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jueves, 2 de agosto de 2018

Desenmascarando a El Creador

Volviendo al tema candente de Cambridge Analytica y otras veleidades feisbukianas, les compartimos este extraordinario artículo acerca del monstruo cibernético creado por Mark Zuckerberg y dado a conocer en la página de la Revista Contexto:


Sobre los efectos secundarios de la red social en nuestros sistemas políticos e identitarios

Jordi Minguell

En la mitología popular, Mark Zuckerberg está en su residencia universitaria de Harvard un pelín pedo y, por despecho, inventa el germen de lo que es hoy la plataforma de comunicación más grande que ha dado la humanidad: Facebook. Dos mil millones de personas en todo el mundo tienen una cuenta en la que reciben y comparten información. Lo que pocos saben es que Zuckerberg, El Creador, además de estar estudiando ingeniería informática también aprendía psicología.

Llevo más de diez años trabajando en el sector del marketing y las comunicaciones digitales. Los suficientes para saber que, hoy por hoy, el retorno de inversión para cualquier empresa, organización o partido político de una campaña en este canal no es comparable a ninguna otra vía de comunicación, ya sea offline u online. Si quieres resultados, invierte en Facebook, es la máquina de marketing perfecta. Punto.

En esta década también he asumido, como ciudadano e individuo, que la gran red social es, cada día, más parte de los problemas a los que nos enfrentamos como sociedad que de su solución.

Si el sueño de la razón produce monstruos, el sueño de Facebook provoca la polarización de la opinión y la ilusión de debate vía la exportación de lo político hacia lo digital. Un canal, el digital, en el que en espacios cerrados, monetizados y optimizados para la conversión construimos nuestra identidad. Un marco en el que difícilmente puede desarrollarse algo tan sano, tan democrático, tan republicano como el conflicto. El bueno. No el de tu timeline.

Hace unos meses cerré mi cuenta de Instagram y Facebook (que por si no lo sabes son propiedad de El Creador junto a Whatsapp). ¡Ahora lo llaman suicidio! Estoy bien. Después de unas semanas de no saber qué hacer con el móvil, solo lo echo en falta para felicitar los cumpleaños. Eso sí, el susto de mis colegas de profesión fue mayúsculo. Unos me acusaron de #postureo. Algunos me han dejado de llamar. Otros, me emplazaron a LinkedIn. Pocos se interesaron por mi razonamiento.

Aquí van unos puntos

Lo de Cambridge Analytica es, en efecto, muy gordo. Y la falta de explicaciones que siguió, también. Si quieres la secuela perfecta de La red social de David Fincher, ponte uno de los videos en YouTube con el testimonio de El Creador frente al Senado de Estados Unidos. Black Mirror se queda corto. Tráiler: se filtran datos de usuarios en manos expertas en la segmentación y modelización de audiencias. Los malos pagan a esa empresa para hacer su trabajo. Elipsis. Habemus Brexit y Trump.

Hay que resaltar aquí que el problema es la forma –fuera de los ya de por sí polémicos términos de uso de la red social– en la que la empresa accedió a los datos. Cambridge Analytica utilizó una aplicación para filtrar los datos de usuarios y crear modelos de audiencia para realizar campañas políticas. No los superpoderes que cualquier empresa, organización o individuo tiene, de forma perfectamente lícita, al acceder a los servicios de empresas de Facebook para crear, desarrollar y optimizar campañas con el fin de, en términos de marketing, convertir. En términos de a pie de calle: convencer.

El impacto del uso de los datos de Cambridge Analytica en campañas políticas no se sabrá hasta que Facebook sea 100% transparente sobre los datos que se filtraron y su uso por terceras partes. Por lo visto en la comparecencia, ni ellos lo saben. Pero, sobre todo, porque Cambridge Analytica, como muchas otras compañías de publicidad online, son ingenieros en el uso de herramientas digitales para influir en la atención, primero, y en las decisiones, después, del usuario de redes sociales.

El objetivo de una campaña de marketing, ¡sin entrar en detalles!, es generar un retorno a la inversión. Ya sea cuantitativo o cualitativo. Me gusta esto. No me gusta esto. Compro esto. No compro esto. Facebook es una compañía de publicidad que utiliza tu necesidad de validación externa para poblar de datos tu cuenta. Y la cuenta de ingresos de El Creador. Piensa en millones de personas haciendo lo mismo que tú, en el mismo entorno digital. Esos datos generan patrones de consumo diferenciados por segmentos de consumidores. El segmento A es así y le gusta esto y lo otro. El B es así… El C… Cuanto más sofisticado el segmento y la definición de su patrón, más fácil para la empresa comunicar contigo. Y, por lo tanto, que piques. Por primera vez. Por segunda.

Nada que no hayas visto en ‘Mad Men’. O en tu frutería.

Los patrones de consumo son la base de la efectividad del marketing. Y con la digitalización de los datos jamás en la historia de la humanidad hemos sabido tanto sobre el consumo y los consumidores. Y sus patrones. El marketing llevado, casi, al nivel de ingeniería. Ahora bien, ¿qué pasa si las relaciones que entablamos, las opiniones que generamos y los diálogos que establecemos, discurren en un entorno optimizado para el retorno de inversión? ¿Qué pasa cuando se nos pide actuar como ciudadanos pero, en realidad, nos comportamos como consumidores?

“Una ardilla que se muere delante de tu casa puede tener más relevancia para ti que gente muriendo en África”. Esta perla de El Creador está recogida en el ensayo ‘#Republic: Divided Democracy in the Age of Social Media’ (Princeton University Press, 2017) escrito por el Profesor de la Universidad de Harvard Cass R. Sunstein. Un monumento al escepticismo digital que, partiendo de la histeria post elección de Trump, amplifica el mea culpa de las clases pensantes estadounidenses ante su Armagedón político frente al uso, abuso y mal uso de las redes sociales. Está bien estar todos conectados. ¡Gracias a El Creador! Pero, vamos a darle al pause un poco.

Preguntado por la pertinencia, o no, en tu timeline de las noticias a las que la plataforma te expone, la justificación de la ardilla tiene todo el sentido del mundo si tu objetivo, tal y como declaró en la sesión del control en el Senado, es “vender publicidad, señoría”. El modelo de negocio se sustenta en afinar la pertinencia de los contenidos a los que los usuarios son expuestos para que hagan click. Y, por lo tanto, que Facebook haga caja. El famoso algoritmo, la nueva receta de la Coca Cola, es el instrumento de afinación que te hará hacer click basado en tus preferencias (demográfico, localización, historial…) y lo que tu entorno publica –comenta– y valida. En Facebook, el producto eres tú. Y aquí es dónde la lógica comercial empieza a darse de bruces con la democrática.

Sustein demuestra, basándose en experimentos de psicología del comportamiento sobre la construcción de la identidad, que si Facebook es la base de tu dieta informativa, probablemente te encuentres después de unos meses de uso con un cuadro clínico de crispación, polarización y radicalización. Además de tener un ‘nosotros’ cada vez más exclusivo y un ‘ellos’ cada vez más inclusivo. Lo llama las echo chambers. Y define el efecto secundario principal del algoritmo en tu salud ciudadana. Si tu entorno valida tu punto de vista, tu opinión sale reforzada. Si en tu entorno no hay voces discordantes, tu posición sale aún más reforzada. ¿Le has dado –me gusta– al PSOE? Bien de historias relacionadas con la corrupción en el Partido Popular. No muchas discordantes. ¿Le has dado al Partido Popular? Bien de historias sobre corrupción en el PSOE. No muchas discordantes.

Regresión. Los griegos crearon la democracia. Y la República. The Original. También el espacio público. La Plaza. La idea, entonces, era que en el espacio público diferentes personas se juntaran y pudieran hablar, compartir, dialogar. Y disentir. Una de las bases para el funcionamiento de la república era, en teoría, la transmisión por canales públicos, no partidistas y libres de la información con la finalidad que la ciudadanía pudiese construirse una opinión y así contribuir al bien común.

El papel de Facebook como medio para ejercer la libertad de expresión es indiscutible en todo el mundo (menos en China que solo se puede acceder vía VPN). El Creador probablemente jamás imaginó que iba a poseer un canal de difusión de contenidos accesible por el mayor número de personas posible. La imprenta se queda en juego de niños. Y los efectos que este canal ha tenido y va a tener en amplificar la voz de las minorías o de los movimientos sociales en todo el mundo es hoy, en el Occidente del matrimonio Gay, el 15M, el Black Live Matters, la Primavera Árabe o el #MeToo, innegable.

