viernes, 16 de mayo de 2014

8 Grados de Amarga Brutedad

Hay personas que son brutas.

Hay personas que son amargadas.

Pero Maite Pagazaurtundua ha decidido se extremadamente bruta y extremadamente amargada.

Ha tomado el tema de moda, los ocho apellidos, para dejar escapar más veneno del acostumbrado, solo que ahora la vasquita colonizada no solo se ha lanzado con su habitual furor en contra de su propia tierra, sino que ahora tiene odio suficiente para llegar de Andoain a Barcelona. 

Eso y más acerca de su mentalidad cavernícola en esta entrevista publicada en La Información:



Maite Pagazaurtundua: "Hay poquísimos ocho apellidos vascos o catalanes"

La exparlamentaria vasca arremete contra la "patología política" del nacionalismo catalán, no descarta ningún pacto e insiste en que lo negativo no son las coaliciones, sino los malos gobiernos.

Marta G. Coloma

Muchos la conocen por ser la hermana de Joseba Pagazaurtundua, el exjefe de la Policía local de Andoain al que ETA asesinó de cuatro tiros a bocajarro en el año 2003. Pero Maite Pagaza es mucho más que eso: fue parlamentaria vasca durante cinco años, concejal del ayuntamiento de Urnieta durante ocho, miembro de los socialistas vascos durante más de una década y presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo.

Tras una crítica salida del PSE motivada por la gestión antiterrorista del partido, Pagazurtundua decidió embarcarse en una aventura política de la mano de Unión Progreso y Democracia, la formación liderada por la también exsocialista Rosa Díez.

Unos meses de incursión en la 'marea magenta' le han bastado para postularse a la Eurocámara tras el 'número uno' de las listas, Francisco Sosa-Wagner. lainformacion.com ha charlado con ella sobre Europa, nacionalismos y regeneración política.

¿Qué lleva a Maite Pagazaurtundua a integrarse en UPyD?

El hecho de que o cambiamos nuestra manera de liderar la sociedad o en muchos o todos los temas se seguirá improvisando, haciendo muchas chapuzas, no teniendo un norte claro... Yo misma he visto los problemas que da tener a este tipo de gente en la lucha contra el terrorismo, pero esto se extiende a todo.

¿Le preocupa que la vean más como víctima que como figura política? ¿Qué opina de la entrada de las víctimas del terrorismo en distintos partidos?

Soy una ciudadana que ha estado comprometida antes y después de ser víctima. Me empecé a comprometer con temas sociales a los 18 años, y llevo toda mi vida peleando en favor de las libertades. Ahora también lo estoy haciendo, porque además de evitar el blanqueo del mundo nacionalista y de todo lo que tiene que ver con ETA, quiero pelear a favor de la libertad en otros muchos asuntos. Los ciudadanos no tenemos que ser vasallos, ni de ETA ni de los poderes que se reparten el patrimonio de todos.

Usted procede, al igual que Rosa Díez, del PSE. ¿Qué es lo que hizo que se desencantara de las recetas socialistas?

La evolución del partido. Ya en el año 98 me hicieron sentir muy alejada del PSE, y esto se incrementó a partir del 2001.

¿Qué es lo que falla en el partido a día de hoy?

En mi opinión, han perdido el rumbo. Un europarlamentario socialista nos reconoció hace poco en Bruselas que él mismo reconocía los errores que se habían cometido al dejar el PSC en manos de las élites nacionalistas. Decía que se había introducido un verdadero cáncer en el partido, y algo de eso ha pasado en todo el PSOE, que no ha tenido líderes a la altura de los cambios sociales del siglo XXI que se dieran cuenta de que el nacionalismo es algo retrógrado y no progresista. En el partido ya no hay un discurso común y éste es un problema que los debilita muchísimo.

En los últimos días hemos visto un 'rifirrafe' en las filas socialistas después de que Felipe González sugiriera la formación de una coalición PP-PSOE en caso de "urgencia nacional". Rubalcaba lo niega, Cañete no lo descarta... ¿Es factible?

