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martes, 19 de febrero de 2019

Sare Ante las Elecciones

Desde El Diario traemos a ustedes este artículo con información acerca de la más reciente comparecencia por parte de Sare:


De los 211 presos de ETA que siguen en la cárcel, 34 están en régimen de segundo grado, dos en semilibertad y, el resto, en primer grado

Miguel M. Ariztegi

La red que trabaja por el fin de la política de dispersión de los presos de ETA, Sare, ha ofrecido hoy una rueda de prensa en Pamplona en la que ha anunciado que ante la sucesión de citas electorales que se concentran el próximo trimestre, pedirá a los partidos políticos que no utilicen en campaña “la dispersión de presos” de ETA y la “manipulación política de todas las víctimas”.

El portavoz de Sare y exconsejero del Gobierno Vasco, Joseba Azkarraga, ha realizado “un llamamiento a los partidos” sobre “dos elementos que deben tener una solución definitiva para buscar espacios de convivencia”. Por un lado, “la situación de las víctimas, de todas las víctimas, a las que hay que dejar de manipular políticamente, y hay que darles el respaldo, el reconocimiento, y la ayuda necesaria, pero no el control político”, ha explicado en declaraciones a eldiarionorte.es. Por otro, “el tema de las cárceles. No vulnerar los derechos de los presos y presas vascos. Mientras así sea será una quimera hablar de convivencia. Pedimos la no utilización de estas materias como arma arrojadiza contra el contrario”.

“Pedro Sánchez ha tenido mucho miedo a las asociaciones de víctimas fundamentalmente, y a los partidos de derecha. Y no ha querido escuchar que hay una parte de la sociedad en general, fundamentalmente de la sociedad vasca, que está pidiendo que se acabe con esta situación de carácter vengativo”, ha reivindicado Azkarraga.

En su opinión, la situación de la progresión de grados de los presos de ETA en los 8 meses de Gobierno socialista “prácticamente no ha variado, a pesar de las declaraciones que hicieron el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska” al comienzo de su mandato.

Según sus datos, de un colectivo total de 211 presos de ETA hoy encarcelados, 34 lo están en segundo grado, un régimen menos restrictivo que el primer grado, donde están el resto menos dos, que han accedido a la semilibertad o tercer grado. El paso de primer a segundo grado suele ir acompañado además de un traslado a cárceles cercanas al País Vasco y Navarra, como Villabona en Asturias o Zuera en Zaragoza.

Los presos de ETA “muchas veces se mantienen en primer grado desde que entran en prisión hasta que finalizan la condena. Hasta 30 años, que es absolutamente ilegal desde el punto de vista normativo”, ha denunciado Azkarraga.

El portavoz reconoce que antes del Gobierno Sánchez eran solo 14 los presos de ETA en segundo grado, a los que se han sumado 20 en estos meses, “pero están todos a punto del cumplimiento de la condena. Son cosas que no se corresponden con lo que anunciaron al principio de su mandato”, insiste. “Y no los llevan a las cárceles vascas, los dejan a 250 o 300 kilómetros de sus casas, por lo que la política de dispersión se sigue aplicando, no ha habido cambios sustanciales”.

Según informa Sare, a día de hoy, alrededor del 84% de los presos de ETA se encuentran en primer grado penitenciario desde su encarcelamiento, cuando en el caso de la población reclusa en general, esta situación de primer grado, solo se aplica al 2,1%. “Estamos, por tanto, y llevamos más de 30 años, con una medida de carácter excepcional”.

El sistema de progresión de grados es la vía que aplica el sistema penitenciario para reinsertar a los presos en la sociedad. De las 115 solicitudes individuales realizadas hasta ahora, tres han sido aceptadas, 69 rechazadas y quedan pendientes de revisión 43.






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domingo, 3 de febrero de 2019

Excarcelar a los Presos Enfermos

Desde Naiz traemos a ustedes esta solicitud por parte de Sare con respecto a los presos políticos vascos con algún padecimiento que por ley  significaría su puesta en libertad y que a raíz de la muerte de Oier Gómez se ha convertido en una exigencia por parte de la sociedad vasca:


Gasteiz, Galdakao y Donostia han acogido movilizaciones para reclamar la excarcelación de los presos y presas gravemente enfermas. La cita más importante ha tenido lugar en la capital alavesa, donde más de un millar de personas han recordado a Oier Gómez, expreso fallecido la semana pasada en Baiona. «Estamos aquí por Oier, por Juan Mari Mariezkurrena y por los 21 presos vascos que sufren las consecuencias de una política penitenciaria inhumana», han señalado.

Ion Salgado

«Por dignidad, por humanidad y por justicia, los presos gravemente enfermos deben ser excarcelados». Así lo han manifestado Xabier Izaga y Blanca Martínez de San Vicente al término de una manifestación convocada por Sare en Gasteiz para recordar a Oier Gómez, expreso fallecido la semana pasada en Baiona, tras cinco años de lucha contra una grave enfermedad. Las movilizaciones en apoyo a los presos y presas vascas gravemente enfermas se han repetido en Donostia y en Galdakao.

Ante los presentes en la plaza de Los Fueros de la capital alavesa, han apuntado que la marcha es «por Oier, y también por Juan Mari Mariezkurrena, que falleció hace unas semanas, excarcelado demasiado tarde para hacer frente a su enfermedad. Por ellos y por los 21 presos vascos que hoy sufren las consecuencias de una política penitenciaria inhumana, que está condenando a una muerte cierta a un número, cada vez mayor, de presos y presas».

«Por eso hoy, desde la red ciudadana Sare, una vez más, hablamos de humanidad, de dignidad y de justicia. Y es por ello que este llamamiento va dirigido, también a quienes obligados por ley a administrar justicia, lo hacen marcando la diferenciación entre unas personas y otras. Porque eso, es inhumanidad e injusticia», han remarcado antes de pedir a las instituciones, a los partidos y a todos aquellos que «tengan algo que ver en la exigencia de una solución justa a tantos años de confrontación y enfrentamiento» que no miren para otro lado cuando se conculcan los derechos de los represaliados vascos.

«No dejen que el odio y la venganza de la cárcel como castigo sustituya a los acuerdos y a la búsqueda de espacios de convivencia», han añadido, y han recordado que «hay presos como Txus Martin, Aitzol Gogorza o Ibon Fernández Iradi que en pocas semanas afrontarán momentos difíciles. Es por ello. que exigimos a las autoridades pertinentes que tomen decisiones acorde a este nuevo tiempo y en pro de la resolución y la paz. Los presos gravemente enfermos deben ser tratados en sus hogares».






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sábado, 2 de febrero de 2019

Política Carcelaria Vengativa

Nuestro amigo Danilo Albin ha dado a conocer en Público un artículo que es de hecho un comparativo entre el trato que Madrid da a sus sicarios y el que da a los independentistas vascos:


A día de hoy, 21 reclusos que padecen distintas enfermedades siguen sin ser excarcelados, algo que no ocurrió con los condenados por terrorismo de estado. Este sábado ha habido distintas movilizaciones para reclamar pasos inmediatos al Gobierno de Sánchez.

Danilo Albin

Fue un rayo de luz. Una invitación a la esperanza. Ocurrió en verano, una época en la que normalmente suceden (informativamente hablando) pocas cosas. Pedro Sánchez, recién elegido presidente del Gobierno de España tras la moción de censura que destronó a Mariano Rajoy, prometió una política penitenciaria adaptada a la nueva realidad de paz. Con ETA ya disuelta, el Ejecutivo del PSOE auguraba pasos en las cárceles. Entre los primeros beneficiados estarían los más olvidados: dos decenas de presos con enfermedades graves que, si hubiesen sido tratados como cualquier otro recluso, no estarían detrás de unos barrotes.

La esperanza empezó a diluirse en otoño y ahora, ya en invierno, se ha convertido en incertidumbre y desazón entre las familias de los presos, que este sábado a la mañana se han movilizado en Donostia y Galdakao (Bizkaia), mientras que por la tarde tienen previsto hacerlo en Vitoria. Las movilizaciones han sido convocadas tras la muerte de Oier Gómez, el ex preso de ETA fallecido el pasado día 26 en el hospital de Baiona (País Vasco francés) tras una larga enfermedad. Gómez, que cumplió pena en Francia, había sido excarcelado en abril de 2017 por el Tribunal de Aplicación de Penas de París debido a su estado de salud.

