miércoles, 3 de junio de 2009

Hegoalde, La Huelga y Mucho Más

Esta lectura de la huelga general del pasado 21 de mayo, dentro del contexto histórico y político actual en Hegoalde, nos ha llegado por correo electrónico:

HUELGA GENERAL EN EL PAIS VASCO

Jorge L. Elizondo | Rosario, Argentina

Las clase trabajadora vasca ha protagonizado el 21 de Mayo una de las huelgas más importantes de Europa. A pesar del boicot de CC OO (Comisiones Obreras) y UGT (Unión General de Trabajadores), las dos principales centrales del Estado español; la mayoría sindical vasca (representada fundamentalmente por las centrales LAB y ELA) han concretado una huelga que –pese a los intentos de los medios de comunicación de soslayarla o restarle importancia- ha conmovido el aparato productivo y la administración pública.

La huelga general fue preparada a través de numerosas asambleas realizadas en lugares de trabajo y barrios. Diez días antes de la huelga, ya se habían pronunciado 785 colectivos laborales en toda Euskal Herria, además de los comités de huelga constituidos en numerosos barrios.

Las razones de la huelga se expresaron en las declaraciones de las centrales sindicales y en los debates asamblearios: el rechazo a que los trabajadores deban pagar la crisis que han producido los grandes capitalistas y banqueros, junto a sus gobiernos. Se han manifestado contra el crecimiento de la desocupación, contra las políticas de rescate de la banca a través del dinero público, con el que se premia a los campeones de la especulación a costa del endeudamiento de la próxima generación. El gobierno español ha puesto 230.000 millones de euros en manos de la banca (21 % del PBI), mientras el gasto en pensiones no llega a los 100.000 millones de euros. Se han expresado contra el uso y el abuso de los ERE (Expedientes de Regulación de Empleo), muy semejantes a nuestros Procedimientos Preventivos de Crisis de Empresas, que allá como aquí significan suspensiones con disminución salarial y en definitiva pérdidas de puestos de trabajo.

En cuanto a su modalidad, lejos de ser un paro “dominguero”, se caracterizó por numerosos piquetes frente a los lugares de trabajo y por la movilización de decenas de miles de personas.

En el sector industrial, el 74,34% de las empresas registraron niveles de paro iguales o superiores al 30% de sus plantillas y en 297 empresas de la Comunidad Autónoma Vasca la respuesta a la huelga fue superior al 70%.

Respecto a Navarra, los datos de los sindicatos reflejan una alta incidencia en la industria en Sakana y la zona norte y «significativa» en Iruñaldea y su cinturón industrial. Los sindicatos contextualizaron este amplio respaldo en un sector que calificaron como «el más castigado en esta coyuntura de crisis y el que más directamente sufre los chantajes de la patronal.

Resulta notable el impacto de la huelga en la Administración: fue casi total en organismos municipales. El seguimiento fue menor, según las mismas fuentes, entre los empleados de las diputaciones y «parcial» entre la plantilla dependiente de la Administración autonómica.

En cuanto al sector de la Construcción, la huelga afectó a obras importantes «con un impacto total en Gipuzkoa y desigual, pero significativo, en Bizkaia, Araba y Nafarroa».

Para lograr este resultado los sindicatos tuvieron que superar muchos obstáculos, como las acusaciones de las patronales, administraciones, medios informativos e incluso desde otros sindicatos, que pretendieron convencer a los trabajadores de que se trataba de una huelga contra Patxi López, el nuevo Presidente (lehendakari) del Gobierno Autonómico Vasco, que responde al PSOE. A ello debe agregarse el férreo control policial que los participantes en las diferentes movilizaciones vivieron durante toda la jornada, lo que constituye una regla permanente en todas las manifestaciones que se realizan en Euskal Herria.

