miércoles, 13 de octubre de 2010

Vascófobo de la Semana: Paco Arnau

Ya no contamos con el tiempo suficiente para dedicarle a este blog las horas que se merece, pero aquí estamos pues los vientos de cambio democrático en Euskal Herria bien valen el esfuerzo. Y regresamos en esta ocasión con el nombramiento del vascófobo de la semana, el autor del blog Ciudad Futura quien tuvo el atrevimiento de publicar en Rebelión un repulsivo texto titulado "La patata caliente y el clavo ardiendo" el pasado 7 de octubre. Ya en alguna ocasión hemos denunciado como algunos juntaletras de poca monta se aprovechan de la libertad que se disfruta en la página de Rebelión para publicar piezas de propaganda en contra de los derechos individuales y colectivos de los vascos. En este caso en específico Paco Arnau se gana a pulso el título de "vascófobo de la semana" por su contumaz apología de terrorismo de estado cometido en contra de Xabier Atristain y Juan Carlos Besance, quienes después de ser detenidos en la escala represiva generada por el anuncio de ETA a sujetarse a lo solicitado desde Bruselas, fueron incomunicados durante cinco días al término de los cuales el reino borbónico-franquista anunciaría con bombo y platillo por medio de los medios de propaganda masiva que ambos habrían confesado haber recibido entrenamiento en Venezuela. Tanto Atristain como Besance denunciaron torturas, pero de esto no hicieron eco los periodistas y tertulianos en la nómina de La Zarzuela.

De manera casi pueril el tal Paco Arnau se congratula de la manera en la que Hugo Chávez (sí, el presidente bolivariano que ha hecho más que callar tras la orden de su jefazo Juan Carlos Borbón y se ha esforzado por mostrarse como un verdadero lacayo del imperialismo al entregar a varios refugiados políticos vascos al estado español) se refiere a Atristain y Besance como "dos criminales sanguinarios desprovistos de calidad humana y moral". Para decirlo más claro, Arnau celebra que Hugo Chávez violente uno de los derechos básicos de Atristain y Besance, algo que en lenguaje jurídico es conocido como presunción de inocencia, o sea, que una persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Recordemos que la presunción de inocencia es una garantía consagrada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en tratados internacionales sobre derechos humanos como, por ejemplo, la Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica. Pero ya hemos visto como Madrid ha hecho caso omiso a otros tratados internacionales, como por ejemplo, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, por mencionar uno.

Pues bien, ejerciendo nuestro derecho a réplica nos dirigimos al blog de el tal Arnau donde pusimos en claro que tanto las declaraciones de Hugo Chávez como los festejos de nuestro laureado autor estaban fuera de lugar e insistimos en que se debía de reconocer el principio jurídico antes mencionado pues tanto Atristain como Besance apenas estaban siendo inculpados y que por lo tanto Hugo Chávez no podía actuar como juez al dictaminar que los dos vascos son para él culpables de lo que les acusa Madrid. Más temprano que tarde Arnau (como buen español) nos aplicó la censura que se aplica a quienes señalan verdades inobjetables, claro, disfrazando el asunto con un toque de hipócrita etiqueta cibernética:

@Alesku: puedes decir lo que quieras menos insultar. Editamos tus insultos en el primero de esta última “ráfaga” tuya, pero a partir de esta línea inferior no consentiremos uno más en aplicación de nuestra política editorial (http://ciudad-futura.net/acerca-de-cf/). Nada que añadir, pues lo que dices se descalifica por sí solo.