En ese contexto, la manifestación que recorrió el centro de Galdakao (Bizkaia) transcurrió bajo gritos a favor de la libertad del vecino de esta localidad Txus Martin, quien continúa preso en la cárcel de Zaballa pese a sufrir una grave enfermedad. "Txus, askatu. Preso gaixoak etxera" (Txus, libre. Los presos enfermos a casa"), rezaba la pancarta. También hubo consignas en recuerdo de Oier Gómez.

La movilización terminó en el frontón del pueblo, donde los organizadores leyeron un comunicado en el que denunciaron la situación que atraviesa Martin, quien actualmente está a la espera de ser operado otra vez del corazón. Sus abogados han vuelto a pedir a la Audiencia Nacional que se le conceda la libertad para que pueda ser atendido en condiciones, pero tal pedido ha sido nuevamente denegado.

Dichos y hechos

Los congregados este sábado en Galdakao tenían muy presente cómo ha sido el proceso vivido desde el pasado verano en España, cuando parecía que todo iba a cambiar: Sánchez auguró entonces que se movería, su ministro de Interior (el ex juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska) lo ratificó en un par de ocasiones… Y poco más. ¿Ha habido acercamientos de reclusos? Sí, pero pocos y no precisamente a cárceles del País Vasco. ¿Ha cambiado la suerte de los enfermos? De momento, salvo contadas excepciones, no.

Uno de los expedientes excepcionales lleva el nombre de Asier Aginako, quien el pasado 16 de enero fue intervenido quirúrgicamente. Su abogado intentó que fuera liberado antes de ser operado, pero no lo consiguió. De hecho, del hospital fue llevado otra vez a la cárcel de Picassent (Valencia). Finalmente, la Sala de lo Penal admitió esta semana el recurso presentado por la defensa de Aginako –a quien le queda un año para cumplir su condena- y decretó su libertad para que pueda ser atendido en condiciones óptimas.

Con unos sí, con otros no

“El artículo 100.4 que posibilita que un preso gravemente enfermo pueda cumplir su condena en prisión atenuada, por ejemplo en su casa”, señala Joseba Azkarraga, ex consejero de Justicia del Gobierno Vasco y actual portavoz de la red ciudadana Sare, una agrupación que reclama el respeto de los derechos humanos para quienes cumplen condenas por delitos relacionados con ETA. “Sin embargo –continúa-, no se les aplica la ley como en los casos de otros reclusos”.

Entre esos otros casos figuran algunos personajes muy conocidos. Por ejemplo, el ex general de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo consiguió ser excarcelado en 2004 por motivos de salud. Lo mismo ocurrió con el ex gobernador civil Julen Elgorriaga y con el ex secretario de Estado de Seguridad, Rafael Vera. A todos ellos les hermanan unas mismas siglas terroristas: GAL. Sin embargo, el Estado no aplicó contra ellos ninguna de las medidas penitenciarias de excepción que sí utilizó –y, de momento, sigue utilizando- contra los reclusos que fueron condenados por pertenencia o colaboración con ETA. Por el contrario, facilitó sus excarcelaciones o cambios de grado por motivos de salud.

Muertes evitables

La diferencia de trato hacia unos y otros es enorme. En un informe presentado hace pocas semanas, la asociación Jaiki Hadi –compuesta por profesionales de la salud- advirtió sobre la grave situación que padecen los 21 presos que, a pesar de padecer distintas enfermedades, continúan en prisión. “Hemos sido testigos también de las consecuencias más graves y dramáticas de esta política: los presos que han perdido la vida en la cárcel, en algún caso muertes que podían haberse evitado, o la lista actual de presos y presas con graves enfermedades. Existen también personas enfermas graves encarceladas que por la gravedad de su enfermedad les han aplicado la prisión atenuada en su domicilio, pero dependiendo totalmente del control de la cárcel y con restricciones de todo tipo”, denunciaron.

En esa línea, Jaiki Hadi subraya en su informe que “la cárcel es la institución que debería salvaguardar el cuidado y la completa asistencia sanitaria de los y las presas enfermas”. Por tales motivos, el colectivo de profesionales de la salud reclama a Instituciones Penitenciarias “la suspensión de todas las medidas que creen un sufrimiento añadido o puedan suponer el empeoramiento de su estado de salud”, entre los que citan “castigos de aislamiento, traslados violentos, prolongados o en posturas forzadas, actitudes que vulneran la confidencialidad y el derecho a la intimidad de los y las presas enfermas”.

Por su parte, el colectivo Etxerat –que agrupa a los familiares de presos abertzales- sostiene que el presidente Sánchez “creó expectativas que no se han cumplido” al tiempo que “jugó con las esperanzas de las familias”. “No se ha desactivado el sufrimiento, pero están ofreciendo a la sociedad vasca pistas falsas sobre acercamientos”, afirmó Etxerat en un comunicado.

En cuanto a los presos enfermos, este colectivo señaló que de momento ha habido tres traslados a cárceles algo más cercanas a sus hogares, aunque fuera de Euskal Herria: “Han trasladado a Kepa Arronategi a Zuera (Zaragoza), Gorka Fraile a El Dueso (Cantabria) y a Jagoba Codó a Logroño”. Además, criticó que “el anuncio del traslado de Arronategi estuvo acompañado de la difusión de los datos sobre su enfermedad, vulnerando su derecho a la intimidad y la confidencialidad que el propio preso había pedido que se respetara”.






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Prohiben Último Adiós a Oiertxo

El régimen español, una vez más, se ceba en un represaliado político más allá de su muerte, causando castigo añadido a sus familiares y amigos.

Hala Bedi denuncia la prohibición en contra del acto programado como último adiós a Oier Gómez, el preso político vasco al que la política vengativa de Madrid mantuvo tras las rejas a pesar de estar aquejado por el cáncer y quien murió sin recobrar la libertad, derecho que se le negó a pesar de estar considerado tanto en la legislación española como en la europea.

Aquí la información:


La Abogacía del Estado se ha puesto en contacto con el Juzgado para que el Ayuntamiento no permita el último adiós en el frontón Auzolana, propiedad del Consistorio Local. El domingo habrá una rueda de prensa masiva convocada por los familiares y amigos de Oier en la Plaza Nueva para denunciar la prohibición.

El último adiós que se iba a celebrar este domingo en Gasteiz para despedir al represaliado político vasco Oier Gomez, fallecido el pasado sábado tras una larga enfermedad en prisión, ha sido prohíbido. Una prohibición que llega 24 horas antes del acto que se iba a celebrar en el frontón Auzolana del Casco Viejo de Gasteiz.

La Abogacía del Estado de España se ha puesto en contacto con el Juzgado Provincial de Araba para que haga un requirimiento al Ayuntamiento de Gasteiz y prohíba el último adiós. El Juzgado de Gasteiz ha aceptado la petición de la Abogacía y se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento de la capital alavesa.

El Ayuntamiento ha aceptado la orden del Juzgado y minutos después la Policía Local se ha personado en el frontón Auzolana para entregar la notificación. Este frontón es propiedad del Consistorio Local pese a que funciona a día de hoy de una manera asamblearia y autogestionada. En la notificación se podía leer que el acto del domingo había sido prohíbido.

El último adiós, por lo tanto, ha sido suspendido. Sin embargo, habrá una rueda de prensa masiva el mismo domingo día 3 a las 13:30 en la Plaza Nueva para denunciar la prohibición. “Los familiares y amigos de Oier, frente a la prohibición recibida, llamamos a todo Euskal Herria a participar en la rueda de prensa masiva”.
Diferentes actos para despedir a Oier

El del domingo, es el primer acto suspendido que pretendía dar el último adiós a Oier Gomez.

El miércoles, y después de que el velatorio de Baiona estuviese abierto durante dos días para despedir al gasteiztarra, decenas de personas rindieron un último adiós a Oier Gomez en Biarritz. Cuando las cenizas estaban de camino a Araba, diferentes muestras de solidaridad se hicieron notar por todo el camino.

