sábado, 5 de marzo de 2016

Euskal Herria y el Barça

Les compartimos este reportaje publicado en La Vanguardia:

El Barça debutó en Euskadi hace 110 años

Un equipo de retales encajó diez goles, una historia que cuenta uno de los jugadores, que ejercía además de periodista

Xavier G. Luque
El Barça visita Eibar por segunda vez en la historia (jugó allí el 14 de marzo del 2015, victoria por 0-2 con goles de Messi) pero la relación del club blaugrana con los equipos vascos viene de mucho más lejos. El primer precedente se sitúa en la final del torneo de Copa de 1902, en la que una selección de Vizcaya venció al Barcelona por 2-1. Pero el choque se jugó en Madrid.

¿Cuándo fue pues el primer partido del Barça en Euskadi? Hay que remontarse a 1906, al 15 de abril, domingo de Resurrección, para hallar este primero y lejanísimo precedente: sucedió hace casi 110 años. Leemos en El Mundo Deportivo del jueves 12 de abril de 1906: “A Bilbao y San Sebastián. Con gusto damos la noticia de que un team del Barcelona F. C. sale mañana para Bilbao, donde jugará un match el domingo próximo, saliendo luego para San Sebastián, donde jugará también el lunes ó martes. Componen el citado team los señores Solá, Morris, Marial, Pineda, Galiardo, Sampere, Comamala, Steinberg, Harris, Forns y el que suscribe, que ofrece mandar detallada cuenta de tan agradable excursión, que ojalá sirva de estímulo y guía para el porvenir, lo cual no hay duda contribuiría en gran manera á realzar nuestro querido deporte”. Y firma la nota, que reproducimos con las normas ortográficas de la época, Alfons Almasqué.
Alfons Almasqué jugó y relató el partido de 1906

¿Quién era este futbolista-periodista? Alfons Almasqué Doménech, que se alineó en la defensa en ese partido, fue colaborador del Mundo Deportivo hasta 1950. Su relación con MD fue intermitente, a causa de su profesión, ya que trabajaba en la firma Nestlé como asesor publicitario. Nacido en Sant Sadurní d’Anoia en 1883, falleció en Vevey (Suiza), el 5 de junio de 1960. Su última aportación periodística se produjo en el Mundial de Brasil, 1950, analizado desde su retiro suizo. Un hermano suyo, Albert, también jugó en el FC Barcelona y fue director de Nestlé en Chile, Bolivia y Cuba, donde le pilló la revolución castrista. Se exilió a Miami, donde murió en 1976.

Lamentablemente, la crónica de nuestro Almasqué de ese partido en Bilbao fue poco gozosa. El Barça sucumbió por 10 goles a 1. El partido se jugó en el campo de Lamiaco (San Mamés no se inauguró hasta 1913) y el Athletic fue muy superior a un bloque azulgrana de circunstancias. El propio Almasqué no jugaba asiduamente desde 1903. Cabe añadir, además, que el viaje hasta Bilbao obligaba a “más de veintidós horas seguidas de tren, ¡y de la Compañía del Norte!”, según se lee en la revista Los Deportes.

Quede constancia del once blaugrana, dispuesto con el esquema 2-3-5 de la época, según los sitúa el diario bilbaino El Nervión en su edición del día siguiente: Solà; Almasqué, Soler; Marial, Quirante, Galiardo; Steinberg, Forns, C. Comamala, Harris y Sampere. Algunos nombres no coinciden con la expedición anunciada por Almasqué en su crónica de vísperas, cosa nada sorprendente en aquellos tiempos.
El partido se jugó en Lamiaco, ya que San Mamés no se inauguró hasta 1913

Según narra El Nervión, se registró “una grandísima expectación” por el partido, que dio comienzo a las cuatro y media de la tarde. El primer gol tardó 20 minutos, pero al descanso ya se llegó con triunfo local por 4-0. “Los delanteros bilbaínos jugaron de un modo formidable”, señala el cronista vasco con orgullo. “Sólo así se concibe el resultado del partido de ayer, contra un team tan respetable como el Barcelona”. El equipo azulgrana era el vigente campeón de Catalunya, destacaban.

