domingo, 13 de diciembre de 2015

El Test de Montalbán

Le hemos querido dar seguimiento al asunto de la sustitución de los actores maoris que se habían ganado su lugar en la saga de Star Wars - La Guerra de las Galaxias -.

Como podemos recordar, corría el año 2002 cuando George Lucas dio la gran sorpresa al quitarle el casco a Jango Fett, el "padre" de uno de los personajes más icónicos que nos ha dado esa galaxia tan tan lejana.

En lugar de Jeremy Bulloch, el rostro que pudimos ver fue el del extraordinario actor neozelandés de origen maori que lleva por nombre Temuera Morrison. Conocido por películas emblemáticas como "Once were warriors" y su secuela "What becomes of the broken hearted?", Temuera había aparecido en una docena de filmes hollywoodenses sin pena ni gloria. Él no será ni el primero ni el último actor "importado" en ser mal aprovechado por la meca del cine estadounidense. Pero en esta ocasión y por antonomasia, personificaba al mítico Boba Fett, pues como aprendimos en "Ataque de los Clones", Boba más que hijo de Jango es su clon, sin el gen de la edad modificado para acelerar su desarrollo como en el resto de los clones.

Boba Fett niño, a su vez, era interpretado por otro actor maori, Daniel Logan. Durante la secuencia en la que le son mostrados los clones a Obi Wan Kenobi en el planeta Kamino, se puede ver que otro actor maori, Bodie 'Tihoi' Taylor, interpreta a los jóvenes clones. Tampoco podemos olvidar que Jay Laga'aia interpretó al Capitán Typho, encargado de escoltar a la reina Amidala en su deambular interestelar.

Pero ahí no queda la cosa, resulta que el pueblo maori aportó una persona más a la saga para la tercer película, La Venganza del Sith, cuando la joven actriz australiana Keisha Castle-Hughes conocida por su papel en "Whale rider" -y hoy en Juego de Tronos interpretando a Obara Sand- encarnase a la Reina de Naboo.

A todos ellos, en un auténtico acto de discriminación, los borró de un plumazo Disney al elegir a los actores John Boyega y Michael B. Jordan para sustituir a los Fett, rompiendo a su vez la secuencia de la saga pues el primero aparece como un Storm Trooper y el segungo lo hará como Boba en su propia película derivada. Por cierto, nos importa dos cacahuates lo que se rumora acerca de los Troopers pues nos dicen que en "el universo extendido" ante la escases de clones de Jango y ante el paso del tiempo las circunstancias han obligado a reclutar a quien se pueda.

Pero... ¿y el título de esta publicación?

A eso vamos.

Pero antes un poco de contexto con este artículo publicado en la página de GQ:


Si estás cansado de que te analicen 'Del revés', aquí te damos nuevas armas.
Fermín Zabalegui
Bienvenidos a la época del sobreanálisis. Esa época en la que todo tiene que tener una explicación que nos satisfaga. Lo de darle una o dos vueltas a las cosas sería lo lógico, pero no, necesitamos diseccionar, analizar y encontrar los motivos de todo para calmar nuestra curiosidad, pero también (y esto es lo malvado) para adaptar la realidad a nuestras ideas. Ante una noticia, hecho social, escándalo político, timeline de Twitter o polémica cultural, si la explicación no nos satisface, le damos vueltas y vueltas y cortamos y pegamos hasta moldear nuestra propia ciencia.

Vamos con un ejemplo. Durante las últimas semanas no hay humano en el mundo libre que no haya visto‘Del revés’, el taquillazo de Pixar, y no haya tenido que soportar miles de análisis (aquí, el nuestro). Y da igual la perspectiva. Por supuesto que los hay desde el punto de vista psicológico, pero tenemos estudios sociológicos, adolescentes, racistas, sexistas, políticos, clasistas, chauvinistas, conscientes, inconscientes, relativistas, imperialistas, capitalistas y socialistas.

El otro día cometí el pecado de decir “ayer fui a ver la nueva de Pixar” delante de mi amiga Catalina, y me soltó una disertación de 49 minutos (sí, los cronometré) sobre las implicaciones de la psicología evolutiva, del mindfulness y las constelaciones familiares dentro de la película, y de cómo el personaje de Tristeza estaba mal planteado desde un punto de vista neuronal y además constituía un ejemplo peligroso para las referencias infantiles. Catalina tiene un niño de 4 años al cual estoy intentando llevar sin éxito a Servicios Sociales. Fuera de bromas: una de dos, o yo he visto otra película, o soy un ser demasiado simple para existir en este mundo.

Si no nos falla la memoria, no existe un objeto cultural que haya generado más verborragia innecesaria ni más análisis superfluo que ‘Del revés’, que dicho sea de paso, es una película preciosa, bien hecha y con un mensaje bonito y aparentemente claro para mi nivel de primero de humano.

Nosotros, ante tanta subjetividad, nos hemos puesto a buscar algún mecanismo que nos permita hablar objetivamente de una película. Estos mecanismos no sacan conclusiones, pero sí son un índice para poder discutir con un poco más de criterio de una película o una serie. ¿Supera el test de Bechdel? ¿Tiene alguna licencia cinematográfica conocida? ¿Cumple algún estereotipo o tropo registrado? Para poder hablar con un poco más de propiedad, aquí os mostramos algunas de las leyes más útiles para ganar las polémicas cinéfilas. Pero por favor, que nadie se las tome demasiado en serio, que ya os veo venir…

El Test de Bechdel

Es el más famoso de todos, su nombre viene de Alison Bechdel, una historietista estadounidense que lo introdujo en una tira cómica hace 30 años. Es un indicativo de la concepción de una película desde la cultura machista, aunque no significa que la película sea sexista. ¿Qué tiene que cumplir un guión para pasar el test de Bechdel? Estas dos reglas.