En Gasteiz, la Izquierda Abertzale se manifestó el lunes por las calles de la capital alavesa queriendo dejar claro que “Oier no se ha muerto. La cárcel ha acabado con vida de Oier”. El sábado, un día antes del acto prohíbido, se han dado cita dos manifestaciones en el centro de Gasteiz: una convocada por SARE herritarra y la segunda convocada por el Movimiento Pro Amnistía y Contra La Represión.

Además, una acción desobediente consiguió parar el viernes el tranvía a la altura del Parlamento Vasco para interpelar a la Cámara Vasca en la busqueda de soluciones para que las personas presas gravemente enfermas sean puestas en libertad.





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lunes, 21 de enero de 2019

Ocho Días

Les presentamos este texto publicado por Deia en el que el autor analiza los acontecimientos posteriores a las marchas simultáneas por los presos de la iniciativa Orain Presoak convocadas por Sare:


Pablo Muñoz

Ocho días son un espacio de tiempo escaso, suficientemente breve como para mantener vivos acontecimientos significativos protagonizados por multitud de personas y que recibieron un notable eco mediático. Ocho días han transcurrido desde que 80.000 personas se movilizasen en Bilbo y Baiona clamando por los derechos de los presos. Entiéndase, por los derechos de las personas presas por vinculación con ETA. Una movilización de entidad suficiente como para generar alguna expectativa sobre el hecho reivindicado. Una movilización de la que cabría esperar una convulsión en la sociedad interpelada, en la línea de la protagonizada el pasado 8 de marzo en la reivindicación feminista o la que vienen manteniendo de forma permanente los colectivos de pensionistas. Las demandas de mujeres y pensionistas provocaron una reacción positiva, aunque insuficiente, del poder. La secularmente reiterada demanda en apoyo a los derechos de los presos, por el contrario, ha quedado una vez más en la anécdota, en la autocomplacencia, en el éxito de la cita anual a fecha fija, en el mirarse satisfecho hacia adentro, en la unión y cohesión de los míos.

Han pasado ocho días, y aquel clamor se ha ido desvaneciendo como se desvanecieron los fragores de las otras convocatorias multitudinarias anuales, mientras las personas presas y sus familias siguen padeciendo las consecuencias de una venganza injusta. Porque a poco que se haga un ejercicio de empatía, no se entiende tanta y tan prolongada crueldad que desde el poder del Estado se practica con quienes, aun presos, mantienen intactos sus derechos. A la privación de libertad decretada por la justicia, el poder político añade el sufrimiento de la dispersión como injusta represalia contra sus familias. Súmese el alarde de sadismo que supone mantener en prisión a personas con enfermedades graves o incurables. Añádase aún más, en absurda oposición a la reinserción que ampara la propia Constitución, que se les niegue la progresión de grado, la posibilidad de destino o cualquier alivio contemplado en la ley. Todo ello frente a la sordera del poder y la insensibilidad de buena parte de la sociedad.

Que persista la flagrante vulneración de derechos humanos en la política penitenciaria española no solamente depende de la voluntad expresa de los gobernantes, sino también de otros factores entre los que no habría que excluir la indiferencia de buena parte de la ciudadanía vasca que da por amortizada la incidencia de la actividad ETA y sus consecuencias, una indiferencia que una vez al año se ve sacudida por la manifestación de Bilbo. Pero pasado el eco, y a diferencia de las reivindicaciones de mujeres y pensionistas, la situación injusta de los presos vascos queda reducida a consigna y pancarta.

No cabe demasiado espacio para el optimismo. La cronificación de esa injusticia se enfrenta en desventaja a la frenética sucesión de acontecimientos que orientan la atención política, social y mediática. Sin tiempo casi para valorar la movilización de esas 80.000 personas, la derecha extrema tomaba posesión del poder en Andalucía y amenazaba con repetir conspiración en las elecciones de mayo. Sin un respiro, el Parlamento británico llevaba al borde del precipicio a Theresa May y su acuerdo europeo para el brexit. En paralelo, las nuevas andanzas de Villarejo, la clausura del gaztetxe Maravillas, la violencia machista asesinaba a más mujeres, Errejón metía el rejonazo a Podemos en Madrid, cerraba para siempre La Naval, seguían sin rescatar del pozo al niño Julen, los equipos vascos iban remontando y la Tamborrada estaba al caer. Demasiados eventos como para eclipsar el éxito de la mani de Bilbo y, una vez más, pasa a segundo lugar la angustiosa situación de los presos vascos.

Pero la desmemoria no es el principal obstáculo para acabar con ese atropello a los derechos humanos. La amarga experiencia obliga al escepticismo cuando se escucha al ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, decir que han cambiado los tiempos y que debe cambiarse la política antiterrorista por la política penitenciaria. Palabras, solo palabras, porque para ese cambio sería preciso abandonar la mirada electoral. Y está comprobado que quienes podrían cambiar esa política de venganza contra los presos jamás lo van a hacer por temor a perder votos. Ni acercamiento, ni beneficios penitenciarios legales, ni cumplimiento de la propia ley. Una demoledora constatación que amenaza cualquier asomo de esperanza.

Un año más, a solo ocho días del impacto estremecedor que pudiera esperarse tras la marcha de decenas de miles de vascos, nada ha variado en el desgaste de centenares de presos sin perspectiva. Todo va a quedar en el orgullo político de sacar a la calle a tanta gente, en la buena voluntad de los convocantes y en la perseverancia de los familiares.






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viernes, 18 de enero de 2019

Valencia | Orain Presoak

Desde las páginas de Gara traemos a ustedes esta reflexión con respecto a las movilizaciones multitudinarias del pasado fin de semana en Baiona y Bilbo:


Jesús Valencia

Bilbao y Bayona fueron escenarios de dos manifestaciones masivas y simultáneas que secundaron un lema ambiguo: Orain presoak. ¿Se trataba de un reconocimiento implícito de que las cárceles han estado relegadas en el ranquin de nuestras prioridades? ¿O era el compromiso público de que la violencia carcelaria va a ocupar, a partir de ahora, la prioridad que merece en nuestra agenda política y social? En cualquier de ambas interpretaciones, el 12 de enero marcaría el comienzo de una etapa nueva y mucho más comprometida.

En el acto de clausura se nos dijo, una vez más, que no podemos descansar hasta acabar con las consecuencias del conflicto. El comportamiento de la España imperial me plantea dudas. ¿El encarcelamiento de patriotas es consecuencia de un conflicto o parte nuclear del mismo? El puedo y no quiero del PP o el digo y no hago del PSE dejan al descubierto su percepción del tema. El encarcelamiento de patriotas es la reafirmación de su poder colonial y la advertencia del futuro que les espera a quienes cuestionan la soberanía exclusiva de la metrópoli. La excarcelación de un preso político la viven como respaldo a sus ideas corrosivas; el ongi etorri que le dedican sus paisanos, como ultraje a la unidad patria; reclamar la libertad de quienes continúan encarceladas, como un intolerable desafío. Jueces, carceleros, periodistas, calzan el mismo zapato que sus referentes políticos. Y no digamos nada de las chusmas fanatizadas; evocan la histeria colectiva que se desató en España contra los patriotas cubanos y, posteriormente, los rifeños. No se andan en remilgos ni distinguen etiquetas: arrancan lazos amarillos en Catalunya, disparan contra la bandera maldita en Amurrio o amenazan con arrasar el simulacro de celda en Iruña.

Contemplar desde una acera de Bilbao a la variopinta multitud que desfilaba era impresionante. Gentes de muchas edades, diferentes procedencias y variadas sensibilidades caminaban en la misma dirección y por la misma causa. Es probable que algunos de los asistentes hubieran puesto reservas al comunicado final, pero no habían acudido a la convocatoria para hacer comentarios de texto. Por encima de diferencias y matices, primó la confluencia en aras a un objetivo común: liberar a los cautivos. Y suelen ser estos, precisamente, quienes más apelan a la confluencia; quizá porque conocen mejor que nadie la brutalidad y el poder de sus captores. Los presos palestinos gestaron un documento al que se le ha llamado “Documento de Unidad Nacional”; Oscar Pérez Rivera, expreso portorriqueño que ha pasado más de treinta años en cárceles yanquis afirmaba tras su excarcelación: «La férrea unidad del pueblo boricua, más allá de las diferencias, ha podido arrancar de las cárceles yanquis a uno de sus hijos». Daniel Ruiz, trabajador argentino ahora encarcelado, lanzaba hace pocos días parecido mensaje: «El único camino que nos queda es enfrentarnos unidos a esta política»

Las multitudinarias movilizaciones del 12 de enero tendrían que actuar como necesario revulsivo. No podemos permitirnos el lujo del desaliento cuando cientos de paisanos y paisanas –probablemente, las mejores– siguen secuestradas. Recojo el mensaje ilusionante y optimista que nos lanzó recientemente Itziar Aizpurua: «Aurre egingo diogun zalantzarik ez dut. Lehen, gutxi izanda, aurre egin bagenion, orain nola ez?» (GARA, 05.01.19). Y si tenemos dudas sobre cómo llevar adelante la tarea, escuchemos la sugerencia de otro maestro inapelable, Che Gevara: «Es el heroísmo del pueblo en lucha el que impone las soluciones».

