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jueves, 9 de noviembre de 2017

Bilbo 2018

Hace unos días celebrábamos el 20 aniversario del Guggo, el Museo Guggenheim de Bilbo.

Pues bien, tal parece que gracias a The Academy of Urbanism la capital de Bizkaia va a gozar de un buen año como atracción turística según nos informa este reportaje pulicado por Deia:


El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto recogió ayer en Londres el reconocimiento a la Mejor Ciudad Europea 2018

Olga Sáez

A pesar del nivel de las ciudades rivales se cumplieron los mejores pronósticos. Bilbao se subió ayer al podium de Londres para proclamarse Mejor Ciudad Europea 2018. El nombramiento se hizo público al principio de la noche en la capital londinense, donde se celebró la ceremonia The urbanism Awards 2018. El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, recogió emocionado este reconocimiento para brindárselo a todos los bilbainos. “Para nosotros estar aquí era ya un premio y tener la oportunidad de contar ante la academia de urbanistas de Londres historias sobre Bilbao ha sido muy emotivo”. Estaba desbordante de alegría y de orgullo y eso es lo que quiso compartir con todos los bilbainos. Está claro, Bilbao está de moda en Londres ya que en esta capital se comunicará la ciudad organizadora de los premios MTV 2018. Y Bilbao tiene todos los boletos.

No las tenía todas a su favor porque Bilbao competía con dos bellas ciudades: Ljubljana (Eslovenia) y Viena (Austria), pero el jurado de The Academy of Urbanism se decidió por la villa de Don Diego. Europa se ha rendido a Bilbao. Es el primer premio que recibe la ciudad siendo Juan Mari Aburto y que supone un respaldo también a su trabajo.

Entre los criterios que se tienen en cuenta para otorgar este reconocimiento el jurado ha valorado no solo cuestiones urbanísticas, sino también aspectos ambientales, sociales, innovadores, gobernanza e identitarios.

Juan Mari Aburto recogió el premio muy orgulloso de poder traer a Bilbao este galardón. “Estamos de enhorabuena. Bilbao ha hecho una gran transformación, pero el premio es por una ciudad que sigue en desarrollo, que se prepara para el futuro. Un futuro para los jóvenes, con el TAV, Zorrotzaurre como espacio de oportunidad, la Ría como eje vertebrador, y un Bilbao basado en firmes valores que se forja como ciudad universitaria, ciudad museística y ciudad de negocios”.

El camino para llegar a Londres se inicio en el mes de septiembre cuando una delegación de The Academy of Urbanism estuvo valorando in situ Bilbao e interesándose por cuestiones como las infraestructuras, los servicios urbanos, el mapa político, la cultura local, la calidad de vida y el bienestar, la sostenibilidad, el medio ambiente, la conectividad o el éxito comercial y su viabilidad.

La decisión
Tras realizar la misma evaluación en las otras dos ciudades seleccionadas, Ljubljana (Eslovenia) y Viena (Austria), el jurado debía deliberar y decidir, una cuestión complicada ya que ser Mejor Ciudad Europea es un galardón destacable en el currículum de cualquier urbe y una buena carta de presentación no ya solo en Europa sino en el mundo. El jurado se decidió por Bilbao.

Buenas prácticas
The Academy of Urbanism es una organización sin ánimo de lucro, políticamente independiente, que fomenta y favorece el reconocimiento de ciudades del Reino Unido y Europa con el propósito de identificar y promocionar las buenas prácticas en materia urbanística. Los Urbanism Awards son la plataforma más relevante de esta organización, que busca construir entornos urbanos de alta calidad, innovadores y sostenibles. Son profesionales de la arquitectura y el urbanismo los que hacen las diferentes propuestas cada año, para después elegir tres finalistas que pasan a formar parte de la lista de ciudades habitables.

Este organismo británico independiente premia cada año desde hace una década las “buenas prácticas” en materias como urbanismo, liderazgo y gobernanza, salud y bienestar, viabilidad y éxito comercial y sostenibilidad medioambiental. Y este año Bilbao ha sido la elegida como una de las ciudades finalistas para el premio The European City of the Year Award. Cada año The Academy of Urbanism selecciona 15 lugares en las categorías de Ciudad, Pueblo (incluyendo ciudades por debajo de 150.000 habitantes), Barrio, Calle y Lugar (The European City of the Year Award, The Great Town Award, The Great Neighbourhood Award, The Great Street Award, The Great Place Award). Seleccionan una lista inicial de 10 lugares propuestos por sus miembros que se reduce a tres finalistas. Y ahí se situó Bilbao para después conseguir el premio final.

La alegría no solo del alcalde sino de toda la delegación que le ha acompañado fue mayúscula. En este viaje, el Alcalde de Bilbao está acompañado por Asier Abaunza, concejal de Planificación Urbana, y ambos han aprovechado para realizar a su vez una misión comercial y empresarial en la capital inglesa. Por ello, además de acudir a la ceremonia de The urbanism Awards 2018, la delegación de Bilbao tenía en agenda varias reuniones y encuentros importantes para la promoción de Bilbao.

Así el pasado martes día 7 de noviembre, acudieron a la Feria de Turismo World Travel Market, en el recinto ferial Excel Londres. Esta feria de referencia a nivel mundial en todo lo que tiene que ver con la temática del turismo, muestra las últimas novedades e innovaciones relacionadas con el sector turístico, puesto que está considerada el evento más importante del mundo del turismo, de ahí que en ella se den cita las mejores empresas y profesionales de este sector. Bilbao ha querido estar presente en ella teniendo relaciones comerciales.

Hoy visitarán Tech City UK (distrito tecnológico que concentra empresas tecnológicas digitales y creativas) en misión empresarial. Tech City, también conocida como Silicon Roundabout, es un parque tecnológico ubicado en la zona del East End de Londres y se ha convertido en una de las zonas de moda de Londres, tanto a nivel cultural como empresarial, además de ser el Centro de Innovación de Europa para startups y empresas digitales y de tecnología.

La noticia del reconocimiento se difundió rápidamente por las redes sociales, numerosos tuits fueron difundidos felicitando al alcalde, a los bilbainos y, por supuesto, a Bilbao. “Felicidades a la villa de Bilbao y a sus habitantes tras ser nombrada mejor ciudad Euorpea 2018”, escribió el Athletic. Se sumaron similares mensajes institucionales y de personas anónimas.






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sábado, 4 de noviembre de 2017

El Smithsonian y Catalunya

El año pasado Euskal Herria fue presentada como la invitada de nonor en el Smithsonian Folklife Festival con gran éxito.

Pues bien, por medio de este reportaje publicado en El Español que dicho honor pertenece a Catalunya para la edición de dicho festival a realizarse el próximo año, en 2018.

Curiosamente, el tono del texto indicaría que la participación de Catalunya en el mismo corre peligro debido a los recientes aconteceres en la arena política. Si uno pone atención, el autor incluso reprocha tanto a Euskal Herria (con participación tanto de la CAV como de Nafarroa) y a Catalunya el dinero invertido en dicha participación, siendo que él mismo señala su valor promocional tanto en el ámbito turístico como en el de negocios trasnacionales.

Ese tipo de gastos los llevan a cabo países y naciones de todo el mundo, en diferentes escenarios, no entendemos por qué el cuestionamiento a vascos y catalanes por llevar a cabo acciones que son llevadas a cabo todos los días en este mundo globalizado.

Pero bueno, por el momento, aquí les dejamos con el texto en cuestión:


La Generalitat ha gastado ya al menos un millón de euros para llevar su propaganda a Estados Unidos en el verano de 2018.