Pero, ¿y si al desalojar la acción social (y nuestro pensamiento social) hacia ese medio, estuviéramos poniendo piedras a todo movimiento de cambio? ¿Y si estuviéramos dando un valor a la información que va directamente en contra del modelo de sociedad democrática que llevamos siglos construyendo? ¿Y si la regulación no solo tiene que ir hacia la protección de los datos (gracias Unión Europea) pero también hacia la protección de la libertad de expresión basándose en los principios de neutralidad y ciudadanía? ¿Y si la libertad de expresión tuviese que ser definida, y regulada, no sólo como el derecho a decir lo que te se salga de los pixels pero, también, a que las empresas, casi monopolios, que te permiten acceder a ese contenido, se rigieran por lógicas no solo de optimización de cuenta de resultados? 

Unas preguntas que, aunque están dirigidas a un canal del siglo XXI, fueron ya formuladas durante todo el siglo pasado con la fotografía. Ya Walter Benjamin fruncía el ceño con la reproducción como churros de lo anteriormente conocido como Alta Cultura en su entretenido ensayito La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. También cuestionaba elegantemente las nuevos artes que empezaban a despuntar: el cine y la fotografía. ¿Pero esto qué es? ¿En qué se convierte la experiencia del arte? ¿Qué relación tiene el espectador ante el objeto de la pieza artística? ¿Qué es un objeto artístico? El ensayo ha envejecido fatal en su contenido, pero no en la vertebración de su escepticismo ante la innovación tecnológica y sus implicaciones en la sociedad. Como demuestra que Susan Sontag cogió el testigo décadas después en uno de sus primeros grandes ensayos: Sobre la Fotografía.

Sontag no escribía desde el nacimiento de la imagen y su mercantilización. Escribía desde su más total y absoluta hegemonía: la América de los 70. Y también desde la postmodernidad.  Es decir, desde Warhol, desde la publicidad integrada en la cultura (y el arte) (y viceversa), desde el todo vale. Y Sontag también fruncía el ceño en este manantial de ideas en las que, entre otras cosas, se preguntaba si el espectador de fotografías había terminado por perder completamente la sensibilidad y asertividad ante el objeto fotografiado. Hablaba de crear una ecología de imágenes para que justamente el espectador pudiese enmarcar, vía contexto y palabra, el chorro de fotografías (y por lo tanto estímulos).

Años más tarde, antes de morir y desde la América post 11S, Sontag publicó un spin off a ese ensayo. El librito Regarding the pain of the others se centra en la fotografía de guerra. Y, sobre todo, en los efectos de la fotografía de guerra en el espectador. ¿Cómo respondemos a los estímulos que provoca una fotografía de guerra sobre un contexto, una situación y unas personas muy lejanas? ¿Cómo respondemos al dolor de los demás a través de la fotografía? ¿Cómo deberían presentarse las fotos para que transmitan el contexto y la historia que determinan el sentido de esa foto? ¿El medio puede entonces transformar la sensibilidad y la conciencia política?

Me hubiese gustado saber qué opinan Walter y Susan de Facebook. Lo que habrían escrito sobre las fotos virales de los niños Omran o Alan Kurdi, de los videos en tu timeline de Angelina Jolie visitando las ruinas de Mosul, de los ´firma la petición’, del like a toda costa en tu primo, tu jefe, tu alcalde, en tu Presidente, del clickbait en general, y Buzzfeed y Breibart en particular, de los memes o de las campañas de desinformación. Y me pregunto, también, si Susan y Walter hubiesen tenido Facebook.

Estas son pues las dudas razonables por las que soy Facebook Negativo.

Aunque, también, es adictivo (neuromarketing, ¿alguien?), existen vínculos demostrados entre su uso y la depresión, los filtros para las fake news todavía están lejos de funcionar, censura mejor los pezones que el hate speech, no se sabe lo que la empresa registra sin tu consentimiento explícito (tu cara, tu búsquedas de explorador, tus movimientos de ratón, tu voz…), la ONU ya ha dicho que su uso en Myanmar está relacionado con la crisis humanitaria de los Rovingya, fenómenos virales como Lady Gaga o el Estado Islámico jamás habrían ocurrido si no llega a ser por Facebook…

Gracias a El Creador. Es una maravilla estar todos conectados. Pero, ¿no es hora de hablar un poquito de regulación? 






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martes, 31 de julio de 2018

Esos Incómodos Ocho Casos

Madrid sabe muy bien que su encaje en el tejido de la comunidad internacional es muy incómodo. Los países centrales fruncen el seño cada vez que el régimen español se desboca, recordando así a los más avispados entre los habitantes de la aldea global que las instancias supranacionales que supuestamente han sido creadas para llevar progreso y equidad a todos los rincones del mundo son muchas veces patéticos elefantes blancos carentes de los medios para llevar a cabo sus mandatos. Otras, son de hecho colaboradoras activas con las políticas imperialistas llevadas a cabo por Washington, Londres y Tel Aviv.

Así, la práctica del terrorismo de estado en su modalidad de tortura y malos tratos a llevado a que renuentemente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo haya tenido que admitir ocho casos, mismos que desde Lakua han utilizado como medida de contención ante el embate del Constitucional en conta de la ley de abusos policiales de la CAV.

Lean lo que se nos informa desde El Mundo:


El consejero Josu Erkoreka destaca el "interés tan notable por echar tierra sobre un episodio concreto de la historia reciente de España"

Josean Izarra

El Gobierno vasco ha pasado al contraataque después de asegurarse que el Consejo de Ministros de Pedro Sánchez ordenará la retirada del recurso de inconstitucionalidad contra la ley de abusos policiales vasca pese a la reciente sentencia del Tribunal Constitucional contra la norma aprobada en Navarra. El portavoz y consejero Josu Erkoreka ha recordado que el Tribunal de Derechos Europeos ha emitido ocho dictámenes condenando al Estado español por no haber investigado las denuncias de ciudadanos que denunciaron torturas. Erkoreka y la ministra Meritxell Batet firmarán en las próximas horas el acuerdo para retirar del Constitucional tanto la ley de abusos policiales vasca como la que cuestionaba la subida salarial de los funcionarios incluida en los presupuestos vascos de 2018.

Erkoreka ha ratificado que el Gobierno central mantendrá su compromiso de retirar el polémico recurso y el Ejecutivo vasco su compromiso a "retocar" la norma impugnada ante el Constitucional por el presidente Mariano Rajoy. Tras adelantarlo ayer en un comunicado, el Gobierno de PNV y PSE tiene dos frentes jurídicos abiertos para conseguir activar la ley de abusos policiales vascas entre 1979 y 1999 que, como ha constatado hoy Erkoreka, está ligado a las denuncias de torturas.

El consejero vasco ha calificado de "paradójico" que en la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la norma navarra se incida en que cualquier intervención sobre "este episodio concreto de la historia reciente de España" se reserve al Poder Judicial cuando instancias europeas han constatado hasta 8 incumplimientos en la obligación de investigar los casos denunciados. El Gobierno vasco espera que la retirada del recurso de inconstitucionalidad por parte del presidente Sánchez conlleve que el Constitucional cierre el caso aunque tiene registrada una petición de personación de Dignidad y Justicia y también puede mantenerlo si estima que hay un interés general más allá del demandado por el Gobierno central.

Además, Erkoreka ha constatado que el Gobierno vasco ya ha recibido la confirmación de que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha admitido a trámite el recurso contencioso-administrativo presentado por el Sindicato Unificado de Policía (SUP) contra la decisión de Lakua de constituir una comisión de valoración que sería la encargada de examinar cada petición de las presuntas víctimas por torturas.







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lunes, 30 de julio de 2018

Homófobos Hablando de Homofobia

Cubainformación nos trae otra muestra de la doble vara para medir que utilizan los grandes consorcios informativos con respecto a Cuba. En esta ocasión, el ataque ha utilizado como pretexto la implementación de los matrimonios igualitarios en la isla.

Lean ustedes:


José Manzaneda | Coordinador de Cubainformación

La nueva Constitución cubana, cuyo proyecto será discutido, durante tres meses, en asambleas ciudadanas, abre las puertas al matrimonio entre personas del mismo sexo.

Grandes medios internacionales han aprovechado la noticia para recrear, una vez más, el conocido relato de terror sobre la homofobia en la Isla. En un reportaje de CNN es español, escuchábamos: “Décadas de persecución, represión y miedo. Entre los años 60 y 70 el régimen dictatorial de Fidel Castro persiguió a la comunidad homosexual en Cuba”. Otro video del mismo canal, días más tarde, elevaba el tono e inventaba palabras jamás pronunciadas por el líder cubano: las personas LGBTi, “para Fidel Castro, eran un maquiavélico producto del capitalismo y por tanto debían ser erradicadas de la sociedad”.

CNN, tan proclive a incluir el contexto histórico al informar sobre Cuba, suele prescindir del mismo cuando se trata de otros países. Hace dos años, en Colombia, la Corte Constitucional daba legalidad al matrimonio igualitario. CNN, entonces, relataba la noticia con apego estricto a la actualidad. Sin mirar atrás. Sin el menor repaso histórico al rechazo, discriminación y represión sistemática de personas LGBTi en aquel país. Y sin mención alguna de datos actuales muy relevantes, como los más de cien asesinatos por odio homofóbico y transfóbico que ocurren, cada año, en Colombia.