Que cada cual elija la estrategia que considere más acertada. Todas ellas son respetables y, como en las marchas del día 12, pudieran ser acumulativas. Pero que el compromiso a favor de los presos se mantenga intensamente activo los 365 días del año.






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El Sinsentido de Grande Marlaska

Fernando Grande Marlaska es hoy en día Ministro del Interior con Pedro Sánchez, pero en su tiempo fue uno de los jueces utilizados por el Tribunal del Orden Público para cerrar la pinza institucional durante los peores años del terrorismo de estado español en contra del independentismo vasco.

Mientras las fuerzas armadas - incluidos los grupos militares como el BVE, ATE y GAL - secuestraban, asesinaban, torturaban y demás desde los claustros de la Audiencia Nacional, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo se adoptaban las medidas necesarias para proveer de inmunidad política a los unos y machacar los derechos de los otros. Prueba de lo anterior, lo que la jueza María Paz Batista opina con respecto a los excesos de Eduardo Inda.

Así que el cambio de opinión con respecto a los rehenes vascos del estado español - repetimos, ETA no tiene presos - y las medidas de excepción en su contra es más que bienvenida viniendo de alguien que en su día incluso avaló la tortura de quienes caían en las redes de los operativos policíacos.

Ahora bien, es importante señalar que así como en su momento de desactivó a los grupos paramilitares antes mencionados ya va siendo tiempo de que La Zarzuela haga lo propio con los grupos de choque denominados por Grande-Marlaska en su alocución en Canarias como "asociaciones de víctimas".

Aquí lo que nos informa el Diario Vasco:


El ministro de Interior asegura que esa medida se corresponde con «una política antiterrorista, pero no con una política penitenciaria»

Miguel Villameriel

El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha defendido este jueves que la dispersión de los presos de ETA en diferentes cárceles de España «era una política antiterrorista, no una política penitenciaria«, por lo que no cree conveniente mantenerla una vez disuelta la organización armada.

En su intervención en un foro en Las Palmas de Gran Canaria, el exmagistrado de la Audiencia Nacional ha sido interpelado por el público sobre el posible traslado a Euskadi de presos condenados por terrorismo. Grande-Marlaska ha explicado que no cree en medidas «indiscriminadas», sino en la aplicación de las leyes y, en este caso, ha asegurado que todos los pasos que se den se realizarán «siempre en contacto con las asociaciones de víctimas», a las que ha agradecido el respaldo que están dando a su departamento.

A este respecto, el ministro de Interior ha pedido que se analice el balance de sus siete meses en el cargo, en el que solo han sido trasladados a cárceles del País Vasco dos presos de la denominada 'vía Nanclares', que hace tiempo renegaron de ETA, pidieron perdón a las víctimas y ofrecieron medidas para reparar el daño que ocasionaron sus atentados.

Sin embargo, también ha apuntado que, «con ETA disuelta y derrotada por la sociedad«, no le ve sentido a mantener una política antiterrorista »cuya finalidad era debilitar a la organización, impidiéndole que controlase a sus militantes encarcelados«. En las actuales circunstancias, ha argumentado Grande-Marlaska, debe atenderse a «criterios penitenciarios», a lo que las correspondientes juntas de tratamiento consideren más conveniente para cada recluso, algo en lo que no ha ocultado que se debe tener en cuenta «la cercanía a su entorno familiar».

Sare pide que las palabras de Marlaska se conviertan «en realidad»

La red de apoyo a los presos de ETA Sare ha considerado «positivas» las declaraciones del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y ha pedido que estas palabras se conviertan «en realidad con urgencia».

Sare ha asegurado en un comunicado que ha recibido con «cierta esperanza» las declaraciones de Grande-Marlaska, pero también «con prudencia» ya que, según denuncia, «no se han dado pasos reales para acabar con la política de alejamiento» de los reclusos de ETA.

«No entendemos que los presos deban pasar un día más alejados de sus familiares y sin que se cumpla la ley», ha denunciado Sare, que ha recordado que, tras la manifestación del día 13 de enero en Bilbao en apoyo a los pesos de ETA, solicitó una entrevista con el ministro del Interior para abordar la situación de estos reclusos.






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martes, 15 de enero de 2019

La Realidad de la Dispersión

Los números, fríos por naturaleza, nos ayudan a dimensionar la magnitud de lo vivido cada fin de semana por familiares y amigos de los represaliados políticos vascos - presos y exiliados -. También nos ayudan a entender la magnitud de la miseria humana de la casta política españistaní.

Tras la marcha del 12 de enero se nos ha invitado a la reflexión acerca de los siguientes pasos, para ello, es vital conocer que es lo que sigue sucediendo a más de un año del desarme y a un par de meses del aniversario de la desmovilización de ETA, ambas condiciones exigidas durante lustros por parte de Madrid para terminar con las medidas de excepción creadas exprofeso para hacer aún más agudo el castigo al independentismo vasco dentro del marco de la guerra sucia y del garzoniano "todo es ETA".

Les invitamos pues a leer esto que se reporta desde Gara:


Los familiares recabaron solidaridad multitudinaria el sábado, sobre todo en Bilbo. Pero el próximo fin de semana, con riesgo de nieve en las carreteras, apenas el 10% se librará de viajar menos de 800 kilómetros para las visitas.

Ramón Sola

La principal conclusión de la multitudinaria manifestación del sábado en Bilbo (76.000 en el recuento de GARA) es que la mayoría social vasca no compra el discurso del Gobierno Sánchez de que existe un giro importante en la política penitenciaria. La gran participación en la marcha demostró que esa mayoría atiende más a los datos reales que a los discursos oficiales. Y esos números son muy reveladores del mantenimiento de una política extrema de alejamiento.

GARA ha tenido acceso a los balances actualizados que manejan colectivos como Etxerat o Presoen Batzordea de Sortu. En ellos sobresale que de los 210 presos y presas vascas dispersadas por el Estado español, nada menos que 136 (64,5%) están encerradas a distancias de entre 600 y 1.100 kilómetros, lo que aboca a sus familiares y amigos a realizar entre 1.200 y 2.200 kilómetros para poder verles, habitualmente a través de un cristal y durante solo 40 minutos. Sin ir más lejos, ocurrirá este fin de semana próximo que se prevé muy invernal, con riesgo grave de heladas y nevadas.

Otro 26,5% (55 familias) tienen a sus presos a entre 400 y 600 kilómetros, lo que en el mejor de los casos puede permitir la ida y vuelta en el día si el horario de las visitas y la climatología así lo permiten, pero no soluciona el alto riesgo de accidentes ni los costes económicos.

No llegan al 10% los casos en que para llegar y volver de la cárcel no habrá que recorrer más de 800 kilómetros. Apenas 19 presos y presas del Colectivo están hoy recluidos en Euskal Herria y su entorno próximo por parte de las autoridades españolas, lo que contrasta muy visiblemente ya con la realidad al otro lado de la muga, puesto que con los acercamientos del Gobierno francés hoy el 59% de los presos vascos está a esa distancia, bien en Mont de Marsan o en Lannemezan (27 de 46). Hay tres más entre 400 y 600 kilómetros (6%) y los dieciséis restantes padecen alejamiento extremo (35%).

