Un blog desde la diáspora y para la diáspora

viernes, 22 de noviembre de 2024

Material Médico Vasco a Cuba

Cuba ha sufrido las embestidas de una temporada de huracanes muy activa lo cual ha activado la solidaridad del pueblo vasco para con el pueblo cubano.

De eso nos habla esta nota publicada en Cubainformación:


Durante los días 20 y 21 de noviembre, voluntariado solidario ha realizado trabajos de carga de cuatro camiones para el envío posterior de un contenedor de 40 pies, con ayuda humanitaria médica para Cuba, principalmente maquinaria, equipos, mesas de operaciones, ropa laboral e insumos fungibles, por un valor cercano al medio millón de euros, en la localidad vasca de Santurtzi.

El envío de este contenedor, con un total de 240 bultos, se realiza gracias al trabajo conjunto de las asociaciones que componen la FACRE “José Martí”, federación que agrupa a los colectivos de cubanos y cubanas residentes en todo el Estado español, entre ellas las asociaciones ubicadas en Euskal Herria, Sierra Maestra-Euskadi y Desembarco del Granma, y al apoyo de la asociación de amistad Euskadi-Cuba. Este es el primero de varios contenedores previstos por la FACRE "José Martí", que además realiza constantes envíos aéreos.

La mayor parte de los equipos han sido donados por el Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco, procedentes de los hospitales de Gurutzeta-Cruces y San Eloy, ambos en el municipio de Barakaldo (Bizkaia).

Cuba atraviesa una situación de emergencia, tras sufrir el paso reciente de dos huracanes y varios terremotos, que han destruido decenas de miles de viviendas, han causado graves destrozos en la agricultura e infraestructuras, y han colapsado el sistema eléctrico.

Estos fenómenos se dan en un país que, además, se encuentra bajo un bloqueo económico, financiero y comercial por parte del Gobierno de EEUU, condenado hace dos semanas, un año más, en la Asamblea General de Naciones Unidas, por 187 votos contra dos (EEUU e Israel), y que lleva cinco años bajo el impacto brutal añadido de 243 nuevas sanciones.

Este paquete de sanciones, recordemos, fue aprobado en la primera administración de Donald Trump y aplicado también durante el mandato de Joe Biden. Y lo más grave y preocupante: quien lo diseñó, el senador Marco Rubio, acaba de ser anunciado como el próximo Secretario de Estado de EEUU, lo que anticipa nuevas vueltas de tuerca en la política de asfixia y hambre sobre el pueblo cubano.

Desde tierras vascas, también se recogen donaciones económicas en una cuenta bancaria habilitada, para el envío de más ayuda humanitaria en los próximos meses, que será gestionado por las asociaciones Euskadi-Cuba, Sierra Maestra-Euskadi y Desembarco del Granma.

La cuenta de aportaciones económicas para Cuba está en la entidad Laboral Kutxa / Caja Laboral. Titular: Euskadi-Cuba. ES35 3035 0134 43 1340059271. También por Bizum: Donar - Asoc Euskadi-Cuba.

Desde el MESC (Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba) se han abierto también diferentes cuentas con el mismo fin.

Fotografías: Txema Esteban, Milagros Acea, Amparo Loizaga.

Producción de video: José Manzaneda, Constantino Villanueva.


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Victoria Política

Les compartimos este artículo de opinión publicado con Naiz, mismo que se centra en el acuerdo al que se ha llegado con respecto a esa edificación en Iruñea que sigue violentando a las víctimas del franquismo, aunque a personas como Imanol Pradales le moleste más que se haya entonado el Sarri Sarri en la prisión de Martutene.

Aquí la reflexión:


Los Caídos: la victoria es y será política

Alberto Matxain | Iritzi arloko erredaktorea / Redactor de la sección de Opinión

El acuerdo en torno al Monumento a los Caídos ha generado cierta polémica. Era sabido que las asociaciones memorialistas no aceptarían otra cosa que no fuera el derribo completo, pero también era sabido que el PSN no apoyaría la demolición. Siendo esto así, había dos opciones: la pragmática suponía la búsqueda de un acuerdo y, por lo tanto, que las partes hicieran concesiones, y la maximalista suponía enrocarse en la defensa de la posición propia y, con toda seguridad, el paso de los años sin conseguir nada. Tras la moción de censura contra Cristina Ibarrola se abrió la posibilidad para llegar a un acuerdo, pero hay que recordar que hace tan solo un año no había opción de conseguir nada. Ahora tenemos un acuerdo de contenido netamente antifascista. Personalmente, yo estoy satisfecho.

No quiero que se me malinterprete. Mi familia no fue represaliada, al contrario: mis abuelos, los dos, pertenecieron al bando franquista. A uno de ellos no lo conocí, murió antes de que yo naciera y el otro, cuando yo tenía cinco años. Mis padres nos han contado que, efectivamente, apoyaban a Franco, pero que en casa no se hablaba de política y nunca les dijeron nada sobre lo que hicieron durante la guerra. Cuento esto para que se entienda desde qué posición escribo. Ningún familiar mío fue fusilado o represaliado. Mis padres no vivieron ese trauma. Desde mi experiencia vital, empatizo con aquellas personas cuyos familiares fueron víctimas de aquella durísima represión y entiendo su postura. Si mi familia hubiera sufrido aquellos horrores, tal vez pensaría como ellos. Pero, desde mi posición, humildemente, y desde el mayor respeto, creo que enrocarse es un error.

La situación es esta: la correlación de fuerzas es la que es y no da para derribar el edificio. No da. Esta es la realidad. El monumento franquista más grande del Estado en núcleo urbano, el segundo más grande detrás del Valle de los Caídos, pasará a ser un memorial antifascista. Es una victoria política del antifranquismo sobre aquellos que quieren olvidar. Debería ser motivo de celebración.

Hay, además, un segundo factor a tener en cuenta: la derecha es fuerte en Iruñea y, cuando recupere la Alcaldía, intentará despojar de significado a lo que se haga con el monumento. Por lo tanto, lo que debería obsesionarnos a todos los antifascistas es la normalización del memorial, que dure años, legislaturas, para que pueda servir, junto a una política de memoria decidida y la labor de las asociaciones memorialistas, para que el rechazo y la denuncia del franquismo sean asumidos por toda la sociedad navarra. Y, en mi opinión, esto es lo realmente importante, no si se tira totalmente o parcialmente.

 

 

 

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jueves, 21 de noviembre de 2024

Centro 'Maravillas Lamberto'

Por fin se ha llegado a un acuerdo con respecto a ese insulto a la razón ubicado en Iruñea, la capital de todos los vascos.

Nos referimos a esa fanfarronería españolista denominada Monumento a los Caídos, adefesio construido por el franquismo para honrar a quienes desde su bando cayeron durante el levantamiento militar franquista en contra del pueblo español y del gobierno que habían constituido, registrado por la historia como Segunda República Española.

Más aun, desde este blog es nuestro deseo denunciar que si ese cínico insulto a las decenas de miles de víctimas del franquismo está hoy de pie es debido a que el franquismo se encuentra instalado no solo en la mentalidad de un alto porcentaje de la población española, y desafortunadamente también la vasca, sino que también en las mismísimas instituciones del estado español. Cómodamente instalado, agregaríamos, pues es a lo que se llama la Democracia Emanada de la Modélica Transición y sus hijitos bastardos conocidos como Los Pactos de La Moncloa.

Habiendo dicho lo anterior, les compartimos lo que se nos informa desde las páginas de Naiz:


Acuerdo en Iruñea para demoler parte de Los Caídos y crear un centro de denuncia del fascismo

EH Bildu, PSN y Geroa Bai han alcanzado un acuerdo para demoler parte del Monumento a los Caídos y crear en el resto del edificio el centro de denuncia del fascismo y por la memoria democrática ‘Maravillas Lamberto’. Se plasmará con un concurso de proyectos y habrá un proceso participativo.

Pello Guerra

Demoler elementos arquitectónicos «que implican simbología franquista», intervenir sobre la cúpula exterior «de modo que se oculte y cambie el skyline», y que en el resto del inmueble se ponga en marcha un centro de denuncia del fascismo y por la memoria democrática. Estos son los elementos esenciales del acuerdo alcanzado por EH Bildu, PSN y Geroa Bai para transformar el Monumento a los Caídos de Iruñea y que incluye un concurso de proyectos y un proceso participativo.

En el citado acuerdo político, hecho público un 20 de noviembre, aniversario de la muerte de Franco, se recuerda que ese inmueble «se erigió en 1942 para conmemorar y ensalzar el alzamiento golpista de 1936 y el posterior régimen totalitario franquista en pleno centro de Pamplona-Iruñea» y que, ante el mismo, «las fuerzas firmantes consideramos que hay que actuar de forma contundente, clara y expresiva».

Para ello, se plantea transformar «el espacio urbano en un centro dedicado a la memoria democrática y a la denuncia del fascismo, que ofrezca una lectura crítica de esa etapa histórica, traslade a las nuevas generaciones el peligro de la ideología fascista y la necesidad de defensa permanente de los valores democráticos y de los derechos humanos». Todo ello «con la convicción de que la sociedad navarra y de Pamplona-Iruñea así nos lo demandan».

Una intervención cuyo marco establecen «los acuerdos políticos a nivel de Navarra y en Pamplona-Iruñea, que representan el respaldo mayoritario de la sociedad», y que «debe ofrecer una alternativa urbanística para la recuperación de un espacio fallido para la ciudad y debe contar con un proceso de participación ciudadana».

Transformación en dos planos

En concreto, en el acuerdo se recoge «una transformación física y simbólica del edificio que combine la demolición de elementos arquitectónicos que implican la simbología franquista con la creación en dicho lugar, que perdería la condición de monumento, de un centro de denuncia del fascismo y por la memoria democrática».

