miércoles, 23 de diciembre de 2015

Se Fugaron a Podemos

Continúan las "explicaciones" con respecto a lo sucedido durante la jornada electorera del 20D en el estado español y específicamente en Hego Euskal Herria. Ya hemos leído a Uxue Barkos, es ahora la oportunidad de ver lo que Peio Urizar opina con respecto a la debacle de la izquierda abertzale plural por medio de esta entrevista publicada en Deia:

Pello Urizar: “No supimos ver ese voto que creía que existía una posibilidad de cambio a través del Estado ”

Ante el batacazo que ha sufrido EH Bildu en el conjunto de Euskadi, su portavoz, Pello Urizar, pide tiempo para rearmar un proyecto que tiene el punto de mira en las autonómicas

E. Iribarren
Han sido 116.000 votos y cinco escaños menos que hace cuatro años. Urizar asume que una parte importante se ha fugado a Podemos. Sin dramatizar, asume que EH Bildu no ha sabido ver la existencia de un porcentaje de votantes potenciales que veían en las elecciones del 20-N una posibilidad de cambio.

Tras el impacto inicial y de forma más reposada, ¿que valoración hace del resultado que han arrojado las urnas?

-No hemos sido capaces de ver más allá de nuestro mensaje, de que las soluciones para Euskal Herria se tienen que dar en Euskal Herria y que lo que pudiera ocurrir en España no iba a tener una repercusión directa en positivo. No supimos ver que existía un porcentaje importante de ciudadanos que no hacían la misma lectura y que entendían que sí había una posibilidad de cambio a través del Estado. El tiempo pondrá a cada uno en su sitio y veremos qué recorrido tiene. Ya lo estamos viendo en las primeras declaraciones, que si esta suma o la otra, que si da o no da...

Demasiadas sumas.

-Sí. Pero siendo factible esa suma, si vamos a lo nuclear, a lo importante, la reforma constitucional o la posibilidad de convocar referéndums, hay que contar con las dos cámaras y en el Senado el PP ha obtenido mayoría absoluta. Siempre se dice que el Senado no sirve para nada, pues mira, esta vez va a servir justo para lo contrario de lo que queremos nosotros.

En la valoración que hicieron en la noche electoral, pidieron a sus seguidores confianza en el proyecto. ¿Han detectado una pérdida de confianza interna?

-Tras las municipales y forales hicimos una fuerte autocrítica en el sentido de que éramos conscientes de que nos habíamos separado de la sociedad, lo que requería convertir a EH Bildu en la herramienta para el reforzamiento del sector soberanista y de izquierdas, y para eso se necesita tiempo. Llevamos seis meses conformando esa herramienta, y si internamente percibimos el cambio, para trasladar esa percepción al exterior hace falta más recorrido. Estamos convencidos de que el proyecto es lo que necesita este país, que responde a la crítica que recibimos en las urnas, pero necesitamos tiempo y confianza para que esa herramienta responda a las necesidades de la sociedad.

Es decir, que estos dos golpes electorales ni ponen en cuestión la coalición ni la estrategia que se está recorriendo ni la que se recorrerá hasta las autonómicas de 2016.

-La lectura de estas elecciones no tiene nada que ver con las anteriores ni con las siguientes. Creemos que el trabajo que estamos haciendo empezará a dar sus frutos en las autonómicas y después. Es una estrategia de largo recorrido.

Si Amaiur irrumpió con el viento favorable de Aiete y el final de la estrategia militar, ¿EH Bildu se ha podido ver afectada por el bloqueo del proceso de paz?

-No lo sé. Ha habido gente que se ha desilusionado porque en aquel momento, en cuestión de muy poco tiempo, se dio un avance sustancial y se percibía que entrábamos en otra etapa nueva; aquello generó unas ilusiones que para las personas a las que les afecta personalmente se ha convertido en frustración. ¿Esa frustración lleva a que equis personas dejen de votar a EH Bildu y voten a Podemos? Yo creo que no.

¿Qué cree que ha buscado el electorado vasco en Podemos para confiarle su voto?

-La posibilidad de que se vaya a un cambio en Madrid, un cambio que puede ir por la reforma constitucional o, simplemente, por sacar a Rajoy de La Moncloa. Podemos ha arrastrado circunstancias como la dimisión de su dirección o la designación de un candidato desde Madrid que todos los demás pensamos que son causas de afección negativa, pero a ellos no les ha afectado porque la gente ha visto que la posibilidad de sacar a Rajoy de La Moncloa se producía a través de ese voto.

En la parte que les toca, ¿cree que es un voto recuperable?

-A mí siempre me da mucho vértigo hablar en esos términos, como si nos jugáramos los votos a las cartas. Cada vez existen menos las lealtades inquebrantables en el voto, la gente es consciente del peso que tiene su decisión. No olvidemos que la marca de Podemos en las autonómicas de Catalunya se dio un varapalo importante. La gente busca lo que busca y para unas cosas es un partido y para otras otro.

¿Qué lectura hace de lo ocurrido en Nafarroa?

-Parecida a la de la CAV. También de manera instrumental, los navarros que han apoyado a Podemos apostando por una marca que puede condicionar la política en el Congreso.

¿Cree que el resultado cuestiona de algún modo al gobierno del cambio?

-No. Solo lleva seis meses escasos. No hay todavía suficiente material para que pueda haber una crítica asumida por la sociedad.

¿Contempla el escenario de elecciones anticipadas?

-El asunto es que en España no hay cultura de pacto. Aquí, los gobiernos han sido coaliciones o mediante acuerdos de gobierno.

¿La fotografía de las elecciones puede ayudar a acelerar el proceso de paz?

-Si algo ha quedado claro es que es la voluntad política la que acelera la solución o la frena. Un gobierno entre PP y Ciudadanos traería otros cuatro años de parálisis total. Sabemos que el Estado francés está deseando terminar con la parte que le toca. Pero es verdad que tampoco este tema se encuentra entre las prioridades del PP ni del PSOE.

Si Podemos mantiene parte del nivel demostrado el 20-D, se abren nuevas opciones en el futuro Parlamento Vasco.

-Un escenario que sea de movimiento siempre nos gusta, es mejor que otro de bloqueo y paralización, que no hace sino dejar las cosas como están.

Un icono de Eusko Alkartasuna como Rafa Larreina no ha logrado escaño. ¿Ha hablado con él?

-Se lo ha tomado con mucha deportividad, entre otras cosas porque tiene un recorrido político en el que no es la primera vez que le ha ocurrido. De todas formas, a estas alturas y con la apuesta política en la que estamos ya no contabilizamos si la representatividad de uno u otro partido se ha visto dañada. Nosotros hablamos en bloque, el bloque es lo importante, la coalición EH Bildu es lo importante y sabemos que con el refuerzo y la apuesta por ello todos los sectores se ven beneficiados.






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