El secretario general de ELA, Adolfo “Txiki” Muñoz, aseguró que para lograr el éxito de la huelga han tenido que hacer frente a «la manipulación y la mentira» contra la convocatoria. Tras criticar a la patronal «chantajista» y a los distintos gobiernos, advirtió de que «quieren paz social y sindicalismo dócil, pero no les vamos a dar paz social».

Muñoz advirtió de que «la cruzada de manipulación y mentira va a durar», ante lo cual instó a «aguantar carros y carretas porque no nos pueden mover de la línea trazada».

El secretario general de ELA insistió en que la agenda de los sindicatos convocantes es incompatible con el diálogo social «sin contenidos», que calificó como «dinero para dormir al sindicalismo». Ha señalado que la huelga «es muy útil porque obliga a socializar problemas, remueve conciencias y centra responsabilidades» y censuró que las administraciones «busquen coartadas para eludir su responsabilidad».

Ainhoa Etxaide, la joven y recientemente elegida Secretaria General de LAB, señaló que «la ofensiva de manipulación no ha conseguido desactivar la huelga”. Dijo que la huelga “es el mayor acto de conciencia de clase» ante la crisis. También insistió en que hay razones para la huelga porque los problemas de la clase trabajadora no se van a solucionar alrededor de una mesa sin ese objetivo. En su opinión, «aquí no falta dinero, aquí sobran ladrones y políticas que avalan a esos ladrones».

La huelga es una clara señal dirigida hacia el nuevo lehendakari Patxi López, del PSOE, elegido en el Parlamento vasco en virtud de una alianza con el derechista PP (Partido Popular). Cabe recordar que las últimas elecciones vascas se realizaron con la proscripción absoluta de la izquierda abertzale.

La ley de Partidos proscriptiva continúa vigente y Batasuna sigue ilegalizada, con la totalidad de su Mesa Directiva en prisión. Otros militantes deben afrontar detenciones y causas judiciales ante la Audiencia Nacional por supuestos delitos de «enaltecimiento del terrorismo» debido a su participación en actos en memoria de históricos militantes revolucionarios vascos. Las manifestaciones convocadas por Batasuna o por cualquier colectivo que tenga alguna vinculación con ella son prohibidos y sus organizadores encarcelados.

El movimiento juvenil independentista vasco (Seguí-Haika) se encuentra ilegalizado y muchos jóvenes están cumpliendo penas de prisión o van a ser enjuiciados. En el Sumario 18/98, megaproceso seguido por la Audiencia Nacional española, se enjuicia a alrededor de 160 militantes populares vascos, integrantes de organizaciones políticas, sindicales, juveniles, de la cultura y periodistas

Las operaciones de la Guardia Civil y de la Ertzaintza (policía autonómica vasca) han continuado sin descanso, como así también las detenciones, las torturas, el régimen penitenciario destructivo de la integridad física y psíquica de los más de setecientos cincuenta presos políticos vascos, la negativa sistemática a conceder la libertad condicional en los casos en que se dan las condiciones legales para ello y hasta la negativa a que los presos vascos puedan cumplir sus condenas en su país, manteniendo el régimen de dispersión actual, con el fin de aislarlos de sus familias, amigos y vecinos. La izquierda abertzale ha respondido apostando al proceso democrático y movilizando a las masas con el fin de lograr la amnistía de los presos, y la autodeterminación del pueblo.

También la mayoría sindical de Euskal Herria ha expresado en forma permanente su solidaridad con los presos políticos y su firme voluntad de luchar por la autodeterminación del pueblo vasco.

Ni la cárcel, ni la proscripción, ni la tortura, ni los métodos policiales empleados en forma ininterrumpida por la dictadura de Franco y por los gobiernos de Suárez, Felipe González, Aznar y el propio Zapatero, han podido destruír el movimiento de liberación vasco, sus organizaciones de masas, ni su voluntad inquebrantable de continuar la lucha por la independencia y el socialismo.

Rosario, 26 de Mayo de 2009


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