sábado, 9 de enero de 2016

El Desafío de Mover lo Inmóvil

Aunque suene a perogrullada, pero así es.

Cuatro años ha desperdiciado el régimen borbónico franquista la mano extendida para dar paso a la paz y a la reconciliación.

Cuatro años en los que la clase política española ha demostrado al mundo su incapacidad para evolucionar, atada a los aberrantes principios ideológicos heredados del "glorioso" pasado colonial y del fascismo franquista.

A minutos de que inicien las marchas solidarias en Bilbo y Baiona, la primera después de la debacle electoral de la izquierda abertzale, les compartimos esta reflexión publicada en Gara:
Bilbo y Baiona miden hoy el reto de mover la piedra de la dispersión

«Mugi daitezen harriak-Que se muevan las piedras» es el desafío. La Casilla de Bilbo y Lauga de Baiona, el punto de partida. Y 17.00, la hora. Dos movilizaciones simultáneas convocadas por Sare y Bagoaz sumarán hoy fuerzas renovadas, y en algunos casos nuevas, para acabar primero con la dispersión y traer después a los presos a casa.

Ramón Sola

La larguísima lucha por los derechos humanos de los presos y presas vascas tiene hoy un punto y seguido, con doble convocatoria. Por vez primera, la tradicional cita posnavideña se realizará simultáneamente en dos puntos: Bilbo y Baiona. Allí convocan dos movimientos sociales, Sare y Bagoaz, nacidos ambos en 2014 ante el bloqueo de la cuestión carcelaria y con una apuesta común que les ha llevado a una lógica colaboración.

El subrayado puesto en los derechos humanos y la resolución han permitido dar a las convocatorias una enorme amplitud de adhesiones. El reflejo más claro será en Bilbo el grupo de personas referenciales que llevará la pancarta. En Baiona, lo que sobresale es la activación política, con representantes de todos los sectores unidos, dando continuidad a iniciativas como la Declaración de Baiona de octubre de 2014. En la convocatoria del sur esta unidad es mucho más débil, y de hecho los partidos no tendrán protagonismo; ni siquiera se ha establecido el punto de prensa para realizar declaraciones que resultaba habitual otros años. Ayer, Podemos difundió un comunicado dando libertad a sus bases para acudir, aunque importantes cargos institucionales de ese partido avanzaron en las redes que estarán en Bilbo.

Número y condición

La efervescencia que siguió a Aiete y el fin de la lucha armada de ETA deparó las tres mayores movilizaciones políticas conocidas en la historia de Euskal Herria, en los tres casos en Bilbo y por los derechos de las personas presas. En enero de 2012, tres meses después de aquel cambio de escenario radical, GARA contabilizó 110.000 personas. Un año más tarde, el recorrido volvió a colapsarse con 115.000. Y en 2014 se batió este récord con la ayuda inestimable de Madrid, que prohibió la movilización de Tantaz Tanta, lo que forzó al PNV a salir a la calle en defensa de las opciones de resolución. Aquel año se juntaron unas 130.000 personas, si bien medirlas con exactitud resultó imposible al desbordarse la zona.

El paso del tiempo y el cerrojo puesto por Madrid y París sobre este tema han desinflado aquel grado de movilización, de modo que hoy no se espera llegar ni acercarse a esas cifras. No obstante, la reivindicación no solo sigue, sino que se amplía tanto en escenarios (Ipar Euskal Herria, donde la cuestión carcelaria está más en la agenda que nunca) como en pluralidad.

Así, la convocatoria de Bilbo reúne a personas a las que solo pueden aglutinar causas fundamentales como esta: desde la juez Garbiñe Biurrun o el exdecano del Colegio de Abogados de Bizkaia Nazario Oleaga a imprescindibles de la cultura vasca como Fermin Muguruza, Kepa Juntera, Kirmen Uribe... Caminarán juntos referencias de ideologías y trayectorias políticas muy diferentes e históricamente enfrentadas, como Juan Mari Olano (izquierda abertzale), Gemma Zabaleta (PSE) o Iñaki Zarraoa (PNV). También víctimas de los dos lados, como Rosa Rodero (viuda del sargento de la Ertzaintza Joseba Goikoetxea, muerto a manos de ETA), Edurne Brouard (hija de Santi Brouard, abatido por los GAL) o Idoia Muruaga (novia de Igor Angulo, muerto en prisión). Se suman igualmente deportistas como Juanito Oiarzabal e Iñaxio Kortabarria, y así hasta una lista interminable. El comunicado final será leído por el bertsolari y presentador Xabier Euzkitze y la cantante Zuriñe Hidalgo.