Son cosas que les interesan como representantes de un oligopolio. En cuestiones que tienen que ver con el bipartidismo siempre se ponen de acuerdo, como en no cambiar la LOREG o en la politización de la justicia, por la que se reparten los puestos en el CGPJ y en el Supremo, dando algo a nacionalistas vascos y catalanes y generando sentencias incoherentes que responden a intereses coyunturales.

Más que principios, tienen intereses muy concretos. Esto ha ocurrido con el 'caso Faisán', por el que se ha pedido la dimisión de Rubalcaba, pero donde el PP no ha dicho nada. Se han quedado con esta parte de la herencia recibida de Zapatero.

¿Ve, en todo caso, la posibilidad de que haya un pacto de este calibre?

La gobernabilidad no tiene que ser necesariamente de un partido o de dos. La cuestión es para qué se hacen las cosas. Puede hacer terceros partidos que ayuden a esta gobernabilidad. Pero lo importante no es que gobiernen 1, 2 ó 3, sino que se haga buena o mala política.

El último CIS les adjudica una buena posición en la Eurocámara -con 3 escaños-, pero revela que se están quedando 'estancados' respecto a formaciones de nueva creación... ¿Comparte usted esta visión?

Las encuestas suelen estar cocinadas por aquellos que las pagan, y normalmente dan un resultado menor a UPyD del que ha venido teniendo. Veremos qué ocurre después de las elecciones. Pero está claro que las encuestas también tienen que ver con una guerra psicológica para animar ciertas formas de voto. UPyD, sin embargo, es un partido que va creciendo al ritmo que tiene que crecer; de hecho, hay muchísima gente en España que es de UPyD y no lo sabe, pero lo irá sabiendo. Si tirásemos por el populismo creceríamos muchísimo, pero eso no es serio: queremos hacer una prudente y necesaria, con argumentaciones y proyectos serios.

Pasemos a sus propuestas para Europa. UPyD apuesta por la integración fiscal, monetaria y bancaria en la Unión. El Partido Popular también va a defender esto en Europa. ¿Creen que se podría llegar a un acuerdo con los conservadores en este sentido?

Lo que se ha aprobado son líneas generales, pero luego hay que ver la letra pequeña, para que no haya puntos que neutralicen la idea de una mayor solidaridad entre unos y otros. Ya nos van avanzando que hay gente que intenta meter sus piernas en el BCE... Nosotros no tenemos ningún problema en hablar de todo aquello en lo que coincidimos y en tirar hacia adelante.

Que el Parlamento Europeo esté en una única sede, se reforma el Tribunal Europeo o se suprima el Consejo Europeo les va a llevar más trabajo...

Tenemos que salir de los espacios de comodidad. En el siglo XXI, pensar en un liderazgo cómodo es poco sensato. Creemos que hay que replantearse el coste de las instituciones europeas, empezando por el Parlamento, porque no tiene sentido tener tantas sedes, mover a tanta gente y gastar tanto dinero inútilmente en una situación complicada en la que la gente está sufriendo recortes. No hay que mantener exactamente iguales aquellas cosas que han ido creciendo por intereses políticos. Nos planteamos ser más eficientes, racionales y reservar esos fondos para otras cosas más productivas como la educación, la I+D+I, los servicios sociales o los fondos de cohesión.

¿Se plantearían también modificar los sueldos de los eurodiputados?

Sí. Tenemos que replantearnos, con una reforma transparente, qué es correcto y qué es un privilegio.

¿Implicaría esto reducir los sueldos, eliminar dietas...?

Si no tenemos tantas sedes no habrá necesidad de tantas dietas. También hay cuestiones, como las que se refieren a los períodos de cotización, que se tienen que reformular para ahorrar en bastantes partidas. Hace 15 ó 20 años algunas de estas cosas parecerían normales, pero hoy son escandalosas.

¿Cuál es su receta para combatir el desempleo en Europa? ¿Estamos entrando en la recuperación como pregona Arias Cañete?