Ante esta actitud le señalamos al tal Arnau lo que ya antes alguien le tenía que haber dicho, que es una vergüenza que utilice la página de Rebelión para hacer apología del terrorismo de estado español, con lo que obtuvimos esta respuesta:


"Los comentarios a entradas o páginas de CF que difundan, expresen o fomenten ideologías, tendencias u opiniones de carácter nazi-fascista, anticomunista, antisemita, racista, xenófobo, imperialista, o que fomenten la guerra y el odio entre diferentes culturas, naciones y pueblos por causas religiosas o étnicas, serán eliminados por los administradores. • Los comentarios a entradas o páginas de CF que contengan insultos, expresiones o manifestaciones que atenten contra la dignidad o el derecho a la intimidad de las personas no deberán ser publicados o serán eliminados por los administradores".]
Pedimos disculpas a nuestros lectores, alguna vez tenía que pasar.
Paco Arnau (editor de Ciudad futura)

Censura pura y dura pues. Actitud represiva de alguien que pertenece más en la columna de opinión de El País o el ABC que en Rebelión. Por cierto Paquito, en tu blog fomentas el odio contra los vascos, niñato irresponsable.

Pero esta historia no se acaba, y las cosas se complican para Paco Arnau y sus huestes españolistas pues resulta que el estado venezolano ha decidido no ser un patiño más en los juegos geopolíticos de Madrid y ha anunciado que investigará los alegatos de tortura por parte de Atristain y Besunce. Pero no termina ahí la cosa para Arnau el Censurador, no, resulta que su otra víctima, Arturo Cubillas, ha decidido tomar en sus manos su defensa ante las ya varias acusaciones por parte de Madrid. De eso trata este texto que nos han hecho llegar por correo electrónico:

Arturo Cubillas: el derecho a la defensa

Marino Alvarado Betancourt

Cientos de artículos de información u opinión se han escrito este año refiriéndose a la presencia en Venezuela de Arturo Cubillas de origen vasco y nacionalidad venezolana. La mayoría para sindicar a Arturo como terrorista y desde esa historia afirmar que el gobierno del Presidente Chávez es un paraíso para los terroristas.

Con ello también algunos estigmatizan a la colonia vasca en Venezuela. Lo primero que hay que decir, es que los vascos y vascas que viven en Venezuela son gente de paz, trabajadora y que muchos extranjeros se mezclaron y echaron raíces en el país. En este país polarizado los hay quienes simpatizan con el gobierno y quienes simpatizan con la oposición o simplemente no les interesa nada ninguna opción. Y ante la realidad política del País Vasco, tienen igualmente opiniones diversas y se inclinan por la variedad de expresiones políticas existentes.

Ciertamente en Venezuela hay un grupo de exiliados políticos vascos. Aquí vinieron a parar no por voluntad propia, sino por un acuerdo entre el gobierno de Carlos Andrés Pérez en la década de los años 80 y el gobierno de Felipe González. Bien por el gobierno de Carlos Andrés Pérez que siguiendo una tradición venezolana abrió sus puertas a asilados políticos. Como también los hubo de El salvador, Nicaragua, Panamá, Chile, Argentina y Uruguay.

No es cierto, por lo tanto, lo que maliciosamente se dice que están aquí por el gobierno de Chávez. Cuando el presidente Hugo Chávez asumió la presidencia este grupo de exiliados, que son cerca de 30, ya vivían en el país y no tenían porque irse a otro lugar.

Durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez y luego durante el gobierno de Caldera y durante los primeros años del presidente Chávez, este grupo de exiliados estaba obligado a presentarse cada cierto tiempo a la Disip. En varias oportunidades acompañé a algunos de ellos. Antes de Chávez algunos sufrieron el allanamiento de sus residencias sin causa justificada, como fue, por ejemplo, la vivienda de Arturo allanada en dos oportunidades sin orden judicial simplemente como una manera de hostigarlo.

Aún así, ni con Carlos Andrés Pérez, ni con Caldera fueron entregados al gobierno de España pesar de las intensas presiones. El Estado español siempre ha tratado el caso de los exiliados vascos como un trofeo político a conquistar.

Paradójicamente, es con el gobierno del presidente Chávez que varios vascos asilados fueron deportados de manera ilegal para que en España se les encarcelara.