Este doble rasero es común a otros medios corporativos. El diario español “El País” narraba en su día, de manera fría y objetiva, cómo “La Corte Constitucional de Colombia avaló el matrimonio igualitario”. Sobre Cuba, en contraste, asegura que “intenta enmendar décadas de homofobia al cambiar la Constitución”. De igual manera, para Televisión Española “Cuba avanza hacia el fin de la homofobia al aprobar el primer trámite de la reforma constitucional”. Conclusión: solo en Cuba ha existido o existe homofobia. En Colombia, al parecer, no.

Los avances legales y sociales en Cuba, en esta materia, son innegables. Por ello, las solicitudes de asilo alegando “persecución por orientación sexual” en la Isla son un argumento migratorio cada día menos convincente. Recientemente, el secretario de Estado de Holanda declaraba que “en Cuba la comunidad LGBT está segura”, y Gobierno y Tribunal Supremo de aquel país rechazaban el asilo a un grupo organizado de solicitantes cubanos.

Recordemos que no solo el Gobierno de EEUU ha financiado durante años, con millones de dólares, a supuestos “activistas” cubanos LGBT contrarios al Gobierno de la Isla. También otros mecenas públicos y privados: desde la Fundación Ford a la Unión Europea. Estos “disidentes” subvencionados son quienes siguen apareciendo en los medios como “opinión calificada”, con un discurso trasnochado, que trata de tapar, a la opinión pública internacional, los cambios notables ocurridos en la sociedad cubana. No es extraño, por ello, escuchar en televisión mentiras tan flagrantes como la de este supuesto “activista” de Villa Clara: “Cuba es un país que carece de libertad de expresión y el ser homosexual, el expresarte como tal, se considera un delito”, afirmaba sin despeinarse en Televisión Martí (Miami).

Por el contrario, la opinión y vivencias de activistas con años de lucha, verdaderos artífices de los avances de las personas LGBTi en Cuba, rara vez interesan a la prensa internacional. Debido a la distorsión mediática, “el mundo tiene una mirada que no es la real de Cuba. En Cuba hacemos muchas cosas. Quizá todas no sean perfectas, pero la sociedad civil y las redes sociales trabajan en pos de que todos tengamos una Cuba inclusiva. Y sería bueno que la personas supieran qué hacemos los jóvenes en Cuba”, decía a Cubainformación TV Pável Leyva, miembro de la "Red de Jóvenes cubanos por la Salud y los Derechos Sexuales". ¿Tomarán nota de sus palabras en CNN, Televisión Española o El País?

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miércoles, 25 de julio de 2018

La Impunidad del Colonialismo Sionista

Para poner dentro de contexto el asunto del más reciente despliegue de ultranacionalismo fascista israelí traemos a ustedes este excelente reportaje dado a conocer en la página de ContraLínea:


Se saben impunes: declararon los territorios ocupados como parte de su “Estado”. Encima, instauraron un proyecto supremacista donde los palestinos no son reconocidos con la misma calidad de personas que los judíos. Estados Unidos calla. La Unión Europea apenas balbucea. No hay quien frene a un régimen profundamente racista, antidemocrático y violador del derecho internacional

Pablo Jofre Leal

El parlamento del régimen de Israel ha aprobado un controvertido proyecto de ley, con el que declara los territorios palestinos ocupados como “Estado judío”.

En una decisión política, donde se saca la careta y que confirma el carácter racista del régimen israelí, el gobierno presidido por Benjamín Netanyahu consolida una entidad supremacista bajo la preeminencia de lo judío, con la aprobación de una ley que define al régimen como un “Estado judío”. Es el racismo y la discriminación institucionalizada.

El parlamento del régimen israelí aprobó el pasado jueves 19 de julio con 62 votos a favor, 55 en contra y dos abstenciones la llamada “Ley de Estado-Nación” que considera parte del ficticio “Estado Judío” los territorios palestinos ocupados de la Ribera Occidental, al mismo tiempo que declara la ciudad de Al Quds – Jerusalén –como capital del régimen de Tel Aviv. Al mismo tiempo que consolida la política de construcción y ampliación de los asentamientos con colonos judíos sionistas, que han invadido el West Bank.
El Sionismo sin careta

La pretensión sionista de avanzar hacia la consolidación de un régimen racista, al estilo de la Sudáfrica del Apartheid y del régimen nacionalsocialista entre 1933 y 1945 en Alemania, no es un tema nuevo. Ya en una sesión del Consejo de Ministros del gabinete de Benjamín Netanyahu, en noviembre de 2014, el premier sionista declaró que se avanzaría por aprobar una norma, que debía consagrar el carácter judío de Israel. Esto, pasando por encima de cualquier consideración de lo que se conoce como democracia y barriendo de una plumada aquel mito, repetido hasta el hartazgo, por la hasbara sionista, respecto a que Israel representa “la mayor democracia de Oriente Medio”.

Efectivamente, en aquella fecha, Netanyahu afirmó que “entregaré al Ejecutivo la Ley del Estado-Nación y los principios que creo deberían guiar su legislación. El Estado de Israel es el Estado-Nación para el pueblo judío. Tiene los mismos derechos individuales para cada ciudadano e insistimos en esto. Pero, sólo el pueblo judío tiene derechos nacionales: una bandera, un himno, el derecho de todo judío de emigrar al país y otros símbolos nacionales.

Lo mencionado está sólo garantizado a nuestro pueblo, en su único “Estado”. Una intríngulis verbal de lo cual sólo es rescatable la revelación que la mascarada de seudodemocracia israelí, ha sido sólo un cuento para incautos y militantes sionistas.

Hoy, ese ideal racista planteado por Netanyahu y que cuenta con el aval de los más abyecto de la ultraderecha de Israel, de los grupos que representan a colonos extremistas y aquellos grupos ultraortodoxos, se ha concretado, develando así la verdadera cara del sionismo y echando tierra en ese mito de considerar a la entidad sionista como “la mayor democracia de Oriente Medio”. Una falacia difundida urbi et orbe por los medios de información manejados por el sionismo y que han dedicado las últimas décadas a tratar de limpiar la cara criminal de uno de los regímenes más brutales que haya conocido la humanidad.

De Núremberg a Tel Aviv

Resulta sintomático que estas leyes israelíes tienen su símil en leyes racistas que el régimen nacionalsocialista alemán aplicó décadas atrás, contra personas que profesaban la fe judía. Y digo “sintomático”, pues resulta abrumador constar que aquellos que se supone sufrieron la segregación, la discriminación, la violación de sus derechos humanos, repiten a la vuelta de la historia la misma conducta criminal, en este caso contra el pueblo palestino.

Lo reseñado resulta doblemente perturbador, en primer lugar porque el sionismo ha recibido jugosos réditos –tal como lo describe magistralmente el intelectual judío Norman Finkelstein en su Libro La Industria del Holocausto– justamente apelando a los crímenes cometidos contra el pueblo judío, cuya base legal se encontraba en las leyes racistas de Nüremberg y posteriormente en los asesinatos masivos cometidos en campos de concentración que el régimen nacionalsocialista instaló, no sólo en territorio alemán, sino también en aquellos sometidos a la ocupación militar y con miles de colonos germanos.

Y, por otra parte, esa historia, ampliamente difundida y asimilada como incuestionable por el mundo occidental respecto al crónico victimismo judío, tiene hoy, precisamente, como victimarios a aquellos que en su momento fueron sacrificados en el altar de un régimen totalitario. ¿Cómo es posible pasar, al cabo de muy poco tiempo, de los años de la Segunda Guerra Mundial, hasta el año de conformación de la entidad sionista en 1948, a transformarse en un régimen criminal, racista, que usa métodos similares al nacionalsocialismo, pero ahora contra millones de hombres y mujeres palestinos?

En Alemania de la década de 1930, en el mitin partidista anual celebrado en Núremberg el 15 de septiembre de 1935, los nazis dieron a conocer una serie de leyes que institucionalizaron las teorías raciales que sustentaban la ideología del nacionalsocialismo. Producto de esas leyes,  se le negaba a una serie de residentes en Alemania la ciudadanía de ese país –entre ellos y mayoritariamente a alemanes que profesaban la religión judía– y se les prohibía, por ejemplo, casarse o tener relaciones sexuales con personas de “sangre alemana o afín”.

Misma prohibición que se amplió a negros y gitanos. Además de ese marco legal más amplio, las leyes de Núremberg establecieron una serie de ordenanzas de carácter secundario, que inhabilitaron a los judíos a votar, privándolos de la mayor parte de sus derechos políticos.

