jueves, 26 de julio de 2012

Pobre Assange

La saga de Julian Assange acaba de tomar un giro inesperado, el activista cibernético ha tomado una de las decisiones más arriesgadas de su vida, contratar a Baltasar Garzón para que lo defienda.

Si no nos creen, lean esta nota en La Jornada:


El ex juez Garzón asegura que Assange es sometido a una especie de persecución
Armando G. Tejeda


Baltasar Garzón, ex magistrado español apartado de la carrera judicial por investigar los crímenes de la dictadura franquista, aseguró hoy que Julian Assange es sometido a una “especie de persecución por sus actividades como fundador de Wikileaks y por el propio trabajo de denuncia y conocimiento de hechos graves que desarrolla desde hace tiempo”.

El ex juez español dirigirá la defensa del activista australiano, refugiado desde el 19 de junio en la embajada de Ecuador en Londres, con el objetivo de evitar su extradición a Suecia, donde enfrenta cargos de abuso sexual de dos mujeres.
Garzón no ofreció ningún detalle de la estrategia de la defensa de Assange, pero sí explicó que se trata de un proceso complejo, en el que se entremezcla la jurisprudencia de varios países: Reino Unido, Suecia, Australia, Estados Unidos y Ecuador.
Así lo explicó durante unos cursos de verano en Andalucía: “la idea es establecer una estrategia en la que quede claro, por una parte, el respeto que Julian Assange tiene por la justicia de cada uno de esos países, y también el hecho de que la investigación a la que es sometido realmente constituye una especie de persecución por sus actividades como fundador de Wikileaks y por el propio trabajo de denuncia y de conocimiento de hechos graves que el sitio de Internet viene desarrollando desde hace tiempo... Queremos y exigimos que haya garantías de que realmente es un proceso justo. Como tenemos dudas, pretendemos demostrar que hay algo detrás y sobre todo que no ha tenido derecho a una defensa justa, a la presunción de inocencia y, por supuesto, a un proceso con todas las garantías”, explicó.
Garzón se familiarizó con la jurisdicción universal y con los tratados de extradición, sobre todo de la legislación de Reino Unido, cuando era juez de la Audiencia Nacional española y ordenó la detención con fines de extradición de Augusto Pinochet, el ex dictador chileno, que en 1998 se encontraba de vacaciones en Londres. Aunque Pinochet no fue extraditado a España, sí fue detenido en la capital británica.
Recientemente, Garzón fue inhabilitado por el Tribunal Supremo español, que le sometió a tres procesos por sus investigaciones de los crímenes del franquismo, por los numeroso casos de corrupción abiertos en el conservador Partido Popular (PP, en el poder) y un supuesto pago de soborno del presidente del Banco Santander, Emilio Botín, que fue desechado.
Garzón confirmó que, según lo que ha analizado hasta ahora del caso, hay una clara intencionalidad política detrás de todo el asunto. Assange no es rebelde de ninguna jurisdicción y respeta la acción de la justicia, a pesar de que el proceso es arbitrario y carente de base absolutamente.


Pero vaya, habrá que recordar a Garzón que él mismo es un enemigo de la libertad de expresión... ¿o acaso ya se le ha olvidado el caso de Egin y Egin Irratia?

¿No hubo acaso una clara intencionalidad política en todos los procesos iniciados por Garzón en contra de militantes de la izquierda independentista vasca y hasta de colectivos e individuos de otras corrientes ideológicas?

Definitivamente esto no es mas que otro golpe mediático por parte de Garzón, así como lo fue en su momento el montaje teatral que las coronas inglesa y española montaron alrededor de su protegido, Augusto Pinochet. Haber participado como uno de los actores principales en esa tragicomedia le ha ganado a Baltasar Garzón muchos dividendos.






°

No hay comentarios.:

Publicar un comentario