Respecto a la simbología franquista y la arquitectura del edificio, EH Bildu, PSN y Geroa Bai han acordado «la desaparición y demolición de criptas en las que estuvieron enterrados los golpistas Mola y Sanjurjo, la retirada de los mármoles que se pusieron con objeto de la inauguración y que incluyen inscripciones de Franco ocultos hoy en día y sitos en el interior del recinto; y la demolición de las arquerías exteriores del edificio».

Asimismo, han pactado «la intervención específica importante sobre la cúpula exterior, de modo que se oculte y cambie el skyline en cuanto a elemento arquitectónico que ha dado visibilidad y acompañado al paisaje urbano de esta ciudad con vocación de dominación simbólica». De esta manera, «se deberá visualizar la transformación del propio edificio, secularizarlo y crear un nuevo paisaje urbano y simbólico acorde con el nuevo valor social del edificio».

En todo caso, esa transformación «mantendrá la estructura interna de la cúpula donde se encuentran las pinturas de Ramón Soltz, con el objeto de posibilitar la lectura crítica de las mismas en el propio centro», mediante «visionados restringidos a fines educativos, pedagógicos y/o académicos, permaneciendo ocultas al público en general».

También se contempla la posibilidad de «realizar cambios en la fachada anterior y posterior vinculados a la significación del nuevo centro y la renovación urbanística de la Plaza de la Libertad y su entorno».

Centro ‘Maravillas Lamberto’

Al mismo tiempo, se contempla la creación en el edifico transformado de «un centro de denuncia del fascismo y por la memoria democrática» que se denominará «‘Maravillas Lamberto’, icono de la barbarie franquista».

El centro estará «vinculado al ámbito de la memoria democrática y expondrá a la sociedad y en especial a las nuevas generaciones, las causas e ideas que impulsaron el golpe de Estado, las vulneraciones de derechos humanos que supusieron el asesinato, el exilio, la represión de miles de personas y la conculcación de sus derechos».

Además, tendrá como objetivo «reflexionar y alertar críticamente a la sociedad actual sobre los riesgos y peligros de las nuevas formas de fascismo» y colaborará con Oroibidea, del Instituto Navarro de la Memoria, y el programa Escuelas con Memoria por La Paz y la Convivencia, del Gobierno de Nafarroa.

Concurso de proyectos y proceso participativo

Para fijar cómo se plasma esta transformación, los grupos políticos firmantes, «a través del acuerdo de la mayoría municipal del Ayuntamiento de Pamplona-Iruñea, impulsaremos con la mayor brevedad posible un concurso de proyectos, con bases concretas que recojan lo establecido en este acuerdo» y que «designarán un jurado multidisciplinar y en el que también participarán representantes del Ayuntamiento y del Gobierno de Navarra».

Además, se comprometen a realizar «un proceso participativo-informativo-pedagógico, que incluya una consulta ciudadana y única en Pamplona-Iruñea al respecto».

En esa línea y previamente, en EH Bildu, este acuerdo, que tiene el apoyo de la Mesa Política Nacional, de la Mesa Política de Nafarroa y del grupo municipal de Iruñea, será sometido a la ratificación de los afiliados del herrialde los próximos días 22 y 23.

Cambios legislativos

Para «dotar de seguridad jurídica a la transformación del edificio», EH Bildu, PSN y Geroa Bai presentarán un cambio legislativo en «la Ley Foral de 2013 de reconocimiento y reparación moral de las ciudadanas y ciudadanos navarros asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936».

Asimismo, impulsarán «los cambios necesarios en la normativa del Gobierno de Navarra y del Ayuntamiento de Iruñea-Pamplona para dotar de protección a la intervención y «hacerla irreversible».

La ejecución de la transformación del edificio, así como la gestión del futuro centro ‘Maravillas Lamberto’ corresponderá al Consistorio iruindarra, aunque «se promoverá un grupo de trabajo y convenios de colaboración» con el Gobierno de Nafarroa.

Las formaciones firmantes del acuerdo han recordado que esta transformación es un nuevo paso dentro de las intervenciones realizadas en relación a Los Caídos, como el cambio de nombre a Plaza de la Libertad o la «pérdida de la condición de mausoleo de dicho monumento tras la exhumación de los golpistas Mola y Sanjurjo», entre otros hitos.

Compromiso con las víctimas

Consideran que «estamos ante una oportunidad histórica para denunciar lo que fue el franquismo y su motivación fascista, e impulsar los valores de la democracia, la diversidad y los derechos humanos, desde la visión de la memoria democrática crítica» y cuando «las ideas totalitarias y neofascistas están resurgiendo».

Destacan que «el principio rector» de este acuerdo y su posterior desarrollo es «el reconocimiento, la justicia, la verdad, la reparación y la no-repetición», y mostrar «nuestro compromiso con las miles de víctimas del franquismo en nuestra tierra».

Y ponen en valor «la encomiable labor realizada por las diversas asociaciones memorialistas que comenzaron a actuar para romper el silencio, conocer la verdad y recuperar a sus familiares, sin la cual no hubiera sido posible haber llegado hasta aquí. Con todo, entendemos que fue el conjunto de la sociedad navarra quien, en última instancia, fue víctima de la dictadura franquista».

Un acuerdo «histórico que desbloquea un problema»

En la presentación oficial ante la prensa del acuerdo alcanzado, han estado presentes por el PSN, el portavoz Ramón Alzórriz y la portavoz en el Consistorio iruindarra, Marina Curiel; por EH Bildu, la coordinadora en Nafarroa, Miren Zabaleta, y el concejal delegado de Gobierno Estratégico del Ayuntamiento de Iruñea, Joxe Abaurrea, y por Geroa Bai, el portavoz Pablo Azcona y el concejal en la capital navarra Javier Leoz.

En sus intervenciones, los distintos portavoces han coincidido en calificar el acuerdo de «histórico» y que «desbloquea un problema enquistado desde hace décadas».

El primero en tomar la palabra ha sido el portavoz del PSN, quien ha destacado que con el pacto, las tres formaciones firmantes «damos un paso de gigante hacia la política útil», que «se vuelve más esencial que nunca para fortalecer nuestra democracia». Además, Alzórriz ha puesto de relieve que «impulsa una herramienta urbanística que permite crear un nuevo espacio al servicio de la ciudadanía» y que dota «de una nueva narrativa a un edificio que enaltece acontecimientos propios del pasado y contrarios a los valores que garantizan la convivencia democrática».

Desde EH Bildu, Zabaleta ha señalado que el acuerdo, que ha reconocido que «no ha sido fácil, supone «un paso histórico que convierte un edificio que ha sido un problema para las víctimas del franquismo en una oportunidad histórica».

También ha destacado «el valor político, democrático y simbólico innegable» de este acuerdo y ha calificado la elección del nombre de Maravillas Lamberto para el centro de interpretación que se ubicará en Los Caídos de «justicia poética, de símbolo combatiendo a un símbolo». Y ha anunciado que en los próximos días, el contenido del acuerdo «se va a trasladar a las asociaciones memorialistas», a las que ha agradecido el trabajo que vienen desarrollando en esta materia.

Por su parte, Azcona ha señalado que, para Geroa Bai, se trata de «un acuerdo de mínimos en un tema complejo que supone un avance importante» y ha recalcado la idea ya lanzada de sus predecesores de la importancia de realizar esta transformación de Los Caídos cuando a nivel mundial «resurgen los posicionamientos antidemocráticos». Sobre el acuerdo en sí, ha destacado dos aportaciones de su formación, que han consistido en que se oculte la cúpula del edificio para «quitar primacía al monumento» y que se hayan evitado duplicidades entre el nuevo centro Maravillas Lamberto y el Instituto Navarro de la Memoria.

En este pacto sobre Los Caídos no figura Contigo-Zurekin, que ha realizado una valoración de urgencia ante los medios, ya que «no hemos conocido el acuerdo hasta ayer a las cinco de la tarde» y que ha sido «tomado a espaldas» de esta formación, ya que «en ningún momento nos han hecho partícipes de este proceso», ha asegurado su portavoz, Carlos Guzmán.

Ha recalcado que es un acuerdo entre tres partidos políticos, ni del Gobierno de Nafarroa, ni del Ayuntamiento de Iruñea, y que no están de acuerdo «ni con el fondo, ni con la forma», ya que siempre han defendido el «desmantelamiento del monumento», por lo que ha considerado «muy negativo que descarte esta opción». Y ha anunciado que van a iniciar «una ofensiva política e institucional pidiendo todas las explicaciones que nos parezcan oportunas», ya que es «una decisión que coarta la participación democrática».

Desde la derecha, el concejal del PP en Iruñea, Carlos García Adanero, ha considerado un «insulto» que se vaya a acometer una reforma del Monumento a los Caídos para convertirlo en un centro de «convivencia yendo de la mano de EH Bildu». Ha añadido que «estos grupos siempre habían mantenido la idea del derribo. Hay que alegrarse de que no se hayan atrevido a derribarlo, pero para corregirlo, hacen una chapuza tremenda en el edificio».

Y, a través de una nota, UPN ha calificado el acuerdo de «inaceptable, oscuro y sectario. Proyectar en ese edificio un entorno de convivencia y de paz liderado por Bildu, que son los herederos del fascismo más reciente en nuestra tierra, es una auténtica vergüenza».
 
Respecto al proceso para llegar al acuerdo, ha señalado que «se han saltado todos los órganos de representatividad, como son las comisiones y los plenos, para acordar esta actuación a escondidas y con nocturnidad. Por tanto, han dejado fuera al partido líder de Pamplona y de Navarra y, lo que es más importante, a miles de ciudadanos».

Valoración positiva de LAB

LAB valora positivamente el acuerdo alcanzado que «posibilita un cambio radical» en el monumento franquista y destaca que contribuye a reparar con dignidad a las víctimas del franquismo y acabar con la exaltación de los victimarios».

