martes, 12 de enero de 2016

Cambio de Estrategia para EPPK

El éxito de la convocatoria a las marchas del pasado sábado 9 de enero, tomando en cuenta el impasse con respecto al proceso de paz y la clamorosa derrota en las urnas de la izquierda abertzale, está llevando a replantear los siguientes pasos a dar para lograr el regreso a casa de lxs represaliadxs políticxs vascxs, objetivo que incluso comparte la izquierda internacionalista mundial.

Como ejemplo, les presentamos lo que relata esta nota publicada en Naiz:

Etxeberria (Sortu) plantea la adecuación de EPPK a la nueva época

En el marco del proceso Abian, Rufi Etxeberria ha abogado hoy, en nombre de Sortu, por que EPPK aborde una recaracterización que incluya nuevos pasos hacia la excarcelación, desde una posición de «audacia». Considera que deben pasar a tener un papel activo como «presos independentistas», superando su papel anterior de «frente de cárceles» basado en la resistencia.

Ramon Sola

Rufi Etxeberria, responsable del área para la resolución del conflicto de Sortu, ha aprovechado una charla en Iruñea junto a Josu Beaumont para trazar reflexiones interesantes y novedosas sobre la cuestión carcelaria y el papel del Colectivo de Presos y Presas Políticas Vascas. Alerta de que «la caracterización actual de EPPK corresponde a otra época política», centrada en la resistencia, y que corresponde pasar a «hacer su aportación en el terreno de la resolución, contribuyendo a la vía de la soluciones».

La reflexión encaja dentro del proceso Abian, y en este aspecto concreto se materializaría en que los prisioneros aporten en lo sucesivo como «presos independentistas»; desarrollen una nueva política de relaciones con los agentes vascos que genere un trabajo común por su vuelta a casa para que esta sea una causa ganada por la sociedad vasca; y actúen «con audacia» en el ámbito jurídico «dado que la salida de los presos no va a venir de la mano de un acuerdo alcanzado en torno a una mesa, sino que se deberá dar desde el desarrollo de la legislación, y es necesario prepararse para ese escenario».

Tras las movilizaciones exitosas del sábado, Etxeberria ha destacado la validez de Sare y Bagoaz para aunar fuerzas y voluntades diversas, así como el de Etxerat para difundir y testimoniar la situación de los presos «con más legitimidad que nadie». Considera que «el impulso decisivo para la vuelta a casa de los presos vascos vendrá de la mano del movimiento popular». Y que en ese camino, «se debería abrir una dinámica compartida entre agentes sociales, políticos y sindicales con la participación de EPPK».

Las reflexiones parten de un balance de lo ocurrido desde ‘‘Zutik Euskal Herria’’ (2010), con cierta carga autocrítica. Afirma Etxeberria por ejemplo que se ha actuado como si las fases de resolución de consecuencias y causas del conflicto fueran rígidas y consecutivas, cuando en realidad «van entrelazadas». También señala que no se ha acertado en la aplicación de la unilateralidad, porque ha estado latente el «esquema histórico bilateral». Para corregirlo, plantea que «no podemos seguir a la espera» de los estados y que «tenemos que situar la resolución de las consecuencias del conflicto dentro del desarrollo del proceso soberanista o independentista, más que en una estrategia de fases». Así, la vuelta a casa de presos y refugiados continúa como «objetivo de primer nivel», pero «dentro de una estrategia política independentista que debe ser eficaz y fructífera».

Compromisos estatales incumplidos

En la primera parte de esta charla en el Palacio del Condestable de Iruñea, Rufi Etxeberria ha revelado compromisos incumplidos por el Estado, previos a Aiete, sobre todo en la cuestión de los presos. Se trata de acuerdos alcanzados con la comunidad internacional por el Gobierno de Zapatero pero que tenían carácter de «compromisos de Estado», por lo que Sortu seguirá reclamando su materialización al futuro Gobierno español.

En revelaciones nunca hechas hasta ahora, Etxeberria ha explicado que los mediadores internacionales les detallaron que Madrid aceptaba liberar a los presos enfermos, mejorar las condiciones de vida de todos los prisioneros y trasladarlos a Euskal Herria de modo escalonado. Nada de ello se ha llevado a la práctica, porque el PP decidió «poner el contador a cero» y acabó además forzando la expulsión de la delegación de ETA. Con todo, el dirigente de Sortu deja claro que la opción de que el Estado español incumpliera sus compromisos ya era contemplada como posible por la izquierda abertzale, vistos los antecedentes existentes. De hecho, con ‘Zutik Euskal Herria’ se había puesto en marcha la estrategia unilateral. No obstante, dice que Sortu seguirá reivindicando ese cumplimiento pendiente, porque está comprometido con la comunidad internacional y se le debe a la sociedad vasca.



Esperemos que esta "adecuación" no tenga que ver con la Vía Nanclares.




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