La situación es muy, muy complicada. La anemia económica va a seguir en el caso español, ya que tenemos una economía de baja productividad, salvando algunas empresas con cierta vinculación transaccional. Los flujos de dinero no llegan suficientemente y el mercado laboral es absolutamente irregular, ya que hay muchísimas formas de contratación y se tiende a ir a las precarias. UPyD quiere eliminar la dualidad laboral a través de un contrato único indefinid y que reduzca la precarización. En cuanto a los fondos de cohesión, llevamos en nuestro programa la necesidad de que las ayudas europeas sean para fomentar empleo estable y no precario, de manera que se evite que haya tantísimos empleos 'basura'.

¿Es la UE una verdadera unión si la movilidad genera tantos problemas? ¿Ha servido para algo la tarjeta sanitaria europea, por ejemplo?

La unión todavía no es una verdadera unión. Hace 10 años tuvo su primer bache con las ratificaciones de los tratados contra los que votaron Francia y Holanda. La siguiente herida importante en el impulso de la construcción europea son los egoísmos de los estados. Se ha establecido a figuras políticas, como la de la presidencia de la Comisión o la de la Alta Representante de Exteriores, para las que se han colocado a títeres que no dan problemas a los Estados, sin fortalecerse la unión exterior.

El Consejo Europeo ha funcionado mucho como un sindicato de los Estados, y los Estados son muy reservones: no han querido ceder más de lo imprescindible. Sin embargo, si hubiéramos tenido más mecanismos comunes, las economías más vulnerables no habrían sufrido tanto. En esto también hay que ser valientes porque es el momento de cambiarlo.

Durante su corta vida, su partido ha enarbolado la bandera de la igualdad. ¿Se va a llevar esto para atajar las desigualdades norte-sur que hay en Europa?

No hay soluciones milagrosas. Son procesos muy complicados que tienen que ver con intentar que el Estado del Bienestar no desaparezca y con que el ultraliberalismo no se acepte como un dogma incuestionable. Tenemos que evitar hacernos 'dumping' fiscal los unos a los otros, porque hacernos competencia desleal entre las naciones de la UE sólo nos puede llevar al colapso de nuestras finanzas. También es muy importante la lucha contra los paraísos fiscales. La cantidad de dinero que se escapa todos los años por fraude fiscal por corrupción es impresionante. El intercambio de información y la pelea contra el fraude tiene que ser mucho más grande. Tenemos que hacer esto porque de lo contrario, cuando estamos intentando ayudar a la solidaridad en otros países para que tengan dignidad y calidad de vida, resulta que mucho dinero del que mandamos termina en estos paraísos fiscales.

Los euroescepticismos están surgiendo de manera descontrolada en el continente. ¿Les aterra que se hagan con espacio en Bruselas?

Es algo aterrador para todos. El euroescepticismo es la apuesta más estúpida hacia la pobreza absoluta. Pensaren la autarquía en el siglo XXI es algo absolutamente estéril: una manera de engañar a la gente, de darles falsas esperanzas y de que luego se peguen el tortazo. Salir adelante como UE es la fortaleza que podemos enarbolar.

¿Cómo se explica que en España aún no haya surgido un partido que explota esta eurofobia, teniendo en cuenta que tenemos una de las mayores tasas de paro de la eurozona?

Porque nosotros ya tenemos bastantes patologías políticas de otro tipo como los nacionalismos. No nos caben más problemas de este tipo: tenemos tantos antiespañolistas debilitando nuestras posibilidades económicas, sociales, morales...

¿Seguirán apostando por no concurrir en un grupo si, como vaticinan las encuestas, consiguen más eurodiputados? ¿Han recibido alguna oferta de pacto?

No de los grandes partidos. Los herederos políticos del liberalismo están flojos, y por eso están erosionados y mal vistos en muchos países de la UE. No queremos entrar en esos partidos tan burocratizados. Socialistas y conservadores han hecho juntos todo lo que ha resultado deficiente en estos años. Ashton ha sido elegida para nada, y lo mismo podríamos decir de Barroso y Van Rompuy. Como eso es lo que nos aportan los grandes partidos europeos, intentamos trabajar con aquellos grupos profundamente europeístas a los que no les importa ser valientes.