«La activación de la mayoría social es el mejor antídoto y prevención contra la reacción que se está extendiendo a nivel mundial. La herramienta más eficaz y la mejor garantía para ampliar los espacios antifascistas por la paz y la justicia social», añade LAB.

 

 

 

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Diáspora Vasca Estelar

A la lista de actores que han dejado marca tanto en la pantalla de plata como en la pantalla chica que nos presenta este artículo de la sección Cinemanía del portal de 20Minutos podríamos agregar al peso pesado Benicio del Toro.

También se podría reforzar con actrices como Michonne Bourriague quien encarnara a la cazarrecompensas Aurra Sing en el universo de Star Wars o también como Natalia Tena, con papeles importantes lo mismo en la saga de Game of Thrones - como Osha - que en la saga de Harry Potter como - Nymphadora Tonks -, con su debut en About a Boy en el que se le lista como Nat Gastiain Tena.

No olviden que el nuestro es un blog de la diáspora vasca y para la diáspora vasca, presente lo mismo en Chile que en Australia, Estados Unidos, Puerto Rico o Inglaterra.

Así que, adelante con la información:


Pedro Pascal, Jessica Chastain, Jacob Elordi y otras estrellas de Hollywood con sangre vasca

Janire Zurbano

"Ella es vasca, ¿no? Dicen que los vascos viven en la venganza: cuando odian a alguien es hasta la muerte, y pasa lo mismo con el amor". Se lo decía Diane Venora a Richard Gere en Chacal en 1997. Gere, un exterrorista del IRA, colaboraba con una ex-etarra (Mathilda May) con la que había mantenido una relación.

La industria norteamericana ha mostrado al pueblo vasco en producciones como Chacal o McGyver tirando de topicazos. Lo que no tanta gente sabe es que, entre sus estrellas internacionales, hay muchas que descienden del norte de España, como Pedro Pascal, uno de los intérpretes más solicitados de la industria, o Jacob Elordi, que ha presumido de su herencia vasca.

Estas son las celebridades por cuyas venas corre sangre euskaldun.
 
Pedro Pascal

Es el hombre del momento, el actor más querido y apreciado en las colinas de Hollywood, el 'gladiador' que seguirá adueñándose de la pequeña y gran pantalla en 2025. Además de volver a verlo en la segunda temporada de The Last of Us en primavera, se estrenará en el MCU con The Fantastic Four: First Steps el 25 de julio.

Pero además de talentoso, es risueño, divertido y encantador, como demuestra en cada entrevista que concede. Solo nos faltaba descubrir que tiene sangre vasca para adorarlo aún más, si eso es posible. Lo contó el mismo en una entrevista concedida a El País en 2017: "Mi abuelo era vasco y mi abuela de Mallorca". Aunque nació en Chile, su familia es originaria de España y Pascal vivió en nuestro país en su juventud: "Casi me quedo el resto de mi vida".

Jacob Elordi

En agosto de 2020, en plena pandemia, Jacob Elordi se hizo viral por una entrevista para GQ en la que aclaraba que tiene ascendencia vasca, que no española, como su apellido bien indica. En el minuto 5:50 del vídeo que hay sobre estas líneas, el australiano entra en su perfil de Wikipedia, donde lee los primeros párrafos: "Elordi nació en Brisbane, Queensland, Australia, el 26 de junio de 1997, de John y Melissa Elordi. Tiene dos hermanas. Es de ascendencia española".

Elordi se apresura a explicar: "Eso no es verdad. Tengo ascendencia vasca, que es un pequeño lugar entre Francia y España". "Mi abuelo me estrangularía si supiera que pone 'ascendencia española', así que...", asegura mientras corrige el dato en la página. Las reacciones en redes no se hicieron esperar, con los tuiteros poniéndole ikurriñas o una txapela en varios montajes, y bromeando con que el actor es todo un independentista.

Aubrey Plaza

Aunque nació en Delaware, EE UU, el padre de Plaza es puertorriqueño, hijo de inmigrantes españoles; en concreto, del norte de España. Durante la promoción de Agatha, ¿quién si no?, la actriz reveló en Fotogramas: "Tengo sangre vasca. Creo que tengo una especie de historia ancestral de brujas en mi familia", contaba: "Nunca podré estar segura, pero estuve en el norte de España, cerca de San Sebastián, y escuché hablar de Zugarramurdi".

La actriz se desplazó a la localidad navarra, cercana a la frontera con Guipúzcoa, por su posible lazo familiar con el lugar: "Es un pueblo pequeño en la frontera entre Francia y España, y hay un sistema de cuevas donde las brujas se reunían en la Edad Media, cuando en Europa se cazaba a las brujas. Tengo la sensación de que parte de mi familia podría venir de Zugarramurdi".

John Leguizamo

Aunque nació en Bogotá, el actor de filmes como Romeo + Julieta y El incidente, o series como The Mandalorian se fue a EE UU con tan solo cuatro años. Sin embargo, siempre se ha enorgullecido de pertenecer a la comunidad latina dentro de la estigmatizante industria de Hollywood y ha mencionado su origen vasco.

El programa Finding Your Roots (vía Today) confirmó sus orígenes indígena (Muisca) y europeo, sobre todo español. Previamente, él mismo se había ocupado de aclarar que su apellido es vasco. "Leguizamo no es italiano, es vasco, de mis ancestros colonizadores en el norte de España", aclaró en Twitter en 2011.

Robert Aramayo

A sus 32 años, este británico se ha colado en dos de las sagas fantásticas más ambiciosas de la última década: Juego de tronos (fue Ned Strak de joven) y Los anillos de poder, donde da vida al elfo Elrond. Conviene seguirle la pista ahora que la Tierra Media parece haberle abierto las puertas del mercado mainstream.

Aunque nació en Londres, su apellido, clara referencia al pueblo alavés de Aramaio, delata su origen euskaldun. Aunque no sabemos mucho sobre su familia, EITB confirmó que su abuelo paterno era Pedro Aramayo, nacido en Donostia.

Jessica Chastain (aunque ella reniegue)

EITB también ha revelado que los bisabuelos paternos de la pelirroja, Antonio Monasterio Astoreka y Ramona Egurrola Basáñez, eran originarios de Lekeitio, Vizcaya, y Navarra. Su nieto, Michael Monasterio, nació en EE UU y abandonó a su familia cuando Chastain era una niña, razón por la que ella reniega de él (se puso el apellido de su madre). Probablemente por eso negó su ascendencia vasca a su paso por El hormiguero en 2017.

Pablo Motos y su equipo prepararon un juego en honor al origen de la actriz que consistía en la traducción de los títulos de sus películas al euskera, pero ella rechazó cualquier vínculo con el País Vasco ("A lo mejor tendré por ahí algún bisabuelo vasco, puede ser", fue lo único que dijo). En 2021, visitó la tierra de sus antepasados durante el Festival de San Sebastián y se alzó con la Concha de Plata por su interpretación en Los ojos de Tammy Faye.

Héctor Elizondo

"Tengo que levantar peso. Soy vasco". Lo dice Héctor Elizondo (Pretty Woman, Princesa por sorpresa) en la película Lo dice Georgia, situada en Idaho, un estado 'colonizado' por los vascos.

Aunque Elizondo se crio en Nueva York, su padre, Martín Elizondo y Echevarría, nacido en Puerto Rico, nació en un barco que viajaba de Euskal Herria a Puerto Rico. "Elizondo es un apellido vasco", explicó en Los Angeles Times en 1997: "La familia de mi madre era española, mis padres tenían en común el nombre español. No todo el mundo en Puerto Rico tiene eso". 




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Eva Forest y el Macrojuicio 18/98

Volvemos la mirada al delirante macrojuicio 18/98 con este ejercicio de memoria reciente por parte de Naiz, quienes nos comparten este texto de Eva Forest publicado allá en 2005.

Atentos a lo ahí descrito por tan excelsa solidaria:


Artículo de Eva Forest en GARA con motivo del inicio del macrojuicio 18/98

Junto a la crónica del primer día del juicio por el macrosumario 18/98, GARA publicó un extenso artículo de Eva Forest en torno a esta causa judicial, contextualizándolo en la historia reciente de Euskal Herria y el carácter antidemocrático del Estado español y el régimen posfranquista.

Iker Bizkarguenaga

Coincidiendo con la crónica del inicio de la vista oral del macrosumario 18/98, Eva Forest (Barcelona, 6 de abril de 1928 - Hondarribia, 19 de mayo de 2007) publicó en GARA un extenso artículo de opinión en el que, con verbo afilado y mirada precisa, exponía el contexto en el que se iba a desarrollar el juicio y resumía los antecedentes políticos y sociales que le precedían.

«Cuando uno se acerca a observar aspectos concretos de este proceso tan destructivo, descubre la gran inmoralidad desde la que se han llevado a cabo», describía, y apostillaba que «contra la izquierda abertzale, una vez criminalizada como violenta y terrorista, se justifica todo».

Forest se hacía eco de los expertos que advertían de que «durante la instrucción del sumario se han cometido todo tipo de anomalías jurídicas» y que, «siguiendo un cauce normal, no podría conducir a ninguna parte», pero recordaba que «aquí nada es normal, de no ser la anormalidad».

Los 16 meses de andanzas de Ángela Murillo y sus correligionarios le dieron la razón a la añorada escritora y editora catalana.