José Gallego Espina

Desde que el 1-O las televisiones de medio mundo recogieron las imágenes de las cargas policiales en el referéndum ilegal de independencia, el conflicto en Cataluña ha saltado varias veces a las páginas de medios como el Washington Post o el New York Times. Aunque ese interés supone una novedad en Estados Unidos, los intentos del Govern por exportar a este país su relato nacionalista viene de largo: viajes institucionales, charlas en universidades, reuniones con congresistas... son sólo algunos ejemplos. Sin embargo, su mayor hito estaba previsto para 2018, con el desembarco de la Generalitat en uno de los eventos de mayor repercusión de la capital: el Smithsonian Folklife Festival.

Washington acoge cada verano este festival, una gran muestra al aire libre en la que el país invitado se da a conocer a los estadounidenses. Por el certamen han pasado Perú, China, Kenia, Hungría, Colombia o México, pero también el País Vasco, pues la organización contempla la participación de comunidades con una cultura propia. Del 27 de junio al 8 de julio de 2018 la protagonista será Cataluña.

Para los participantes se trata de una oportunidad de presentarse ante los miles de turistas norteamericanos que en esas fechas, cercanas al puente del 4 de Julio, pasean por el National Mall, una explanada de 12.000 metros cuadrados comprendidos entre el Capitolio y el Obelisco del Washington Monument.

Más de un millón de euros

El coste por participar en este festival es una incógnita, aunque la cifra supera holgadamente el millón de euros, a tenor de lo ocurrido en otras ediciones. Por ejemplo, en 2016 la muestra la protagonizó el País Vasco. El Gobierno autonómico, junto a las diputaciones forales y el Gobierno de Navarra, decidieron promocionarse como "Euskal Herria". Lo hicieron con el lema “Basque. Innovation by Culture”, y el coste ascendió a 1,2 millones.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL, la Generalitat catalana ha comprometido hasta el momento al menos un millón de euros. La letra pequeña del contrato se desconoce. Tras contactar con la organización del festival para entrevistar a su director e intentar conocer en qué consistirá la intervención catalana y qué presupuesto deben cubrir los gobiernos implicados, no ha habido respuesta.

El certamen de 2016 da una idea de cómo una muestra de este tipo puede servir no sólo para difundir una determinada cultura, sino también para poner altavoces a una reivindicación política. Ese año no fueron pocos los visitantes -especialmente los españoles residentes en la capital- que se vieron sorprendidos por el retrato que se hacía del País Vasco en el festival, con Navarra unida al País Vasco y con pocas referencias contextuales a España.

Un acuerdo firmado por Santi Vila

Durante aquella edición, el entonces consejero de Cultura de la Generalitat, Santi Vila, acudió a Washington a firmar el acuerdo de participación de 2018. “Hemos de presentarnos como un país que, siendo como es una nación milenaria, su potencia reside en la capacidad de innovación y de creatividad continua”, manifestó.

Desde entonces las cosas han cambiado sustancialmente: Vila dimitió horas antes de que el Parlamento catalán proclamara la república y acaba de salir de la cárcel con fianza después de que la Audiencia Nacional enviara a prisión a los miembros del Govern. Sin embargo, a ocho meses de la inauguración del Smithsonian Folklife Festival, poco se sabe de si la situación creada en Cataluña afectará a los contenidos de la cita. Lo que sí ha trascendido es que la Embajada de España ha sido consultada sobre la conveniencia o no de reflejar durante el festival “las recientes tensiones políticas” en Cataluña.

El director de contenido de la exhibición catalana en el festival, Michael Atwood, ha ido subiendo a la web del certamen algunos avances, como que habrá exhibiciones de castellers en el National Mall. En un texto publicado en abril, Atwood informaba de que en marzo estuvo de visita en Cataluña para participar en unas conferencias organizadas por la Generalitat y que, a finales de ese mismo mes, una delegación catalana estuvo en Washington para perfilar la muestra de 2018. En concreto, se refería al viaje oficial que realizó el expresidente Carles Puigdemont, en compañía de su exconsejero de Exteriores, Raúl Romeva, y del responsable de la ya cerrada delegación del Govern en EE.UU., Andrew Davis.

La 'conexión Quebec'

En ese mismo artículo, Atwood explica que una semana después de aquella visita, el equipo del festival se reunió con la agregada de la Oficina Cultural de la embajada de España en Washington, María Molina, para abordar si el programa debería recoger “las recientes tensiones políticas" en la región. Este periódico ha consultado con la embajada para conocer qué se decidió en aquella reunión, pero no ha obtenido respuesta.

Atwood no aclara tampoco en el artículo cuál fue la respuesta de la diplomacia española, aunque asegura que el certamen ha venido mostrando las manifestaciones culturales “de una forma no politizada”. Sin embargo, entre el equipo del festival que organiza la cita catalana figura Pablo Giori, al que se presenta como especialista en el diálogo entre cultura popular y nacionalismo en Cataluña y Quebec.

Giori ha aparecido en algún medio de comunicación abordando la cuestión catalana y posicionándose, por ejemplo, a favor del referéndum ilegal del 1 de octubre. Pero el propio Atwood ha abordado también la cuestión catalana, y se ha hecho en eco en varios artículos de las manifestaciones a favor de la independencia organizadas en Cataluña. También en su cuenta de Twitter suele seguir las novedades sobre la cuestión catalana.

Con la aplicación del artículo 155, el cese del Govern y la convocatoria de elecciones queda en el aire cómo se articulará la muestra o si habrá algún cambio sobre la programación prevista. La organización no informa al respecto. La imagen que se ofrezca en Washington el próximo verano no es cuestión menor. Los organizadores aseguran que entre uno y cuatro millones de estadounidenses tendrán la oportunidad de acudir en directo al festival, y se prevén hasta 40 millones de visitas virtuales.

¿Promoción turística o promoción política?

En la edición de 2016, el Gobierno se mantuvo al margen de los contenidos de la muestra cultural vasca, que tuvo claras resonancias nacionalistas. Por ejemplo, a la entrada del festival, un enorme tablón daba la bienvenida al público explicando que el País Vasco es “un sitio pequeño en el mapa, pese a que su gente ha tenido un amplio impacto en el mundo”. No se especificaba su pertenencia a España, ni siquiera a Europa. Un poco más adelante en el recorrido, en otro cartel, se volvía a dar la bienvenida, en este caso con un “Welcome! Euskal Herria, or the Basque Country”. En esta ocasión, ya sí se situaba la región entre el Atlántico y los Pirineos.

Finalmente se llegaba a un mapa con la leyenda “Map of Basque Lands” en el que el País Vasco, Navarra y parte de Francia se integran en un todo, aunque ahí sí se mencionaba a España y a Francia como estados en los que figuran esos “territorios”. El pie de foto recogía una leyenda detallando que la patria vasca “incluye tres áreas principales: Euskadi, o la comunidad autónoma vasca, formada por tres territorios históricos: Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, en el norte de España; Nafarroa o el histórico Reino de Navarra, también una región autónoma de España; e Iparralde, o el País del Norte, formado por los tres provincias vascas de Francia: Nafarroa Beherea, Lapurdi y Zuberoa. Cada región y provincia tiene cocina y tradiciones distintas, pero todas son reconociblemente vascas”.

La carga política en materia de promoción turística no es algo nuevo en el caso vasco o catalán, si bien sí que puede resultar especialmente efectiva en un país como EE.UU., donde la población no suele estar familiarizada con los pormenores regionales de Europa.






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martes, 24 de octubre de 2017

A Balonazos por el Mundo

La vez pasada que un programa "televisivo" basado en el internet visitó Euskal Herria lo hizo por su gastronomía.

Este vez, según nos ha dado a conocer EiTB, lo hace por uno de los deportes que más se practica entre lxs vascxs, el futbol.

Disfruten:


El proyecto trata de dar a conocer ciudades a través de sus equipos de fútbol y ha visitado diferentes capitales vascas como Bilbao, Pamplona y San Sebastián.

