jueves, 24 de abril de 2008

Askapena : Cuando Una Moción... (II)

He aquí el escrito más reciente por parte de Askapena:


Independentzia eta Sozialismorantz
EUSKAL HERRIA PASO A PASO
Servicio informativo de ASKAPENA Nº218

Cuando una moción de censura se convierte en cuestión de estado (II)

Como informamos en el Paso anterior, el PNV, para complacer al PSOE, se retracto públicamente de lo que había dicho 30 horas antes. Pero, cuando el patrón se siente fuerte y ve sumiso al criado, intensifica sus exigencias. Seguimos relatando en este boletín la crónica de una vergonzosa claudicación vasca.

El día 3 de abril, el PSOE hizo pública su complacencia con el nuevo discurso del PNV pero las palabras no le satisfacían: reclamaba hechos y le exigía a su lacayo que pasara a la acción. El día 4 de abril vuelven a reunirse altos cargos del PSOE con el portavoz parlamentario del PNV para urgirle compromisos. El representante del PNV les pide que le den un respiro, que le concedan tiempo para desarrollar un plan que los dejará plenamente complacidos. Ese mismo día, y en otro gesto de sumisión, el alcalde de Bilbao se pliega a las exigencias centralista y coloca con carácter permanente la bandera española en la fachada del Ayuntamiento de Bilbao. Euskal Herria vuelve a ser humillada de la mano del PNV.

El día 5 de abril, varias voces cualificadas del PNV anuncian públicamente que cumplirán sus compromisos (con España) y que están poniendo en marcha los mecanismos necesarios para ejecutar lo que el PSOE les exige. Queriendo justificar lo injustificables, el presidente del PNV aclaró ese mismo día que ellos "no actúan bajo presión del PSOE". En la misma línea de claudicación, los grupos vascos que conforman el ayuntamiento de Zizurkil (la candidatura de izquierda había sido ilegalizada) hicieron suya la moción del PP para cambiar de nombre a dos calles que recordaban a dos luchadores del pueblo que habían sido asesinados (la cadena de indignidades no tiene fin). El mismo día 5 -y en un gesto gratificante de dignidad- cientos de personas responden a la llamada de la izquierda y se movilizan en Bilbao para denunciar la imposición de la bandera española y el sometimiento del PNV ante al poder central. Por la noche son atacadas mediante sabotaje dos sedes de dicho partido.

El 6 de abril, el PSE vuelve a coaccionar al PNV; cuando éste le reclama más respeto (no se lo está mereciendo), el PSE hace una nueva demostración de altanería advirtiendo de que lo tratará sin consideraciones mientras no haga los deberes que tiene pendientes en Arrasate. El día 7 de abril, otra manifestación recorre las calles de Bilbao reclamando la prevalencia de la bandera vasca frente a la imposición de la española. Ese día, el órgano de dirección del PNV acuerda poner en marcha las mociones de censura contra la izquierda "por razones éticas". Partidos como EA critican los bandazos del PNV pero, en el fondo, respiran aliviados ya que se les abre una vereda por donde salir del atolladero (ellos seguirán la pista del PNV); el PSOE, como es de suponer, respira aliviado y rebaja la presión a sus dóciles criados. La estrategia ilegalizadora del PSOE, con la complicidad de los partidos vascos, se activa cuando el Tribunal Supremo retoma el sumario para ilegalizar a las dos formaciones de la izquierda vasca: PCTV y ANV. En pleno festival de politización de la justicia, el Tribunal Constitucional Español no admite a trámite el recurso contra el excarcelamiento de Arnaldo Otegi, dirigente de Batasuna.