Este es el contenido de aquel artículo de opinión:

Sería de reír si no fuera de llorar | Eva Forest

Los iraquíes, que son unos sabios de la resistencia, cuando nos describían el comportamiento y las atrocidades que cometían las fuerzas de ocupación, los inspectores, por ejemplo, abriendo a patadas las puertas de los laboratorios, en busca de sustancias para la elaboración de armas de destrucción masiva, o cuando negaban la compra de lápices para las escuelas porque el grafito podía emplearse como «material de guerra», solían hacer el relato en un tono mezcla de ingenuo asombro que traslucía una fina ironía, para terminar siempre con una frase muy expresiva que tiene su equivalente en castellano: «Sería de reír, si no fuera de llorar». De reír, porque no deja de ser cómico-grotesco que se destruya la polvera de una funcionaria del laboratorio argumentando que «esos polvos rosados podrían ser para la fabricación de explosivos»… Y de llorar porque a continuación el que ha dicho esto puede pegarte un tiro.

Este aspecto entre surrealista, kafkiano, grotesco-esperpéntico de algunas situaciones es muy propio de las democracias formales actuales en la medida en que hay un abismo entre lo que predican y lo que realmente hacen, abismo que tienen que estar equilibrando continuamente yendo de lo visible que muestran en el escaparate a lo que ocultan en la trastienda y no se debe mostrar. Con lo cual terminan cometiendo errores garrafales, que les muestran al descubierto.

Todo esto viene a cuento del macrojuicio que ahora se va a celebrar en Madrid. Un juicio en el que están procesadas –en esta primera fase, porque hay otras– 59 personas que, sin beberlo ni comerlo, se han visto implicadas de la manera más irregular y extraña. Dicen los entendidos que durante la instrucción del sumario se han cometido todo tipo de anomalías jurídicas. Y que siguiendo un cauce normal, no podría conducir a ninguna parte. Pero aquí nada es normal, de no ser la anormalidad. Y la experiencia nos dice que lo determinante va a ser la política, y emplear este juicio como mejor convenga en cada momento. Esto tiene también un gran peligro: que todo este teatro conduzca a una aberración final y que la sentencia siente jurisprudencia y que quienes se sientan hoy en el banquillo tengan que cumplir años de cárcel. Cosa muy grave. Un episodio más de los muchos que venimos sufriendo en esta democracia. Un episodio grotesco y trágico a la vez: «sería de reír si no fuera de llorar».

Pero, insisto, no el único. Para entender un poco lo que ocurre aquí habría que remontarse a los años setenta, cuando muere Franco, hace ahora justamente 30 años, y seguir paso a paso ese proceso que se ha llamado transición y poner los momentos ahí, para desmenuzarlos en una meticulosa disección que nos haría comprender, no sólo la estructura de esta democracia que padecemos, sino la estructura de muchas democracias formales que nada tienen que ver con la nueva sociedad a la que aspiramos algunos.

Pero eso escapa a los límites de un artículo y voy a tratar de resumir.

He dicho en más de una ocasión y ahora me reafirmo en ello que Euskal Herria era un gran laboratorio de la democracia europea en donde continuamente se estaban ensayando múltiples, diversos y novísimos métodos de represión no sólo para destruir el gran movimiento popular del propio país sino para exportarlos a otras latitudes. No en vano los primeros asesores que fueron al Iraq ocupado por los soldados de los EEUU eran expertos Guardias Civiles forjados en la escuela de Intxaurrondo.

Es bien sabido, porque durante décadas lo hemos sufrido en nuestra propia carne, que esta compleja represión que se despliega, en apariencia para perseguir al terrorismo, tiene como objetivo eliminar cualquier atisbo de movimiento social, de carácter popular y progresista que pudiera significar una real alternativa a los planes de doma y sometimiento que el neoliberalismo necesita para conseguir sus objetivos. Cuando el presidente de los EEUU, después del 11 de septiembre, lanza su gran campaña contra el «terrorismo» y bajo este pretexto se lanza a perseguir a todos los musulmanes sospechosos de serlo, ya aquí, en Euskal Herria, hacía años que bajo el mismo pretexto estábamos sufriendo la persecución continua y sistemática de la izquierda abertzale: ese gran movimiento popular que abrió tantas esperanzas.

Muerto Franco tenía que cambiar el escaparate en concordancia con la transición. Lo que se ve y se muestra en él está puesto allí para la galería, para ser visto. Y realmente es espectacular. Nadie osará decir que no hubo cambios. La estructura es democrática y se ajusta a las exigencias formales y llama la atención la rapidez con la que esa transformación ocurre. Más de un observador foráneo se queda boquiabierto de la «madurez» de esos políticos. Pero dentro, en la trastienda, sin depuración alguna, no sólo siguen los mismos y sus herederos sino que, adaptados a la imagen que conviene, juegan el doble papel de salir al balcón para el paripé de presentarse como «nosotros los demócratas», para luego descender a las mazmorras y aplicar los electrodos en los testículos del detenido al que están interrogando.

Este doble juego al que lleva la hipocresía, propio de muchas democracias formales, degrada el ambiente y a quienes conviven o malviven en él. Se degrada el lenguaje, se degrada la moral, se degradan los sentimientos, los pensamientos; la humanidad, en suma. Pero volvamos a Euskal Herria.

El hecho de que a la muerte de Franco un sector importante de la población vasca no hubiera aceptado la reforma y siguiera luchando en pro de una ruptura, necesaria e imprescindible para poder iniciar el deseado proceso democrático, sembró la inquietud en quienes deseaban que la transición fuera un paso dulce y sin problemas. Una inquietud que muy pronto, en la medida en que la izquierda abertzale iba creciendo en número y energías, fue despertando miedos mayores en aquellos que no deseaban y hasta temían que se produjeran cambios realmente profundos y revolucionarios.

La izquierda abertzale empezó a configurarse como un gran peligro para el sistema cuando en 1979 alcanza, por la vía pacífica –es importante destacarlo porque en su discurso falseador aparecerá siempre como violenta–, un número elevado de parlamentarios y se sitúa como la segunda fuerza del país. Y es a partir de esta gran sorpresa cuando desde los distintos gobiernos empieza la gran represión, en múltiples y diversas formas, científicamente planificada, para destruir al disidente. La tortura es el gran eje de esta represión, unas veces en forma directa en cuartelillos y comisarías durante la detención, otras de una manera más crónica en cárceles especiales que culminan, en 1987, en la política de dispersión.

La tortura es el gran eje de esta represión. Con ella no se trata tanto de indagar como de producir miedo en la población civil: amedrentar, retraer, disuadir… La tortura encaminada a frenar, a paralizar, a destruir cualquier intento de disidencia. La tortura hasta la muerte si la víctima no claudica. Pero no es sólo la tortura. También la manipulación informativa. Se miente descaradamente, se tergiversan los datos, se silencian otros, «los bulos y las mentiras conviene que sean creíbles», dice uno de los apartados del Plan Zen que trajo el PSOE en 1982.

Cuando uno se acerca a observar aspectos concretos de este proceso tan destructivo, descubre la gran inmoralidad desde la que se han llevado a cabo. Contra la izquierda abertzale, una vez criminalizada como violenta y terrorista, se justifica todo: se cierran periódicos, emisoras de radio, tabernas solidarias, centros culturales… Aparece el siniestro GAL, que asesina a 29 militantes. Y un sinfín de agresiones que van desde la vergonzosa ley especial que ilegaliza un partido hasta los desatinos del Juez Garzón que, como un poseso, interviene obcecado con el propósito de acabar con ETA –a la que imagina artífice de un prodigioso tinglado con múltiples departamentos: el de Finanzas, el de Solidaridad, el de la Lengua…, con múltiples dependencias a su vez que se ramifican por el mundo– y que, a juzgar por la numerosa gente que procesa, domina todo el país y tiene conexiones ilimitadas más allá de sus fronteras.

Cientos de personas son detenidas por formar parte del «entorno» de ETA. Decenas y decenas de otras por ser el «entorno» del entorno de ETA. Otras muchas por ser el entorno del entorno del entorno. Y así hasta llegar a una viejita que vende miel por las casas y que es sospechosa de contribuir con ello al aumento de caudales del departamento de logística encargado de comprar armas. Se diría que estamos en manos de un paranoico furibundo, formando parte de su delirio sistematizado y que está empeñado en demostrar. Pero no hay que caer en esa tentación. Sería caer en la trampa. No es un loco. Es un juez del sistema, con su personalidad muy adecuada al sistema. Y así hay que verlo.

No es nada fácil contar con detalle lo ocurrido en estos años y tampoco es fácil resumirlo en un artículo. Pero habrá que hacerlo algún día: Escribir la historia de cómo se lleva a cabo la destrucción de un proyecto –o de cómo se está intentando, porque la resistencia sigue–, y de en qué medida colaboraron todos los políticos a ello y de cómo hasta nosotros mismos estamos implicados por el hecho de consentirlo.

Pero llegado a este punto prefiero pensar en quienes heroicamente se resisten a la doma en medio de esta democracia podrida, en quienes todavía conservan sus ideales, sus sueños, sus ganas de luchar por ellos y no han perdido la sensibilidad, ni la capacidad crítica, ni la fe en que es posible un mundo mejor en este planeta. Pienso, naturalmente, en nuestros presos, y en quienes les apoyan, y me siento fuerte, muy fuerte y muy orgullosa de formar parte de esta izquierda abertzale que contra vientos y mareas camina con la cabeza muy alta mirando al futuro con esperanza.




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miércoles, 20 de noviembre de 2024

«Caso No Esclarecido»

Se continúan las acciones lesivas por parte de las instituciones de la CAV en contra de la familia de la víctima del terrorismo de estado Iñigo Cabacas, muerto a manos de la Ertzaintza.

Esto que nos informa Naiz es lo más reciente en una larga lista de sinsabores para Manu y Fina:


La alusión a Cabacas como «caso no esclarecido» es previa al juicio; la familia pide cambiarla

Los padres de Iñigo Cabacas salieron muy disgustados de la inauguración del grupo escultórico dedicado a las víctimas por el Ayuntamiento de Bilbo y han reclamado al Consistorio que modifique la inscripción. Sin embargo, este niega que sea «un error», aunque utilizó la definición previa al juicio.