Tres jóvenes húngaros, grandes aficionados al fútbol, recorren el mundo de la mano del proyecto denominado 'Ball around the Globe', mediante el que visitan ciudades donde el fútbol se viva con pasión e intentan conocer más en profundidad lo que el club de la respectiva ciudad representa en cada lugar, además de interesarse por la gastronomía y tradiciones locales.

Dentro de esa aventura, el proyecto desembarcó este verano en tierras vascas lo que ha dado lugar a cuatro sugestivos vídeos. En tres de ellos dejan constancia de las vivencias que tuvieron en Bilbao, San Sebastián y Pamplona (en esta última ciudad aparcan a un lado lo futbolístico para centrarse exclusivamente en la fiesta de los sanfermines). En un cuarto vídeo, nos hablan en primera persona de sus vivencias personales, donde expresan bien a las claras la satisfacción que les ha producido su paso por nuestras tierras.

A lo largo de las cuatro grabaciones, no faltan las referencias a los bares de pintxos, las pachangas futboleras y los ineludibles paseos por las cercanías de los respectivos estadios de fútbol (como Anoeta, San Mames, Ipurua y Mendizorroza).

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viernes, 20 de octubre de 2017

El Fantasmal Airbnb en Cuba

Con la lacra social que representa la gentrificación de nuevo a la alza como efecto directo de la forma en la que conduce sus negocios la plataforma cibernética Airbnb, resulta que desde Alemania se ha lanzado un nuevo ataque mediático en contra de Cuba, precisamente donde Airbnb no tiene presencia.

Puntuales y precisos como acostumbran ser, los compañeros de Cubainformación han desmentido esta campaña teutona en contra de la isla.

Lean ustedes:


José Manzaneda

Las cifras sobre crecimiento del turismo en Cuba son elocuentes: para finales de 2017 se espera un aumento del 16,5 % en el número de visitantes, y unos ingresos para el Estado de más de 3.000 millones de dólares, esenciales en un país que destina el 72% de su presupuesto al gasto social. En las circunstancias de una pequeña nación bloqueada y sin recursos naturales, el sector del turismo es, a día de hoy, vital.

Evidentemente, este rápido crecimiento ha traído para Cuba fenómenos negativos, como el alza de precios de numerosos productos y servicios. Y ahí es donde la gran prensa internacional incide una y otra vez.

Es el caso de Deutsche Welle, canal oficial del Gobierno alemán, que publicaba, recientemente, un trabajo titulado “Cuba: el turismo de masas desplaza a cubanos de sus casas”. Un verdadero esperpento informativo que trataba de vincular el grave problema de la vivienda en Cuba con el auge del turismo.

El texto hacía una comparación desubicada con el fenómeno especulativo que ocurre en otros países turísticos de economía capitalista: “en La Habana es cada vez más difícil encontrar vivienda asequible para los cubanos. Muchos han emigrado del casco antiguo (y) el centro (…) porque los alquileres suben y suben”, leíamos.

Recordemos que el alquiler de viviendas o habitaciones a la población cubana se legalizó, junto con la compraventa liberada de inmuebles, en 2011 y, por ahora, tiene una escasa implantación social. Un fenómeno nuevo –que no cita el reportaje- es la venta de inmuebles céntricos a quienes ahora los explotan como alojamiento turístico privado, desplazándose las familias vendedoras a viviendas más económicas. Nada que tenga que ver, en cualquier caso, con los precios de los alquileres, y que no deja de ser –igualmente- una práctica muy puntual en un área donde viven –recordemos- más de 400 mil personas.

Hoy, el 85 % de las viviendas del país está en propiedad de las familias. Por eso, cuando muy poca gente vive de alquiler en la Isla, presentar como un fenómeno social de relevancia informativa el “abandono” de viviendas por quienes “no tienen el dinero para pagar los alquileres”, es un claro acto de manipulación.

Al margen de fenómenos puntuales, el agudo problema de la vivienda en Cuba no está asociado a la especulación, como ocurre en otros países del área, donde existen miles de viviendas vacías, cuyos precios son inalcanzables para amplios sectores sociales. En la Isla, donde la vivienda está altamente subvencionada, el problema tiene que ver con la escasez de recursos y –por ello- con la falta de construcción suficiente, que arroja un déficit de al menos 883 mil casas. En este sentido, sin ocultar los errores y las deficiencias propias, el bloqueo económico de EEUU es un factor que impacta de manera directa en el problema pero que, como era de esperar, el reportaje ni menciona.

Pero nada extraña ya procediendo del medio de propaganda internacional del Gobierno alemán, dedicado ahora a atacar, por ejemplo, la supuesta “injerencia” de Cuba en Venezuela. Y que, para ello, ha fichado como analista -único y sin réplica- al escritor “disidente” cubano Amir Valle, quien hace unos días sugería una “intervención de fuerzas militares de organismos internacionales o de (…) la OTAN” en Venezuela. Así, como lo oyen. 

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Turismo y vivienda en Cuba: las invenciones desubicadas de Deutsche Welle

Deutsche Welle, canal oficial del Gobierno alemán, publicaba un trabajo titulado “Cuba: el turismo de masas desplaza a cubanos de sus casas”. Un verdadero esperpento informativo que trataba de vincular el grave problema de la vivienda en Cuba con el auge del turismo. El texto hacía una comparación desubicada con el fenómeno especulativo que ocurre en otros países turísticos de economía capitalista.





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jueves, 12 de octubre de 2017

Gancho al Hígado de Urtaran

Gorka Urtaran, el alacalde peneuvista de Gasteiz, capital de la Comunidad Autónoma Vasca, ha propinado un gancho al hígado a los españolistas, incluídos los navarricos.

Ha sucedido hace unos días en Irlanda y el ABC se ha esperado a que los peperos hipócritamente pusieran el grito en el cielo para denunciarlo:
 

El nacionalista acudió a Irlanda del Norte para hablar del premio «Green Capital» que la capital vasca recibió en 2012

Adrián Mateos

El pasado 4 de octubre, el alcalde de Vitoria, Gorka Urataran, acudió a localidad norirlandesa de Belfast para hablar del premio «Green Capital» que la capital alavesa recibió en 2012. Durante su intervención, el dirigente nacionalista ubicó la ciudad dentro de un mapa político en el que no solo aparecía el País Vasco, sino también Navarra, Labort, Baja Navarra y Sola, territorios que según el soberanismo vasco conforman Euskal Herria.

Este martes, en Comisión en el Ayuntamiento de Vitoria, la concejala del PP Ana Díaz de Zugazúa ha preguntado al respecto a la delegada de Turismo, Nerea Melgosa: «Esta no es la imagen que representa de nuestra ciudad –ha manifestado–. Como bien sabe, se trata de un mapa político».

En este sentido, la mandataria popular ha denunciado que Urtaran «antepone su ideología nacionalista y sus intereses partidistas por encima de la imagen y de la promoción turística» de Vitoria. Asimismo, ha pedido al alcalde que «cuide» la imagen turística de la capital vasca «y no vuelva a utilizar» este mapa para hablar en el exterior de ella.

Por su parte, la edil del Gobierno vitoriano ha señalado que no ve «nada extraño» en el plano utilizado por Urtaran en Belfast: «¿Qué pasa con ese mapa? Cuando vamos a vender el entorno, ¿por qué no vamos a hablar de Navarra?», ha preguntado. Asimismo, ha añadido que es cierto que se trata de un mapa político, «porque no tiene ni ríos ni montañas».



¡Feliz Día de la Hispanidad!






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sábado, 7 de octubre de 2017

Gauguin el Turista Sexual

En plena efervescencia por el proceso de desconexión catalán con respecto a su metrópoli se acerca la fecha en la que Madrid celebra sus gloria colonialista. Si bien los españolazos se exceden en su celebración de su pasado genocida, otros estados europeos no están esforzándose por hacer mejor las cosas y uno de ellos es nada menos que el vecino al norte, el estado francés.