Los 25 traslados acometidos por París han dejado vacías de vascos seis cárceles lejanas: Poissy, Clairvaux, Alençon, Tarasacon, Chateauroux y Saint Maur. Sin embargo, se da el caso de que presos vascos entregados por el Estado francés al español después de cumplir sus condenas se han visto alejados sistemáticamente de nuevo: a Puerto de Santa María, Algeciras, Murcia, Castelló... Es una de las contradicciones abordadas en la mesa de diálogo de París y no resueltas por el momento.

Aspiazu, ¿a quién se castiga?

Siguiendo con estos datos, durante 2018 se han producido siete accidentes de tráfico yendo o retornando de las cárceles, de distinta consideración aunque afortunadamente ninguno con resultados trágicos.

En ellos se han visto afectados varios menores de edad, los llamados «niños de la mochila» sobre cuya situación se está alertando específicamente. Y el primer siniestro provocado por el alejamiento carcelario en este 2019 lo ha sufrido el hijo de menos de dos años del preso Garikoitz Aspiazu. El pequeño viajaba con su madre hasta la cárcel de Arles, a 665 kilómetros de casa. Otro vehículo embistió por detrás al suyo. La persona que lo conducía huyó sin hacer parte de accidente.

Aspiazu es uno de los presos a los que el Ministerio de Justicia se niega a acercar por el momento. De hecho, en la conversación mantenida con un periodista de ‘‘Mediabask’’ de la que GARA dio cuenta el pasado viernes, la principal interlocutora francesa con la delegación vasca, Hélène Davo, afirmaba que tanto en su caso como en el de Mikel Karrera (preso en Réau) las organizaciones españolas de víctimas de ETA se muestran muy reacias. Esta afirmación siembra dudas sobre la capacidad de veto otorgada por Madrid, y directa o indirectamente París, a estos grupos ultras.

Polo, ¿qué es acercamiento?

Antes de iniciar movimientos de presos, tanto el Gobierno francés como el español se reunieron con AVT, FVT o Covite para explicarles su intención y recordar la evidencia de que los acercamientos son legales. Esas organizaciones, a su vez, intentaron poner sus condiciones. La pasada semana se ha producido un notorio endurecimiento de su posición, que va paralelo y quizás no sea ajeno al auge de la derecha y ultraderecha reflejado en las elecciones andaluzas.

La excusa utilizada para elevar la voz contra el Gobierno español ha sido la filtración de que estos últimos meses se han producido tres movimientos que no les habrían sido comunicados previamente desde el Ministerio de Justicia. El primero es el de Sergio Polo, movido desde Algeciras (Cádiz) a Herrera de la Mancha (Ciudad Real), y ante lo que la Fundación de Víctimas del Terrorismo declara: «Nos parece extremadamente grave porque está condenado por delitos de sangre». Instituciones Penitenciarias responde que no se notificó porque no se trata de ningún acercamiento, dado que Herrera está a más de 600 kilómetros de su casa.

El otro motivo de queja resulta igualmente absurdo puesto que María Lizarraga e Iñigo Gutiérrez tampoco han sido trasladados cerca de Euskal Herria y de hecho casi ni se han movido en el mapa: de Alicante a Valencia. El Gobierno español explica que ambos son pareja y Lizarraga va a a ser madre, por lo que obviamente tiene que ser llevada a una prisión con módulo de madres como es la de Picassent.

Tenga o no relación con ello, Madrid lleva tres semanas sin aprobar, o al menos comunicar, nuevos traslados.

Solo 30 de 211 prisioneros han logrado pasar al segundo grado

Entre las reivindicaciones de Orain Presoak está levantar las trabas a la progresión de grado, marcada por una excepcionalidad que refleja este dato actualizado: mientras en el total de la población carcelaria en el Estado español solo el 2,1% está clasificado en primer grado, en el caso de los miembros de EPPK se les aplica a 181 de 211 (85,7%). Hasta la llegada del Gobierno del PSOE, este «régimen cerrado» alcanzaba al 95% y ahora son algunos menos dado que los casos de traslados se acompañan de la concesión del segundo grado.

La progresión no solo resulta muy lenta y trabada, sino además muy limitada. Por ejemplo, todas las peticiones de pasar a tercer grado han sido denegadas. Y los permisos ordinarios de salidas inherentes al segundo grado se están aceptando con auténtico cuentagotas. Así, de los hasta hace poco catorce únicos presos vascos en este régimen, nueve han solicitado permisos de salida y se les han denegado, en tres de los casos hasta en tres ocasiones. El cuadro resultante es que únicamente tres prisioneros a puntos de extinguir sus condenas (Alfredo Remírez –ya libre–, Xabier Sagardoi y Ekaitz Ezkerra) han podido salir a la calle algún fin de semana, bien por decisión de las juntas de tratamiento de las prisiones o (en un caso) por fallo judicial. Tampoco parece casual que ninguno de estos tres citados hubiera pertenecido a ETA.

Si Instituciones Penitenciarias mantiene bloqueado este asunto clave para ir abriendo camino a las excarcelaciones, el ámbito judicial también está apostando por mantener la excepcionalidad. Las personas presas que están reclamando el segundo grado en los tribunales se encuentran con que el 95% de los recursos ha sido rechazado hasta la fecha: de los 59 casos que han llegado al Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, en 56 la respuesta ha sido no. Quedan sobre su mesa otras 53 demandas por resolver, por lo que existe margen jurídico para que las cosas mejoren, pero no es tan seguro que exista voluntad política.

Paradójicamente, la mayoría de los presos vascos en primer grado están ubicados en módulos ordinarios o de segundo grado, lo que de paso muestra que no existe inadaptación, que es uno de los requisitos para imponer ese régimen cerrado.






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sábado, 12 de enero de 2019

Tres Vidas Enlazadas por la Represión

85,000 personas han caminado las calles de Baiona y Bilbo en solidaridad con lo represaliados políticos vascos, respondiendo masivamente a la convocatoria Orain Presoak.

Pues bien, Naiz nos trae un relato más cercano acerca de tres de las víctimas de la represión española:


Harriet Iragi ha pasado 18 años en aislamiento. Joaquim Forn ha recurrido a la huelga de hambre para desatacar el bloqueo judicial. Y Adur Ramírez sigue cumpliendo prisión por una riña de bar. Parece que nada pudiera unir a una persona que militado en ETA, un conseller de Interior catalán y un chaval de Altsasu. Pero ha ocurrido: ese hilo oculto es el afán de venganza español.

Ramón Sola

A ese triángulo representativo del nivel de represión política en el Estado español le han puesto cara y voz esta mañana Maider Viso, compañera del preso Harriet Iragi; Laura Masvidal, esposa del exconseller Joaquim Forn; y Bel Pozueta, madre del joven altsasuarra Adur Ramírez de Alda. Los tres están presos en situaciones que podrían tildarse de surrealistas si no fueran tan dolorosas.

Sin ir más lejos, Joseba Azkarraga, portavoz de Sare que ha ejercido como moderador, ha apuntado que Iragi es el preso vasco que más tiempo ha pasado en aislamiento: 18 años. Pero a este número le ha puesto contenido Viso; 18 años significan que la hija de ambos, que hoy tiene 16, «hasta hace un mes no había visto a su padre nunca fuera de esas galerías». Es decir, nunca fuera de unos bajos que no solo tienen barrotes sino también rejas, con acceso a un patio de apenas cinco metros de anchura y enrejado igualmente por arriba, una jaula.

No es solo Iragi, obviamente: Maider Viso ha contado con congoja cómo los familiares del preso enfermo Jagoba Codo salían de la visita en Albocasser (Castelló) explicando que «estaba hecho una bola» por la imposibilidad de ponerse recto. Hoy Codo está en Logroño, pero sigue prisionero.

Crítica es igualmente la situación de los líderes independentistas catalanes, que en breve se sentarán en el Tribunal Supremo con riesgo de enormes condenas. Masvidal ha asegurado que acuden «fortísimos» a Madrid, tras una huelga de hambre que ha situado como «llamada de atención necesaria, viendo cómo se juega con los tiempos procesales y con todas las intríngulis legales. Estaban bloqueando el acceso a la Justicia europea. Se consiguió mover algo».

«Perdieron peso y eso debilita, aunque lo peor fue la reintroducción de alimentos posterior –ha detallado la compañera de Forn–. Pero se han recuperado fantásticamente bien y están muy fuertes, muy fuertes, con ganas de afrontar el juicio». Ha incidido además en que «está claro que será un juicio al pueblo de Catalunya, porque están juzgando a su gobierno».