El listado de quienes animan a mover la piedra en Baiona también refleja la amplitud que ha logrado esta demanda: entre los más de 200 electos que han firmado una declaración conjunta figuran los principales cargos políticos de Ipar Euskal Herria y representan además a todo el arco político salvo la ultraderecha del Frente Nacional.

Lógicamente es en Bilbo donde se espera más participación, pero la novedad de Baiona hace también que muchas personas, no solo de Ipar Euskal Herria y el norte de Gipuzkoa sino también de zonas más alejadas, estén optando por participar en la capital labortana. Dos planes que invitan a no fallar. La hora es idéntica en ambos casos: 17.00, aún con luz. Y la previsión metereológica, similar: tiempo ventoso y algo revuelto, pero con los termómetros templados y sin demasiado riesgo de lluvia hasta última hora de la tarde.

Fuerza para los familiares

No se puede olvidar otro componente imprescindible de esta cita anual: la jornada supone el mayor aliento popular a los familiares de los más de 400 presos, abocados a recorrer cada semana más de 1.200 kilómetros de media por culpa de la dispersión. Urtzi Errazkin (Etxerat) resumía en Info7 Irratia el plus que estas movilizaciones suponen para ellos: «Es un día muy especial. Los esfuerzos de cada persona que participe este sábado nos aportan fuerza para afrontar todo el año».

Antes de la marcha, familiares darán su testimonio en sendas carpas instaladas tanto en Bilbo como en Baiona, donde habrá otras actividades.

Currin en Noruega: «Esta política es colonial y afecta a 5.000 familiares»

La cuestión de los presos tiene un gran peso en la entrevista realizada en el medio noruego ‘‘The Oslo Times’’ al facilitador sudafricano Brian Currin, en torno a lo que está pasando hoy en Euskal Herria. La denuncia de Currin es muy contundente. Explica que la política de dispersión que mantienen vigente Madrid y París «nos devuelve a la época colonial, cuando los disidentes eran deportados a islas remotas. Es algo destinado a destruir la vida política y social de la gente».

Incide igualmente en los efectos sobre los allegados de los presos: «Hay cerca de 500 familias sufriendo esta política durante los pasados 15 ó 20 años. Han tenido que viajar cientos de kilómetros para verlos, y sabemos que eso afecta a las relaciones familiares y que incluso cuesta vidas. Si pensamos en que al menos diez personas de esas familias, de diferentes generaciones, están afectadas por esta política, podemos concluir que estamos hablando de las vidas de 5.000 personas», recuerda Currin.

En consecuencia, el abogado sudafricano subraya que «este es un asunto humanitario más que político». Añade que «sabemos que la dispersión viola tanto la Convención Europea de Derechos Humanos como la propia Constitución española». Y censura que el Gobierno español «todavía simplemente no quiere hablar de eso» que resulta tan evidente.

En otro pasaje de la entrevista, preguntado por la cuestión Currin expone que por un lado habría que abrir el debate sobre cómo resolver los encarcelamientos (reevaluaciones de condenas como se hizo en Irlanda, justicia transicional...), pero que por otro está el asunto de la dispersión, que debería abordarse ya mediante el traslado de todas las personas presas a cárceles vascas. «Y no se ve ningún movimiento en esta dirección», denuncia. «Los problemas son diferentes en Francia y en España, pero tengo que insistir en que no hay ningún movimiento».

‘‘The Oslo Times’’ se interesa también por el tema del desarme. Al respecto, Brian Currin recuerda la voluntad y los pasos dados por ETA y los contrasta con las dificultades puestas por los estados. Y pone énfasis en que «para que los arsenales sean decomisados obviamente es necesaria una implicación de los dos gobiernos».







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