Si a eso le sumamos la alerta emitida por organismos internacionales formados para combatir la trata de personas con respecto al aumento de actividades propias del turismo sexual orientado hacia la explotación de niños y niñas para ese fin, pues entonces el asunto es todavía peor.

Les invitamos a leer este artículo publicador por el Diario Vasco:


Polémica en Francia por un filme que camufla su relación en Tahití con una niña de 13 años y omite que tenía sífilis

Fernando Iturribarria

Pederastia, colonialismo y mitificación complaciente. Son los ingredientes de la polémica que envuelve la figura de Paul Gauguin (1848-1903) estos días en Francia. El pintor maldito domina el nuevo curso cultural con una película y una magna retrospectiva. La exposición 'Gauguin, el alquimista' va a ser abierta al público el próximo miércoles en el Grand Palais de París tras haber sido vista por más de 220.000 visitantes durante su estreno en Chicago. Llega precedida por la controversia desatada por el filme 'Gauguin, viaje a Tahití', de Edouard Deluc, estrenado el 20 de setiembre con Vincent Cassel en el papel protagonista.

La mecha del escándalo ha sido encendida por la revista 'Jeune Afrique'. En un artículo titulado 'La pedofilia es menos grave en los trópicos', el autor acusa a la película de haber camuflado que el artista convivió con una niña menor de edad con la que se unió a los 43 años en 1891. Tehura, inspiradora de varias obras maestras, tenía solamente 13 años pero está encarnada por la actriz Tuhei Adams, de 17 durante el rodaje. «Para no chocar a las almas contemporáneas, el papel ha sido envejecido pues la chiquilla que Gauguin frecuentó en la realidad se convierte aquí en una honorable jovencita», subraya el semanario.

Por si fuera poco, el largometraje biográfico también omite que Gauguin padecía sífilis, enfermedad sexualmente transmisible y potencialmente mortal que propagó de manera irresponsable por la isla. Estas elipsis revisionistas tratan de escamotear que el pintor reproducía el comportamiento sórdido de los colonos a finales del siglo XIX en aquel lejano paraíso, según los detractores de la película.

La polémica ha arreciado en las últimas horas con las declaraciones torpemente justificativas de Cassel. El actor, de 50 años, relativizó los hechos ocultados el otro día en un programa de la televisión francesa. «Trece años de entonces igual no es como 13 años hoy. Era arcaico, era una completa locura, pero era así», declaró en el espacio cultural 'Stupéfiant!' de France 2.

Gauguin vivió maritalmente con Tehura con el consentimiento de sus padres pues la relación de un adulto con una menor estaba admitida entonces en el edén polinesio. Pero 'Jeune Afrique' objeta que esa permisividad no reinaba en la Francia continental en aquella época.

Se apoya en el dictamen de Jean-François Staszak, profesor de Geografía en la universidad de Ginebra, quien observa que «la edad de sus parejas le habría costado la cárcel a Gauguin si hubiera estado en la metrópoli». «Mantenemos que era escandaloso para un cuadragenario en Francia tener una relación sexual con una chiquilla de 13 años. Justificarlo en el extranjero ayer equivale a legitimar el turismo sexual hoy», sentencia la revista.

Staszak también se indigna por las omisiones oportunistas de la cinta. «Me parece escandaloso que un filme rodado en 2016 borre deliberadamente ciertos aspectos sexuales y políticos de la estancia de Gauguin en Tahití para adecuarse a un mito romántico», opina el suizo. A su juicio, «no se puede hacer un filme hoy sobre Gauguin sin resituarlo en el contexto colonial».






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jueves, 7 de septiembre de 2017

Chefs Michelin Franceses en Hegoalde

La gastronomía vasca ha ganado mucho reconomiento en las últimas décadas y es una de las ventanas con las que el país cuenta para darse a conocer en el mundo entero, librando la teleraña de manipulación mediática destinada a diluir la identidad de Euskal Herria en la hegemoneizante identidad española.

Por eso nos da gusto compartir esta nota publicada en la página especializada A Fuego Lento:


Juancar Ayerbe Goitia

Un grupo de destacados chefs franceses distinguidos con hasta nueve estrellas Michelín recalaron en Hondarribia dentro del viaje que emprendieron para conocer Gipuzkoa, sus enclaves naturales y su gastronomía dentro de un viaje patrocinado por la empresa automovilística Porsche.

Y les encantan los pintxos. “Llegar a Hondarribia era obligado, la ciudad, sus paisajes y sus pintxos no los podíamos pasar por alto. Y, por supuesto, hemos venido a la calle San Pedro y hemos disfrutado de los pintxos del bar Gran Sol y de los numerosos premios de Bixente Muñoz del Gran Sol, en compañía de su hermano Mikel. Ha sido una fantástica mañana”, comentó Jean Coussau.

Coussau, organizador del grupo de chefs, es el Jefe de Cocina del restaurante Relais de la Poste de Magescq, en Las Landas. Y distinguido con dos estrella Michelín. Junto a él viajaron hasta Hondarribia Jacques Lameloise, del restaurante Lameloise en Chagny-en-Bourgogne, que cuenta con tres estrellas Michelín; Michel Rostang, del restaurante Michel Rostang de Paris, con dos estrellas Michelín; Alain Dutournier, del restaurante Carré des Feuillants de Paris, también con dos estrellas Michelín; Jean Paul Lacombe, del  restaurante Leon de Lyon, destacado con “Plato Michelín. Cocina de calidad” en la guía roja; Jean Pierre Appert, representante de la Chambre de Commerce de Rennes; y Yann Jacquot,  del restaurante Le ToitToit de Passy a Paris.

A todos ellos les une la amistad y su pasión por la cocina, y cada año emprenden un viaje para conocer “comarcas especialmente atractivas. No sólo por la cocina y la gastronomía, que nos apasionada, sino también por los tramos de conducción en coche, los paisajes, las ciudades con encanto y muchas cosas más”.

Para este 2017 su destino ha sido Gipuzkoa, Hondarribia, la ruta por el monte Jaizkibel, San Sebastián, Tolosa, Navarra y también la visita al Santuario de San Ignacio de Loiola. En su periplo gastronómico, además de Hondarribia y su vista al bar Gran Sol, han podido saborear las cocinas de restaurantes de la calidad de Zuberoa de Oiartzun, Recondo y Akelarre de San Sebastián, y Kaia de Getaria.






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sábado, 2 de septiembre de 2017

Egaña | Periodismo Mercenario

Les presentamos este excelente recuento de los excesos cometidos por los medios de comunicación al servicio del régimen borbónico franquista inspirado en parte en una de las grandes hazañas del juez clown Baltasar Garzón: el envío de tropas a Arralde para detener un homenaje a los presos allá en 2009. El mismo ha sido elaborado por Iñaki Egaña y ha sido dado a conocer por Naiz:

Iñaki Egaña | Historiador


Hace bien poco, en setiembre de 2009, el otrora juez estrella Baltasar Garzón mandó a las fuerzas policiales, incluida la Ertzaintza, a que vigilaran de cerca el acto de apoyo a los presos políticos vascos que se iba a celebrar en la supuesta localidad guipuzcoana de Arralde. Los medios recogieron con profusión la iniciativa que había partido de una denuncia previa de la asociación Dignidad y Justicia, antigua Fundación Víctimas del Terrorismo.

Los motores de búsqueda en Internet de la asociación habían dado con un anuncio de askatu.org en el que, bajo la fotografía de tres supuestos presos políticos vascos, se anunciaba una comida en las fiestas populares de la población citada. Arralde no era sino el pueblo ficticio de la serie de ETB “Goenkale”, que se emitió desde 1994 hasta finales de 2015. Tantos años en antena certificaban que la mayoría de los vascos sabían que Arralde era una alegoría. Incluso que los exteriores se filmaban en Orio y Tolosa.