1. Que haya al menos dos personajes femeninos relevantes.

2. Que esos dos personajes femeninos tengan una conversación sobre algo que no sea un hombre.

Así expuesto parece que son dos normas fáciles, pero es impresionante ver la lista de películas que no cumplen alguna de ellas. ‘Del revés’ supera la prueba sin problema, pero existen algunos ejemplos sorprendentes de películas que no pasan el test: ‘Desayuno con diamantes’, la primera trilogía de ‘La Guerra de las Galaxias’, toda la saga de ‘El Señor de los Anillos’ y algunas más recientes como ‘El francotirador’, ‘Los Minions’, ‘Los Vengadores’ o ‘El niño’.

El Test de Ellen-Willis

Es otra manera de comprobar que las historias no tienen connotaciones relativas al género. El test de Ellen-Willis, una famosa periodista y activista americana, es muy sencillo:

Si los géneros de los personajes se cambian ¿la película sigue teniendo sentido?

Por supuesto que hay guiones que por contar una historia real no pueden cumplir esto, pero prácticamente todas las películas fallan en clichés absurdos (y la mayoría del tiempo sin ninguna justificación del guión). En este caso hay escasísimos ejemplos que superan el test. Entre ellos, la saga de ‘Harry Potter’, es de las pocas que conseguiría funcionar exactamente igual con los géneros intercambiados.

El Principio de Pitufina

Es un tropo repetido en muchísimas películas, en la cual solo existe un personaje mujer entre multitud de hombres. Este personaje (Pitufina) participa en la historia como apoyo, estereotipo o para dar un toque femenino al guión, pero nunca con un rol significativo o fundamental.

Aunque parece que esto es cosa del pasado, hay muchas películas que siguen cayendo en este cliché. Entre ellas, la primera trilogía de ‘Star Wars’ (Leia es Pitufina), el casting original de ‘Star Trek’ (Uhura),‘The Imitation Game’, ‘Guardianes de la Galaxia’ y series como ‘El Equipo A’ y ‘Big Bang Theory’ (hasta la aparición de Bernadette).



Pues bien, nosotros en honor al racismo xenofóbico de Donald Trump y muchos otros estadounidenses estamos aquí para proponer que en América Latina se proceda al boicot en contra de las películas hollywoodense que no cumplan con el Test de Montalbán.

¿Que exige el test?

Pues bien, está definitivamente inspirado en el Test de Bechdel pero con algunos corolarios. Aquí lo tienen:

Test de Montalbán

1. Que haya al menos dos personajes latinos/hispanos relevantes.

2. Que esos dos personajes latinos/hispanos tengan una conversación sobre algo que no sea tacos, drogas o pandillas.

3. Que los personajes latinos/hispanos no sean empleados de limpieza, pandilleros o distribuidores de droga.

 Corolarios:

a) Que el nombre y/o apellido del personaje deje bien en claro que se trata de un latino, aunque el actor/actriz que lo interprete no sea de esa minoría. Es preferible que el actor/actriz pertenezca a esa minoría.

b) Que dicho apellido no sea modificado.

c) Que al actor/actriz no se le oscurezca la piel para parecer "más latino/hispano", como sucedió con todo el elenco puertorriqueño de ese bodrio conocido como "West Side Story".

d) Que de mencionar su origen de no ser estadounidense, el país sea uno que exista realmente. 

Adendo:

I) Que los actores/actrices latinxs sean contratados para personajes que no subrayen el asunto de la etnicidad, como Pedro Pascal en como Oberyn Martell en "Juego de Tronos" o el mencionado Oscar Isaac en "Ex Machina".

II) Se los juramos, hay muchos otros actores latinos/hispanos además de Antonio Balderas, denles una oportunidad, son excelentes, ya verán.

Aclaración:

No estamos en lo absoluto de acuerdo con las etiquetas Latino o Hispano que se asignan en Estados Unidos a las personas de origen ibérico o latinoamericano, pero así es como lo manejan ellos y este test es para películas hechas en ese país. 

Crédito:

El nombre de este test busca honrar el trabajo y legado del actor Ricardo Montalbán, primero en romper con ciertos estereotipos en Hollywood. (Estuvimos a punto de nombrarlo en honor a Michelle Rodríguez quien también ha logrado romper el encasillamiento al que se tiene sometidos a los actores y actrices latinoamericanos en los Estados Unidos, así que si ustedes gustan, adelante, lo nuestro es una propuesta).





Por cierto, ya ni hablar de los actores/actrices vascxs. Resulta que George Luchas repitió el fenómeno producido por Boba Fett hace ya tantos años. Resulta que en la primer película de la nueva saga, La Amenaza Fantasma, durante apenas unos segundos aparece un personaje que como Boba se trata de una caza recompensas. Inmediatamente se ganó la atención de los seguidores de La Guerra de las Galaxias quienes fantasearon acerca de su desarrollo en las películas por venir.

¿Su nombre?

Aurra Sing, interpretada por la actriz y modelo vasco-estadounidense Michonne Bourriague (¿Aurra viene de Aurrera?).

Pero tal como lo hiciese con el mercenario de la armadura mandaloriana, Lucas "mató" al personaje que ya no apareció en La Guerra de los Clones ni en La Venganza del Sith. Aurra fue rescatada en la serie animada televisiva, donde comparte capítulos con... Boba Fett niño.





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