jueves, 3 de noviembre de 2005

El Statut a Ser Negociado

Aquí se puede leer la nota tal como la publicó La Jornada en su sección Mundo:



Violenta oposición del Partido Popular; acusa de desleales a quienes votaron por el sí

ARMANDO G. TEJEDA CORRESPONSAL

Madrid, 2 de noviembre. El Congreso de los Diputados de España admitió hoy a trámite la propuesta para reformar el Estatuto de Autonomía de Cataluña, con que se pretende dotar de más autogobierno a esta región y reconocer su condición de "nación", por su singularidad lingüística y cultural.

La única voz discordante del debate parlamentario fue el derechista Partido Popular (PP), que votó en contra de la apertura de negociaciones, al tiempo que presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional.

El presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, expresó el apoyo de su gobierno a la reforma del estatuto de autonomía de Cataluña, aunque el principal partido de oposición, el PP, manifestó su oposición al proyecto y calificó al jefe de Estado de "principal mecenas y fiador de este delirio".

Después de largo proceso de redacción y negociación de la propuesta de reforma en el Senado catalán, finalmente llegó al Congreso español, donde fue admitida por los distintos partidos nacionalistas y regionalistas por 197 votos en favor, frente a 146 en contra, del PP, y una abstención.

Votaron en favor el Partido Socialista Obrero Español, Convergencia i Unió (CiU), Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), Partido Nacionalista Vasco, Izquierda Unida, Coalición Canaria y el Grupo Mixto.

Rodríguez Zapatero se declaró dispuesto a apoyar "la toma en consideración de la reforma y su "plena adecuación a la Constitución", si bien apuntó que requiere de algunas modificaciones para adecuarla a los preceptos constitucionales en la materia.

"España no se debilita cuando reconoce el autogobierno y la identidad de sus pueblos; muy al contrario, gana en fuerza, en vida, en dinamismo", declaró.

Criticó el falso "patriotismo" invocado por las filas conservadoras para oponerse al debate, al sostener que "la regla primera del patriotismo, tal como yo la entiendo, es evitar la discordia entre españoles", y no fomentar la división y el enfrentamiento.

El debate empezó con la exposición de la reforma por tres representantes del Parlamento catalán, Artur Mas, de CiU; Manuela de Madre, del Partido de los Socialistas Catalanes, y Josep Lluis Carod-Rovira, de ERC, quienes defendieron la necesidad de un cambio de estatuto para dar más competencias al gobierno autonómico y dinamizar sus procesos integradores y de desarrollo.

Mas sostuvo que el texto catalán responde "a nuestra firme y mayoritaria voluntad de autogobierno", e indicó que fue elaborado en el escrupuloso contexto legal y con amplio consenso de casi 90 por ciento de los representantes legítimos de Cataluña.

Solicitó a todos los grupos parlamentarios, en particular al PP, que actúen con "sentido de Estado" para que no le den la espalda a la sociedad catalana. "Eso quiere decir no engañar y atemorizar al decir que el Estatuto rompe España", dijo.

Mientras, el dirigente de ERC declaró que en "España existe un Estado y hay varias naciones", y aseguró que la reforma "no es contra nadie ni de confrontación, sino de diálogo y en busca del acuerdo".

De Madre sostuvo que la reforma del estatuto catalán "es necesaria e inaplazable" aunque también es "mejorable" y es posible adecuarlo a nuevos consensos.

La única voz discordante fue el PP, que votó en contra de la apertura de las negociaciones, al tiempo que presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional. La intervención del populista Mariano Rajoy estuvo plagada de descalificaciones al texto de reforma y a algunos dirigentes catalanes, a los que acusó de desleales y separatistas.

Tachó a Rodríguez Zapatero de "mecenas y fiador de este delirio", y dijo que "es parte del precio que el presidente debe pagar para que le aprueben los presupuestos y le permitan seguir gobernando".

Señaló que el estatuto "es un claro ejercicio de extralimitación, define a Cataluña como nación y a España de Estado plurinacional. No estamos, pues, ante un estatuto de comunidad autónoma sino de comunidad autárquica que adopta con franqueza las hechuras de una Constitución para una región emancipada".

El proyecto de reforma del estatuto pretende cambiar el marco regulador de la comunidad autónoma, vigente desde hace 26 años tras la firma de la Constitución de 1978 y la instauración del actual sistema de monarquía parlamentaria, que sustituyó al régimen dictatorial de Francisco Franco.

Y bueno, la reacción del PP no le sorprende a nadie.

También se dice por allí que Atutxa se quejó de que al Plan Ibarretxe no se le haya dado esta oportunidad.

¿Tal vez les pareció muy tibio el dicho plan?

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