Aquel montaje cómico, sin embargo, tuvo su continuidad. Enzarzados algunos medios en zurrarle a Garzón por atreverse a enjuiciar al franquismo, continuaron dando crédito a Arralde y, de paso, criminalizar a los vascos que no tenían, entonces como ahora, derecho a acordarse siquiera de sus presos. ABC, del grupo Vocento que comparte dirección con “El Correo” y “El Diario Vasco”, describió el acto: «se celebró ayer el homenaje autorizado por el juez, en la localidad guipuzcoana de Arralde y que consistió en una comida y en una manifestación de apoyo a los presos de ETA».

Cuando se supo que Arralde no existía en los mapas y, en consecuencia, el acto pro-presos etarras había sido un camelo (las fotografías de los supuestos presos correspondían a tres actores de la serie), Dignidad y Justicia se sintió humillada y arremetió contra la izquierda abertzale a la que acusó de inventar noticias para evitar su decadencia política. ABC, en cambio, no rectificó su metedura de pata. Semanas más tarde, la venganza estuvo servida. El juzgado de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional ordenó el cierre de askatu.org.

Como ya saben los más leídos, ABC es la fuente principal de los relatos de las asociaciones de víctimas del terrorismo, de «sesudos» informes sobre el pasado que evitan la palabra «conflicto» para centrarse en la de «patología», también de informes de víctimas del Gobierno vasco. No hace falta recordar que el ex general Rodríguez Galindo, finalmente relegado a la historia por su actividad paralela a 71 años de prisión, era una de las «gargantas profundas» del diario de Vocento.

El ejemplo de Arralde es uno más, entre miles, de ese supuesto periodismo o por utilizar una expresión extendida, de ese «periodismo mercenario» que antes de escribir las primeras letras de su texto ya tiene la «chuleta» de lo que debe decir. Su eco lo hemos sentido tras los atentados yihadistas. Es un periodismo servil, que convierte en noticias artículos de opinión. El sociólogo argentino Leonardo Sai decía que cumplen una ocupación represiva: «El periodista mercenario ejerce una función policial. La policía no es solo una institución estatal, es un modo de ser del deseo, una forma de ser con los otros, un existir: ¿Qué está haciendo? ¿Qué está diciendo? ¿Qué está publicando? Policía de la opinión pública».

Los coros del periodismo único son cada vez más numerosos y los pensamientos críticos cada vez más criminalizados. El mensaje es parte de un modelo propagandístico maniqueo: o estás conmigo o estás contra mí. Lo hemos sufrido en las últimas décadas con los pactos antiterroristas, con el «todo es ETA», con las máximas de Bush y Aznar, o «conmigo o contra mí», o «demócrata o terrorista». Estas dicotomías han tenido su expansión precisamente a través de los medios.

En esa misma línea, el periodismo mercenario nos intenta llevar a nuevos enfrentamientos para marcar su territorio hegemónico. Al margen del contenido del discurso crítico, el periodismo mercenario elige escenarios y mensaje propagandístico. El hecho de arrojar confetis a un tren turístico en Donostia para protestar por la saturación es convertido en acto de kale borroka. Sabemos que no es así, pero la construcción de la noticia ya puede originar que otro motor de búsqueda internacional la detecte y la integre en la «Global Terrorism Database», junto a actos terroristas ciertos ocurridos en Kandahar (Afganistán) o Al Rashidín (Siria).

Simultáneamente, otro resorte de la misma naturaleza se ha activado en diversos consejos de administración que señalan a sus peones para que nominen un nuevo concepto, «turismofobia» y apliquen la dicotomía: o están con el modelo turístico (precariedad, venta de patrimonio, uniformidad cultural, ganancias de unos pocos) o están con la radicalidad, léase marginación, terrorismo, exaltación y fanatismo. La Real Academia de la Lengua Española identifica aún en 2017 «radical» con «intransigente».

No sólo son los temas y su desarrollo «políticamente correcto» los marcados por los periodistas mercenarios, sino también los escenarios. Venezuela se ha convertido en provincia española, mientras que Arabia Saudí, aliada su elite de la monarquía española y uno de los principales compradores de armas del Estado español, sólo es fuente de frivolidades cuando, en realidad, se trata de un territorio feudal, con todo lo peyorativo y retrogrado que puedan imaginar.

Así también la elección de una loción determinada por un artista local, el sexo que supuestamente practicó un presentador o las trazas de adulterio en las relaciones de un futbolista sustituyen en portada a las inundaciones en Sierra Leona y Nepal, la escandalosa cuestión de la tortura en España o el apaleamiento de migrantes en la valla de Melilla. Cerca de mil cargos públicos del partido en el Gobierno español son «normalizados» en función de la imperfección humana. Son, como decía Emir Sader, las peores de las mentiras, aquellas a las que se niega su existencia. Sin esas noticias, se construye el relato del opresor y se ningunea al oprimido.

Noam Chomsky y Edward S. Herman ya concitaron la atención de los periodistas mercenarios en un trabajo al que dieron publicidad hace ahora treinta años, “Los guardianes de la libertad”. No han cambiado excesivamente las formas desde entonces, a pesar del terremoto provocado por las redes sociales virtuales. Chomsky y Herman ponían reparos a utilizar conceptos como «medios de comunicación» o «periodistas», y preferían usar el término «modelos propagandísticos».

También acercaban esa pirámide en la transmisión de la propaganda. En la punta, la concentración de la propiedad, la riqueza del propietario, la orientación de las empresas dominantes y la publicidad como fuente principal de financiación. En este último apartado, hemos asistido a uno de los sucesos más descriptivos del método. Como recordarán, hace unas semanas fueron detenidos en Donostia seis proxenetas «por explotar sexualmente a 14 personas a las que obligaban a consumir drogas y ejercer la prostitución» (texto de la página web de RTVE).

Apenas pasaron 24 horas para que el único diario guipuzcoano que acepta en sus páginas anuncios de prostitución, entrevistara a la proxeneta «cabecilla del grupo», en libertad condicional con cargos, para trasladar su «inocencia» y cargar contra todo aquel que dudara de la misma, incluida la Policía. Jamás había asistido a un ejercicio tan pegado al manual de defensa de intereses empresariales como el citado. Se agradece esa franqueza para luego entender con mayor facilidad las coordenadas en la construcción de otras noticias, como las que han surgido en estas semanas estivales. Y poner en valor a estos «periodistas» que ni siquiera tapan sus letras con retóricas o adjetivos descargados del diccionario de sinónimos, para hacer buena la tesis del sociólogo argentino Leonardo Sai. No se trata de decadencia moral, sino de manipulación del lector a través de un interés empresarial o político determinado.





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miércoles, 23 de agosto de 2017

Aventuras de Dos Vascos en Westeros

Le hemos dado seguimiento a las notas con respecto a las locaciones vascas utilizadas para filmar los capítulos de las dos temporadas finales de la saga televisiva Juego de Tronos.

Así que aquí les traemos este artículo publicado en Noticias de Álava en el cuál se nos relata las andanzas de dos bizkaitarras en Westeros, lean ustedes:


Germán e Ibon, naturales de Getxo, narran su experiencia como extras durante el rodaje de la séptima temporada de ‘Juego de Tronos’, la serie más premiada de la historia

Rubén Olveira Araujo

Hay quien dice que la vida es un viaje. Incluso los hay que del viaje hacen precisamente su forma de vida. Hay quien viaja hasta las antípodas y otros que prefieren quedarse algo más cerquita. En el caso de Germán Zubiaur e Ibon Gordejuela, dos amigos getxotarras, decidieron fusionar ambos estilos y viajar a otro mundo sin salir de casa. ¿Cómo? Mediante la magia del cine. El destino: Poniente, donde sus aventuras les llevaron a luchar con Daenerys Targaryen por el Trono de Hierro.

