo después de la muerte del dictador.
Las redes sociales no han parado el fin de semana. A Juan Carlos le ha salido una elefantiasis social demoledora: sólo lo salvan algunos incombustibles del PP. Los juancarlistas se lo están pensando, a ver cómo va la cosa, y los republicanos se preguntan si después de ésta van a tener la fortuna de disolverse.

Unas cuantas imágenes más de esas que han circulado por las redes sociales:











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