Las leyes les negaban a los judíos la ciudadanía alemana y les prohibían casarse o tener relaciones sexuales con personas de “sangre alemana o afín”. Había ordenanzas secundarias a las leyes, que inhabilitaban a los alemanes de religión judía para votar y los privaban de la mayor parte de los derechos políticos. En el plano económico, estos alemanes, sindicados como “no puros” ajenos a la raza superior aria, eran privados también de sus derechos. Sus propiedades eran confiscadas y se comenzó un proceso de “arianización” de todo lo que fuera propiedad de alemanes, sindicados como judíos.

Ochenta y tres años han transcurrido desde las leyes de Núremberg, que consagraron el carácter racista del régimen nacionalsocialista y que en este año 2018 vuelven al escenario internacional bajo el ropaje vestido por un régimen colonialista, que consagra bajo su supuesta “superioridad racial”, una ley que avanza en el sueño sionista de exterminar a todo aquel que no sea “puro” en un símil de la observancia de kashrut que sus seguidores definen como un sello de la identidad judía, incluso más que cualquier otra Mitzvá –mandamiento–, acentuando ese mito que el judaísmo es mucho más que una “religión”.

Así se le ha dado rango de ley a una definición de Estado-Nación judío, para así darle consistencia a ese discurso espurio enarbolado respecto a que la ideología sionista representa a un Movimiento de Liberación Nacional. Una ley que prioriza los denominados valores judíos sobre cualquier valor democrático en los territorios ocupados desde 1948 y aquellos que se usurpan desde la guerra de junio de 1967 y donde además se declara a contrapelo de todo el derecho internacional a Al Quds como la capital de Israel.

Se crea así una entidad exclusiva para los judíos, permitiendo comunidades sólo para aquellos que profesen la fe judía, estableciendo el hebreo como el idioma oficial de Israel y relegando el árabe de un idioma oficial a uno con “estatus especial”.

Para el dirigente Fawzi Barhum, portavoz del Movimiento de Resistencia islámica de Palestina –Hamas – “todas estas leyes y resoluciones son infundadas y no se cumplirán ni cambiarán nada sobre el terreno. El pueblo palestino seguirá siendo el soberano de esta tierra”. Por su parte el gobierno turco, a través del portavoz de gobierno, Ibrahim Kalin condenó como “racista [la ley aprobada por el régimen ocupante israelí], ya que pretende borrar legalmente al pueblo palestino de su tierra natal, estableciendo un Estado de Apartheid. Llamamos a la comunidad internacional a responder esta injusticia”.

Las palabras del funcionario de gobierno turco se ampliaron en forma más condenatoria con la declaración de la cancillería de su país afirmando que “la ley aprobada por Israel pisotea los principios del derecho universal e ignora los derechos de los ciudadanos palestinos”.

El hecho que la ley presente el derecho a la autodeterminación, como un derecho que sólo se aplica a los judíos es el producto de una mentalidad trasnochada y discriminatoria”, concluyó la Cancillería turca a través de un comunicado. Turquía hace referencia así al hecho que dentro de Israel –en los territorios de la Palestina Histórica ocupada desde 1948– los árabes constituyen el 20 por ciento de la población y en su enorme mayoría son descendientes de aquellos palestinos que permanecieron en sus tierras, expoliadas por Israel, tras la Nakba.

En el caso de la Unión Europea, en declaraciones tibias, como suele ser la norma cuando se trata del régimen israelí, que cuenta con claras influencias en los gobiernos de Londres y París a través del lobby sionista en esos países, expresó a través del portavoz de Exteriores de la Comisión Europea, Maja Kocijancic, su preocupación por la aprobación de esta ley israelí supremacista. “Desde que comenzó el proceso ya hemos expresado nuestras preocupaciones recalcando el respeto por Israel como Estado democrático”.

La Unión Europea continuará en contacto con las autoridades del país, para comunicarles su mensaje respecto a que la democracia y la igualdad, incluidos los derechos de las minorías, son derechos clave que definen nuestras sociedades y creemos que Israel también debe respetarlos. “Nuestra postura es muy clara y considera que se debe hacer todo lo posible, para evitar los obstáculos que impidan alcanzar la solución de los ‘dos Estados’, admitiendo que la ley racista hace más difícil esa realidad.

Una crítica de un diplomático europeo, más acorde con la realidad, fue la que emitió el embajador de la Unión Europea ante Israel, Emanuele Giaufret, quien en conversaciones llevadas a cabo con diputados del partido gobernante israelí, Likud, repudió la iniciativa de la Ley del gobierno de Netanyahu de conformar un “Estado” de mayoría judía en la Palestina ocupada. Giafreut  señaló, según dieron a conocer medios de información israelí que “la Ley impulsada por Netanyahu huele a racismo ya que discrimina a grupos, especialmente a los árabes”. Ante las palabras de Giafreut, el gobierno sionista convocó al alto diplomático europeo, para expresarle su queja ante las opiniones vertidas.

La ley racista del Estado-Nación aprobada el jueves 19 de julio por el régimen sionista encabezado por Benjamín Netanyahu concreta las aspiraciones y sueños sionista en materia de consideraciones respecto a los mitos de “pueblo elegido” como también el de ocupar una “tierra prometida”. Recordemos que desde el momento mismo que el proceso de colonización sionista del territorio palestino comenzó a ejecutarse a fines del Siglo XIX, se comienza a configurar un nuevo escenario geopolítico, que más temprano que tarde entraría en conflicto, inevitablemente, con los pueblos de la región.

Esto, porque la ideología del sionismo, el modo de producción y de vida traído por los colonos sionistas desde Europa –amparados en un marco ficticio de supuesta religiosidad– tenía la misión de servir de punta de los apetitos imperiales de occidente y sobre todo al estar dotados de una visión de futuro exclusiva y excluyente procedieron a una colonización llevada a sangre y fuego.

Esto, mediante la expulsión de la población nativa, lo que generaría lógicos conflictos considerando que la población colona, a partir de sus premisas ideológicas y teñidas del mito religioso comenzaron un lento pero sostenido proceso de segregación, expolio, usurpación y robo de las tierras palestinas.

Se une a lo anterior el trabajo de usurpar sus riquezas culturales, violar los derechos de esa población nativa que termina, finalmente con la división de Palestina y la satisfacción momentánea de los apetitos sionistas en 1948. Y digo satisfacción momentánea pues el hambre de crímenes, la colonización y el racismo seguirían en forma contumaz, agregando la segregación racial, la construcción de asentamientos en tierras tras la línea verde establecida tras la guerra de 1967, la construcción de un muro de apartheid, demolición de viviendas, destrucción de cultivos, la prohibición del retorno de los refugiados.

Una política similar a la ejecutad por los racistas sudafricanos contra la población negra. Israel muestra así, con la ley aprobada el 19 de julio de 2018 su rostro criminal que termina de desenmascarar los verdaderos propósitos del régimen sionista: crear una entidad únicamente judía, donde ningún otro ser humano tenga derechos ni posibilidades de vivir como un ser humano.

Es el sueño racista hecho realidad, son las leyes de Tel Aviv como paráfrasis de aquellas del nacionalsocialismo en Núremberg. Una ley racista que consolida esa idea de considerarse una raza superior tal como lo sostuvo el fallecido terrorista y exprimer ministro israelí Menachem Beginante ante el Parlamento israelí –Knesset–, citado por Amnón Kapeliouk en “Begin y las Bestias”, New Statesman, el 25 de junio de 1982:

 “Nuestra raza es la raza maestra. Nosotros somos dioses sobre este planeta. Somos tan diferentes de las razas inferiores como ellos lo son de los insectos.

“De hecho, comparados con nuestra raza, las otras son bestias, ganado como mucho. Las demás razas son consideradas como excremento humano. Nuestro reino terrenal será gobernado con vara de hierro por nuestro líder. Las masas lamerán nuestros pies y nos servirán como nuestros esclavos”.

A confesión de parte relevo de pruebas.






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lunes, 23 de julio de 2018

Pedro Casado Rivera de Borbón y Franco

Les compartimos este texto que hace sus rondines en Facebook:


Cortados por "las mismas tijeras"... Aleccionados por los mismos poderes, disfrazados con los mismos trajes, sin pisar las "lineas rojas" impuestas por los que "realmente" mandan...

Se llaman a sí mismos "constitucionalistas", aunque se salten los artículos de la Constitución que en cada momento convenga a los poderes fácticos, la vacíen de contenido en sus aspectos de derechos sociales y espacios de ejercicio democrático y control ciudadano y la modifiquen en 48 horas si así lo "ordenan" la troika o el euro-Banco Central Alemán...

Adulan, apoyan y se muestran sumisos ante una monarquía impuesta desde la dictadura. Se inclinan ante Trump y el poderío militar industrial de USA... Aceptan una Europa de desigualdades con una regresión social y política en aumento, que ademas vuelve la espalda a inmigrantes que llegan a nuestras tierras empujados precisamente por guerras y penurias provocadas por la ambición y el expolio que nacen de esas llamadas "potencias democráticas de Occidente"...