El 10 de abril, PNV y PSOE pactan el texto que firman conjuntamente y lo registran en Ayuntamiento de Arrasate. Aunque existía el compromiso de presentar el borrador del texto al resto de formaciones cuyo voto se reclama, no ocurrió así; al resto de formaciones se les pide que suscriban un texto ya cerrado. Dicho texto reclama de la izquierda que asuma un compromiso ético con los procedimientos exclusivamente democráticos; de no hacerlo, se procederá a presentar contra ellos una moción de censura. El resto de formaciones se sienten ninguneadas; dentro del PNV causa malestar la declaración de su presidente asegurando que la negativa inicial a la moción se debió a un "enfado momentáneo" del representante de su partido. La verdad es muy diferente, hay constancia de que en determinados sectores del PNV, el seguidismo que está haciendo su dirección para complacer al PSOE ha creado profundo malestar. La izquierda ve en toda esta operación la vuelta al Pacto de Ajuria Enea que se puso en marcha en 1988 para liquidar a la izquierda y que, tras diez años de guerra, fracasó. Batasuna, mediante un comunicado, advierte de que aquí sí hay solución y que es democrática, como ocurrió en Irlanda. Al mismo tiempo, la izquierda vasca anuncia iniciativas frente a nuevos pactos y viejas recetas.

El 11 de abril los partidos que tienen representación municipal en Arrasate celebran en la sede del Parlamento Vasco una reunión para coordinar esfuerzos de cara a que prospere el texto presentado por PNV y PSOE (la reunión tuvo lugar tras haber participado todos ellos en la inauguración de un monumento dedicado a las víctimas de ETA; las otras no existen). En dicha reunión se acordó dejar en manos del PSOE la búsqueda de los votos necesarios para sacar adelante la moción.

El día 14 de abril, la ofensiva del PSOE-PNV contra la izquierda da nuevos pasos. Registran el mismo texto en Elorrio, otro municipio donde detenta la alcaldía la izquierda. Se trata de un municipio que promovió una consulta para que el pueblo diera su opinión respecto al macro proyecto del tren de alta velocidad. El PP, rompiendo el acuerdo con los otros partidos que participan en la cruzada, comienza a presentar mociones por su cuenta por entender que la del PSOE-PNV es demasiado condescendiente. Desde el seno del PNV, el dirigente que había rechazado inicialmente la moción, cierra filas para dar una difícil imagen de unidad, quita importancia a las voces discordantes que se están escuchando en la base y reitera su adhesión incondicional a la estrategia marcada por la dirección del partido (hasta dirigentes que parecen tener independencia de criterios, oscilan siguiendo el impulso del viento dominante). La izquierda comparece ese día para denunciar lo que define como proceso de ilegalización paralelo: por un lado, la sala 61 del Tribunal Supremo ha retomado el proceso para ilegalizar a dos partidos de la izquierda en aplicación de la antidemocrática Ley de Partidos y, por otro lado, los propios partidos (bastantes de ellos dicen estar en contra de dicha Ley de excepción) hacen en la práctica lo mismo que los jueces utilizando los propios recursos.

Ese mismo día 14, la cruzada "ética" contra la izquierda conoce un nuevo capítulo. El ayuntamiento de Zizurkil cuenta en la actualidad con una alcaldesa antidemocrática del PNV (la lista más votada en las elecciones de 2007 fue la de la izquierda pero quedó ilegalizada). El actual equipo de gobierno municipal, haciéndose eco del furor inquisitorial, resuelve cambiar el nombre de dos plazas del pueblo que recordaban a dos voluntarios de ETA que murieron víctimas del terrorismo de Estado. Joxe Arregi fue asesinado por la policía "neodemocrática" española en 1981 tras crueles sesiones de tortura. El otro, Joxe Luis Geresta, apareció 'suicidado' en extrañas circunstancias el 20 de marzo de 1999, cuando ETA mantenía una tregua. El Pleno municipal del día 14 se celebró a puerta cerrada y bajo fuertes medidas policiales de disuasión. La izquierda, desde la calle, expresaba su indignación y repulsa.

Euskal Herria, 24 de Abril de 2008.


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