Aunque con total serenidad, Bel Pozueta no ha ocultado que las madres y padres de Altsasu sienten «frustración, incredulidad, mucha mala leche» porque su situación siga sin corregirse. «Se está diciendo incluso que las familias podríamos ayudar a que se escapen... La igualdad ante la Justicia no existe, lo vemos no solo con ‘La Manada’, sino con la corrupción económica, o con la gente relacionada con las cloacas del Estado (Galindo) que ha salido nada más entrar...» En vísperas del juicio al «procés» ha querido recordar el del «caso Altsasu» y tantos otros en que «ganamos el juicio pero perdemos la sentencia».

Más allá de lo dramáticas que resultan estas situaciones, las tres han mirado igualmente al futuro y a las posibles soluciones. Masvidal ha asegurado que cuentan con el apoyo y la movilización de Euskal Herria ante la vista del Supremo; Pozueta ha evocado cómo Altsasu se ha convertido «en destino de turismo para muchos catalanes; la empatía del pueblo catalán con nosotros ha sido increíble, y entienden lo que contamos porque con ellos están haciendo lo mismo que con nuestros hijos»; y Viso ha añadido el «papel fundamental de los medios de comunicación, porque cuando normalizamos toda esta situación, ya no avanzamos».

De la necesidad de tocar todas las puertas, incluidas las del Estado y el ámbito internacional, ha hablado también Joseba Azkarraga desde su experiencia en Sare: «Y es que los estados no se mueven, hay que moverlos». Pozueta ha explicado que han dado charlas en Palencia, Valladolid, Soria, Huesca, Zaragoza, Madrid, Asturias... «y hacemos llorar a mucha gente. Acaban preguntándose ¿cómo puede ser esto? ¿y cómo podemos estar tragándolo? Cuando la gente ve nuestra cara, ve que no somos demonios». Masvidal se ha sumado a esa necesidad de interpelar, pero reconociendo que cuando lo hacen recogen frutos solo en el ámbito internacional, porque en el Estado «hemos tocado el orgullo patrio».






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Miles en Bilbo y Baiona

Arainfo trae a nosotros este completísimo reportaje acerca de las incidencias más destacables durante la jornada doble en solidaridad con el colectivo de represaliados políticos vascos pero más importante aún, con sus familias.

Así pues, respondiendo a la convocatoria de Sare denominada Orain Presoak, miles de personas se han dado cita tanto al norte como al sur de los pirineos; decenas de miles en Bilbo y nueve mil en Baiona.

Aquí la información:

‘Orain Presoak’: decenas de miles de personas recorren las calles de Bilbo y Baiona reclamando un cambio en la política penitenciaria

Según la organización, la red ciudadana Sare, impulsora de la dinámica ‘Orain Presoak’, y los conocidos como Artisans de la Paix, la jornada ha sido un “éxito” de asistencia y reivindicación "pacífica y democrática”. Los datos ofrecidos por Naiz arrojan unas cifras de un total de 85.000 personas: 75.000 en Bilbo y 9.000 en Baiona.
Alrededor de 85.000 personas -según las cifras ofrecidas por Naiz- han llenado las calles de Bilbo (76.000 personas) y Baiona (9.000 personas) para reclamar un cambio en la política penitenciaria y a favor de la convivencia y de la paz. Según la organización, la red ciudadana Sare, impulsora de la dinámica ‘Orain Presoak’, y los conocidos como Artisans de la Paix, la jornada ha sido un “éxito” de asistencia y reivindicación “pacífica y democrática”.

Los actos en las dos ciudades vascas han estado unidos por la canción de Mikel Laboa, ‘ Txoria Txori’, que varios músicos vascos han tocado en las dos ciudades como cierre del acto. En Bilbo, las trikitilaris Onintza Rojas (Koban), Josune Arakistain (Huntza) e Ines Osinaga (Gose).

También en esta última ciudad, la manifestación partía con algo de retraso de la hora fijada. A las 17.25 horas, la cabecera de la marcha comenzaba su andadura con una pancarta en la que se podía leer ‘Orain Presoak (Ahora las y los presos)’. Portando la misma se encontraban Mikel Kasado, Olatz Iglesias, Zesar Martinez, Sara Majarenas Irati Agorria, Laura Gomez (firmantes) y Laura Masvidal, Quim Forn familiar del preso catalán Quim Forn y Urtzi Errazkinek, portavoz de Etxerat.

Asimismo, entre los y las manifestantes se ha podido ver al coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi; los parlamentarios de la coalición Maddalen Iriarte, Oskar Matute y Pello Urizar, así como a una representación de Podemos Euskadi encabezada por su secretario de Organización, Andeka Larrea. Junto a ellos y ellas, también se encontraban por las calles de Bilbo la secretaria general de LAB, Garbiñe Aranburu, y la secretaria general adjunta de ELA, Amaia Muñoa.

También cabe señalar que hasta la capital vizcaína se han desplazado representantes de fuerzas independentistas catalanas, como el portavoz de ERC en el Congreso español, Joan Tardá, o la diputada de la CUP, Natalia Sánchez.

Al final del recorrido, el filósofo vasco, Javier Sadaba, y la periodista y escritora, Pili Kaltzada, han dado lectura a un comunicado en el que se han mostrado “decepcionados” con el Gobierno español por las “promesas incumplidas” de acercar a los presos y presas a Euskal Herria y han exigido el final de la política penitenciaria del “alejamiento”.

También han tenido palabras de solidaridad con los presos y presas catalanas, y con las ocho personas que se encuentran actualmente encarceladas por una pelea en Altsasu y que han sido condenadas a penas de entre dos y trece años de prisión.

El sonido de las campanas en Bilbo, a las 19.00 horas, daba paso a la música, poniendo así un brillante final a una jornada reivindicativa y pacífica celebrada en las dos ciudades vascas.

Finalmente, cabe señalar que desde Aragón, Puyalón de Cuchas ha expresado su apoyo a esta cita en Euskal Herria para mostrar su “ternura internacionalista y en defensa de los derechos humanos”.

“El Gobierno español cometería un gran error si ignorara lo que este sábado se le exigió en las calles de Bilbo”

En rueda de prensa este domingo, representantes de ‘Orain Presoak’ han señalado que el convocar simultáneamente la manifestación en Baiona y Bilbo, “no ha sido obstáculo”, para que las calles de las dos ciudades vascas “se convirtieran en un clamor en favor del fin de la vulneración de derechos que sufren las y los presos vascos”.

En su valoración apuntan que “decenas y decenas de miles de personas abarrotaron las calles de Bilbo, para exigir al Gobierno de Madrid, que escuche a la gran mayoría de la sociedad vasca, que quiere una paz justa, en la que podamos reconstruir la convivencia, sin olvidar, pero sin odiar”.

En este sentido, han destacado que “a partir de hoy, nos toca transmitir a la sociedad vasca, que continuaremos ensanchando la pluralidad de quienes nos negamos a que en nuestro nombre se vulnere no solo los derechos de los presos y presas, sino también sus propias leyes”.

“Nadie nos dijo que este esfuerzo iba a ser sencillo. Estamos preparados a continuar el trabajo porque queremos dejar a la generación que nos sigue, una sociedad reconciliada y en paz”, han añadido.

Por último, han afirmado que el Gobierno español, “está en su derecho en hablar con los partidos políticos y asociaciones que quiera, pero cometería un gran error, si ignorara lo que este sábado se le exigió en las calles de Bilbo”.

Arnaldo Otegi: “Una aportación a la convivencia y la paz”

En declaraciones realizadas al comienzo de la marcha, Arnaldo Otegi, ha reclamado la “vuelta a casa” de los “presos, deportados y exiliados” como “una aportación a la convivencia y la paz”.

El coordinador general de EH Bildu se ha mostrado satisfecho de que “decenas de miles de personas” se hayan dado cita de nuevo en la capital vizcaína “demandando la libertad de los presos políticos vascos, la vuelta de exiliados y deportados”.

En este sentido, se ha referido a “un debate que está en los medios del Estado” en alusión al “caso del señor Zaplana”. “Yo mismo he tenido ocasión de decir que nosotros consideramos que no somos como ellos, y el señor Zaplana, como preso enfermo con una enfermedad incurable, tiene que estar en la calle con su familia”, ha apuntado.