Y ahora, con un margen de maniobra inferior al 1% del PIB, nos harán creer que son enemigos y adversarios al mismo tiempo, que tienen programas diferentes, que sus horizontes y propuestas son totalmente distintos, que tienen alternativas para cambiar las cosas que antes no se les habían ocurrido...

Y si alguno de vosotros desconfía de este juego, se muestra critico ante una película de final tan previsible o se confronta con este mundo de ideas caducas, que generan corrupción, desigualdades, mordazas, control y manipulación de ideas, precariedad e ignorancia ... entonces seréis llamados "antisistemas", populistas, comunistas... y en ultimo extremo, para justificar lo injustificable, seréis llamados también terroristas...






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viernes, 20 de julio de 2018

El Berrinche del Llareno Solitario

Una y otra vez hemos resaltado en este blog la inexistencia de evidencia contundente con respecto a la acusación de malversación fabricada por el régimen borbónico franquista en contra de los represaliados políticos catalanes.

Con su monumental berrinche, editorializado por Naiz, el inquisidor Pablo Llarena ha terminado por darnos la razón:


El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena renunció ayer a la extradición del president exiliado Carles Puigdemont para que sea juzgado solo por el delito de malversación de fondos públicos. Además, dejó sin efecto las órdenes de detención y entrega internacional contra Puigdemont y el resto de políticos catalanes en el exilio, manteniendo solamente las órdenes de detención dictadas para el Estado español.

El juez firmó un auto lleno de reproches hacia la actuación de los tribunales alemán y belga que, no solo muestra el empecinamiento en la propia causa, sino también la prepotencia. Evidencia asimismo la absoluta falta de dotes diplomáticas de la judicatura española, de las que sí hizo gala el tribunal alemán, que trató de evitar el ridículo de sus colegas españoles; pero estos se empeñan en subrayar sus malas artes y su soledad frente a Europa, en una clara muestra de renacido espíritu numantino. Por otra parte, Llarena reconoce en su auto que el tribunal alemán «deteriora indebidamente» la causa que ha instruido, es decir, reconoce que deja en evidencia que el sumario carece de fundamentos jurídicos. A pesar de ello, el juez lo mantiene contra el resto de procesados con el solo objeto de continuar la estrategia de castigo al independentismo catalán, reafirmando de este modo el carácter político del proceso, renunciando a impartir justicia y convirtiéndose él mismo en el brazo ejecutor del castigo. De esta forma, Llarena viene a dar la razón a las denuncia internacionales de falta de independencia judicial en el Estado español.

El auto de Llarena permite a los exiliados recuperar la libertad de movimientos y otorga al independentismo catalán una importante victoria en el arena internacional. Evidencia el carácter político del proceso y la urgencia en liberar a los dirigentes encarcelados. No obstante, las victorias internacionales de poco sirven si no existe una estrategia clara en el seno del independentismo. Mucho menos con el Estado enrocado en la represión.


La visión de Tasio:









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domingo, 8 de julio de 2018

Sanferminak y 40 Años de Impunidad

Cada vez que Esteban Beltrán de Amnesia Internacional o los integrantes del grupo de choque denominado AVT hablan acerca del "porcentaje de crímenes de ETA sin resolver" nos vienen a la memoria cientos si no es que miles de casos de brutal represión española en Euskal Herria así como sus incuantificables víctimas e igual número de "casos sin resolver", pero el de Germán Rodríguez es en definitiva uno de los más paradigmáticos.

Lean lo que nos reporta Danilo Albin desde las páginas de Público: 


El 8 de julio de 1978, las Fuerzas de Seguridad del Estado, con Martín Villa como ministro de Interior, dispararon contra una multitud en la Plaza de Toros de Pamplona. Hubo un joven asesinado y 150 heridos. Los datos de lo ocurrido siguen siendo escondidos por el Estado.

Danilo Albin

Las balas mataron la fiesta. Los sueños se tiñeron de color sangre y la vida de Germán Rodríguez, un joven de 27 años, se apagó para siempre. La culpa fue de los disparos policiales. Este domingo, la alegría sanferminera hará una pausa para recordar, entre silencio y dolor, los terribles hechos de aquel 8 de julio de 1978, cuando un salvaje operativo de “los grises” acabó con la vida de Germán e hirió a una multitud temblorosa y confusa. Quienes estuvieron allí aún tienen grabadas las escenas del espanto. Son los recuerdos de la muerte.

“Recuerdo la sensación de pánico, el ruido de las sirenas, las luces de las furgonas que iban de una calle para otra, los policías bajándose y disparando a quien tuvieran delante…”. Sabino Cuadra, un militante abertzale que con el paso de los años llegaría a ser diputado de la coalición independentista Amaiur, tiene literalmente grabadas en su cabeza las imágenes de aquel día, que se mezclan con otro dato anecdótico. “Aquella tarde –rememora- era la primera vez en mi vida que iba a los toros”.

El reloj marcaba las 20.45. Cuando la corrida había terminado, unas 50 personas bajaron al ruedo y desplegaron una pancarta en la que se pedía la libertad de las personas encarceladas por motivaciones políticas. “Amnistía total. Presoak kalera (los presos a la calle). San Fermín sin presos”, se leía. Este mensaje desató la furia de unos cuarenta policías que entraron a la plaza y empezaron a cargar contra todo lo que se movía. Al frente de ellos estaba Miguel Rubio, comisario jefe de Pamplona.

Entonces sonaron los primeros disparos. Pero habría más. Muchos más. De hecho, se contabilizaron hasta 150 tiros de revólver contra la muchedumbre. En las calles de la capital navarra también hubo ráfagas de ametralladoras Z-70. Uno de esos proyectiles dio en la cabeza de Germán Rodríguez, que murió en el acto. Otra persona fue alcanzada en una axila, pero sobrevivió. Había heridos por todas partes. Sanfermines, los alegres Sanfermines, eran ya un reguero de sangre.

“Preparad todas las bocachas y tirad con todas las energías y lo más fuerte que podáis. No os importe matar”, había sido la orden dada por un mando desde la comisaría. “Ese es el señor que mató a Germán”, subraya Cuadra, quien destaca que “al margen del asesino material, están los asesinos políticos: el que dio las órdenes de disparar a matar y Martín Villa, que encubrió todo aquello”. En efecto, el brutal operativo policial no mereció ni la más mínima investigación. Sus responsables, a pesar de que hubo una persona muerta a causa de los disparos, siguieron en los cuerpos policiales como si nada hubiera ocurrido.
Lo que esconde el Estado

Coincidiendo con el 40 aniversario de aquella masacre, varias y varios pamploneses han formado la comisión Sanfermines 78 Gogoan, nacida con el espíritu de buscar lo que hasta ahora no se ha encontrado: justicia. A pocas horas del homenaje que se realizará este domingo frente al ayuntamiento de la capital navarra, Sabino Cuadra, uno de los componentes más conocidos de esta plataforma, valora los “pasos positivos” que se dieron a lo largo de los últimos meses en las instituciones navarras para tratar de hacer justicia. Entre otras cosas, destaca la autorización del ayuntamiento de Pamplona para instalar una escultura que rememora estos hechos y que ha sido sufragada mediante aportaciones populares. También pone en valor el apoyo del consistorio a la Comisión de la Verdad, creada a finales del año pasado para tratar de romper la impunidad que históricamente ha rodeado este caso.

Sin embargo, el muro levantado en 1978 sigue resultando difícil de quebrar. “Hay aspectos esenciales que siguen cerrados por la negativa del gobierno español a esclarecer todo aquello”, afirma Cuadra. Por ejemplo, la Comisión de Interior del Congreso –con los votos de PP, PSOE y Ciudadanos- se negó en mayo pasado a desclasificar los documentos relacionados con la masacre. Esa solicitud había sido respaldada previamente por el Parlamento de Navarra, pero no sirvió de nada: en Madrid volvió a chocar con la misma pared.

El caso ha llegado ahora al Parlamento Europeo, donde la Comisión de Peticiones deberá valorar la denuncia presentada por Sanfermines 1978 Gogoan respecto a la imposibilidad de acceder a los documentos relacionados con estos hechos. En ese contexto, Cuadra advierte que la desclasificación de los archivos “es muy importante”, ya que “en su día hubo un boicot manifiesto del ministerio de Interior –dirigido por Martín Villa-, que se negó facilitar a los jueces los materiales que les fueron solicitados”. “Frente a ese boicot de Interior, hubo una condescendencia por parte de la judicatura, que miró para otro lado”, subraya. Cuarenta años después, la justicia sigue igual de lejos.






