viernes, 1 de abril de 2005

Torturador Es Premiado

Aquí una nota que pone en evidencia absolutamente todo lo que está mal en España:

Nombran comisario a un policía que torturó a Arregi

Antonio Gil Rubiales, policía español condenado en 1989 por el Tribunal Supremo por torturar hasta la muerte a Joxe Arregi, es desde hace escasas fechas el comisario provincial de Tenerife. El responsable policial de las Islas Canarias ha negado que constituya una decisión política y ha señalado que Gil Rubiales «se merece una oportunidad».

SANTA CRUZ DE TENERIFE

El Gobierno español designó a principios de este mes comisario de Policía de Santa Cruz de Tenerife a Antonio Gil Rubiales, uno de los agentes que tomó parte en las salvajes torturas que provocaron la muerte del zizurkildarra Joxe Arregi.

De hecho, fue condenado por el Tribunal Supremo en 1989 a tres meses de arresto y a dos años de suspensión de empleo y sueldo, mientras que Julián Marín Ríos fue penado con tres meses de arresto y tres años de suspensión de empleo y sueldo. Fueron los dos únicos policías juzgados e incluso absueltos en dos ocasiones, hasta que llegó el fallo del Alto Tribunal por los malos tratos que llevaron hasta la muerte a Arregi, pese a que en los interrogatorios participaron setenta.

El vecino de Zizurkil fue detenido el 13 de febrero de 1981 en Madrid y acusado por el Ministerio de Interior de ser militante de ETA. Tras nueve días incomunicado, fue trasladado completamente destrozado a prisión. Falleció ese mismo día en la prisión-hospital de Carabanchel. Las fotografías del cuerpo amoratado de Arregi, publicadas con posterioridad, evidenciaron lo ocurrido en dependencias policiales.

La designación de Antonio Gil Rubiales como comisario de Santa Cruz de Tenerife, llevada a cabo por el delegado del Ejecutivo del PSOE en las Islas Canarias, José Segura, ha sido hecha pública por la revista Canarias-semanal.com. Esta publicación digital recoge unas declaraciones realizadas por el responsable de la Policía española en el archipiélago canario, Narciso Ortega, quien señala que la designación de Gil Rubiales «en unos sectores ha sorprendido, en otros ha sido bien acogido. Ha creado controversia. Confieso que yo lo conozco poco, por lo cual he tenido que valorar, independientemente de lo que me hayan contado o no, su carrera profesional».

«No es una decisión política»

A preguntas de la revista, niega que el nombramiento constituya una decisión política. «Ha sido una decisión profesional, porque es mía, la asumo como tal. Fue una propuesta mía al director general de Policía. Antonio Gil Rubiales es un hombre que en su día opositó para comisario y aprobó. Y si ha tenido algo anteriormente, como una condena, tiene derecho a una oportunidad como todo el mundo», agregó.

Tras cumplir la sentencia condenatoria del TS algo que se produjo años después de dictarse el fallo, Gil Rubiales se incorporó, a principios de 1992, a las patrullas de la Brigada de Seguridad Ciudadana de Madrid. Cuatro años después se le encomendó la jefatura de la Unidad de Intervención Policial y en 2003 fue nombrado jefe de la Policía en la localidad tinerfeña de Arona.

Felicitaciones, autolesiones y absoluciones

A causa de la muerte de Arregi, Gil Rubiales y Marín fueron juzgados en 1983 en la Audiencia Provincial de Madrid. El tribunal les absolvió, igual que hizo dos años después. En el transcurso del primer juicio, el actual comisario de Tenerife se defendió diciendo estar «en posesión de la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo» y haber sido «felicitado 70 veces por mi labor en la lucha antiterrorista». Marín, por su parte, indicó que «es público y notorio que los terroristas se autolesionan y después te denuncian por malos tratos». -


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