domingo, 19 de junio de 2011

Franco-Españoles

La defensa de los derechos de los vascos no es tarea de corazones pusilánimes, no, muy al contrario, el día a día te demuestra cuan poco conocimiento hay de la historia de los vascos, de sus instituciones reivindicativas y de sus derechos políticos y civiles como pueblo. Y de esta falta de conocimiento surgen las declaraciones más disparatadas (muchas veces seriamente dañinas).

Para darles un claro ejemplo de ello les queremos compartir fragmentos del texto de Daniele Ganser titulado "Los ejércitos secretos de la OTAN VIII / La guerra secreta en España", mismo que ha sido publicado en Red Voltaire y que nos ha sido compartido por nuestro amigo Iñaki Egaña en respuesta a la campaña que se ha iniciado en el estado español para "sanitizar" la imagen de Carrero Blanco por medio de un documental que ha salido al aire poco después de que un dichoso diccionario nos dijera que su jefazo, Francisco Franco, era un valiente y católico, autoritario pero no totalitario. 

Iniciemos con esto:

En 1953, Franco consolidó su posición en la escena internacional al firmar con Washington un pacto que permitía a Estados Unidos el despliegue de misiles, tropas, aviones y antenas SIGINT (Signals Intelligence) en territorio español. En reciprocidad, Estados Unidos sacó a España de su aislamiento internacional convirtiéndola en 1955, a pesar de la oposición de muchos países, comenzando por la Unión Soviética, en miembro de la Organización de Naciones Unidas. Como muestra de respaldo a la «muralla contra el comunismo» que era España, el secretario de Estado John Foster Dulles, hermano del director de la CIA Allen Dulles, se reunió con Franco en diciembre de 1957 y el hombre de confianza del Caudillo, Carrero Blanco, puso especial cuidado en cultivar las relaciones entre la dictadura española y la CIA. A fines de los años 1950, «las relaciones se habían fortalecido, convirtiendo el aparato de inteligencia de Franco en uno de los mejores aliados de la CIA en Europa» [9].

Hasta ahí todo bien, queda claro que Carrero Blanco lejos de ser una inocente Hermana de la Caridad era el hombre fuerte de Patxi Garbantzu.

Ahora lean esto:

En 1968, Franco tuvo también que hacer frente al movimiento internacional de protesta de los estudiantes. Por temor a la aparición de manifestaciones masivas, el ministro de Educación de España pidió al jefe del SIAEM, el general Marcos, que organizara operaciones secretas contra las universidades. En 1968, el almirante Carrero Blanco, muy cercano a la CIA, creó en el seno del SIAEM una nueva unidad especial de guerra secreta bautizada como OCN cuyo blanco eran los estudiantes, los profesores y el movimiento revolucionario social en su conjunto. Después de varias operaciones exitosas, Carrero Blanco decidió, en marzo de 1972, convertir la subdivisión OCN del SIAEM en un nuevo servicio secreto denominado SECED (Servicio Central de Documentación de la Presidencia del Gobierno), servicio que puso bajo el mando de José Ignacio San Martín López, quien ya dirigía la OCN desde 1968 [18]. Según el autor especializado en el Gladio Pietro Cedomi, el SECED mantenía estrechos vínculos con el ejército stay-behind español, numerosos agentes eran miembros de ambas organizaciones a la vez, y el ejército secreto participó en la represión desencadenada contra los estudiantes y los profesores opositores [19].

Oh cielos, la pristina figura de Carrero Blanco se desdibuja más y más. Pero aquí es donde Ganser comienza a desbarrancar:

Marco Pozzan, quien huyó de España a principios de los años 1970, reveló que «Caccola», como apodaban a Delle Chiaie, recibía muy buena paga por los servicios que prestaba en España. «Hacía viajes muy costosos, siempre en avión, incluyendo vuelos transatlánticos. Caccola recibía casi siempre el dinero de los servicios secretos y de la policía española.» Entre los blancos del fascista se hallaban los terroristas de ETA (Euskadi Ta Askatasuna) que luchaban por la independencia del país vasco. Por orden de Caccola, agentes subversivos se infiltraron en las células de ETA y entre sus simpatizantes. «Sabemos que Caccola y sus hombres actuaron contra los autonomistas vascos por orden de la policía española», recordó Pozzan. «Yo recuerdo que durante una manifestación en Montejurra, Caccola y su unidad organizaron una batalla entre dos movimientos políticos opuestos. Para que no se pudiera acusar a la policía española de intervenciones violentas injustificadas, Caccola y su unidad tenían que provocar e instaurar el desorden. Aquel día incluso hubo varios muertos. Fue en 1976.» [21]

O sea que ETA, una organización armada de izquierda que busca independencia y socialismo para Euskal Herria, misma que fue infiltrada y atacada por los malos malosos del Gladio es gracias a la bendita equidistancia, terrorista. Pero ahí no termina la cosa, lean:

En junio de 1973, sintiendo la proximidad de su propio fin, Franco había nombrado primer ministro a Carrero Blanco, su oficial de enlace con la CIA y gran arquitecto de sus servicios secretos. Pero la mayoría de la población odiaba a Carrero Blanco, debido a sus métodos brutales, y este murió en diciembre del mismo año cuando su automóvil hizo estallar una mina de ETA. Considerada hasta aquel momento como «folklórica», la organización terrorista franco-española ETA se convirtió entonces, como resultado del asesinato del primer ministro español, en un peligroso enemigo del Estado.

Vaya, para Daniele Ganser los vascos ni siquiera existen y por lo tanto ETA aparte de terrorista es una organización franco-española, o sea, compuesta por franceses y españoles, ciudadanías ambas impuestas a los vascos a través del más brutal colonialismo en el pasado y por el terrorismo de la OTAN más recientemente, tal como nos lo hace ver el propio Ganser. Y claro, no fue la mina de ETA la que hizo estallar el auto de Carrero Blanco, no no, ¡fue el auto de Carrero Blanco el que hizo estallar la mina!

Así como si la mina se le hubiera olvidado a algún militante de ETA por ahí nomas, en una calle de Madrid.

Ahí lo tienen pues, para Daniele Ganser, una organización armada de resistencia luchando a pesar de tener en contra suya a españoles franquistas, alemanes nazis, terroristas de ultra derecha italianos y sicarios estadounidenses de la CIA merece ser ninguneada.

¿Cuál es entonces la finalidad de su investigación acerca del Gladio?

Nota: Para los que no estén enterados del tema, segun Wikipedia, Gladio fue una red clandestina secreta anticomunista que operó en Italia durante la pasada Guerra Fría, vinculada a la OTAN y a cuya financiación contribuyó la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense. Su principal objetivo era intentar hacer frente a una eventual invasión soviética del país. Su lema en latín era Silendo libertatem servo, el cual significa "En silencio, preservo la libertad". Aunque Gladio específicamente se refiere a la rama italiana de dicho entramado clandestino, en general también se suele utilizar es nombre para referirse a las ramificaciones de la OTAN similares que operaron en otros países de Europa Occidental.


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