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lunes, 25 de junio de 2018

Madrid Prostituye los "Delitos de Odio"

Dejamos a su disposición este excelente artículo de Público en el cual queda bien claro como los jerifaltes del franquismo borbónico desde sus bunkers en La Zarzuela y La Moncloa tomaron un concepto humanista como lo es la tipificación de delito de odio para tergiversarlo y convertirlo en un arma letal en contra de las libertades de quienes les tocó nacer y vivir en el brutalmente corrupto estado español, eso sí, asegurando trato favorable para quienes entre los suyos sí que incurren en delitos de odio, como por ejemplo, Pablo Casado, el pepero que fua a Altsasu a subirse en un furgón de la Guardia Civil para burlarse de los jóvenes encarcelados y dispersados así como de sus familias al tiempo que declaraba que el euskera no era parte de la cultura navarra.

Lean ustedes:


Miembros de la Comisión Europea Contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI), la Organización Para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y del Instituto de Relaciones Raciales de Reino Unido explican que el delito de odio es una figura creada para proteger a colectivos discriminados y no a funcionarios públicos

Miquel Ramos

Tras las numerosas denuncias e investigaciones por supuestos delitos de odio donde las víctimas serían agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Público ha consultado a los principales organismos internacionales y a varios expertos en esta materia sobre si la policía puede ser objeto de un delito de odio. La legislación al respecto, creada en un principio para proteger a los colectivos más vulnerables, y que España tardó años en aplicar, está siendo objeto de debate tras varios casos en los que se ha acusado a numerosas personas de delitos de odio contra la policía.

Son decenas los casos que hoy esperan ser juzgados, como ya advirtió el anterior ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido. Desde profesores, activistas y políticos catalanes que criticaron y protestaron contra la violencia policial durante el referéndum del pasado 1 de octubre, hasta la concejal de Ahora Madrid Rommy Arce, que manifestó en redes sociales su rechazo a la actuación policial en Lavapiés donde murió un joven mantero.

En la causa de Arce, además, también se imputó a Malick Gueye, portavoz del Sindicato de manteros por un supuesto delito de odio contra la policía. También a los jóvenes de Altsasu condenados por un altercado con agentes de la Guardia Civil, se les ha aplicado el agravante de odio contra los agentes. En algunos procedimientos, como el caso de los profesores de la Seu d’Urgell, la Audiencia de Lleida desestimó la acusación de delito de odio y negó que la Guardia Civil se pueda considerar un grupo "discriminado o amenazado". El delito de odio "no puede confundirse con un delito de injurias u ofensas", ya que "requiere que exista un grupo discriminado o amenazado como sujeto pasivo, y con incitación a la lesión de derechos de los miembros de este grupo», concluye el auto.

Liz Fekete, directora del Instituto de Relaciones Raciales (IRR) del Reino Unido, se mostró sorprendida tras conocer estos y otros casos recientes en España. Esta entidad, que supervisa el racismo y las libertades civiles en toda Europa desde 1992, y que lleva a cabo investigaciones sobre crímenes de odio en la UE, manifiesta que está “alarmada” al enterarse de que en España “se está juzgando a varias personas por crímenes de odio acusados de criticar a la policía a través del humor o de otra manera, o presuntamente atacar a los agentes, un delito que puede ser ampliamente procesado y castigado en virtud de las leyes penales ordinarias”.

Fekete ha escrito extensamente sobre el tema. Además, ha sido consultora de varios organismos internacionales, así como del relator especial de las Naciones Unidas sobre formas contemporáneas de racismo. Fue testigo experta en el Tribunal Permanente de los Pueblos y en el Tribunal Mundial para Irak. En su respuesta a Público, Fekete advierte que “la legislación sobre delitos de odio, las medidas contra la discriminación, así como las leyes internacionales de derechos humanos están ahí para proteger a los grupos vulnerabilizados, y nunca deben convertirse en un escudo detrás del cual se escondan los agentes del Estado”.

La abogada penalista Laia Serra, experta en delitos de odio y derechos humanos, coincide con lo que apunta Fekete: “La policía ya tiene una serie de delitos que la protege, como los de atentado a la autoridad (550 C.P.) en caso de ataques físicos, los de calumnias (205 C.P.) e injurias (208 C.P.) o los de los insultos dirigidos a los cuerpos policiales (503.2 C.P.). La Policía, cuando actúa, cumple una función de Estado, no está ejerciendo ningún derecho fundamental. Son un colectivo corporativo, no un grupo identitario y menos un grupo estructuralmente desaventajado en el ejercicio de sus derechos fundamentales. Entender que los delitos de odio son aplicables a la policía es un abuso de Derecho, una distorsión de la legislación anti discriminatoria”.

Sin embargo, la Fiscalía Provincial de Las Palmas dio esta pasada semana un paso más hacia la confusión, considerando a la policía un “grupo ideológico” al encarnar, según el Ministerio Público, “unas ideas políticas fundamentales básicas, identificadas con el orden legal establecido”. Tras el archivo de un caso en el que se acusaba a varios jóvenes de mofarse de la muerte de un agente de policía en las redes sociales, la Fiscalía ha recurrido el sobreseimiento que señalaba que “no es posible en estricta técnica penal realizar una interpretación extensiva del artículo 510 del Código Penal que permita incluir una profesión” como víctima del delito de odio.

Estas interpretaciones y aplicaciones contradictorias de la ley están generando numerosas dudas dentro y fuera del Estado español. “Tales procesamientos socavan la legitimidad de las leyes diseñadas para proteger a las personas contra el racismo. España, hasta donde sabemos, es el único país de la UE que sigue esta ruta. Teniendo en cuenta la historia pasada de autoritarismo de España, la IRR cree que es hora de que la UE y la comunidad internacional presten más atención a los desarrollos en el sistema de justicia penal español”, señala Fekete.

El portavoz de la Organización Para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), Thomas Rymer, negó también a este medio que la profesión de una persona fuese considerada una característica objeto de discriminación tal y como este organismo plantea. Rymer subraya que estas características serían la raza, la etnia, el idioma, la religión, la nacionalidad, la orientación sexual, el sexo o cualquier otra característica fundamental, pero niega que la policía esté al amparo de esta legislación tan solo por su profesión.

Wolfram Bechtel, abogado de la Comisión Europea Contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI) del Consejo de Europa, también preguntado por Público, matiza que “un oficial de policía en principio también puede ser víctima de un delito de odio si se ofende, por ejemplo, con una motivación racista”, pero no tan solo por su oficio. Bechtel recuerda, tras ver los numerosos casos en España donde esta acusación de delito de odio está creando muchas dudas, que la ECRI “ha expresado que la legislación sobre crímenes de odio no debe ser mal utilizada por la policía u otras autoridades”, y pone como ejemplo los toques de atención que dieron en sus informes del año 2016 a Turquía y a Azerbaiyán precisamente por esto.

Los delitos de odio no tienen una definición estándar, “y esto complica su acotación”, matiza Serra. Y recuerda que “todos los convenios que prohíben la discriminación, como el Convenio para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio, CEDH, la Carta Europea de Derechos Fundamentales, el Protocolo Adicional al Convenio sobre Ciberdelincuencia, la Decisión Marco 2008/913, la Recomendación General 15 de la ECRI, etcétera, discurren sobre estas categorías históricas, y en ningún caso contemplan ninguna protección incrementada hacia funcionarios públicos”. La abogada catalana insiste en que la función de los delitos de odio es “la protección incrementada que supone más pena, sólo se justifica por la necesidad de tutela específica para superar (derecho desigual igualatorio) los obstáculos en el ejercicio de derechos fundamentales de quienes parten de una desventaja histórica o social patente en su ejercicio.

El Magistrado y portavoz territorial de Juezas y Jueces para la Democracia, Joaquim Bosch, hace referencia también a la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) que condenó a España por vulnerar la libertad de expresión de varios activistas condenados por quemar fotografías de los monarcas españoles. En la sentencia que condenaba en 2007 a dos jóvenes por estos hechos se añadió el delito de odio al considerar que se había incitado a la violencia contra los monarcas. “Aplicar el delito de odio a críticas a las instituciones o a organismos públicos desnaturaliza la finalidad del precepto, que es proteger a determinadas minorías. Y blinda a las instituciones del Estado de críticas legítimas y potenciales menoscabando la libertad de expresión.”

La Oficina para las Instituciones Democráticas y los Derechos Humanos (ODIHR) de la OSCE publicó en 2009 una guía práctica sobre legislación en materia de delitos de odio dirigida a los Estados para que aplicaran sus recomendaciones en esta materia. En esta guía ya se hacía referencia a que los ataques contra agentes policiales puedan ser considerados como constitutivos de delitos graves no significa que entren dentro del concepto de crimen de odio: “No incluir una característica particular en una ley de crímenes de odio no significa que no haya sanciones penales. En la mayoría de las jurisdicciones, los ataques contra agentes de policía o miembros del ejército son delitos graves. Simplemente no entran dentro del concepto de crimen de odio”.