"ETA sigue intentando sacar rentabilidades políticas"

¿Es cerrar las vallas la mejor solución contra el problema migratorio que se está intensificando?

Es un problema complicadísimo. Todo lo que se refiere a las ayudas a los países que puedan tener necesidad de flujos migratorios también está ligado a la lucha contra el fraude. Europa está siendo muy dubitativa con la inmigración: todo el mundo echa los balones fuera. La política migratoria y de visados tiene que ser común. Las fronteras mediterráneas del este y del oeste tienen que ser consideradas europeas, porque no se trata de una cuestión nacional.

Desde luego, estamos a favor de que aquellas personas que puedan entrar en nuestras sociedades no entren en guetos, sino que se integren. También es necesario firmar tratados bilaterales con los países para que se dé a los inmigrantes un trato lo más humanitario posible. Estamos atravesando una situación complicada, y por eso tenemos que reestructurar los gastos para solucionar casos de emergencia social como estos.

¿Cómo tiene que resolverse la cuestión de Cataluña?

El problema de Cataluña es que se ha generado toda una patología política, se ha sentimentalizado la política y hasta se ha utilizado a niños y adolescentes. Desde los años 90 ha habido una búsqueda de la colonización de los espacios públicos. El que no es nacionalista es visto como traidor, extranjero e indeseable. Hay un control social sobre los que no piensan de la misma manera. Pero no tiene sentido: la identidad de casi todos los seres humanos es poliédrica, y en este sentido hay un problema de gestión de los nacionalistas catalanes con su identidad castellana, que tienen tras siglos de convivencia. Hay poquísimos ocho apellidos vascos o catalanes. Sin embargo, se les ha ido apaciguando y permitiendo que haya muy malos gobiernos, en ocasiones con muchos casos de corrupción detrás.

Para solucionar esto hay que decir que no y aplicar la ley si se cometen actos ilegales. Si tenemos una enfermedad severa, a veces hay efectos secundarios, por lo que no vamos a seguir alimentando algo que se va a complicar más. Pero alimentar estos elementos identitarios es muy peligroso: lo hemos visto en los Balcanes y Ucrania. Habrá que pedir a la sociedad civil que se atreva a hablar.

¿Cree que Urkullu se atrevería a tomar las riendas de un proceso como el emprendido por Mas?

No, qué va. Económicamente ya tiene mucho con el concierto económico y con unas competencias prácticamente confederales. Los que de verdad quieren hacer esto son los de Batasuna, pero por ahora están entretenidos con la impunidad de los presos y hasta que lo consigan estarán prácticamente contenidos.

¿Ha sido ETA derrotada definitivamente?

No. ETA ha sido asfixiada judicialmente, pero sigue intentando sacar rentabilidades políticas. Simplemente han cambiado de pantalla para intentar lo mismo pero de otra manera. Matar era un instrumento, no el objetivo final, que es un objetivo político de políticos canallas y sin escrúpulos. Han debilitado a sus adversarios con una eficacia cruel.

¿Concuerda con la 'ley Wert'? ¿Y con la reforma de la ley del aborto?

La del aborto no la hemos podido discutir todavía en el Parlamento, pero es muy discutible. En cuanto a la 'Ley Wert', ha sido una verdadera catástrofe. Algunas ideas eran razonables, pero se han desarrollado fatal. Para hacer un verdadero trabajo en educación ni siquiera habría hecho falta una ley complicada, sino tocarse dos o tres puntos para mejorar el apoyo en Primaria, para atender a los cimientos del fracaso escolar... Es algo que se podría haber acordado con el mundo educativo, pero a los profesores se les ha tratado como sospechosos de ser malos profesores. Han desaprovechado la posibilidad de encontrar consensos y nos han 'zurrado' con una ley con la que ni siquiera podemos garantizar sacar nuevos libros porque la gente está muy achuchada.




Francisco Franco, donde quiera que esté, debe estar orgulloso de la pobre Maite.




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