¿Y qué dijeron las crónicas? Lo cierto es que MD sólo se publicaba entonces un día a la semana (acababa de nacer, apenas llevaba una decena de ejemplares publicados) y el resumen de la goleada no ve la luz hasta el jueves siguiente, 19 de abril. Y no lo firma el futbolista sino “Soriano”, quien señala: “El equipo del Barcelona empezó desenvolviendo un potente juego, pero sus contrarios también venían con ganas de pegar…” La reseña incluye frases calcadas a la crónica de El Nervión, aunque discrepa en el horario. Según esta versión, el choque comenzó a las 4 de la tarde. Todo era posible en aquellas épocas heroicas del balompié.

El único gol del Barcelona, aquí sí hay coincidencia, lo anotó Sampere, un futbolista que... no pertenecía al club azulgrana. Se trata de Emili Sampere Oliveras (1884-1966), futbolista del Espanyol que reforzó al Barça en aquella expedición. La gira vasca se cerró dos días más tarde ante el San Sebastián Recreation Club (un antecesor de la Real Sociedad), que también venció a los blaugrana, pero por un discreto tres a uno. Y eso que el Barça sólo pudo alinear diez elementos.
El único gol del Barça lo logró Sampere, un futbolista del Espanyol que reforzó a los azulgrana

¿Y qué paso con la crónica prometida por Almasqué? Tras otra semana de espera, el 26 de abril, la tuvieron a su disposición los lectores de El Mundo Deportivo. Y el futbolista-periodista dejó escrito: “Mi deber está en exponer mi opinión sincera, franca, como si hubiera asistido a la expedición como crítico enviado exprofeso, no como jugador sujeto á la tristeza de ciertos recuerdos”. Y desgrana unos detalles muy jugosos que nos ayudan a entender cómo funcionaba aquello del fútbol en 1906.

En primer lugar, descubrimos que los jugadores Quirante y Marial “recibieron carta del Athletic ofreciendo una indemnización de 600 pesetas” para organizar el encuentro. Pero que tuvieron tan sólo tres días para reunir la expedición, “y si reunir 22 jugadores en la Bonanova es un verdadero problema”, o bien “organizar un team nada más que regular para trasladarse a Vilafranca, Sabadell, Terrassa ó a cualquiera de nuestras vecinas ciudades ó villas…” supone un problema gordo... viajar a Bilbao con un equipo de garantías fue, como se vio, tarea imposible.

Y pasó lo que pasó. Añade Almasqué: “10 goals a 1, ¡oh desastre! ¿Hay alguien un poco inteligente en Foot-Ball, que sea capaz de afirmar que pueda obtenerse dicho resultado sobre un team medianamente instruido en las prácticas foot-ballísticas?” Finalmente remata: “¿Cómo sucedió pues el desastre? Por una desgracia inaudita que tiene explicación, pero que por ciertos motivos particulares debo abstenerme de comentar, entró la desmoralización en el bando del Barcelona, y cuando en un partido cualquiera, en el más fuerte y hábil team que imaginarse pueda, reina la desmoralización y desorden, todos los resultados son posibles”.
Almasqué atribuyó a una “desgracia inaudita” la histórica derrota

Almasqué también señala de que tres de los expedicionarios ni siquiera eran futbolistas del Barça. Y deja entrever que las censuras fueron despiadadas: “Ahora, convenientemente instruidos, pueden continuar en sus envidiosas críticas todos estos tercer-teams cuya única habilidad consiste en satirizar la buena voluntad y esfuerzo de los que quieren hacer algo en pro de nuestra afición, ideal tan decaído. La opinión elevada y sana sabrá distinguir”.

¿Cómo jugaba aquel Athletic? En la revista barcelonesa Los Deportes recogieron el testimonio de uno de los jugadores del Barça. Y justificó así la goleada: “Se trata de unos jugadores colosales (esta es la palabra) y que desarrollan una clase de juego á que nosotros no estamos acostumbrados. Tal vez algunos de los nuestros como á dominio de la pelota puede compararse y hasta con ventaja, con los mejores de allí, pero los bilbaínos dejan de lado las filigranas y se van derecho á lo positivo. No pierden un segundo, ni un dribling inútil, ni un momento la pelota parada. Los medios, en cuanto consiguen quitar la pelota á los contrarios la pasan instantáneamente á el delantero que está en mejores condiciones para recibirla, el cual se lanza con velocidad inaudita hacia el goal contrario. Sus cuatro compañeros le siguen en la misma línea, y con combinación matemática y rapidísima hacen imposible detener su marcha avasalladora.”

Así se desarrolló el primer partido de la historia del Barça en Euskadi. En el próximo inmediato, en Eibar, ni en sueños podría repetirse aquel 10-1 de hace casi… 110 años.





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