La familia de Iñigo Cabacas ha enviado sendas cartas al Ayuntamiento de Bilbo y al Foro Bilbao para la Paz y la Convivencia, en las que demandan que se «modifique la inscripción» en la escultura Atalase, instalada el lunes en la ciudad y donde aparece el nombre de su hijo bajo el epígrafe de «casos no suficientemente esclarecidos», algo que ha suscitado estupor. Reclaman que «se adecúe a la realidad» recordando que «hay dos sentencias que dicen que murió de un pelotazo de la Ertzaintza».

Tras participar este miércoles en el acto de recuerdo a Muguruza y Brouard, Jone Goirizelaia ha explicado que la familia de Iñigo Cabacas acudió a la inauguración en Bilbao del conjunto escultórico Atalase, un espacio de encuentro, reflexión y homenaje a todas las víctimas de diferentes violencias políticas, «a pesar de que se enteraron con muy poco tiempo y tampoco sabían cómo se iba a desarrollar».

La abogada ha dicho que fueron «un poco forzados» porque ella les planteó que «acudir era un paso hacia la reconciliación, un paso en el camino que queríamos hacer».

La sorpresa de la familia

Cuando acabó el acto, ha continuado, la familia de Iñigo Cabacas se acercó a la escultura y vieron que el nombre de su hijo estaba bajo el epígrafe de «casos no suficientemente esclarecidos», lo que les «sorprendió un montón, cuando hay dos sentencias que dicen que Iñigo murió de un pelotazo de la Ertzaintza».

«Los padres, sobre todo la madre, se puso muy triste, muy nerviosa y se arrepentía de haber ido porque no esperaban algo así», ha explicado Goirizelaia, para añadir que la familia «tiene claro cómo fue y quiénes lanzaron los pelotazos, aunque otra cosa, y eso lo reconocen, es que desconocen quién fue el autor directo».

Goirizelaia ha explicado que los padres de Cabacas «han estado dándole vueltas y, al final», este mismo miércoles han enviado sendas cartas al Ayuntamiento de Bilbo y al Foro Bilbao para la Paz y la Convivencia, para que se «modifique la inscripción y se adecue a la realidad».

El Ayuntamiento de Bilbo no ha aportado hasta el momento ninguna explicación del motivo de la inscripción. Al acto no solo acudió el alcalde de la ciudad, Juan María Aburto, sino también la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, y el propio lehendakari de la CAV, Imanol Pradales.

El Ayuntamiento niega que sea «un error»

El Ayuntamiento, por su parte, se ha defendido afirmando que la inscripción que acompaña el nombre de Iñigo Cabacas en la escultura se basa en los ‘Retratos de la Memoria’ del Gobierno de Lakua y Gogora y, tras negar que sea un «error» del Consistorio, ha asegurado que si el Ejecutivo lo modifica, lo «cambiarán seguidamente».

Fuentes del Ayuntamiento de Bilbo han rechazado a Europa Press «entrar a polemizar» sobre este tema y han explicado que es en el libro ‘Retratos de la Memoria’ donde «aparece documentado» de tal forma.

Por lo tanto, han subrayado que «esa es la base» para el Foro Bilbao por la Paz y la Convivencia y han apuntado que está «acordado con las propias víctimas y partidos y expertos en esta materia hace ya 7 años».

Se da la circunstancia de que entonces ni siquiera se había producido el juicio (fue en 2018), por lo que no había sentencia que acreditara la autoría de la Ertzaintza. A lo que se ve, ni Gogora, ni el Gobierno de Lakua, ni el Ayuntamiento de Bilbo han cambiado de oficio la definición después de producirse la condena.

En este sentido, alegan que son «siete años diciendo lo mismo y leyendo el nombre y la leyenda en cada acto de Memoria» y remarcan que «nunca ha dicho nadie nada».

 

 

 

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Responsables Políticos del Terror de Estado

 El 20 de noviembre es una fecha de memoria y de resistencia en Euskal Herria pues se conmemoran los asesinatos a manos del estado español en esa misma fecha de Santi Brouard en 1985 y de Josu Muguruza en 1989, cuando ya reinaba Juan Carlos I y la "modélica transición" ya llevaba varios años de andadura.

Aquí les presentamos el artículo de Naiz dedicado al acto de conmemoración de este año:


Otro 20N las víctimas de la violencia del Estado interpelan a sus responsables políticos

Los actos de recuerdo a Santi Brouard y Josu Muguruza, desarrollados en Bilbo, han sido el escenario donde Egiari Zor Fundazioa ha vuelto a interpelar a quienes avalaron y siguen defendiendo la violencia como arma del Estado para afrontar el conflicto político a que asuman sus responsabilidades.

Agustin Goikoetxea

Otro 20N, en el homenaje a Santi Brouard y Josu Muguruza, militantes referenciales de la izquierda abertzale abatidos por balas mercenarias, las víctimas de la violencia del Estado han interpelado a quienes la avalaron y tratan de ocultar su responsabilidad en miles de casos de vulneraciones de derechos humanos. Pilar Garaialde, en nombre de Egiari Zor Fundazioa, les ha emplazado a dar pasos.

Ametzola y Errekalde han vuelto a ser escenario de sendos actos de recuerdo a Brouard y Muguruza, al cumplirse 40 y 35 años de que acabaran con sus vidas, tal y como se ha destacado, por «su determinación en la búsqueda de dar una solución justa y democrática al conflicto político».

«Alguien decidió que sobraban, que debían morir para así obtener rédito de sus muertes a la vez que asestaban un duro golpe a sus adversarios políticos. Santi Brouard fue asesinado en el marco de los contactos planteados por el embajador francés Guidoní, y Josu lo fue en el contexto de impulsar nuevas iniciativas para retomar las conversaciones políticas mantenidas en Argel», han rememorado al inicio de la ofrenda floral en Ametzola, al objeto de situar la coyuntura en que se produjeron ambos atentados que conmocionaron a la sociedad vasca.

Un homenaje el de este miércoles en Bilbo no solo a estas figuras referenciales del independentismo, también a las miles de personas que durante décadas padecieron la violencia del Estado, en especial a 83 hombres y mujeres que perdieron lo más preciado, su vida, a manos de mercenarios que mataron bajo las siglas del GAL, Triple A y Batallón Vasco Español, por citar algunas, del bergararra Germán Agirre a la santurtziarra Norma Mentxaka, por los que se ha depositado un clavel ante la ikurriña que acompañaba a los retratos de Brouard y Muguruza junto al monolito que recuerda en Ametzola al pediatra y presidente de HASI.

Presencia del viceconsejero Retortillo

En ese primer acto ha estado presente Alfredo Retortillo, viceconsejero de Derechos Humanos, Memoria y Cooperación del Gobierno de Lakua, e Iñigo Zubizarreta, concejal delegado de Derechos Humanos, Convivencia, Cooperación e Interculturalidad en el Consistorio bilbaino, junto a la directora del área, Monika Hernando, quienes han compartido espacio junto a familiares de Brouard y Muguruza, arropados también por una amplia representación de cargos públicos de EH Bildu.

Más tarde, en Errekalde, después de los bertsos de Arkaitz Estiballes y Jon Maia, Pilar Garaialde, de Egiari Zor Fundazioa, ha incidido en que «el terrorismo de Estado no fueron solo los GAL», recordando «a las miles de personas que sufrieron violaciones, secuestros o torturas», sin olvidar a las víctimas mortales y a las desaparecidas en largos años de conflicto.

«Estas son las consecuencias de la historia de violencia escrita por el Estado y aquellos que lo han sustentado. Una historia incómoda para quienes quieren imponer una visión parcial. Incómoda, porque pone en duda el carácter democrático del propio Estado», ha resaltado.

Después de congratularse del trabajo desarrollado en los últimos años «a favor de un marco de convivencia integral», camino que ha reconocido que no ha sido fácil, no ha ocultado «con preocupación» lo que algunos han denominado «cambio de ciclo», en el que proponen una batería de iniciativas que, en opinión de Egiari Zor, carecen de una perspectiva inclusiva.

Garaialde ha citado los cambios producidos en el seno del Ejecutivo de Lakua y el «reprobable comportamiento» de la delegada del Gobierno español en la CAV, Marisol Garmendia. «Una andadura que se inició excluyendo a las víctimas de la violencia estatal del Consejo de Gogora con el imprescindible apoyo de los dos partidos que sustentan el Gobierno. Un punto de partida que nos devuelve una década atrás al identificarnos como ‘víctimas de abusos policiales’ o ‘víctimas de la violencia policial ilícita’. Una terminología que no podemos aceptar, en absoluto inocente, cuyo objetivo es minimizar la gravedad de las violaciones de derechos humanos que nos infligieron. Algo que sin duda humilla y revictimiza», ha expuesto.

«¿Alguien puede pensar desde una perspectiva racional y sincera que todo esto ocurrió porque a unos cuantos funcionarios se les fue la mano? ¿Alguien puede creer que a estas alturas sirven de algo las condenas que abarcan responsabilidades convenientemente acotadas para evitar asumir las responsabilidades políticas derivadas de lo que nos hicieron?», se ha preguntado la portavoz de la fundación.

Garaialde ha sostenido que la deslegitimación de la violencia exige abordar la realidad que hizo posible que «desde el poder político y con todos los recursos del Estado se violaran impunemente derechos humanos a miles de personas». Ha remarcado que no puede obviar la gravedad que supone que, quien está llamado a ser el garante de los derechos humanos de los ciudadanos, sea quien los vulnera.

«Cuando hablan del derecho a la justicia de las víctimas, de sumar esfuerzos para resolver crímenes no aclarados, es evidente que no se dirigen a nosotras. Este es un derecho que nos niegan precisamente quienes tienen en su mano la posibilidad de aclarar los cometidos contra nosotras», ha denunciado.

