martes, 27 de enero de 2004

Pasenles las Sales

Hoy en la sección Mundo de La Jornada:


Escándalo político en España; líder nacionalista catalán se reúne con ETA

Armando G. Tejeda

El máximo líder de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC, separatistas y republicanos) y nuevo conseller en cap del gobierno autonómico catalán, Josep Lluís Carod Rovira, se reunió en recientes semanas con la cúpula de la organización armada vasca ETA, en un encuentro furtivo y al margen de sus socios parlamentarios en la Generalitat de Cataluña, el Partido Socialista de Cataluña (PSC) e Iniciativa per Catalunya-Els Verds (IC-EV). El "contacto", dado a conocer por el diario conservador ABC, provocó una tormenta política en el país, una vez que el presidente del gobierno español, José María Aznar, y el Partido Popular (PP, en el poder) exigieron su dimisión, al acusarlo de "delinquir" y de "falta de decencia". A menos de dos meses de las elecciones generales y en medio de una crispada precampaña proselitista, el ABC difundió la noticia del encuentro entre Carod-Rovira y algunos dirigentes de ETA, entre ellos Mikel Albizu, Mikel Antxa, considerado por la policía española como número uno de la organización, con quienes, según el rotativo, habría llegado a un "acuerdo" para que la organización radical no realizara acciones violentas en territorio catalán.

El propio Carod-Rovira compareció hoy ante los medios de comunicación para confirmar la versión, y señaló que la reunión tuvo lugar en días recientes, cuando ya había sido nombrado conseller en cap, una especie de primer ministro del gobierno de Cataluña, presidido por el socialista Pasqual Maragall.

Sin embargo, el dirigente de ERC negó que hubiera acudido al encuentro como representante del gobierno catalán; resaltó que en ningún caso suscribió algún tipo de acuerdo con ETA, y dijo que sólo intentó convencer a la organización armada de que asumiera como propio el diálogo y las vías políticas para resolver el histórico conflicto del País Vasco.

Carod-Rovira reconoció que el "contacto" con ETA fue un "error" o "una ingeniudad", pero subrayó que en ningún caso piensa dimitir a su cargo público, ya que "esto lo hice en representación de un partido y que por tanto no se debe involucrar a un gobierno.

"No voy a dimitir... cómo voy a dimitir por defender una situación de paz, además no recuerdo que ningún miembro del gobierno del PP haya dimitido por mantener contactos con ETA, como lo hizo en 1999 en Suiza", subrayó.

Defiende los motivos

Ante el acoso mediático y político, Carod-Rovira concedió una entrevista a la Cadena Ser, en la que tras reconocer su "error" también defendió su motivación: "Sé perfectamente que este contacto va a ser utilizado contra ERC, contra el gobierno tripartito catalán y contra el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) a nivel de Estado. Pero en fin, más allá de lamentar que haya sucedido esto y que haya ofrecido disculpas por lo que pueda tener de vinculación gubernamental hacia otras fuerzas políticas, yo siempre defenderé las palabras del presidente Tarradellas, que decía que para terminar con la violencia era preciso hablar con ETA. Lo importante es que los conflictos políticos puedan debatirse políticamente, pero aquí además de matar al mensajero quieren matar el mensaje".

No obstante las palabras conciliadoras del dirigente catalán, el presidente del gobierno español, el conservador José María Aznar, ofreció una breve rueda de prensa en la que exigió al PSOE que rompa su pacto de gobierno en Cataluña ante un hecho que calificó de "gravedad extraordinaria", ya que, según Aznar, no es "una anécdota ni una rareza, sino una toma de posición muy grave, que consiste en enseñarle a una banda terrorista a quién puede matar y a quién no debe matar".

El presidente del gobierno español calificó esa reunión como "una falta de decencia y dignidad", al tiempo que exigió a Carod-Rovira que informe a la policía española de "todos los datos que puedan ser útiles en la lucha contra el terrorismo, como quiénes le ayudaron a establecer ese contacto, cómo llegó a esa situación y con quiénes se entrevistó", ya que "cada día se agrava y aumenta la responsablidad de este señor".

El candidato del PP a la presidencia, Mariano Rajoy, añadió que el político catalán "delinquió" y vulneró la Ley de Partidos Políticos, creada ad hoc para proscribir a Batasuna, la coalición nacionalista vasca considerada brazo político del grupo armado.

El principal afectado por la crisis, el candidato socialista José Luis Rodríguez Zapatero, indicó que su formación también "condena" el encuentro, pero que al mismo tiempo respeta la autonomía del gobierno catalán para que desde ese ámbito se tomen medidas al respecto. El líder socialista admitió en un comunicado que su postura ante la crisis es que Maragall acepte la dimisión de Carod-Rovira como conseller en cap, una medida que se decidirá en los próximos días y que podría derivar en una crisis de gobierno en Cataluña.

El dirigente de Izquierda Unida (IU, tercera fuerza en votos), Gaspar Llamazares, consideró que Carod-Rovira actuó de "buena fe", pero que el encuentro con ETA fue "un error político, ya que ocurrió sin que la banda haya cesado la violencia y sin consultar al resto de los miembros del gobierno catalán".

El vocero en el Congreso español del Partido Nacionalista Vasco (PNV, en el gobierno regional), Iñaki Anasagasti, advirtió que el encuentro le parece "en principio, bien, al ser un paso más para consolidar una tregua de ETA y poner fin a los atentados". El diputado vasco atribuyó la filtración de la noticia a los responsables del sistema de espionaje español, integrado en el denominado Centro Nacional de Inteligencia (CNI), controlado por el gobierno de Aznar.

El dirigente y vocero del partido vasco Aralar, Patxi Zabaleta, señaló por su parte que "el diálogo nunca es antidemocrático ni aunque se realice con organizaciones que están fuera de la ley, una vez que uno de los exponentes de la profundidad democrática es precisamente la capacidad de no poner exclusivas al diálogo".


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