miércoles, 12 de febrero de 2014

Escrache Galego al Juez Clown

Los escraches persiguen al represor y promotor de la tortura de nombre Baltasar Garzón. Después de una temporada terrible en Argentina, las protestas por sus presentaciones ahora se han dado en Galiza, según este par de notas que nos han hecho llegar por correo electrónico.

Aquí tienen la primera:

Escracharon a Garzón en Galicia impidiéndole dictar dos conferencias en la Universidad
Sermos Galiza
En la Facultad de Ciencias de la Educación de Santiago de Compostela, se abrió un gran debate por el cual una parte del alumnado cuestionó el rol de Garzón en la represión d los luchadores gallegos, vascos y catalanes. Garzón por su parte, con voz quebrada pero desafiante dijo sentirse "orgulloso" de haber cerrado periódicos e ilegalizado formaciones políticas vascas, por ser "subversivos". En la Facultad de Historia de la misma Universidad, directamente debió suspender su alocución debido al boicot estudiantil.
Las protestas estaban convocadas por organizaciones estudiantiles, juveniles y antirrepresivas de izquierda nacionalista y de izquierda independentista gallega, e impidieron que Garzón impartiera las dos conferencias previstas en la USC. En lugar de hablar de "Democracia y derechos humanos" como estaba previsto, el mediático ex magistrado de la Audiencia Nacional, a quien Amnistía Internacional responsabiliza de haber amparado torturas a presos, en un informe de 2008, se vio obligado a responder por las acusaciones que en su contra lanzara parte del estudiantado.
"Torturador! Garzón torturador!"
Los jóvenes estudiantes lo acusaron de "torturador". En su defensa, Garzón digo que la sentencia dictada por el Tribunal de Derechos Humanos no era contra él sino contra la Audiencia Nacional y el Estado Español. Sin embargo, los estudiantes le recordaron que él era precisamente el gran todopoderoso de la Audiencia y que por su Juzgado Nª5 pasaron cientos de presos y presas que habían sido vejados y torturados, y él no sólo no los escuchó sino que, con las "pruebas" obtenidas por los suplicios, los condenó a altas penas. Omitió Garzón y se lo recordaron también, distribuyendo el texto de una carta firmada por 16 ciudadanos catalanes encausados por Garzón en el verano de 1992, poco antes de los Juegos Olímpicos: "Garzón aprobó nuestra incomunicación en dependencias de la Guardia Civil. Los días que estuvimos detenidos alli fuimos objeto de tortura. Muchos de nosotros teníamos heridas visibles que evidenciaban el trato recibido. Todos declaramos ante él sin que dijese nada ni preguntara nada sobre el origen de esas lesiones que presentábamos. Muchos hicimos mención explícita del trato recibido sin que Garzón se inmutara".
La carta continúa: "Garzón empleo nuestras declaraciones obtenidas bajo tortura para instruir una causa en nuestra contra. Las denuncias por torturas fueron archivadas todas, sin excepción".  Firman la misiva D.M., E.P., E.C., E.L., G. de P., J.O., J.R., J.P., J.B., M.D., O.M., P.M., R.L., R.P., V.C. e X.R. todos ellos militantes de la organización Terra Lliure (Tierra Libre) y fueron acusados por Garzón de "pertenencia a organización terrorista".  
"Fóra fascistas da USC!", "Garzón fascista"
El estudiantado que se movilizó contra la invitación de la Universidad a Garzón también acusó al juez de "fascista" y le recriminaron el cierre en 1998 de dos medios de comunicación vascos: el diario "Egin" y la emisora "Egin Irratia", así como la revista "Ardi Beltza" en 2001, bajo la acusación de "terrorismo". Además le recriminaron la ilegalización de los partidos y organizaciones ANV, PCTV (Partido Comunista de las Tierras Vascas), Askatasuna, Segi, Jarrai y Gestoras pro Amnistía.
En ese momento el ex magistrado, a los gritos, dijo sentirse "orgulloso" de haber procedido así, argumentando su vinculación con ETA. Vinculación que nunca consiguió probar y que fue revista y retirada por la propia Audiencia Nacional tiempo después.  
Todo lo señalado aconteció en la Facultad de Ciencias de la Comunicación, donde agentes de seguridad privada de la empresa Prosegur, impidieron el acceso al edificio público de parte del alumnado, que tuvo que aguardar por más de una hora para poder entrar a las aulas. Sin embargo, el ex juez desistió de dar su charla ya que no quiso pasar el mal momento sufrido en la anterior, que también fue suspendida a poco de comenzar. Lo singular, es que esta última conferencia, fue señalada por el rectorado y el profesor a cargo, como de "asistencia obligatoria" para los estudiantes de varias materias, como "Política" y "Pedagogía".
"Habíamos elegido a Garzón para dar una conferencia sobre pasados incómodos, porque es una persona indicada para hablar de este tema, pero no pudo ser. No pudo hablar, era imposible porque no tenía ni voz ni condiciones", indicó el profesor Lourenzo Fernández Prieto, uno de los organizadores del coloquio en la Facultad de Historia.

Y la segunda:

Revientan dos charlas de Baltasar Garzón en la Universidad de Santiago de Compostela, en Galicia, al grito de «fascista»
Un numeroso grupo de jóvenes impidió que se escucharan sus palabras a golpe de megáfono en la Facultad de Educación. Otra charla que estaba prevista en Historia se suspendió.

Un grupo de jóvenes, la gran mayoría miembros de la comunidad estudiantil compostelana, dificultaron y prácticamente impidieron que se desarrollara con normalidad la charla que Baltasar Garzón tenía programada en la Faculta de de Ciencias da Educación, en el Campus Vida de Santiago. Desde el comienzo de su intervención gritaron consignas contra el jurista llamándole «fascista» y «torturador» e impidiendo que se escuchasen sus palabras a golpe de megáfono.
En la facultad también aparecieron pintadas y hubo cierta tensión entre los alumnos que querían escuchar al ex juez y los que prefirieron seguir gritando, a pesar de que la mesa presidencial, en la que se encontraba el rector Juan Casares, le dio la a oportunidad de expresarse con el micrófono a un portavoz del grupo que irrumpió en la sala.
Con todas esta dificultades y la voz tomada, Garzón trató de dar su charla igualmente y de mantener un diálogo con aquellos que querían escucharlo, pero las acciones del pasado del ex juez, vinculado a su comportamiento de avalar torturas a presos vascos, catalanes y gallegos, le fueron recordadas permanentemente por los manifestantes.
A las doce del mediodía estaba prevista otra intervención similar suya en la Facultade de Historia. Sin embargo, se suspedió su presencia y se desconoce si Garzón se llegó a personar en esta nueva charla.
Miembros de Seguridad de la USC impidieron el acceso a los estudiantes al Aula Magna, creando un pequeño tumulto en los exteriores del centro.


La estrella del juez clown se apaga. Se agradece a lxs jóvenes galegxs por mostrar su solidaridad para con los vascos y catalanes que han sido víctimas de la brutalidad con la que este señor se comportó durante su gestión como juez y el cinismo con el que se conduce ahora en su papel de supuesto defensor de los derechos humanos.



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