El líder de la coalición ha reclamado “al mismo tiempo y con la misma rotundidad” que “los presos políticos vascos tienen que estar en la calle con su familia”. “Todos los presos políticos vascos que tienen una cierta edad tienen que estar con sus familias, la dispersión tienen que acabar”, ha añadido.

Podemos Euskadi: “Todas las personas presas tienen que cumplir sus penas en cárceles vascas”

El secretario de organización de Podemos Euskadi, Andeka Larrea, ha reclamado que los presos cumplan sus penas en cárceles vascas, a la vez que ha pedido al colectivo el “reconocimiento del daño injusto causado” en “aras de la convivencia” y para “la reparación de todas las víctimas”.

Larrea ha explicado que la presencia de la formación morada en la marcha es “una muestra” de su “compromiso con los derechos humanos”. Según ha puntualizado, Podemos se ha sumado a la marcha para “pedir otra política penitenciaria que se base en el cumplimiento de la legalidad y de los derechos humanos”.

“Eso supone que todas las personas presas tienen que cumplir sus penas en cárceles vascas, que todas ellas tienen un derecho reconocido a ser tratadas con justicia, especialmente aquellas que se encuentran enfermas o muy enfermas, así como en lo que se refiere a la progresión de grado”, ha defendido.

Balance político

Este mismo sábado se realizaban las últimas declaraciones antes de la movilización del sábado. Arantza Aldezabal y Joseba Azkarraga se reunían en La Bolsa (Bilbo) para trasladar a los medios un pequeño balance político y los últimos detalles de la manifestación.

Azkarraga y Aldezabal han valorado el 2018 como un año de gran valor en lo referente al proceso de paz para Euskal Herria con el fin y desaparición “de una de las expresiones de violencia, que durante años ha causado dolor y sufrimiento en nuestro pueblo”. Según Azkarraga el acto de Kanbo, supuso, “para muchos ciudadanos y ciudadanos, el fin de una época, y para otros muchos, supuso un paso importante, pero no el definitivo, para poder avanzar en la convivencia entre diferentes en nuestro País”.

Pero 2019 “es el año, en el que la esperanza, la incertidumbre y la preocupación, componen una amalgama de sensaciones” para los portavoces de la dinámica ‘Orain Presoak’, ya que consideran, no se ha avanzado en lo que se anunció como nueva política penitenciaria del nuevo Gobierno Socialista. Aunque, ambos han subrayado los avances que se han dado en los últimos meses, gracias al trabajo realizado y a los compromisos mostrados, como han sido los acuerdos institucionales en los Parlamentos de Gasteiz e Iruñea.

“Sin en estos últimos seis meses, nada ha tenido que ver las primeras declaraciones, con las actuaciones, no queremos obviar nuestra preocupación, cuando 2019, se presenta como un año muy electoral”.

Azkarraga ha querido hacer un llamamiento a los partidos políticos, frente a las elecciones de 2019, pero antes, ha querido agradecer la participación de quienes han decidido estar el sábado en Bilbo o Baiona.

En cuanto a quienes, “de manera muy correcta” han trasladado su decisión de no hacerlo, “queremos trasladarles nuestro respeto y reconocimiento”. El portavoz a asegurado que les “hubiera gustado, que los acuerdos que por amplias mayorías hemos alcanzado en los Parlamentos de Iruñea y Gasteiz, hubieran tenido, también, su reflejo en las calles de Bilbo y Baiona, pero seguimos adelante y sabemos que contamos con su apoyo, para continuar reivindicando el fin de la vulneración de los derechos de los presos y presas vascos”.

En cuanto al año electoral, que se avecina, Aldezabal y Azkarraga consideran necesario que las diferentes opciones políticas se pongan de acuerdo en estas cuestiones, es por ello, que “les pedimos, que no utilicen la situación de los presos y presas vascas, como un arma arrojadiza entre ellos” y que este tema pase a formar parte de la agenda de los acuerdos, “porque estamos hablando de derecho. Y dentro del derecho, hablamos de los Derechos Humanos”.

Y en este ámbito de las fuerzas políticas, han querido hacer una llamada “muy especial”, a quienes en el ámbito del Parlamento de Gasteiz, están redactando el nuevo texto de estatus político. “Consideramos que se ha de dar un salto cualitativo, en clave de reconocimiento de derechos”. Es por ello, que han pedido incorporen en ese nuevo texto legal, “el derecho fundamental a que los presos y presas vascos, cumplan sus condenas cerca del lugar de residencia”. 






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Multitudinaria Respuesta a Orain Presoak

Traemos a ustedes este reporte acerca de los actos solidarios simultáneos en Baiona y Bilbo convocados por Orain Presoak haciendo la precisión a los editores de Deia que ETA ya no existe y que por eso y muchas otras cosas más no tiene a ni una sola persona recluida en ningún lugar. Quienes sí tienen a cientos de ciudadanos vascos encerrados en mazmorras alejadas de sus lugares de son el anacrónico monarca de título Felipe VI y su camarilla de represores.

En lo que respecta a lo habitual, pues que bonito hábito el de los vascos, siempre dispuestos a mostrar su cariño y solidaridad para con las víctimas del fascismo.

Esclarecido lo anterior, aquí la información:


En Baiona se ha celebrado a la misma hora otra manifestación similar, aunque con menor asistencia

Decenas de miles de personas, unas 70.000 según la Policía Municipal, se han manifestado hoy en Bilbao para pedir cambiar la política penitenciaria que se aplica a los reclusos de ETA.

La habitual manifestación de enero, organizada por Sare bajo el lema "Orain Presoak" (Ahora los presos), ha contado este año con la adhesión de EH Bildu, Podemos Euskadi y Ezker Anitza-IU, además de formaciones independentistas catalanas como ERC y la CUP, y el apoyo de los sindicatos CCOO y UGT junto a los habituales de LAB y ELA.

La marcha ha estado encabezada por dos pancartas con el lema de la manifestación, la primera portada por familiares de presos de ETA y en la segunda con miembros de Sare, la pareja del político catalán preso Quim Forn, el filósofo Javier Sádaba y la expresa etarra cuya hija fue agredido por su padre Sara Marjarena.

En la movilización han participado los líderes de los partidos de EH Bildu como Arnaldo Otegi, Pello Urizar, Oskar Matute o Bakartxo Ruiz; Andeka Larrea y Pili Zabala de Podemos, el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardá; y la parlamentaria de la CUP Natalia Sánchez, entre otros.

El PNV como partido no ha apoyado el acto y no se ha visto a ningún dirigente o cargo público de la formación en lugares destacados.

La manifestación ha recorrido durante un hora el centro de Bilbao, desde la plaza de La Casilla hasta el Ayuntamiento, donde Sádaba ha leído el manifiesto del acto. En la localidad de Baiona se ha celebrado a la misma hora otra manifestación similar, aunque con menor asistencia.

El portavoz de Sare Joseba Azkarraga ha declarado durante la marcha que se trata de una reivindicación de "derechos humanos" y que es una manifestación de "decenas y decenas de miles de personas" que "al margen de ideologías quieren avanzar hacia escenarios de convivencia y de paz, sin olvidar pero sin odiar".

Azkarraga ha instado al Gobierno a que "hable con quien quiera, con las fuerzas de derecha o con las asociaciones de víctimas, pero que no olvide que aquí también hay una parte importante de la sociedad vasca que tiene algo que decir y que solo quiere una paz real, la reconciliación y la resolución de un conflicto que dura décadas y décadas y que no podrá solucionarse hasta que las cárceles no vayan vaciándose".

El coordinador de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha sostenido que "la convivencia democrática exige que todos los presos, los deportados y refugiados vuelvan a casa, no contra nadie, sino para construir una convivencia realmente democrática. Es de sentido común y sería una aportación a la paz y la convivencia".

Otegi ha vuelto a insistir en que el exministro del PP Eduardo Zaplana "como preso con una enfermedad incurable tiene que estar en la calle y con su familia, pero con la misma rotundidad todos los presos políticos vascos enfermos tienen que estar con su familias y también los que tienen una cierta edad y la dispersión tiene que acabar".

