viernes, 19 de abril de 2019

Preservar el Frontón de Plaza Libre

Desde Noticias de Navarra nos traen este interesante artículo donde el autor provee puntos a favorde la revalorización del frontón de plaza así como su propuesta de rescate y protección:


Iñaki Uriarte

Hoy 18 de abril, en numerosos paises se celebra el Día Internacional de los Monumentos y Sitios instaurado por ICOMOS (International Council on Monuments and Sites.) Consejo Internacional de Monumentos y Sitios en tal fecha de 1982 y aprobado por UNESCO en 1983. Con dicha proclamación se pretende sensibilizar a la sociedad sobre la diversidad del patrimonio cultural en el mundo y sobre los esfuerzos que requiere su protección y conservación, así como advertir de su vulnerabilidad.

En esta ocasión, ICOMOS aconseja dedicar la conmemoración a los paisajes rurales, aceptando que como paisaje rural puede incluirse el que crean los nucleos rurales como una expresión tangible, material generada a traves de los años con todas sus peculiaridades, topografía, volumetria, silueta, textura y color dominates que le otorgan una indudable singularidad. Parece por tanto adecuado referirse a uno de los elementos más caracterizadores de los pueblos de Euskal Herria, el frontón de plaza libre. Motivo de muy especial preocupación por los continuas alteraciones, en realidad agresiones, que estan sufriendo en los últimos años, especialmente en dos aspectos el pintado de verde y las cubriciones.

Remontándonos a la tradición popular afortunadamente transmitida especialmente de modo oral por personas que practicaron el juego de pelota en su juventud, era un entretenimiento que antaño realizaban los pastores en terrenos llanos una vez que con instrumentos de trabajo, hachas y azadas, realizaban los surcos que definian el recinto de juego. Es decir la creación de un lugar definido en una naturaleza, sencillo pero significativo ritual etnografico de singular caracter espacial a los que denominaban pilota-soro y también soropil. En Itsasu (Lapurdi) este hecho, en un tiempo más reciente, queda testimoniado con un frontis aislado que se convierte en una indudable referencia monumental.

El emplazamiento de un fronton en función de la orientación solar, la orografia, el relieve del terreno y las preexistencias, un camino, un rio o la pared de una construcción sea una muralla, iglesia o edificio determinarán un vinculo condicionante en su tamaño y forma. Circunstancias que se complementan con el paisaje circundante como una enriquecedora referencia de fuga visual a la vez que originan una variadisisma tipologia de plazas libres caracterizadas por su irregularidad interpretada como belleza espacial. Estas sencillas construcciones, especialmente las aisladas, han sido tratadas con gran sentido constructivo y compositivo con la eleccción y colocación a trabazón de los sillares de piedra local, textura y color, en ocasiones con un remate ornamental y esmero como lo evidencian también las traseras de los frontis de mampostería, conscientemente de su presencia en el lugar que se insertan y se abren al paisaje.

Esta defensa del genuino valor de la plaza fronton coincide con el último despropósito que se pretende; cubrir el magnifico fronton de plaza de Zubieta en Nafarroa sin un motivo justificado pero adornado de un fraseo que ya resulta demagógico, culturalmente ofensivo y patrimonialmente agresivo. Testimonios de esta absurda tendencia hay abundantes y otro reciente ha sido en Asterain /Astrain frontón de 1933 también en Nafarroa territorio que por su abundancia de frontones de plaza sufre este peligroso embate, donde según testimonio del vecindario “entra agua por todas partes”. Asimismo en Araia (Araba) su ayuntamiento pretende desfigurar el magnífico centro del pueblo con una cubrición de enorme impacto ambiental en su frontón de 1876. Afortunadamente en Elorrio en 2009 convocado ya el concurso el jurado estimamos la improcedencia de las invasivas propuestas presentadas y se declaró desierto y olvidado. Las cubriciones observadas no se insertan en su contexto, se imponen, desproporcionan el espacio y desfiguran el pueblo.

La otra reciente afección, un virus pictórico, que sufren decenas de frontones es pintarlos de verde vulgar y perversa creyendo que acudirá la televisión a transmitir algún partido, como ha sucedido entre otros tantos, en el frontis de Gorozin /Grocin, que supone una grave alteración de la armonia cromática de un coherente conjunto rural y especialmente de su magnifica amplia plaza. También ocultando originales frontis de ladrillo rojo con un raseo y rutinario pintado verde como en Arteta, ambos en Nafarroa.

Habiendo recorrido en esta década casi todos los frontones de Euskal Herria, apelo a los ayuntamientos asi como a las diputaciones y gobiernos de Euskadi y Nafarroa y por tanto a la sociedad principal protagonista de este legado, que sea consciente de la necesidad de reivindicar la autenticidad e integridad de su patrimonio por sencillo que sea, y en el caso de los frontones de plaza como un irrenunciable patrimonio cultural en todas sus acepciones, etnográfico, urbanístico, arquitectónico, y paisajistico. No podemos mostrarnos como un pueblo bruto, insensible e inculto con unos testimonios que, no en exclusiva, pero si en implantación, nos identifica identitariamente, el frontón de plaza libre, es decir abierto y descubierto articulado armónicamente y arraigado históricamente con su entorno. Singularidad cultural que obliga a defender y proteger estos espacios públicos, catalogándolos e impidiendo cualquier intervención agresiva, entre ellas las cubriciones y deformaciones cromáticas.

La plaza frontón podría definirse como una arquitectura vacía plena de encuentros profundamente arraigada en la conciencia popular como paradigma del espacio público vasco por antonomasia.





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