miércoles, 20 de septiembre de 2017

Unificadores

Durante décadas se le ha llamado separatistas a los vascos que buscan recobrar la soberanía de su nación.

Después de leer esta artículo publicado en Noticias de Gipuzkoa podrá usted constatar que lejos de separatistas son unionistas,

Lean y entenderán:


La hoja de ruta de la izquierda abertzale pasa por conjugar confrontación y aceptación del actual estatus institucional

Humberto Unzueta

El camino de Sortu hacia la independencia pasa por la creación de una República Confederal Vasca a través de un proceso soberanista unilateral. La estrategia diseñada para conseguirlo está basada en el desarrollo de tres procesos constituyentes diferentes para cada una de las tres realidades jurídico-políticas que configuran Euskadi: la Comunidad Autónoma Vasca, la Comunidad Foral Navarra e Iparralde. Este es el plan de acción de la izquierda abertzale para los próximos tres años en materia de construcción nacional realizado a partir de las bases acordadas por su militancia en los debates Abian y Zohardia de refundación y reorganización del partido.

En el documento Bagoaz? Goazen! Concretando la estrategia independentista, al que ha tenido acceso este diario y que está pendiente de desarrollo se apuesta por una estrategia “asimétrica y confederal” para Euskadi como única vía para lograr la independencia. Esa fórmula estará soportada en la aceptación de la realidad actual y de las instituciones ya existentes en cada uno de los territorios administrativos y, en paralelo, desarrollará una “dinámica de construcción nacional” orientada a estrechar relaciones institucionales, políticas, económicas y culturales entre la CAV, Nafarroa e Iparralde.

De manera resumida, la apuesta de Sortu es trabajar para que cada uno de los tres territorios se convierta en estado y, una vez logrado ese objetivo, fusionar esos tres estados para que “se confederen entre ellos para componer “un estado de estados”, que vendría a ser lo que denominan la República Confederal Vasca”. El partido liderado por Arnaldo Otegi -en breve dejará la secretaría general por incompatibilidad con el cargo de coordinador de EH Bildu y su lugar será ocupado, previsiblemente, por Arkaitz Rodriguez- pretende consumar sus planes combinando la vía de la “confrontación” y el “choque con los Estados (español y francés” con la aceptación, aunque sea instrumental, del estatus quo institucional vigente para colocar las instituciones “dentro de otra lógica y estrategia”.

La vía confederalista toma como centros de decisión principales la CAV, Nafarroa e Iparralde, y propone que se conviertan en estados, “según su propio ritmo y caminos” y una vez estructurados construir “un único estado de estados”. El borrador de debate presentado por la dirección de Sortu a las bases subraya la importancia de construir una mayoría social soberanista que se proyecte en términos electorales e institucionales, mediante vías pacíficas y democráticas, que sea compatible con la confrontación.

La propuesta estratégica de la izquierda abertzale tiene un planteamiento netamente posibilista ya que se soporta en la aceptación de la realidad política y administrativa actual y de las diferentes situaciones de cada uno de los tres ámbitos jurídico-políticos de Euskadi a ambos lados de la muga. Atrás quedan los años en los que abogaba por una estrategia uniforme y única en tiempo y forma para tres casos distintos sociológica, política e institucionalmente.

También pone mucho énfasis en la necesidad de ganarse “conflictividades efectivas” a nivel internacional. “En estos tiempos no es viable llevar a cabo ningún proceso de independencia en Europa sin apoyos”, reza el documento, que considera un factor decisivo el apoyo internacional para consumar la hoja de ruta soberanista.

El nudo territorial

Sortu se cuida mucho de no aparentar que el choque con los Estados esté vacío de contenido y se produzca, si se diera el caso, sin antes haber planteado alternativas y propuestas: “Debemos de llenar de razones nuestra mochila, por un lado para impulsar la vía independentista y, por otro, para demostrar a la comunidad internacional que no existe ninguna opción con los estados (francés y español) para un acuerdo razonable”.

Ante el temor de que la aceptación del estatus institucional vigente como punto de partida no sea entendida por las bases de la izquierda abertzale y sea malinterpretada por el resto de los partidos políticos, la dirección de Sortu intenta justificarse en varias ocasiones a lo largo del documento y señala que esa posición “no significa considerarlas [las instituciones] legítimas, sino como instituciones que deseamos colocar en otra lógica”. Ante el riesgo de fortalecer la división territorial actual en Euskadi, el documento proclama que el “equilibrio entre los tres territorios y el nivel nacional será la clave” del éxito de la fórmula confederal.

En este sentido, añade que el modelo maximalista impulsado durante décadas por la izquierda abertzale de “todos juntos o nadie es un nudo ahora, más que motor del proceso”. Lo considera perjudicial de cara a alcanzar un escenario confederal, “clave para deshacer el nudo de la territorialidad”.

El documento

Vía asimétrica. El borrador a debate entre las bases y la dirección de Sortu plantea que cada territorio administrativo de Euskadi actúe como sujeto con capacidad de decidir, cada uno a su ritmo.

Estrategia confederal. La dirección de Sortu plantea que cada ámbito haga su camino hacia un estado propio y, posteriormente, hacia una reunificación con los demás territorios.

República Confederal Vasca. Cada territorio se convierte en estado y luego los tres se confederan en una república vasca.






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