domingo, 30 de agosto de 2015

Sortu Emplaza a Urquijo

Como ya hemos dicho antes, de los impuestos que pagan quienes tributan en la CAV sale el sueldo de un señor cuya única función es la de contaminar el día a día de la sociedad vasca. Se le llama Delegado del Gobierno y por el momento la oficina la ocupa el ratonil Carlos Urquijo. En Nafarroa sucede exactamente lo mismo.

Ante la última andanada de ilegalizaciones Sortu ha invitado al pueblo vasco a continuar combinando fiestas populares y lucha, tal como nos dice esta nota en El Mundo:


Anima a los ciudadanos a que sigan vinculando actos de protesta con las fiestas

Sortu ha asegurado hoy que la "fiesta y la reivindicación siempre han ido unidas", por lo que ha animado a los ciudadanos a que, "frente a las imposiciones", sigan vinculando actos de protesta o solidaridad con las actividades festivas.

Sortu se ha referido, en un comunicado, a las actuaciones ejercitadas desde distintos estamentos, como el delegado del Gobierno en el País Vasco, Carlos Urquijo, que ayer pidió la prohibición de dos actos por los presos en las fiestas de Bemeo, la Audiencia Nacional y "asociaciones ultraderechistas" contra actos en favor de los presos de ETA incluidos en la programación de fiestas de distintos municipios vascos y navarros.

Ayer mismo el juez de guardia de la Audiencia Nacional prohibió la celebración hoy de un "Pintxo poteo" en el marco de las fiestas de la localidad navarra de Arazuri en favor de los presos de ETA, al considerar que constituye un delito de enaltecimiento del terrorismo.

"Han puesto en el punto de mira diversos actos festivos como chocolatadas, brindis, desfiles, poteos o chupinazos en solidaridad con los presos políticos vascos o para exigir que los cuerpos represivos abandonen Euskal Herria", denuncia la formación abertzale.

En opinión de Sortu, estas "prohibiciones" constituyen "vulneraciones graves de los derechos civiles y políticos, que tienen por objetivo acallar diversas reivindicaciones".

Además, Sortu ha mostrado su solidaridad con el menor agredido ayer en Bilbao, a quien unos individuos le grabaron con una navaja en un brazo una cruz esvástica y el número 88, también de simbología nazi.

"Los fascistas, controlados o incontrolados, no tienen cabida en Euskal Herria", ha añadido el partido independentista.







°

No hay comentarios.:

Publicar un comentario