martes, 2 de mayo de 2017

Incentivos Económicos a Mercenarios

Aquí tienen ustedes una muestra más de la hipocresía española.

Tan saben que sus efectivos armados constituyen una fuerza tardocolonialista en Hego Euskal Herria que incluso los premian por sus servicios, tal como nos indica este artículo publicado en Gara. Pero es que además, los de UPN y los del PP navarrico se podrán desgañitar todo lo que quieran diciendo que Nafarroa no pertenece a Euskal Herria porque al final, los hechos demuestran lo contrario.

Lean ustedes:


En 2015 las arcas públicas estatales destinaron 48,1 millones de euros a pagar pluses por conceptos como «peligrosidad» o «penosidad» a los policías españoles y guardias civiles acantonados en Euskal Herria. Llama la atención que sea casi tanto como en 2012 (52,9 millones), más aún si se constata que hay casi mil agentes menos que entonces.

Ramón Sola

Transcurridos ya cinco años y medio desde el fin de la lucha armada de ETA –hoy ya organización desarmada–, no solo no se ha producido un repliegue en la misma medida de las FSE, sino que una pregunta formulada al Gobierno español por el senador de EH Bildu Jon Iñarritu arroja una conclusión sorprendente: los policías y guardias civiles acantonados en Euskal Herria perciben hoy más salario extra por conceptos como «peligrosidad» que el que tenían en 2012. Cruzando el dato global ofrecido por el Ejecutivo español con las cifras que el propio Ministerio de Interior acaba de facilitar sobre el número de efectivos policiales, se constata que en aquel año percibían 613 euros de media al mes por estos «importes singulares» y ahora son ya 677.

Iñarritu se interesó, concretamente, sobre «cuántos funcionarios de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado perciben incentivos económicos de peligrosidad (o territorialidad) por estar destinados en la CAV y Nafarroa en la actualidad», «qué cantidad se ha destinado a esos incentivos desde 2012» y «qué otro tipo de incentivos o complementos reciben esos funcionarios de las FCSE». El Gobierno elude algunas de las precisiones requeridas, pero sí responde al segundo interrogante. Y Explica que en 2012 se destinaron a estos «componentes» salariales justificados por «especial dificultad técnica, responsabilidad, peligrosidad o penosidad» 52.914.255,14 euros; en 2013, 50.909.102; 49.043.404 en 2014; y 48.143.286 en 2014.

La cantidad global, por tanto, va descendiendo muy ligeramente, pero lo que ocurre es que también el número de guardias civiles y policías en los cuatro herrialdes vascos del sur ha mermado desde entonces, y en un porcentaje superior. Si bien el Estado se niega en redondo a un repliegue coherente con el nuevo escenario, las plantillas sí se han ajustado (básicamente por falta de reemplazo de jubilaciones o traslados) en torno a un 19% en la CAV y a un 12% en Nafarroa desde 2011. Así se detalla en los datos enviados por el Ministerio del Interior al Congreso, a petición del PSOE, a finales del pasado año.

Más de un millar menos

Según esas cifras, se ha pasado de los más de 7.000 agentes estatales en Euskal Herria cuando ETA puso fin a la lucha armada a algo menos de 6.000 en la actualidad: 7.189 y 5.920 respectivamente. Unos dos tercios son guardias civiles y el resto agentes de la Policía española.

Dividiendo la cantidad total en pluses por el número de efectivos que los perciben, se concluye que en 2012 cada uno sumaba una media de 7.360 euros de complementos al año y ahora se eleva a 8.132. Y repartiendo finalmente esa cantidad entre los doce meses, queda en evidencia que en la actualidad policías y guardias civiles aumentan su salario en 677 euros de media cada mes, 64 euros más que los 613 que se llevaban al bolsillo en aquel momento objetivamente más peligroso.






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