El visionario de este viaje fue Germán, aseguran ambos. Apasionado lector del mundo de George R. R. Martin desde que se tradujese al castellano la primera novela de la saga Canción de Hielo y Fuego allá por 2002, nada más llegar a sus oídos que la serie de HBO Juego de Tronos iba a rodarse en Euskadi no dejó de investigar cómo vivir esa experiencia lo más plenamente posible. Así dio con Modexpor, la empresa encargada de la selección de los extras en el Estado español, y decidió que él tenía que estar entre ellos. Desde ese momento, su agenda se llenó de fechas y anotaciones relacionadas con el casting de Juego de Tronos. También comenzó a dejarse barba y el pelo largo. Hasta que meses después, un domingo a las 14.30 horas, llegó la gran noticia: Modexpor buscaba hombres altos, de complexión atlética y sin tatuajes para la serie. La fecha: el día siguiente, lunes 10 de octubre, a las 10.00 horas en Zumaia.

Germán tenía clase, una presentación y un examen ese mismo día, pero decidió arriesgarse: “Llevaba prácticamente un año esperando esa oportunidad y decidí aprovecharla”. Sin pensárselo dos veces, llamó a Ibon, que se encontraba pasando el día en el Faro del Caballo, en Santoña. “Germán estaba tan emocionado que no pude negarme y decidimos hacer noche en Zumaia previendo la cola que se iba a generar al día siguiente”, recuerda Ibon. Mientras éste regresaba de Cantabria, Germán se dedicó durante dos horas a maquillarse con la ayuda de su hermano los tatuajes que tenía en los pies. Para las 21.30 horas ya estaban de camino y a eso de las 23.00 llegaron a Zumaia. Pero no eran los primeros: ya había 51 personas con colchones, sillas y tiendas de campaña haciendo cola. “Fue toda una aventura y una experiencia el simple hecho de ir allí y pasar la noche a la intemperie con el frío que hizo”.

El resto de la gente llegó sobre las 8.00 de la mañana, pero para entonces el sitio ya estaba “petado”. Aproximadamente, unas 1.200 personas probaron suerte para obtener una de las 200 plazas anunciadas, que finalmente se quedaron en 30. Eso minó un poco sus expectativas de ser elegidos, pero como todo su círculo cercano tenía confianza en que fueran seleccionados, ellos también terminaron creyéndoselo. Una semana después, les llamaron para la segunda fase del casting: la prueba de vestuario. Allí les hicieron probarse los trajes y, días después, les confirmaron que participarían como extras en Juego de Tronos. Aunque Germán había estado dejándose melena, le comentaron que no era suficiente y que querían contar con él para hacer de inmaculado, para lo que tenía que cortarse el pelo. “Les dije que me rapaba la cabeza y lo que hiciese falta”. A Ibon, por el contrario, le eligieron como dothraki. “No me esperaba que me fueran a coger para ese papel, ya que no tenía la melena tan larga en ese momento y, además, me había recortado la barba dos semanas antes del casting”. Aun así, asegura que para la fecha del rodaje ya tenía una barba más decente.

Una pasada

Y así llegó noviembre y, con él, las fechas de rodaje. “Fue una pasada”. Aunque las expectativas de estos dos getxotarras eran altísimas, la experiencia superó con creces todo lo esperado. Y, como era de suponer, el secretismo no podía faltar. Solamente sabían qué personaje iban a encarnar y dónde y cuándo iban a rodar -lo que indicaba que estos dos amigos no iban a coincidir durante las grabaciones-, pero ahí se acababa la información. Ni con cuántos extras más, ni si coincidirían con alguno de los personaje principales… Nada. De ahí que Germán estuviera emocionado cuando en San Juan de Gaztelugatxe le tocó escoltar a Daenerys Targaryen a su hogar en el primer capítulo de la séptima temporada. En total, estuvieron 6 horas esperando con los trajes de inmaculado -que asegura que tienen un peso considerable- para grabar 6 minutos haciendo la escena.

Pero el día gordo para él fue el de Zumaia. Desde las 8.00 hasta las 14:00 horas rodaron el desembarco en Rocadragón. “Como era noviembre, hacía un frío que te mueres”. Pero estar al lado de Daenerys, Tyrion, Missandei o Gusano Gris dice que mereció la pena. “Los últimos 3 minutos del capítulo es nuestra escena. Nosotros somos los inmaculados que estábamos allí”, apunta Germán sacando pecho.

No hablar primero

Ibon, por su parte, también lo dio todo desde el principio. “Imagínate mi cara cuando veo que el primer día de rodaje sólo estamos cuatro extras y empezamos a ver a gran parte del elenco de actores paseándose a nuestro lado”. Y el nivel de los siguientes fue en aumento. “Cada día era diferente: conocías a gente nueva y compartías espacio con otro miembro del elenco de actores en dos localizaciones tan impresionantes como el flysch de Zumaia y San Juan de Gaztelugatxe”. Respecto a su trato con los actores principales, las pautas que les dieron a ambos fueron no interactuar con ellos salvo que hicieran el primer acercamiento. Pero aun así, tuvieron la suerte de cruzar palabra con la mayor parte, tanto durante el rodaje como fuera de él. Germán se encontró con Tyrion en los servicios e incluso se atrevió a entrar antes que él después de cómo (el ahora Mano de la Reina) mató a su padre: con una ballesta mientras Tywin estaba sentado en un trono no menos complaciente pero sí generalmente más seguro que el de Hierro.

También les sorprendieron los directores de los diferentes capítulos que rodaron, que parecían siempre dispuestos a escuchar propuestas, ideas y comentarios de cualquiera que estuviera allí presente; y Lord Varys, que en la vida real no es calvo, tal y como aparece en la serie. “Lleva una peluca de calvo que es imposible diferenciar incluso estando a 30 centímetros”, asegura Germán. Pero quien conquistó sus corazones fue sin lugar a dudas Sir Davos Seaworth, el Caballero de la Cebolla, quien les agradeció el trato con el que le estaban obsequiando los extras vascos y alabó Euskal Herria. “Solo nos habló dos minutos, pero con eso nos conquistó”.

Botín de guerra

Ambos getxotarras insisten en que fue un sueño hecho realidad. Y cuando parecía a punto de llegar a su fin, el equipo del casting les ofreció ir a Cáceres a grabar el capítulo con la batalla más impactante hasta el momento de toda la serie: Botín de Guerra. Germán, que al final había conseguido cambiar el examen y la presentación que estuvo a punto de sacrificar para ganarse su puesto como extra, tuvo que resignarse y rechazar la oferta. Sin embargo, Ibon decidió viajar a los campos que darían vida a Altojardín.

La experiencia allí fue completamente distinta. Si el despliegue de medios en Zumaia y Gaztelugatxe ya era impresionante, en Cáceres fue infinitamente mayor: “En Euskadi el día que más extras coincidimos fuimos 40, aproximadamente, mientras que en Cáceres rodábamos cada día alrededor de 300 personas de media”. Para Germán, lo más impresionante fue sin duda el “brutal” despliegue de medios y la coordinación para cada secuencia. “La escena del desembarco fueron 6 horas de grabación para una escena de 8 segundos”. Ciento veinte personas detrás de la cámara, mil planos diferentes… “Si te cae una gota de agua, la directora de maquillaje viene al instante con un ayudante a ponerte bien. Íbamos impolutos de arriba abajo y eso que casi no se nos ve”. Por su parte, Ibon destaca la calidad humana durante el rodaje. “Desde mis compañeros dothrakis hasta nuestros rivales en el campo de batalla, pasando por el equipo de casting, maquillaje, vestuario y peluquería, que al final eran las personas con las que más trato teníamos y las que se encargaban de que todos estuviéramos bien, a gusto y no nos faltara nada”.