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sábado, 9 de junio de 2018

Altsasu va a Bruselas

El así denominado Caso Altsasu muestra que Euskal Herria vive bajo ocupación colonial. El relato oficial de lo sucedido deja claro que para las instituciones del reino español lo sucedido en esa localidad navarra no se puede entender fuera de la tensa relación metrópoli-colonia donde los insurrectos locales se niegan a respetar a las fuerzas armadas enviadas para mantener el control del territorio.

Eso es lo que deben entender en Europa, tanto en sus instituciones nacionales como las supranacionales.

Traemos pues a ustedes esta nota generada por Naiz:


Un grupo de eurodiputados de Izquierda Unida (IU), Podemos, PNV, Bloque Nacionalista Galego y EH Bildu ha pedido a la Comisión Europea (CE) que actúe «ante la evidente desproporción de las penas recaídas» sobre los jóvenes de Altsasu por la trifulca con dos guardias civiles y sus parejas.

«Los hechos ocurridos en la localidad navarra que se saldaron con lesiones leves han sido castigados con penas de hasta 13 años de cárcel, mientras que, simultáneamente, otros casos parecidos se han saldado con condenas que no implican ni siquiera el ingreso en prisión», afirma la carta escrita por los eurodiputados de EH Bildu, PNV, IU, Podemos y BNG.

Los eurodiputados recuerdan en su carta remitida a la Comisión Europea que su vicepresidente, Frans Timmermans, aseguró en setiembre de 2017 que estaba «siguiendo el caso de cerca», aunque recordó que la sentencia depende del sistema judicial español, que «debe ajustarse a la Carta Europa de Derechos Humanos».

En este sentido, el propio Timmermans destacó la importancia de «respetar el derecho a un juicio justo» y recordó que la última Directiva europea sobre terrorismo «facilita una serie de reglas para definir a terroristas y ataques relacionadas con el terrorismo». Los eurodiputados recordaron que el juez no incluyó en su sentencia el delito de «terrorismo», uno de los que había solicitado la Fiscalía, pero que hay tres cuestiones «llamativas» que habrían propiciado «la extremada dureza de las penas».

«La sentencia omite la imputación objetiva de conductas a cada condenado, se utiliza el concepto de 'coautoría funcional' para agravar al extremo las penas y, además, la Audiencia Nacional le hurtó la causa al tribunal local, que debió analizarla al no apreciarse delito de terrorismo», denuncian los parlamentarios.

Así, reclaman al Ejecutivo comunitario «que valore si las penas impuestas a los procesados cumplen con el artículo 493 de la Carta de Derechos Fundamentales», relativo a la proporcionalidad de las penas. Por último, los eurodiputados preguntan a la Comisión Europea por los mecanismos que podría activar «para corregir esta flagrante vulneración de los tratados», en caso de que se constate que ésta se haya producido.







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viernes, 8 de junio de 2018

El BDS y el Eurovisión 2019

Los sionistas pueden engañar a medio mundo sí, pero ante el espejo se saben parte de una grotesca burla, perpetradores de una sanguinaria mentira.

Este nuevo episodio que les venimos a presentar hunde sus raíces en un BDS que cada vez funciona mejor y tiene como protagonistas a la impresentable Netta Barzilai, al cavernario Yaakov Litzman y a la sociópata Miri Reguev.

Lean ustedes lo que se nos reporta desde el Diario Vasco:


El Gobierno hebreo amenaza con retirarse de la organización del festival si no se acepta la ciudad santa como sede en 2018 | La Unión Europea de Radiodifusión sopesa llevarlo a otro país y expulsar a Israel

Miguel Ángel Alfonso

Los eurofans ya están advertidos: «No reservéis áun vuelos ni hoteles en Israel». Es el tajante llamamiento de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), organismo responsable del Festival de Eurovisión, a todos aquellos que planifican sus vacaciones anuales en torno a la celebración del certamen con bastantes meses de antelación. El motivo es que Israel, el país vencedor este año en Lisboa con la canción de Netta Barzilai 'Toy', está empeñado en celebrarlo en Jerusalén en 2019. Una estrategia política que busca un reconocimiento de facto de la histórica urbe como capital de la nación hebrea, cuya parte oriental está en disputa con Palestina, lo que ha levantado ampollas en la organización.

Una delegación de la UER viajó a Israel la semana pasada para recomendar la elección de otras ciudades como Tel Aviv o Haifa, con el objetivo de evitar una escalada de tensión entre palestinos e israelíes durante la celebración de Eurovisión, lo que dañaría a la marca. Pero discutieron hasta por la fecha, porque el ministro de Salud israelí, el ultraortodoxo Yaakov Litzman, solicitó que el concurso no infringiera las leyes religiosas ni pusiera en cuestión el Shabbat, el día de reposo santo, ya que la final estaba prevista para el sábado 11 de mayo. Una petición que se acabó aceptando a regañadientes.

Y ayer, otro miembro del Gobierno de Benjamin Netanyahu volvió a echar leña al fuego. «Recomendaré al Gobierno que si Eurovisión no se puede celebrar en Jerusalén no seamos los anfitriones. La UER no puede decidir dónde celebrará Israel Eurovisión», dijo la ministra israelí de Cultura y Deportes, Miri Reguev, en una entrevista para el 'Jerusalem Post'. Fue ella también quien propuso la ciudad santa para acoger el partido amistoso entre las selecciones de fútbol de Israel y Argentina, encuentro programado para el miércoles pasado y que acabó siendo cancelado por las presiones de la Federación Palestina sobre los jugadores sudamericanos, en especial Leo Messi.
Portugal se ofrece de nuevo

Aunque el festival ya fue acogido por Jerusalén en 1979 y 1999, este es un caso inédito en la historia de Eurovisión. El ganador siempre había organizado en su territorio el festival al año siguiente, excepto los Países Bajos en 1960, Francia en 1963, Mónaco en 1972, Luxemburgo en 1974 y la propia Israel en 1980. En todos los casos, por no poder asumir los costes de la organización. La BBC acudió al rescate y dichas ediciones se celebraron en territorio británico, excepto la última, que tuvo a La Haya como sede.

Por tanto, si Israel no cede, quedarían dos posibles salidas. Que se celebrara en Jerusalén, con un más que probable boicot por parte de muchos países -Irlanda, Suecia o Islandia ya han mostrado su descontento-, o que la UER elija a otra cadena organizadora, lo que podría llevar aparejada una sanción a la televisión pública hebrea (económica o con veto a su participación). El canal RTP portugués ya ha declarado que está «en condiciones de organizar otro Eurovisión», y también Chipre, segundo clasificado en la final de Lisboa. Otra solución contemplada es fijar la sede en un país del 'Big 5' (Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y España), los que más fondos y 'share' televisivo aportan.






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El "Menosmalismo" de La Moncloa

Con las designaciones que el sociata del 155 ha dado a conocer en las últimas horas ha quedado bien claro que el PSOE le va a apostar al continuismo, ese que con la cacareada alternancia ha logrado perpetuar al régimen presidido por Juan Carlos Borbón y Franco así como su hijo Felipe alias el VI.

No es algo que nos haya tomado por sorpresa, aunque el cinismo con respecto al nombramiento del Fernando Grande-Marlaska sí que ha sido un elemento bastante esclarecedor.

Así pues, les presentamos esta editorial dada a conocer por inSurGente:

La crisis (no solo económica) que llegó para quedarse, ha aumentado la velocidad de los acontecimientos políticos. Va todo muy deprisa y cuando se está analizando una realidad ya hay otra pendiente. Lo cierto es que en esta legislatura tendremos un gobierno del PP y otro del PSOE. Dos años cada uno para que sigamos observando el bipartidismo que nos atiza desde 1977. Podrá argumentarse que no es lo mismo dada la presencia de 100 diputados de C´s y Unidos Podemos pero a la postre y de momento, o es el PP o es el PSOE. La célebre frase que miles de gargantas gritaron a partir del 15M de “PSOE, PP la misma mierda es” y que en la primera marcha de la Dignidad se amplió a “Y los que pactan con ellos, también, también, también” ha sido ahogada en el pragmatismo y en los deseos de tocar poder de otras fuerzas políticas que dicen estar convencidas que solo dentro del sistema es posible hacer los cambios que necesitan los trabajador@s.

Pedro Sánchez asume como presidente de gobierno con muchas ministras para que el progresismo reformista vea que los cambios son en serio, con gentes conocidas porque salen en televisión para que sea más fácil transmitir el mensaje, con buen rollismo para que se vea las diferencias con el PP que es casposo y neo-franquista. Pero el desgaste del gobierno será tan rápido como su lealtad a la troika y la U.E, a la OTAN y la monarquía, el Ibex y la Iglesia. No descubrimos nada, el “menosmalismo” se ha instalado en Moncloa y en la cabeza de decenas de miles de personas que practican la resignación política. Sin embargo, la lucha de clases sigue siendo el motor de la historia y precipitará acontecimientos que dejarán a Sánchez y sus acólitos con la boca abierta.






