miércoles, 4 de diciembre de 2013

eh11Kolore

Les compartimos este texto de la iniciativa eh11Kolore publicado en el Diario Vasco:

Éste es el texto al que piden adherirse desde este colectivo y que fue leído en la Casa de Cultura de Tolosa: «Toda persona que vive en Euskal Herria, haya nacido aquí o en otro país es vasca, toda persona nacida aquí y que vive en otro país y que siente Euskal Herria como suya es también vasca. Quienes nos fuimos o llegamos del norte, allende los mares, de las tierras del este, del oeste, del sur, y quienes en este mismo lugar hemos nacido, vivamos o no aquí, todas y todos vivimos, sentimos, hacemos, somos Euskal Herria. Quienes que nos adherimos a 'eh11 Kolore' lo hacemos porque consideramos necesario defender la igualdad de derechos, deberes y oportunidades de toda la ciudadanía de Euskal Herria sea cual sea su lugar de procedencia. Rechazando y trabajando para superar cualquier situación de discriminación por motivos de origen o identidad. Preservar y fomentar la diversidad cultural de la sociedad vasca como un valor en sí mismo frente a tendencias uniformizadoras o asimilacionistas. Favorecer espacios de encuentro, interacción y colaboración entre ciudadanos vascos y ciudadanas vascas de diversos orígenes, visibilizando nuestra diversidad y propiciando dinámicas de mutuo conocimiento para el logro del mutuo respeto y reconocimiento. Impulsar la reflexión, el diálogo y el debate permanente, en el conjunto de la sociedad vasca, a fin de hacer de Euskal Herria un modelo de convivencia en la diversidad del que nos podamos sentir orgullosas todas las personas».


Por algún motivo nos recordó aquel escrito de la mexicana Victoria Mendoza titulado "Si los vascos son racistas, los demás también lo somos" que les compartimos ya hace algunos años.

Para los que no están familiarizados con la idiosincrasia vasca, el número once (hamaika) en vasco significa mucho más que un dígito más que diez. Lean esta información publicada en la página Dragonfruit:


Palabras: Hamaika (11)
El Euskera o Vasco es arcano. Al no tener conexión con ninguno de los otros leguajes que le rodea, existen múltiples teorías sobre su origen, muchas de ellas bastante fantásticas. Hasta ahora he oído que, en realidad, es el propio lenguaje íbero original, que viene de Georgia (la de Rusia)… incluso que el japonés fue construido como una variación suya, improbable hipótesis basada en vagas similitudes como las de la palabra vasca txori(=pajaro) y la japonesa tori(=pollo) y la tendencia vasca a navegar por el mundo.
Existe incluso una jerga vasco-islandesa que los rudos pescadores de ambas regiones más o menos aisladas desarrollaron para ser capaces de comunicarse.
Pero incluso a pesar de ello, lo que mas me asombra y me divierte del euskera es la palabra hamaika o amaika.
Hamaika significa simplemente algo tan sencillo como 11, el número. Una de las primerísimas cosas que uno aprende. Pero también tiene otro significado.
En la mayoría de los lenguajes europeos que conozco, tenemos un concepto que es utilizado para referirnos a una cantidad que nos abruma, una cifra demasiado vasta como para ser contada con precisión o tan irreal debido a su ambición que solamente permite la posibilidad de ser soñada o imaginada, una aspiración. Esto es, un término doméstico y cotidiano para referirnos a infinito o el modo más cercano y modesto en el que podemos representárnoslo.
Este término es habitualmente “miles”. “Tengo miles de cosas que hacer”. Si el hablante es menos vehemente, podría usarse la palabra “cientos”; si lo es más, sería “Tengo un millón de cosas que hacer”.
Bien, en euskera o vasco, es concepto es Hamaika, once. Sip, cuando queremos decir: “tengo mil cosas que hacer” decimos: “Hamaika gauza egiteko daukat”, “Tengo ONCE cosas que hacer”.
Me mata de la risa. Me puedo imaginar perfectamente a un antiguo típico granjero vasco, sobrio y sin tonterías pensando: “¿Qué? ¿Más de diez vacas? ¿Quién querría eso? Ni siquiera es posible contarlas, no tengo tantos dedos.”
Cualquier cosa que supere diez, la cifra hasta la que puedes contar usando los dedos de la mano, es incontable, y por lo tanto infinita. O algo parecido.
¿Qué habría sucedido si alguien hubiera nacido con 6 dedos en una mano? ¿Habría revolucionado las matemáticas? ¿Habríamos dejado de contar en base 10? (¿Y pasado a contar en base 11 o 12?)
Para mí, hamaika es el resumen de todo lo bueno y lo malo del carácter vasco: realistas y pragmáticos, trabajadores tenaces, nada inclinados a la presuntuosa acumulación de bienes y la consiguiente adoración de lo superficial pero, ¿carentes de ambición y fantasía?
En cualquier caso, yo también adoro el 11.
PD. Bonus: Como la comida o almuerzo es tan tarde en toda la Península Ibérica, los vascos tienden a recrearse el aperitivo, principalmente comiendo pintxos (la versión vasca de las tapas) normalmente sobre las once en punto. Por esto, se le llama hamaiketako, “lo de las once”. Una sustanciosa y sabrosa asociación de ideas.


O sea, en el contexto de una iniciativa que apuesta por la inclusión, hamaika significa "todos".

Por ejemplo, cuando Garikoitz Badiola de Ska-P usa la camiseta del Athletic de Bilbao, en su espalda se puede ver el numeral 11 y la palabra hamaika. Quien conozca la orientación ideológica de la banda lo entenderá.

Y luego tenemos el asunto de cierta isla y su delicioso ron, o el agua fresca que se consume tanto en México hecha de una flor de un rojo intenso.



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