«Siglas políticas concretas»

La representante de Egiari Zor ha ido más allá, al advertir de que «existen responsabilidades que salpican directamente a siglas políticas concretas y ninguna está exenta de asumirlas». Una tarea pendiente, ha apostillado, «en la que quienes se sitúan como árbitros tienen aún todo por hacer».

Garaialde ha vuelto a recordar que los homenajes públicos que se ofrecen a sus victimarios les agreden, como el que tuvo recientemente en Gasteiz. «La conmoción que nos generan hechos como este es absolutamente gratuita, incomprensible; máxime cuando se los ensalza, asciende y condecora a sabiendas de que todo lo que nos hicieron permanece impune», ha criticado.

Ha subrayado que el acicate que les lleva a seguir perseverando pese a los obstáculos y los silencios es «el deseo de que nunca nadie tenga que padecer lo que a nosotras nos hicieron», no cayendo en «la confrontación, la provocación o la agresión».

«El deber de quienes hemos sufrido y sabemos como duelen las heridas es precisamente convertir ese dolor en virtud para construir una sociedad mejor en la que los hechos del pasado se transformen en enseñanzas que nos ayuden como sociedad, a generar garantías de no-repetición», ha enfatizado.

Desde Egiari Zor han dejado claro que no van a contribuir a que se destruya lo avanzado estos años, «ni a la construcción de un relato que pretenda diluir las responsabilidades derivadas de lo que nos hicieron y su gravedad».

«No puede enarbolarse desde lo político, y menos desde lo institucional, una doble vara de medir en cuestiones tan sensibles, el mensaje que estaríamos lanzando a los jóvenes sería muy peligroso. Si existe un ‘cambio de ciclo’ debe serlo para seguir dando pasos. Debe ser la legislatura del reconocimiento, la defensa del derecho de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación. Una cuestión pre-política sobre la que debería existir un consenso entre instituciones y partidos políticos, que ayude a su blindaje para evitar nuevos retrocesos en esta materia», sostienen.

El reto, estiman, es articular un «marco de convivencia en términos democráticos», y en el que creen se sitúa la mayoría social, política, sindical e institucional. En ese sentido, defienden que «el diálogo, el consenso y, sobre todo, el respeto a la pluralidad de nuestra sociedad son imprescindibles para avanzar».

Sortu reivindica el reconocimiento nacional y actuar como pueblo

Centenares de personas se ha manifestado este miércoles a la tarde en Bilbo, desde el lugar donde estuvo la consulta de Santi Brouard hasta uno de los tinglados del arenal, bajo el lema ‘Herriaren arnasa - Independentziarako indarra’ y un intenso chaparrón en recuerdo de este militante referencial de la izquierda abertzale, al igual que Josu Muguruza.

En una coyuntura política marcada, entre otros aspectos, por el reconocimiento nacional y el debate sobre los nuevos estatus político-jurídicos, Sortu ha reivindicado que ya es hora de que se reconozca el carácter nacional de Euskal Herria y de actuar como pueblo.

Antes de arrancar la movilización, Oihana San Vicente, de la Secretaría Nacional de la formación independentista, ha declarado que, «a pesar de los pasos dados en los reconocimientos oficiales de las víctimas provocadas por el Estado español, queda aún mucho camino por recorrer en el ámbito del reconocimiento, la reparación y las responsabilidades». Frente a ello, ha subrayado la necesidad de apostar por la construcción de una memoria completa, y que, inevitablemente, es necesario abordar la raíz del conflicto político, recordando que vivimos un momento crucial para ello.

A la conclusión de la marcha, Paul Laka ha recordado la trayectoria militante de Brouard y Muguruza. «Cuarenta años después, el proceso de liberación sigue adelante, y el aliento de Euskal Herria que ellos tenían como objetivo está más vivo que nunca», se ha congratulado, incidiendo en que crece la mayoría social que aspira a la paz y la libertad. «Esa libertad –ha expuesto– se debe basar, necesariamente, en el respeto a nuestro derecho a decidir sobre nuestro futuro». En ese camino, ha llamado a participar el próximo sábado en la manifestación nacional convocada por EH Bildu en Bilbo.




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La Universidad Literaria de Vitoria

Los avatares que han caracterizado todos los aspectos de la sociedad vasca en su complicada relación con la metrópoli también se han manifestado en el aspecto educativo y académico, tal como nos muestra este artículo publicado en Noticias de Álava:


151 años de la primera universidad de Gasteiz, la Universidad Literaria de Vitoria

La Universidad Literaria de Vitoria cerró sus puertas en 1873

Aitor Álvarez

¿Cuál fue la primera universidad de Vitoria? La respuesta aparentemente obvia es la Universidad del País Vasco, inaugurada en 1977. Sin embargo, hace más de 150 años Gasteiz presenció el nacimiento y la muerte de una institución que trató de poner a la ciudad como un referente intelectual y, al mismo, acabar con el "estancamiento" del movimiento tradicional fuerista.

La Universidad Literaria de Vitoria abrió sus puertas en 1869. El Censo – Guía de Archivos de España y de Iberoamérica explica que el proyecto, impulsado por los liberales, pretendía “liderar una revolución intelectual en la provincia de Álava, que acabase con los crueles intentos del estancamiento intelectual del movimiento tradicional fuerista”.

Nació en un buen momento a nivel político, porque en el sexenio democrático (1868-1876) se permitió la creación de nuevos centros de enseñanza universitaria no estatales. El artículo 24 de la constitución de la Primera República del 5 de junio de 1869 establece que “todo español podrá fundar y mantener establecimientos de instrucción o de educación sin previa licencia, salva la inspección de la Autoridad competente por razones de higiene y moralidad.”

En este contexto, tal y como explica Virginia López de Maturana, doctora por la Universidad del País Vasco, el Ayuntamiento de la ciudad planteó a la Diputación alavesa la fundación de una universidad en Vitoria. La institución se ubicó en el edificio del Instituto de Enseñanza Media, el actual Parlamento Vasco, y se inauguró el 1 de octubre de 1869, ofertando la licenciatura en Ciencias (Exactas, Físicas y Naturales) y doctorado en Filosofía y Letras y en Derecho.

 Sin embargo, la universidad comenzó su andadura en plena guerra carlista, algo que marcó su breve existencia. El peligro de que los tradicionalistas cerraran la universidad estuvo presente desde su primer día de vida y así lo expresó el político gasteiztarra Mateo Benigno de Moraza cuando pronunció estas palabras en su discurso de inauguración: “Y al penetrar en este recinto el aire purísimo del saber, no trasmite afortunadamente a nuestros oídos ni el estruendo de las armas, ni los gritos de guerra y exterminio, que con dolor intenso percibíamos en otra ocasión en que saludamos a estas mismas ciencias, que ahora, en medio de la tranquilidad mas completa, aparecen de nuevo entre nosotros”

Existen numerosos documentos históricos que recogen algunos de los desafíos a los que se tuvo que enfrentar la institución. En 1870 Felipe García Fresca, alcalde de Vitoria en esa época, envió una carta al Diputado General de la Provincia de Álava detallando cómo al profesor de Historia Natural de la Universidad, Ángel Gonzalo y Goyas, se le negó la entrada y extracción de objetos del gabinete de historia natural del Instituto Alavés de Segunda Enseñanza. Esto le obligó a suspender todas las clases que tenía preparadas ya que no tenía materiales con qué darlas.

 Pero también hay otros que muestran pequeñas victorias, como este informe en el que la Junta Particular de Álava ordenó al director del Instituto de Segunda Enseñanza que permitiese al profesor entrar y tener acceso a todos los materiales que se encontraban en ese centro.

La Universidad llegó a acoger hasta 216 alumnos que, una vez completaron sus estudios, se enfrentaron a otro desafío: Demostrar la validez de sus títulos. Entre aquellos que estudiaron la carrera del Notariado destacaron, por ejemplo, Emiliano Pascual y Rodríguez, natural de Santa Clara (Cuba) y que fue notario de Santoña en 1887, Fernando Urrestarazu y Arbizu, natural de Echarri-Aranaz y que fue notario de Elgoibar en los años 1873-1878, y Baldomero Villasante Anchústegui, natural de Zornoza, que ocupó varios cargos políticos y fue alcalde de Bilbao (1902).

 Para desgracia de los alumnos y profesores de la institución, los “gritos de guerra” de los que advertió Mateo de Moraza llegaron a la institución. En el año 1873 el Ayuntamiento liberal de Vitoria-Gasteiz llamó a las armas a todos los miembros de la Universidad, incluyendo a los profesores y alumnos, para que se unieran a la Milicia de defensa de la ciudad.

Los catedráticos trataron de oponerse a esta medida, pero el Ayuntamiento dejó en suspenso la actividad universitaria el 1 de octubre de 1873. Exactamente cuatro años después de su nacimiento, la Universidad Literaria de Vitoria cerró sus puertas por última vez.

Fragmento del discurso de inauguración de Mateo Benigno de Moraza:

Y al penetrar en este recinto el aire purísimo del saber, no trasmite afortunadamente a nuestros oídos ni el estruendo de las armas, ni los gritos de guerra y exterminio, que con dolor intenso percibíamos en otra ocasión en que saludamos a estas mismas ciencias, que ahora, en medio de la tranquilidad mas completa, aparecen de nuevo entre nosotros, atraídas por una iniciativa feliz y por el imponderable esfuerzo de la ilustrada corporación, que en el corto periodo de dos meses crea y organiza, a costa de sacrificios que no se explican sino en donde el civismo es la naturaleza de sus moradores y la regla invariable de la conducta de su administración veneranda, un centro Universitario para las facultades de filosofía y letras, ciencias y derecho. El espectáculo, Señores, que la ciudad de Vitoria ofrece en estos momentos tiene pocos rivales en la historia de la humanidad; y su descripción es notoriamente superior a las fuerzas del que, honrado con una bondad inmerecida, ha aceptado el difícil encargo de dirigiros la palabra, no porque se crea ni con los títulos ni con las luces necesarias para verificarlo como a vuestra sabiduría y a la importancia del suceso corresponde, sino porque estaba seguro de vuestra indulgencia, a la que con plena confianza se acoge.