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domingo, 20 de mayo de 2018

Sortu Renueva Compromisos

Gara trae a nosotros la crónica del acto llevado a cabo en el Bizkaia Arena por Sortu con miras a establecer el rumbo dentro del panorama que se ha abierto en Euskal Herria:


El impulso de Sortu a la lucha en el nuevo ciclo abierto tras la decisión de ETA sobrevoló ayer Miribilla, en un concurrido acto, en el que el que hubo varias ovaciones en pie a las luchas hermanas, al arrope enviado a las prisiones y al legado de la militancia, en un empuje a seguir luchando por construir un futuro donde se respeten todos los derechos.

Nerea Goti

Miribilla fue ayer punto de encuentro para la militancia de Sortu en un acto de impulso al compromiso y a la lucha que se fijó en el futuro de Euskal Herria y en las condiciones abiertas tras la decisión histórica de ETA. Fue un repaso por la trayectoria y legado de la izquierda abertzale en los últimos 60 años y la respuesta a la pregunta ¿y ahora qué? Parte de la respuesta estuvo en las palabras pronunciadas por Elena Beloki: «Al igual que hace 60 años, seguimos siendo aquella fuerza que brotó del pueblo y continúa persiguiendo la libertad».

El secretario general de Sortu Arkaitz Rodriguez fijó en su intervención, que cerró el acto ante decenas de jóvenes, el camino a transitar en esta nueva fase, en la que aseguró que el relevo generacional de la izquierda abertzale no se detendrá. Destacó que el compromiso sigue renovándose, sumándose a las luchas que están en la calle y fijó un principio, impulsar un nuevo ciclo que «debe regirse por un principio fundamental: todos los derechos para todas las personas, desde los derechos individuales hasta el derecho a decidir libremente y democráticamente su futuro».

Rodriguez, que lamentó que en este contexto «hay quien está más preocupado por lo que denomina la batalla del relato que por construir la paz» apeló a quienes «continúan lanzando exigencias a la izquierda abertzale a «que hagan aquello que ya hemos hecho nosotros, asumir sus propias responsabilidades».

«Ahora toca ganar» y ganar es «materializar el cambio político, articular un proceso popular a favor de la soberanía y crear un estado desde la izquierda para construir un modelo económico y social justo» manifestó, y puso de relieve que cuando aluden a la ‘mochila’ de la izquierda abertzale, en ella va el dolor causado y reconocido, pero también el dolor infligido a su militancia, el sacrificio y la entrega personal de miles de personas» y su contribución a «crear condiciones para el cambio y evidenciar que el «régimen del 78» y el «proyecto de España» están más debilitados que nunca.

Rodriguez, que arrancó su mensaje lanzando un abrazo a presos y refugiados, zanjó que Sortu «no va a decir a nadie lo que tiene que decir o pensar», pero tampoco va a aceptar «que nadie nos diga qué es lo que tenemos que decir ni mucho menos lo que tenemos que pensar o sentir». «Sobre la imposición del relato, no se puede construir una paz justa, estable y duradera», señaló.

4.000 personas

El Bizkaia Arena, con aforo total para 10.000 personas a cancha abierta, pero reducido a la mitad por la necesaria disposición de escenario y bambalinas, prácticamente se llenó, a excepción de parte de las gradas más altas. 4.000 personas contabilizó Sortu en Miribilla en la tarde del fin de semana más soleado durante meses, en un acto con una cuidada escenografía.

Una secuencia de imágenes significativas de distintos momentos de décadas de lucha abrió el encuentro con una reflexión que el secretario general de Sortu, Arkaitz Rodriguez, recuperó en su intervención, «No nacimos para resistir, nacimos para ganar».

Sobre el escenario las imágenes volvieron a proyectar el pasado, la persecución y la devastación representadas en las ruinas de Gernika tras el bombardeo de la aviación alemana a las órdenes de los golpistas al mando de Francisco Franco, en un recorrido por el tiempo hasta la época más negra de la violencia policial en las calles durante y después del franquismo y el repaso de los nombres y apellidos de las personas fallecidas, que acompañaron en la oscuridad de las gradas decenas de luces rojas y blancas, y que el público respondió con gritos de «Agur eta ohore eusko gudariak».

Las luchas «hermanas»

Como se había anunciado, una amplia delegación de representantes de fuerzas que impulsan procesos de liberación nacional y social en todo el mundo participaron en el acto junto a militantes referenciales de la izquierda abertzale de diferentes generaciones. Entre ellos participaron representantes llegados de Colombia, Palestina, Uruguay, El Salvador, Nicaragua, Sahara y Kurdistan, así como el presidente de la Asamblea Nacional Corsa, Jean Guy Talamoni, y la vicepresidenta de Sinn Féin, Michelle O´Neill.

Sobre el escenario, Talamoni recordó que, como la de Euskal Herria, la suya ha sido una lucha en condiciones desiguales ante un Estado que sigue desoyendo las reclamaciones de Korsika pese a que el voto ha alzado a la mayoría absoluta a las dos corrientes políticas soberanistas del país y se refirió a la Unión Europea como un agente político que sitúa las «finanzas» sobre los «derechos sociales»; no es la alianza de naciones que desean construir catalanes, escoceses, vascos o corsos. Recordó Talamoni los versos del poeta Gabriel Aresti, “Gure aitaren etxea defendituko dugu” y resaltó que «somos quienes hemos defendido la casa de nuestro padre».

A su intervención siguió la de la irlandesa O´Neill, que destacó no solo la larga trayectoria de hermanamiento que la formación a la que representa mantiene con la izquierda abertzale desde hace décadas, sino también la compañía brindada durante el proceso de paz. Según resaltó, la decisión de ETA abre un escenario de grandes potencialidades, en el que la responsabilidad debería obligar a los estados español y francés a dar pasos en esta nueva fase.

Con los invitados sobre el escenario y las palabras del expresidente uruguayo José Múgica de fondo, en defensa de «la lucha por mejorar la vida de la sociedad», Elena Beloki se situó ante los invitados de Sortu para lanzar un primer mensaje de solidaridad hacia el pueblo Palestino ante la masacre sembrada por el Gobierno de Israel.

Destacó emocionada Beloki que es el momento de reivindicar las luchas de diferentes movimientos revolucionarios y progresistas en distintos puntos del planeta. «Los retos hoy son enormes, tanto económicos como sociales y culturales, para instaurar sistemas políticos plenamente democráticos hacia una sociedad feminista y no patriarcal, para garantizar los derechos de los más desfavorecidos para dar un presente y un futuro a nuestra juventud, para recuperar para nuestros pueblos sus derechos nacionales, para garantizar la pervivencia de nuestras culturas y lenguas».

«Surgió una fuerza en nuestro pueblo, al igual que lo hizo en otras partes del mundo. Aquella fuerza perseguía la libertad para su pueblo, para sus gentes. No fue la primera, tampoco la última, ni la única. Euskal Herria nunca ha caminado en solitario», recordó la dirigente abertzale en una declaración en la que también dejó sentado que ahora que «se abre un nuevo ciclo en Euskal Herria, estamos emprendiendo un nuevo camino de la mano de los pueblos que nos hemos reunido».

«Un activo más»

Peru del Hoyo, hijo del galdakoztarra Kepa Del Hoyo, fallecido de un ataque al corazón en una celda en Badajoz, a cientos de kilómetros de Euskal Herria, puso voz a la carta de una persona a su hijo desde prisión. En la misiva, el preso utilizaba la metáfora de la gota de agua y el mar para destacar la solidaridad que reciben a cientos de kilómetros de casa desde la soledad de una celda y pese a los muros que les separan de la calle.

Sus palabras y las preciadas imágenes de personas que han recobrado la libertad dieron paso a la aparición sobre el escenario de decenas de expresos, que transmitieron un doble mensaje en dos direcciones.

«No os dejaremos, no estáis solos, os queremos», trasladaron a quienes permanecen en prisión, junto a un «junto a vosotros seremos un activo más en el proceso independentista», manifestaron ante la militancia de Sortu. Antes de que se retiraran del escenario una voz entre el público les lanzó un «eskerrik asko zuei».

En el acto participó, asimismo, la ortzaizarra Grazi Etxebehere, detenida por su intervención junto a los artesanos de la paz por «ayudar a una organización a desarmarse», tal y como ella misma contó tras su arresto. Hizo aparición entre el público con una caja en las manos y destacó que uno de los tesoros que guarda este país es el de las luchas, una suma de legados de entrega con causas que van desde la defensa de la lengua y las ikastolas hasta el ecologismo, el internacionalismo o el feminismo. Un empeño que, poco a poco, va construyendo una sociedad sensible, como base de cara al estado que se aspira a construir, más pronto que tarde.






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