Un blog desde la diáspora y para la diáspora

domingo, 8 de mayo de 2022

Republicanismo Revolucionario de Sinn Féin

Les compartimos la editorial que Naiz dedica al triunfo en las urnas de Sinn Féin en el reciente proceso electoral.

Adelante con la lectura:


Mezcla de instinto republicano y método revolucionario

La victoria del Sinn Féin en las elecciones a la Asamblea de Stormont acelerará los cambios sociopolíticos que desde hace años se están fraguando en Irlanda. Tal y como lo resumió la líder de los republicanos Michelle O’Neill, «se inicia una nueva era en la cual hay una oportunidad para reimaginar las relaciones en esta sociedad sobre las bases de la justicia, de la igualdad y de la justicia social».

La ingeniería democrática que articulan los Acuerdos de Viernes Santo obliga a la cooperación entre nacionalistas y unionistas, pero que O’Neill sea primera ministra es algo más que simbólico. El unionismo tiene la tentación de ejercer el veto y paralizar las instituciones, y no faltará quien les apoye desde Londres. Sin embargo, esa perspectiva es parte de las razones que han llevado a los irlandeses a apoyar masivamente el cambio político. La oferta republicana, basada en un programa de justicia y sostenida en la honestidad de sus cargos públicos, puede aupar al Sinn Féin al gobierno, también en Dublín. Otra política, otra Irlanda y otro mundo es posible. La unidad de Irlanda ya está en la agenda política, pero no será fácil acertar en plazos y fórmulas.

Muchos factores han hecho que la estrategia del Sinn Féin se consolide y dé frutos. La intuición republicana y el método revolucionario han sido decantadores.
 
La igualdad como paradigma

En su lucha contra la metrópoli monárquica y contra los privilegios coloniales, el republicanismo ha tenido la igualdad como valor nuclear. Es la guía a la que recurren cuando tienen que tomar decisiones estratégicas, el valor que define la respuesta a los dilemas de la política real. La vivencia de la segregación y la injusticia les ha hecho especialmente sensibles en este aspecto.

Uno de los mayores cambios en el republicanismo respecto a la anterior fase política es el liderazgo de las mujeres. A veces se contrapone la feminización de la política a una concepción feminista. Desde esa perspectiva, se considera que la feminización se centra demasiado en las cuotas y los valores asociados a lo femenino –como la cooperación o los cuidados–, mientras que una conciencia feminista más profunda y estructural supone un cuestionamiento más rotundo del sistema heteropatriarcal. Intelectualmente tiene pleno sentido, pero las ideas deben testarse en la realidad. En eso los irlandeses e irlandesas son pragmáticas e intuitivas. Con todo lo machista que es el catolicismo, el republicanismo es opuesto a la misoginia por definición. Eso no les libera del patriarcado, pero les da algunas pistas.

Sin una teorización tremenda al respecto, basándose en el principio de igualdad, atendiendo a los cambios sociales y calculando los beneficios políticos de hacer las cosas de otra manera, Sinn Féin apostó claramente por una feminización del partido, por adaptarse a los cambios y liderarlos. Un buen ejemplo es su implicación en el referéndum sobre el aborto de 2018. A veces, para dar grandes cambios, antes hay que dar otros más pequeños pero significativos.

Sustituir a Gerry Adams y Martin McGuinness era un reto muy complicado. La capacidad que desde esa perspectiva han demostrado Mary Lou McDonald y O’Neill debe ser valorada en su justa medida. El «hombre nuevo» quizás simplemente sea aquel que, entre otras muchas cosas, deje su sitio alguna vez a las mujeres.

Estajanovismo militante y método electoral

Durante años se repetía que la victoria de los nacionalistas irlandeses era cuestión de tiempo porque los católicos tenían más descendencia que los protestantes. Los primeros datos sobre estas elecciones muestran la importancia que tiene la juventud en la victoria del Sinn Féin, no porque ahora sean más, sino porque ese partido es capaz de vincular a la población más joven a través de una oferta política pensada para el futuro y no desde la nostalgia.

Si la clave de tu proyecto político es que la gente decida a favor de él en las urnas, entonces será vital dominar el proceso por el que la gente decide votar una u otra cosa. De manera realista, segmentada y puesta en perspectiva temporal, los y las republicanas tienen una maquinaria electoral muy potente que se basa en el método y el trabajo militante.

En la tradición republicana, ser elegido por la gente es el mayor honor que puede haber. Sus principales cuadros políticos han sido a la vez cargos electos. En este momento histórico, la democracia puede ser en sí revolucionaria. Eso es lo que se irradia hoy desde Belfast.





°

No hay comentarios.:

Publicar un comentario