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martes, 19 de noviembre de 2024

Entrevista a Harrera

Tanto Madrid como París han dado pasos dolorosamente lentos para hacer cumplir la parte que les corresponde en el proceso de Desarme, Desmovilización y Reinserción de la organización antifascista vasca ETA y eso es, precisamente, la reinserción, misma que requiere la liberación de los presos.

En ese contexto, les compartimos esta entrevista publicada por Naiz:


«Tenemos 58 personas saliendo de prisión cada día, hay que fortalecer Harrera»

Harrera Elkartea acaba de aprobar una hoja de ruta renovada para cuatro años, que fortalece el trabajo desarrollado estos trece años dadas las nuevas necesidades por las progresiones de grado. Lo detallan con la convicción de que es necesario para la paz y la convivencia.

Peli Lekuona-Ramón Sola

Conceptos como 100.2, tercer grado, permisos o incluso libertad condicional eran ajenos a los presos y presas vascas cuando Harrera empezó su labor en 2012. Los que predominaban eran otros bien distintos: alejamiento, primer grado, aislamiento... La asociación ayudaba inicialmente a quienes salían de prisión de un día para otro con la condena cumplida hasta el final o lograban volver del exilio. Su espacio de acción ha ido incrementándose en esta década larga para atender nuevas necesidades y ahora se intenta potenciar con un plan para cuatro años, aprobado el pasado fin de semana en una asamblea extraordinaria en Andoain. Idoia Martinez, coordinadora del equipo; Eba Ferreira, presidenta: y Carlos Askunze, vicepresidente, lo explican.

Una hoja de ruta renovada y para cuatro años. ¿A qué nuevas necesidades responde?

Idoia MARTINEZ: Cada vez son más los presos y presas de motivación política que, siguiendo el itinerario penitenciario, están accediendo a progresiones de grado. Ahora hay 58 personas que por diferentes modos salen de prisión cada día, lo que supone renovar documentación, inscribirse en Lanbide, consultas médicas, desplazamientos para ir y volver a prisión, necesidad de asistencia económica…

La búsqueda de trabajo es un problema importante; aun tratándose de personas con estudios universitarios en muchos casos, carecen de experiencia. Junto a ello, han sido muchos años de prisión y salen cada vez con edades más avanzadas. Ello genera problemas de salud, en algunos casos deteriorada porque largos años con una asistencia médica no adecuada tienen sus efectos. Y también otro: muchos salen en edad de jubilación o casi, pero sin años cotizados para poder cobrarla.

Carlos ASKUNZE: Se trata de fortalecer el trabajo que ya se estaba haciendo y adecuarlo a esas nuevas necesidades. Requieren más recursos, mayor interlocución con agentes y con instituciones, fortalecer también la base de apoyo...

Libertades condicionales, terceros grados, 100.2, permisos… Para los profanos en la materia es difícil seguir este esquema. ¿De qué situación diaria concreta estamos hablando?

I.M: Los datos que manejamos hoy día son de 121 personas en las cárceles de Euskal Herria y 4 en el Estado francés. De esas 121, 58 están saliendo a diario: 13 en tercer grado, 26 con control telemático y 19 en 100.2, que es una flexibilización del segundo grado en la que pueden salir unas horas entre semana para hacer voluntariado o trabajar. De los 63 que quedan, 8 salen con permisos.

Este cuadro es nuevo. Los primeros terceros grados se produjeron en la época de la pandemia y aun así Harrera intentó y logró acompañar a cada persona que iba saliendo. Ello precisa de conocimiento previo de las necesidades de cada una, organización de voluntarios para desplazamientos...

El empleo es una necesidad evidente en ese itinerario de salida. ¿No existen para ello herramientas públicas, como Aukerak?

C.A: Programas como Aukerak los vemos con buenos ojos porque responden a una necesidad muy real. Lo que sucede es que todavía están siendo pasos incipientes. Las prisiones no siempre están preparadas para este tipo de proyectos. Hay planes-piloto pero queda mucho que hacer. Mientras tanto, Harrera tiene que dar una solución, y eso pasa por buscar, tener un contacto continuo con instituciones públicas para ver oportunidades e itinerarios, pero también con entidades sociales que ya están trabajando en prisión, o con ámbitos cercanos, encuadrados en la economía social o solidaria, entidades que ofrecen espacios de voluntariado...

¿Y la vivienda? Aquí el problema es general. Habrá quien cuestione que se trabaje específicamente para estas personas, ¿qué les responden?

C.A: Que efectivamente es una preocupación máxima en la sociedad, pero especialmente para aquellos grupos de población que están más fragilizados o son más vulnerables: jóvenes, familiares monoparentales… y también expresos y expresas. Hay agentes que están trabajando esos espacios específicos y Harrera es un agente más para este ámbito concreto. Afortunadamente existe cada vez una conciencia mayor de que hay que responder a las situaciones de fragilidad.

¿Todo esto no tendría que corresponder a las instituciones? ¿Cómo valoran su implicación?

I.M. Salvo honrosas excepciones, han sido las redes familiares de estas personas y Harrera quienes han afrontado este trabajo en solitario. Más allá del altruismo, no existen recursos suficientes. La ONU define la reintegración de las personas presas como un proceso social y económico, que tiene que ver con el desarrollo general de los países. Por lo tanto, entendemos que precisa la responsabilización de todo un país, y que eso es positivo para la paz y para la convivencia.

C.A: Añado una reflexión: todos los pasos que se han ido dando en estos años lo han sido por esta implicación multiagente. En este proceso concreto también hay que buscar esos consensos porque todavía queda más camino que recorrer.

Por otro lado, en el Estado español Instituciones Penitenciarias no siempre ha puesto el foco en la reintegración de las personas. La política penitenciaria casi nunca ha estado unida a otras políticas, como las de empleo, asistenciales… Que las políticas estén ahora en el Gobierno Vasco es una oportunidad para impulsar un modelo más abierto, diferente. Los sindicatos o las entidades sociales también pueden participar en ello e impulsarlo.

Vamos a lo concreto. Harrera tiene un piso en Donostia a disposición de estas personas, ¿cómo funciona? ¿Y se hará lo mismo en otras ciudades?

I.M: Lo utilizan cuatro presos que cumplen condena en Martutene. Dos de ellos están con control telemático centralizado en el piso asistencial, por lo que de lunes a jueves duermen en el piso y el resto de días lo hacen en el domicilio familiar. Los otros dos están en tercer grado; de lunes a jueves duermen en la cárcel y el piso lo utilizan en las horas de salida que les quedan. Se trata de personas que no tienen un espacio habitacional cerca de la cárcel porque son originarias de otros herrialdes. Y sí, en los demás herrialdes también va a ser necesario e intentaremos hacerlo lo antes posible, pero no es fácil y sobre todo no es barato, necesitamos ayuda para ello.

Harrera lleva años alertando de la cuestión de las pensiones. Son personas que salen de la cárcel habiendo cotizado muy poco o nada. ¿Cómo se puede afrontar?

I.M: Nos preocupa muy especialmente. Con ayuda jurídica estamos explorando caminos novedosos, hay que perseverar para encontrar una solución. Creemos que son problemas consecuencia de la situación vivida en Euskal Herria durante muchos años. Y tenemos disposición absoluta a trabajar codo con codo para buscar soluciones.

¿Qué tipo de ayuda médica y de otro tipo presta Harrera?

I:M: Oftalmológica, dentistas, sicólogos… Se cuenta con una red de personas profesionales que pueden echar un cable, pero hará falta más. Se les ayuda a sacar el carnet de conducir, o a gestionar ante la Administración solicitudes de RGI... Y también hay asistencia económica, les hace falta.

En estos años hemos ido incorporando personas que conocen la situación, kides. Para ofrecer un acompañamiento integral hace falta ese conocimiento en primer persona del recorrido penitenciario pero también hace falta un perfil técnico, por ejemplo de personas que puedan contribuir en la asistencia sociolaboral. Así que nos vamos readaptando a partir de la experiencia de estos doce años desde que se creó Harrera, que ha sido muy positiva.

¿Cuántos socios tiene Harrera y cuántos necesitaría?

Eba FERREIRA: En la actualidad contamos con 3.266. Necesitaríamos duplicarlo teniendo en cuenta todo lo dicho: que cada vez hay más gente que necesita ayuda. Luego están las donaciones, que suelen ser puntuales pero tienen un carácter mayor económicamente: hay personas muy generosas que han dejado sus herencias a Harrera, o personas que han recibido indemnizaciones por haber sido víctimas del Estado y se lan dado a Harrera. Merecen un eskerrik asko enorme por ser tan solidarias y solidarios.

C.A: La vía de financiación principal son los socios, pero intentaremos también tener aportaciones de instituciones y empresas, creemos que podemos acceder a determinadas ayudas públicas como el resto de asociaciones. Sin olvidar actividades solidarias que se han hecho históricamente y se seguirán haciendo: actos sociales o culturales en los pueblos...

¿El trabajo de Harrera es suficientemente conocido?

C.A: Es uno de los puntos importantes del plan: queremos dotarnos de nuevas herramientas de comunicación, por ejemplo un libro-guía que explique el trabajo que hacemos, una web más dinámica que permita informar de cómo hacerse bazkide o cómo colaborar… Charlas en pueblos, barrios, conferencias… Y un trabajo con los medios de comunicación también, no por presentar Harrera en sí misma, sino para dar cuenta de la situación de estas personas

E.F: Que la gente se acerque y nos conozca, y que se anime a ser laguntzaile. Queremos que vean que este es un trabajo bueno para la construcción de la paz y la convivencia, un trabajo que se debe poner en valor.