Víctor Galarza fue deportado de manera inconstitucional a pesar de su estadía legal en Venezuela el 02 de junio de 2002. Y Sebastián Echaniz secuestrado por la Disip y entregado a la policía española el 16 de diciembre de 2002. Precisamente por la arbitrariedad de su expulsión del país, demandé al Estado venezolano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Ante la contundencia de las pruebas, el gobierno suscribió un acuerdo amistoso mediante el cual se comprometió a indemnizar a los vascos y sus familias. (INFORME Nº 110/06) CASO 12.555 SOLUCIÓN AMISTOSA SEBASTIÁN ECHANIZ ALCORTA Y JUAN VÍCTOR GALARZA MENDIOLA VENEZUELA 21.10.06 Este acuerdo puede consultarse en http://www.cidh.org/annualrep/2006sp/Venezuela12555sp.htm. Hasta la fecha el gobierno ha incumplido el cien por ciento de dicho acuerdo.

Tengo más de doce años como defensor de derechos humanos acompañando jurídicamente a Arturo Cubillas y otros exiliados. Lo hago acogiéndome al lema que tiene la organización de la cual soy su Coordinador General (PROVEA) y donde me formé como activista: Todos los derechos para todos y todas.

Un periodista me preguntaba ¿Cómo un defensor de derechos humanos puede defender a una persona acusada de terrorista? la respuesta es sencilla, tiene los mismos derechos que cualquier otro venezolano u extranjero. Tiene el derecho a la asistencia jurídica. Tiene derecho a que se presuma su inocencia. Tiene derecho a su reputación y honor. Tiene derecho a no ser discriminado y tiene derecho a la defensa.

Quien revise mi historia como defensor podrá constar que no solo he defendido a asilados políticos vascos. Luché firmemente para que se defendieran los derechos de Cecilia Nuñez Chipana una mujer acusada de pertenecer a Sendero Luminoso quien finalmente fue extraditada en 1998 a pesar que el Comité de Naciones Unidas Contra la Tortura exhortó al gobierno del presidente Caldera a que no la extraditara. Me opuse al secuestro que hizo la Policía Técnica Judicial (así se llamaba lo que hoy conocemos como CICPC) de José María Ballestas acusado de pertenecer al Ejército de Liberación Nacional de Colombia y quien iba a ser entregado al DAS colombiano. Exigí se le hiciera un procedimiento de extradición para que tuviese derecho a la defensa. Así efectivamente se hizo.

En mi condición de defensor he asistido jurídicamente a funcionarios de la DISIP, PTJ, DIM, Policía Metropolitana, Policía de Chacao, oficiales de la Fuerza Armada. A sindicalistas, a campesinos, a empresarios. También he actuado como abogado acusador de funcionarios policiales involucrados en ejecuciones policiales. Aprendí en Provea que hay que servir a todos y todas a quienes se les violenten sus derechos humanos sin ningún tipo de discriminación y he practicado esa enseñanza y la continuaré practicando.

El pasado lunes acompañé al venezolano de origen vasco Arturo Cubillas a la Fiscalía General para que presentara su solicitud de ser investigado. Afortunadamente el Ministerio Público acogió la solicitud y designó al Fiscal Décimo Nacional Richard Monasterios. Se hizo lo correcto por parte de Arturo y también de la Fiscalía. Queda ahora que se adelanten las investigaciones.

Por la historia de más de 20 años de los asilados políticos vascos quienes todo el tiempo han mantenido un comportamiento apegado a la ley venezolana, reconocido por los gobiernos antes de Chávez y en el gobierno de Chávez, estoy seguro que la investigación que iniciará el Ministerio Público confirmará dicho comportamiento. Como lo expresó Arturo Cubillas: “Nada tengo que temer y expreso toda mi disposición a colaborar con la investigación”.

La palabra la tiene el Ministerio Público.


Ahí lo tienen, esta historia va para largo, a ver si Hugo Chávez ya espabila y se decide a emular a Simón Bolivar y al Che Guevara, dos americanos descendientes de vascos a los que en sus respectivos tiempos el imperio también llamara "criminales sanguinarios desprovistos de calidad humana y moral".




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