Una experiencia inolvidable. Eso ha supuesto para estos getxotarras participar como extras en Juego de Tronos. Si bien ambos ya habían participado en rodajes a nivel local, aseguran que en comparación este ha sido “una locura”: “Cuando lo ves desde casa y no has vivido la experiencia de verlo desde dentro, uno no es consciente de todo lo que hay detrás de cada escena”. Por eso, se sienten agradecidos por haber podido participar en una serie que está redefiniendo la narrativa de la pequeña pantalla y sólo desean que en la octava temporada Juego de Tronos regrese a Euskal Herria para su desenlace final. “Sería un puntazo”.






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jueves, 17 de agosto de 2017

Amable Recordatorio a Turistas

Por medio de esta nota en la página de 20 Minutos nos alegra enterarnos que la campaña de los jóvenes militantes de EA está haciendo eco en los medios de comunicación. Recordemos que dicha iniciativa sirve para recordar a los miles de visitantes de todo el mundo que vacacionan en Euskal Herria que técnicamente no se encuentran ni en el estado español ni en el francés, sino en un territorio invadido y administrado por dos potencias colonialistas que se niegan a respetar los derechos civiles y políticos de un pueblo que históricamente, incluso les antecede.

Aquí la información:


Gazte Abertzaleak pegará carteles en "lugares referenciales para el turismo" de Euskadi y repartirá pegatinas a los turistas para recordarles que "están en Euskal Herria, no en España, ni en Francia".

Según han explicado en un comunicado, con esta iniciativa, las juventudes de EA buscan "concienciar a las personas que nos visitan de que se encuentran en un territorio con historia, cultura e idioma propio, que se llama Euskal Herria".

Bajo el lema 'You are in the Basque Country, neither Spain nor France' (Estás en Euskal Herria, ni en España, ni en Francia) la organización juvenil de Eusko Alkartasuna (EA) ha realizado carteles, que colocará en lugares "referenciales para el turismo", y pegatinas que repartirá entre los turistas.

Para Gazte Abertzaleak el sector del turismo es "un sector estratégico en tanto sirve de escaparate y ventana al mundo para mostrar quienes somos".

"Apostamos por un turismo sostenible en todos los sentidos; que sepa convivir con las personas residentes, que sea respetuoso con las condiciones laborales y el medio ambiente y que tenga una conciencia mínima sobre el entorno en el que se encuentra", ha destacado la organización.

Flaqueza

Además, ha opinado que las instituciones públicas "flaquean en este último aspecto". "Anteriormente el PNV hacía bastante poco por vender Euskal Herria en el exterior, pero con la llegada del PSE al departamento de Turismo del Gobierno Vasco se ha producido una involución fruto de las obsesiones uniformizadoras de los socialistas", ha denunciado.

Finalmente, ha señalado que este "paso atrás" en materia de turismo ha sido "importante", al tiempo que ha criticado que "se ha producido una mercantilización y banalización del turismo, en donde lo único que importa es el impacto económico a corto plazo y la filosofía de país queda desdibujada".




Una de las pegatinas en cuestión:








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Crear un Modelo Turístico Sustentable

Con respecto a la gran polémica del verano, durante el cual los medios de intoxicación masiva al servicio del régimen español han intentado por todos los medios criminalizar a las juventudes militantes de Catalunya y Euskal Herria por levantar la voz con respecto al presente - depredador - y al futuro - sustentable - del turismo, les presentamos esta nota publicada por Naiz:


Sortu ha urgido a abordar «un profundo debate sobre el modelo turístico neoliberal, más allá de polémicas interesadas». Una delegación del Consejo Nacional de esta formación tomará parte en Donostia en la manifestación convocada por Ernai contra el actual modelo de turismo bajo el lema ‘Zuen turismoa, gazteon miseria’.

En la marcha, que partirá a las 17.30 del Boulevard, tomarán parte Sonia Jazinto, Miren Zabaleta y Arkaitz Rodriguez. Para Sortu, «por encima de las polémicas interesadas de estas últimas semanas» resulta «necesario y urgente» abordar «un profundo debate político, social e institucional» sobre el «modelo turístico neoliberal de Euskal Herria».

Sortu ha apuntado que «todos los sectores políticos y sociales reconocen que hay un problema con el modelo turístico actual» y ha opinado que «no podemos perder más tiempo». A su juicio, «es el momento de abordar un debate profundo y sosegado sobre este modelo neoliberal que, entre otras consecuencias, está encareciendo de manera alarmante la vivienda y está aumentando la precariedad laboral, especialmente la del sector juvenil».

Por otro lado, ha trasladado su «total apoyo» a Ernai, al considerar «completamente inaceptable el linchamiento político y mediático de estas últimas semanas, especialmente de los sectores políticos y grupos de comunicación que apoyan este modelo turístico neoliberal». «Con estos intentos de criminalización están intentando evitar el debate de fondo, el debate sobre el modelo turístico», ha añadido.

Finalmente, ha recordado que «el derecho a la protesta no es solo un derecho democrático, sino una herramienta indispensable y legítima para impulsar cualquier cambio y avance social» y ha denunciado que «se está tratando de recrear artificialmente un espacio superado de supuestos ataques, elevando de categoría unas protestas que son legítimas».

Gazte Abertzaleak

Por otro lado, la organización Gazte Abertzaleak pegará carteles en «lugares referenciales para el turismo» y repartirá pegatinas a los turistas para recordarles que «están en Euskal Herria, no en España, ni en Francia».

Según han explicado en un comunicado, con esta iniciativa, las juventudes de EA buscan «concienciar a las personas que nos visitan de que se encuentran en un territorio con historia, cultura e idioma propio, que se llama Euskal Herria».

Para Gazte Abertzaleak el sector del turismo es «un sector estratégico en tanto sirve de escaparate y ventana al mundo para mostrar quienes somos».

«Apostamos por un turismo sostenible en todos los sentidos; que sepa convivir con las personas residentes, que sea respetuoso con las condiciones laborales y el medio ambiente y que tenga una conciencia mínima sobre el entorno en el que se encuentra», ha destacado la organización.






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Jóvenes Vascos Rechazan Turismo Depredador

Con el tema del impacto negativo del turismo depredador a tope, les compartimos esta nota dada a conocer por Gazte Abertzaleak en su página, misma en la que anuncian las acciones que tomarán esta temporada vacacional, mismas que se suman a las ya iniciadas referente a este mismo tema por parte de Ernai:


Gazte Abertzaleak ha iniciado una campaña dirigida a concienciar a las personas que nos visitan de que se encuentran en “un territorio con historia, cultura e idioma propio, que se llama Euskal Herria”. Bajo el lema “You are in the Basque Country, neither Spain nor France” (Estás en Euskal Herria, ni en España ni en Francia) la organización juvenil de Eusko Alkartasuna ha realizado carteles, que colocará en lugares referenciales para el turismo, y pegatinas que repartirá entre los turistas.

Según la organización juvenil, el sector del turismo es “un sector estratégico en tanto sirve de escaparate y ventana al mundo para mostrar quienes somos”. “Apostamos por un turismo sostenible en todos los sentidos; que sepa convivir con las personas residentes, que sea respetuoso con las condiciones laborales y el medio ambiente y que tenga una conciencia mínima sobre el entorno en el que se encuentra”, ha indicado.

Precisamente, ha estimado que las instituciones públicas flaquean en este último aspecto. “Anteriormente el PNV hacía bastante poco por vender Euskal Herria en el exterior, pero con la llegada del PSE al departamento de Turismo del Gobierno Vasco se ha producido una involución fruto de las obsesiones uniformizadoras de los socialistas”.

Para Gazte Abertzaleak el paso atrás en materia de turismo ha sido importante. En su opinión, se ha producido una mercantilización y banalización del turismo, en donde lo único que importa es el impacto económico a corto plazo y la filosofía de país queda desdibujada. Parafraseando el eslogan de la época de Rosa Díez, han indicado que “se ha pasado del ´ven y cuéntalo` al ´ven y consume`”.