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lunes, 18 de noviembre de 2024

La Réplica del 'San Juan'

Desde el portal de Radio Canada traemos a ustedes este reportaje acerca de los descubrimientos arqueológicos llevados a cabo la costa atlántica de Norteamérica así como de la réplica que se hace del galeón ahí encontrado.

Lean ustedes:


Reconstruyen el galeón vasco San Juan, que se hundió en Labrador en 1565

En 1978, un grupo de investigadores canadienses hizo un descubrimiento magnífico cuando encontraron en las aguas del Atlántico canadiense, en Red Bay, provincia de Terranova y Labrador, los restos excepcionalmente bien conservados de un galeón vasco, el San Juan, que naufragó hace casi 450 años atrás.

Uno de los responsables del proyecto es Xabi Agote, un carpintero naval de 60 años obsesionado por la historia del San Juan, un barco construido en el siglo XVI que llevaba una tripulación de 60 hombres y una carga de miles de litros de aceite de ballena a bordo cuando se hundió en 1565 a 4.000 kilómetros del País Vasco.

Los vestigios de la embarcación hallada por los investigadores canadienses han servido para elaborar los planos del grandioso proyecto que lidera Xabi Agote; reconstruir el San Juan: un sueño que le acompaña a Xabi Agote desde los 21 años.

Medio siglo después del inicio de las excavaciones submarinas llevadas a cabo por el Departamento de Parques de Canadá, el antiguo maderamen del San Juan y la tecnología marítima vasca que permitió su construcción, un conocimiento que se creía perdido, resurgen de las aguas de la historia.

En el astillero museo Albaola Itsas Kultur Faktoria, ubicado en Pasaia, nombre en lengua euskera de una localidad llamada Paisajes en la provincia de Guipúzcoa, en el País Vasco, se encuentra construida al 90% una réplica exacta del barco de madera de 120 toneladas, cuyo mástil tendrá 35 metros de altura. Después de 10 años de trabajo, Xabi Agote promete que el barco ballenero será botado pronto y que el San Juan cruzará una vez más el Atlántico Norte.

Red Bay, "templo de la cultura marítima vasca"

Olvidada tras el hundimiento del galeón en 1565, la historia del ballenero San Juan volvió a la vida a principios de los años 1970.

Indagando en los archivos de Valladolid, en el noroeste de España, la historiadora canadiense Selma Huxley encontró un documento amarillento de hace 400 años. En ese texto, que era una denuncia escrita por el propietario del barco San Juan, se enteró del hundimiento del galeón, que naufragó llevando a bordo unos 250.000 litros de aceite de ballena, líquido preciado en la época.

Justo antes de partir de regreso desde las aguas marítimas hoy canadienses hacia Pasaia, su puerto base, la tripulación fue sorprendida por una tormenta. El ballenero estaba anclado en Red Bay, llamado en la época Bahía de las Ballenas, pero se levantó el ancla. El barco quedó a la deriva y finalmente encalló muy cerca de una isla a la entrada del puerto, llamada actualmente Saddle Island.

"Al año siguiente, el primer ballenero que llegó a Red Bay se apropió del cargamento del San Juan. Cuando llegó el armador, el barco ya había sido saqueado", explicó Xabi Agote, quien destacó que en esa época el aceite de ballena era un producto muy valioso que se utilizaba en toda Europa como combustible para lámparas y cera para fabricar cirios. "El dueño presentó una denuncia ante el juez y es así como conocemos la historia""."

La información hallada por Selma Huxley permitió a un equipo de arqueólogos del Departamento de Parques de Canadá, dirigido por el investigador Robert Grenier, encontrar los restos del naufragio y emprender ocho años de excavaciones submarinas en Red Bay, un proyecto sin precedentes en ese momento.

La temperatura de las aguas en Red Bay es muy fría y el hecho de que el barco San Juan se hundió en una zona relativamente protegida de las olas, son dos de los factores que explican por qué el galeón se ha conservado tan bien.

Durante la excavación, los arqueólogos pudieron incluso distinguir los martillazos de los artesanos que habían construido el ballenero cuatro siglos antes.

La historia del descubrimiento dio la vuelta al mundo en 1985, cuando la portada de la revista National Geographic mostraba a Robert Grenier, bajo el agua en su traje de buceo, sosteniendo en sus manos un fragmento del ballenero San Juan.

Xabi Agote, que entonces estudiaba carpintería marina en Maine, leyó con mucho entusiasmo el artículo, imaginando desde ese momento el plan de reconstrucción del San Juan, que todavía sigue llevando a cabo 40 años después.

"Fue en ese momento que tuve uno de esos grandes regalos del destino", dice el carpintero naval que, incluso antes de oír hablar del San Juan , ya quería dedicar su vida a los barcos patrimoniales de su país. "Estos barcos que nadie quería", explica entre risas.

En 1997, Xabi Agote fundó la Albaola Itsas Kultur Faktoria (Albaola Factoría Marítima), construyendo primero pequeñas embarcaciones de madera, algo que continúa haciendo. Poco a poco fue adquiriendo la experiencia necesaria como para lanzarse a la reconstrucción del San Juan.

En 2008, el Departamento de Parques de Canadá publicó el informe final de la excavación de los restos del San Juan llevada a cabo en Red Bay. Fueron cinco volúmenes que detallan tres décadas de investigación, sin las cuales la reconstrucción del San Juan, iniciada en 2014, habría sido imposible.

"Hay que entender que el País Vasco ha perdido su memoria marítima" , explicó Xabi Agote.

La fidelidad a los métodos de la época

Al transmitir el expediente científico del equipo del investigador Robert Grenier al Albaola, el Departamento de Parques de Canadá solicitó que el barco fuera reconstruido tal como se lo hacía en aquel momento.

Como resultado, los trabajadores vascos utilizaron en la medida de lo posible las herramientas y la tecnología de hace 400 años. Aunque el equipo, que actualmente incluye una treintena de profesionales y voluntarios, ya ha utilizado una grúa, casi todo se hace a mano.

Los trabajadores también tienen que animarse a experimentar de vez en cuando. A veces, a pesar del trabajo de los arqueólogos canadienses, la experiencia que el equipo busca sencillamente no existe. "No hay nadie vivo que me diga cómo construir el galeón", destacó Xabi Agote, en medio del ruido del martillo de un carpintero que trabajaba en la proa del barco.

"Hacemos lo que llamamos arqueología experimental", añade el presidente de Albaola, con los pies rodeados de aserrín. "Es una manera de aprender de nuevo los conocimientos perdidos, de revivir este conocimiento a través de la experimentación".

A pesar de los muchos desafíos que superar, el casco y las cubiertas del galeón están casi construidos, sus tablas sujetas con clavos de hierro e impermeabilizadas con una capa marrón de alquitrán pegajoso. Los mástiles se instalarán en los próximos meses.

El progreso es lento porque el equipo no puede dedicarse a tiempo completo a la construcción del galeón. De hecho, para ayudar a financiar el San Juan, los trabajadores construyeron otros barcos pequeños en paralelo. Además, un balcón rodea la obra para permitir a los turistas observar la construcción del ballenero, lo que es otra forma de pagar los costos del esfuerzo, a los que se suman las subvenciones públicas y fondos de la UNESCO. En total, el proyecto tiene un presupuesto de aproximadamente un millón de dólares al año.

"Hacemos mucho con pocos medios", explicó Xabi Agote, añadiendo que el Museo Albaola recibió la donación de varios materiales, entre ellos 300 robles, lo que también ayuda a reducir los costos.

El sueño de cruzar el Atlántico una vez más

El calendario de reconstrucción y la eventual travesía del Atlántico Norte ya fue pospuesto varias veces, en particular a causa de la pandemia. Xabi Agote aseguró que por fin puede ver una luz al final del túnel, aunque reconoció que aún queda mucho trabajo por hacer.

El equipo deberá confeccionar todo el velamen, conseguir kilómetros de sogas, además de las anclas, la mayor de las cuales tendrá unos cinco metros de largo. El barco también deberá estar equipado con cientos de barriles, como los que eran utilizados para transportar el aceite de ballena, además de cinco balleneros, que eran las pequeñas embarcaciones utilizadas para cazar ballenas de Groenlandia y ballenas francas, las especies cazadas por los vascos porque flotaban una vez cazadas.

Vamos a recrear un universo del siglo XVI , afirmó Xabi Agote, destacando que la vestimenta del equipo será diseñada en colaboración con el Museo del Traje de Madrid. Incluso la comida y la sidra que consumirán los marineros serán las mismas que las que existían en aquellos años.

El equipo del Museo Albaola espera botar el barco el próximo año, luego entrenar a la tripulación, realizar pruebas en el mar y realizar otros preparativos necesarios antes de cruzar el Atlántico Norte, un viaje que podría realizarse en 2026.

"Me pregunto si tendremos que posponerlo hasta 2027 porque me doy cuenta de que la tarea es muy importante", dijo Xabi Agote. Sin embargo, afirma que el pasado mes de junio se formó un comité formado por representantes españoles y canadienses que actualmente está estudiando cómo financiar la travesía y organizar la recepción del ballenero y su tripulación cuando lleguen a Red Bay.

Xabi Agote es categórico: el viaje que ha soñado durante 40 años se hará realidad.

"El desafío es enorme" , admitió, con los ojos mirando a las lejanas costas de Terranova y Labrador, al otro lado del océano. "Pero para mí, es el mayor homenaje que puedo rendir a nuestros antepasados ​​y a todos los canadienses, porque es gracias a Canadá que hacemos logrando hacer esto".

Fuentes: RC / P. Butler

Adaptación: RCI / R. Valencia

 

 

 

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