Un blog desde la diáspora y para la diáspora

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Estulticia Estadounidense

Cubainformación pone el dedo en el renglón de los derechos humanos, esos que Washington viola sistemáticamente.

Lean ustedes:


José Manzaneda | Coordinador de Cubainformación

Un prisionero pasó 266 horas seguidas en una celda del tamaño de un ataúd; a otro se le privó de sueño 66 horas; decenas han sufrido series continuas, durante días, de ahogamientos simulados; muchos otros, violencia sexual, o el llamado “walling”, es decir, el lanzamiento de su cuerpo contra un muro. No estamos hablando de la Alemania nazi, sino de la práctica sistemática de la tortura a gran escala, por parte de Estados Unidos, el país que bloquea a Cuba y sanciona ahora a Venezuela en nombre de los derechos humanos.

Pero no hay ninguna condena internacional. No hay sanción alguna de la Unión Europea. Los grandes medios hablan de escándalo, sí, pero del pasado. A lo sumo son “fallos” o “errores” de la CIA. ¿Se imaginan que hubiera sido Cuba? ¿Cuánto tardaría El País, Sky News, Clarín o El Universal en pedir sanciones de la ONU, incluso una intervención humanitaria?

La policía de Israel, único estado en el mundo que apoya en la ONU el bloqueo de EEUU a Cuba, asesinaba a un ministro palestino la semana pasada, en una manifestación. Y tampoco pasa nada. La Unión Europea no impone sanciones ni condiciona sus relaciones con Israel al respeto a los derechos humanos, como hace cínicamente con Cuba desde hace 18 años.

“Más de cuatro millones de británicos no pueden costearse la comida a diario, (...) y más de 300.000 familias dependen todas las semanas de los bancos de alimentos”, leemos en importantes diarios, que recogen la denuncia de la Iglesia Anglicana. Esto ocurre en una de las potencias mundiales, beneficiada por siglos de colonialismo. ¿Se imaginan que fuera en Cuba, país que, a pesar de sus inferiores recursos, es reconocido por la FAO como un ejemplo de seguridad alimentaria en la región?

El último informe de la Organización Mundial de la Salud señala a Honduras como el país más violento de América Latina. Es un tema que ha llegado a la gran prensa solo tras el asesinato de la actual Miss Honduras y su hermana. En estas noticias, sin embargo, no hay señalamiento alguno contra el Gobierno de aquel país. ¿Se acuerdan, por el contrario, del asesinato, a comienzos de este año, de una exmiss venezolana? Esos mismos medios endosaron la responsabilidad de los índices de criminalidad al Gobierno de Nicolás Maduro y dieron cobertura, durante semanas, a un supuesto movimiento de misses venezolanas opositoras.

Por otro lado, también en Honduras, se siguen asesinando líderes campesinos, 130 desde el golpe de estado de 2009. El último, Juan Ángel López, fue abatido en el Bajo Aguan, donde –según denuncia la agencia alternativa ANNCOL- actúan “sicarios colombianos e israelitas“ pagados por terratenientes. No lo leemos en la prensa corporativa que, eso sí, ha llenado páginas con el desalojo policial sin violencia, en La Habana, de diez Damas de Blanco, un grupo financiado por el Gobierno de EEUU y la ultraderecha de Miami.

Pero volvamos a las torturas de los Servicios de Inteligencia de EEUU. Nos dicen ahora que son cosa del pasado, de la Administración Bush; que la Administración Obama ya no tortura. Cierto, porque ahora, sencillamente, mata a los sospechosos. Son ya 450 asesinatos selectivos, el 98 por ciento mediante drones. Dentro de unos años, esta práctica será objeto también de un informe en el Senado norteamericano, y generará cierta polémica mediática. Pero, mientras, el bloqueo y las sanciones económicas las sufre un país como Cuba que, en vez de drones, envía decenas de miles de médicos cooprantes a 66 países del llamado Tercer Mundo... Eso sí, sin que sea noticia.


.
.






°

No hay comentarios.:

Publicar un comentario