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sábado, 12 de agosto de 2017

Egaña | Turismo y Consumo

Con el raka raka del turismo a todo lo que da, les presentamos este texto de nuestro amigo Iñaki Egaña dado a conocer en Gara:

Iñaki Egaña | Historiador


La llegada masiva de turistas a Hego Euskal Herria y las consecuencias de semejante trasiego han revuelto las conciencias, en uno y otro sentido, provocando sensaciones dispares. También paradojas de las que apenas nadie está exento. Los que llegan a nuestra tierra son turistas, incluido los del sentido peyorativo. Pero cuando salimos al exterior, nos convertimos en viajeros, aventureros o, utilizando la expresión de mi generación, veraneantes. También somos turistas.

Las organizaciones ecologistas enfocadas a una economía sostenible, señalan que únicamente el 20% de la humanidad es susceptible de viajar, es decir, la que está inmersa en la sociedad que está agotando a marchas forzadas los recursos naturales. Que el turismo es una actividad mercantil, insertada en la «necesidad» de consumo. El turismo en el primer mundo es un fenómeno de masas y, en consecuencia, acogido a las reglas que utilizamos para medir estas cuestiones, desde el papel de los medios de comunicación, hasta los beneficios empresariales que pasan por la elección de los nichos turísticos.

No es cuestión nueva desde que a mediados del siglo XIX, Eugenia de Montijo, la pareja de Napoleón III, construyera un palacio en Biarritz, y con su presencia se llevara a la aristocracia parisina a la costa labortana. Fue el nacimiento del turismo, de élite aún, en Europa y, por tanto, en el planeta. Biarritz sufrió una transformación radical, abriendo la puerta a otras experiencias similares. Donostia fue el paradigma con su Belle Époque y las dos aceras, unas para ricos y turistas, la otra para pobres y autóctonos. También con la elección del dictador Franco como sede veraniega para sus posaderas, lo que trajo consigo el traslado de toda su corte fascista, incluido el malogrado Carrero Blanco, a la capital guipuzcoana.

La extensión del turismo como industria de consumo expandió los destinos que se aferraron a sus iconos propagandísticos para competir en una tendencia que creaba incluso «monocultivos» a lo largo del Viejo Continente. Lugares humildes, sin más nombre que el del mapa, que, de repente, explotaron y se convirtieron en escenario de especuladores y empresarios ávidos de ganar dinero en poco tiempo. La situación política, económica y social ayudó al desmadre, también urbanístico.

Esa competencia marcó las trazas para el desarrollo de los cebos con un peligro que, a estas alturas, se ha demostrado letal en algunos escenarios. La iniciativa en el turismo que nos llega la marcan los empresarios. Se podrá decir que las normas las puntean los representantes políticos, pero sabemos que eso es una patraña. Esos representantes, quizás el caso de Ernesto Gasco es el más sintomático, son marionetas en manos de especuladores. Por vez primera en nuestra crónica turística, la impronta política, aunque aristócrata y fascista, queda al margen (Napoleón III, la reina María Cristina y Franco como paradigmas) y son los agentes de ese capitalismo global los que se hacen dueños de nuestro destino, una vez más.

Me sorprende que al sur de la muga nos hagamos cruces con saturaciones, modelos y el tipo de relaciones que genera la dependencia del turismo. Me sorprende porque al norte de esa muga, las políticas populares de reafirmación nacional de los últimos 50 años han estado dirigidas, precisamente, contra ese patrón que impone el turismo. Con reflexiones profundas, centenares de actividades y movilizaciones populares e incluso el nacimiento de una organización armada, Iparretarrak (Ik), que entre sus objetivos, siempre destacó la «denuncia del turismo».

Permítanme, aunque extenso, la reproducción de un texto al respecto que Ik publicitó en el número 2 de su publicación “Ildo”: «El conjunto del País Vasco Norte ha sido transformado en un terreno de especulación financiera, de promoción inmobiliaria. El País Vasco Norte ha sido promovido como un jardín de alquiler para los fines de semana, para la Tercera Edad, los jubilados, etc.… Es una ocupación real del País Vasco, organizada, cuyas consecuencias (residencias secundarias, etc.) convierten a los vascos un poco más extranjeros en su propia tierra, en provecho de bancos, promotores, comerciantes-hosteleros explotadores y vendedores de folclore decorativo». Creo que esta es la denuncia, la de la venta y trasformación del espacio ciudadano en función de una única actividad económica.

Han pasado 40 años de aquella reflexión y me siento identificado en cada línea de la cita, con lo que sucede hoy en varios entornos turísticos de Hego Euskal Herria, en especial en Donostia donde los tours-operators han cargado sus objetivos. La apuesta, nada nueva, ya ha convertido a la ciudad que se expone como cebo, en propiedad de multinacionales como Inditex. Hasta el punto que el propio grupo empresarial ha «logrado» imponer a una corporación municipal sumisa, la elongación hasta su tienda estrella, en las cercanías de la bahía, del tren de vía estrecha que llega a la capital guipuzcoana desde la muga (topo-metro).

Parte de la ciudad se ha convertido en un resort (complejo turístico cerrado) cuyos dueños tienen las arcas a buen recaudo en paraísos fiscales o centrales bursátiles. No hay firma que se precie (en los estándares capitalistas) sin presencia en Donostia. Hasta el punto que diversos fondos de inversión han comenzado a hincar el diente a la hostelería menuda, a los bares de esa Parte Vieja convertida en un mini-disney.

En poder de las multinacionales, con un turismo inmerso en la marca y el circuito España (con el añadido institucional y folclórico de «Basque Country»), la turistificación de nuestro entorno no solo incide en las cuestiones relacionadas con el sostenimiento económico, las relaciones humanas y de poder, la construcción social y de dependencia, sino también en nuestra naturaleza comunitaria. Me dirán que al paso que ha alcanzado la humanidad, a la irreversibilidad de la globalización, referirse a cuestiones identitarias desde posiciones de resistencia es un recurso añejo. Lo sería si las culturas compitieran en igualdad de condiciones, algo que no ocurre. Nos encontramos frente a la fagocitación por la imbecilidad, por la ideología única del consumo, de todo lo que no entre en sus coordenadas.

Es así como el consumo de la sangría y la paella se extiende como oferta hostelera autóctona (no tengo nada contra ellas, simplemente como ejemplo). Que los toros se mantienen a pesar de lo ruinoso como negocio, «para no enfadar a los turistas pudientes españoles», que los carteles en euskara se descuelgan en favor del inglés o el francés, «por simple pragmatismo empresarial», que las formas más absurdas y ridículas se imponen por su actualidad en las llamadas revistas del corazón o en la telebasura. Que la especulación hace imposible mantenernos en una vivienda de ese cogollo acogotado por turistas (parque temático) y nos envía al extrarradio del negocio. Como escribía hace unas semanas un periodista de un diario estatal: «El turismo descontrolado es como Atila, acaba con la cultura local».

Dicen que en la Comunidad Autónoma Vasca, el turismo representa el 6% del PIB. Un punto más en Gipuzkoa. En el Estado español llega al 11,2%. Ojo, que el impacto no es únicamente económico. Y, a la vez, que en la misma medida que los viajeros llegan a nuestra tierra, condicionados o no por la industria turística que muestra sus tendencias en función de sus ganancias, también nosotros viajamos a otros lugares. «Padecemos» el turismo, pero asimismo, fuera de nuestras fronteras, lo incitamos.

Esta es una de nuestras paradojas más notables. De las grandes contradicciones en las que vivimos, enfrentados a una sociedad que deseamos transformar, aunque sumidos en ella. Es necesario un gran debate, transversal incluso, sobre el turismo. Para superar nuestras propias contradicciones, pero también para diseñar el modelo al que aspiramos. Que no tiene que ver, en absoluto, con ese turismo-consumo al que, parece, estamos abocados.






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