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jueves, 13 de mayo de 2021

Legítima Defensa

Desde el portal de inSurGente traemos a ustedes este texto que deja en claro que lo que está ocurriendo en Palestina en estos momentos es una escalada en la estrategia de limpieza étnica llevada a cabo por la etno-entidad sionista en contra del pueblo palestino al saberse con total impunidad gracias al cheque en blanco otorgado por la comunidad internacional

Adelante con la lectura:



En esta, como en otras ofensivas militares del gobierno de Israel contra la población civil de la Franja de Gaza, el mundo reaccionario se ha lavado las manos diciendo que, en su barbarie, el régimen sanguinario actúa en legítima defensa. Sólo unos pocos le han pedido a los agresores que actúen con proporcionalidad, que es lo mismo que si le hubieran dicho: “sigan asesinando, pero tengan un poco de cuidado para que no nos salpique tanto la sangre de las víctimas”. Así de crueles son, así de deshumanizados.

Pero la realidad es terca y, recurriendo a la historia, reivindica la legítima defensa para el pueblo palestino, no para el asesino gobierno de Israel.

Bastaría con decir que, desde 1946 y golpeada por la fuerza, Palestina ha perdido el 85% de su territorio a favor de sus históricos agresores. Esos datos fueron expuestos por la Oficina Central de Estadísticas de Palestina en 2020, hace ahora un año. Pero, aunque brevemente, añadiré algunas cosas más.

Presionado por quienes siempre lo han dirigido, en 1947 el Consejo de la Organización Mundial de las Naciones Unidas decidió ceder el 52% del territorio palestino a Israel. Este “acuerdo” se vino a llamar “Carta de Conciliación” y, obviamente, fue firmada en las Naciones Unidas por los representantes de Palestina (de manera evidentemente involuntaria) e Israel. Sin embargo, a pesar de hacerse con un territorio que no les correspondía, los israelíes no saciaron sus apetitos expansionistas.

La citada “Carta de Conciliación” nunca fue respetada por Israel. Prueba de ello es que, de un tiempo a esta parte, el ejército israelí ha invadido y agredido a los palestinos en numerosas ocasiones, con las nefastas consecuencias que ya se conocen. Recordemos que, además de asesinar a incontables palestinos (entre ellos a enorme cantidad de niñas y niños), la política seguida por la potencia ocupante ha marcado profunda y negativamente a los agredidos (la mayor parte de los palestinos viven como refugiados y desplazados, sin identidad política o como residentes civiles en territorios militarmente ocupados).

En 1967 se desató la llamada Guerra de los Seis Días. Al cabo de la misma, Israel se apoderó de más territorio. A día de hoy, como ya he indicado más arriba, los usurpadores tienen en su poder el 85%. No cabe la menor duda de que la actual agresión obedece al intento de apropiarse del otro 15% del territorio que aún les queda por conquistar.

El asesino gobierno de Israel goza de la vergonzosa impunidad que le otorga la antidemocrática y repugnante ONU (siempre dominada por los Estados Unidos) y la UE, pero no tiene ninguna legitimidad para “defenderse” del pueblo palestino, porque en realidad es el agresor, no el agredido. Es Israel quien injustificadamente masacra población civil y usurpa territorios.

¿Por qué tanta hipocresía? ¿Por qué tanto cinismo? Todo el mundo sabe que justificando a Israel disfrazan de víctima al histórico e inhumano verdugo.

 

 

 

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