Por su parte, el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardá, ha afirmado que la dispersión "solo se justifica por la venganza" y ha criticado que el Gobierno socialista "hace lo mismo que hacía el PP".

"Es un problema muy grave y una parte importante de la sociedad española ante lo que ocurre en Euskal Herria y en Catalunya, por desgracia, opta por ponerse de perfil y no entienden que al final ellos también lo pagarán" porque la democracia española, que "es de poca calidad", está "en peligro", ha añadido.

El dirigente de CCOO de Euskadi Alfonso Ríos ha explicado que el sindicato participa en esta manifestación porque es "responsabilidad de todos dar pasos para lograr una convivencia justa" y ha reclamado al Gobierno "acabar con la dispersión" y excarcelar a todos los reclusos con enfermedades graves. 






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domingo, 6 de enero de 2019

Protocolo para los Presos Enfermos

Antes que pasen ustedes a leer el artículo que aquí les compartimos queremos fijar nuestra postura con respecto a la situación de Eduardo Zaplana. Es muy fácil de entender, no es lo mismo un preso político, como el caso de todos y cada uno de los represaliados vascos hoy en cárceles de los estados francés y español que un político preso, como es el caso de Eduardo Zaplana y otos.

De eso a que por humanidad se pida la excarcelación de unos y otros es por completo otro tema.

Establecido lo anterior, aquí la información:


Sare reclama que el nuevo protocolo en relación a los presos enfermos no excluya a los reclusos vascos

Txus Díez

La puesta en marcha, el pasado mes de diciembre, de un nuevo protocolo para valorar la situación de los presos enfermos en las prisiones españolas, que deroga la anterior instrucción al respecto, ha abierto una puerta a la esperanza de los 21 reclusos vascos con diferentes dolencias que reclaman la prisión atenuada o la excarcelación. En todo caso, tal y como señalan desde la red ciudadana Sare, la cautela prima sobre la expectativa en torno a una medida que, consideran, no se puede entender sin tener en cuenta la situación del exministro del PP Eduardo Zaplana.

A Zaplana, gravemente enfermo de leucemia, se le está denegando de forma reiterada la excarcelación y el Partido Popular, con su presidente, Pablo Casado, a la cabeza, clama por una solución humanitaria a su situación. “Nos preocupa que la situación de un interno y las exigencias del PP para su puesta en libertad sean el único motivo que haya podido influir para tomar una decisión de estas características”, explica a este periódico Joseba Azkarraga, portavoz de Sare, que reclama una aplicación de la nueva directiva “sin excepciones”.

Desde febrero de 2017, y al albur de la polémica que generó la excarcelación del preso de ETA Josu Uribetxeberria, el criterio para la salida de la cárcel de un recluso enfermo era exclusivamente temporal;debía estar en una fase terminal para poder salir de prisión. Uribetxeberria había muerto a causa de un cáncer dos años y medio después de su excarcelación, y el Gobierno de Mariano Rajoy decidió evitar situaciones similares con una instrucción “absolutamente rechazable por su inhumanidad”, señala Azkarraga.

En la práctica, dicha instrucción y el clima en el que se aprobó supusieron, afirma, que la situación de los presos enfermos se estancara pese a que el terrorismo había desaparecido. Aquel documento “llegaba a decir que solamente se les pondrá en libertad si hay seguridad de que se van a morir pronto;¿y eso quién lo regula?”, explica el portavoz de Sare, quien opina que la instrucción se dictó para “calmar los ánimos de la extrema derecha”.

El nuevo criterio implantado el pasado 17 de diciembre por el Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska establece nuevos parámetros para decidir sobre la excarcelación o prisión atenuada de un preso. Así, el nuevo protocolo valora la salud del recluso mediante una escala de 100 puntos y tendrá en cuenta, no solo el tiempo que le queda para fallecer, sino la calidad de vida de la que puede disfrutar en prisión dada su situación. La medida beneficiaría directamente a Zaplana, que no es en principio un enfermo terminal pero que sí está grave y debe ser tratado en un hospital o en su casa, según sus médicos.

Ante la probable relación de causa-efecto entre este caso particular y la instrucción del Ministerio, Azkarraga se pregunta si “su aplicación se va a hacer exclusivamente para un preso determinado o se evitan excepciones”. Por otro lado, el exconsejero del Gobierno Vasco considera que el caso de Zaplana “ha dejado en evidencia a quienes desde un partido reclaman la libertad de este preso y piden que los demás en situación similar se pudran en las cárceles, ahí se ve el criterio de legalidad que defiende sobre todo el PP y fundamentalmente el señor Casado, que ha liderado esta cruzada”.

Desde Sare, afirma en ese sentido, abogan por la prisión domiciliaria de Zaplana “si está gravemente enfermo”. “No tenemos el más mínimo reparo, pero pedimos el mismo criterio de humanidad para otros casos”, dice.

En todo caso, la nueva instrucción no es la panacea para la red ciudadana vasca. “Sin duda mejora la anterior, pero dicho esto se queda muy lejos de lo que tiene que ser la aplicación de una normativa en este sentido”, señala Azkarraga, quien censura que “se deje en manos de la dirección de las cárceles un tema estrictamente médico”;que prime “la opinión de un funcionario de prisiones sobre la de un responsable médico, de alguien que conoce la situación física o psíquica de esos presos”. Por otro lado, Sare considera que “un derecho constitucional como es el derecho a la vida, también para las personas privadas de libertad”, no puede ser regulado a través de una instrucción, sino que debe estar recogido en el Código Penal.






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sábado, 5 de enero de 2019

Sindicalismo Vasco por los Presos

Sare ha dado a conocer el involucramiento del sindicalismo vasco en la tradicional manifestación de enero en favor de los presos políticos. Aquí la información por conducto de Naiz:


Por primera vez, toda la representación sindical estará presente en la gran manifestación por los presos del próximo sábado en Bilbo, según ha anunciado Sare. Ha precisado también que representantes de partidos políticos, sindicatos y asociaciones se reunirán antes de la movilización en una recepción tras la que partirán juntos a la cabeza de la marcha, en la Casilla.

Nerea Goti

Representantes de Sare han comparecido este mediodía en Bilbo para avanzar algunos detalles sobre la organización de la manifestación por los presos que el próximo sábado recorrerá Bilbo. Según han destacado, ésta será la primera vez en la que la gran movilización contará con la presencia de todos los sindicatos. Además, han avanzado que como se hizo en la manifestación del pasado 20 de octubre, la representación de partidos políticos, sindicatos y asociaciones se reunirá una hora antes del inicio de la marcha en una recepción, tras el que partirán todos juntos para situarse a la cabeza de la marcha.

Tal y como han comentado los integrantes de Sare e impulsores de la iniciativa Orain Presoak, su comparecencia ante los medios de comunicación se ha realizado de forma prácticamente simultánea a la rueda de prensa de los artesanos de la paz en Baiona para dar cuenta de la movilización que discurrirá el mismo sábado en paralelo con la marcha de Bilbo en demanda de otra política penitenciaria. El objetivo de ambas movilizaciones, a ambos lados del Bidasoa, es activar a la sociedad civil, según ha recordado el portavoz de Sare Joseba Azkarrga, destacando que «sin dejar atrás las vivencias propias y la ideología», se ponga fuerza en «lo que nos une» para «acabar de una vez con el dolor y el sufrimiento».

Arantza Aldezabal y Joseba Azkarraga han dado lectura en euskara y castellano, respectivamente, a un comunicado en el que han destacado el compromiso mostrado por más de 200 personas de diferentes ámbitos que se han adherido a los actos organizados por la dinámica Orain Presoak. Han anunciado, asimismo, que varios representantes de partidos políticos catalanes y familiares de presos políticos catalanes participarán en la movilización.

Azkarraga ha apuntado que la moviliziación silenciosa del sábado es un grito que interpela a los gobiernos de Madrid y de París. «Debemos llenar las calles si queremos vaciar de odio, de afán de revancha, los sentimientos que todavía anidan en muchas instituciones del Estado. Debemos conseguir que las calles de Bilbo y de Baiona el próximo sábado sean una manifestación democrática, pacífica e inmensa de ciudadanos que quieren cambiar las cosas», ha manifestado en un llamamiento a la ciudadanía a encontrase el sábado, a las 17.00, en La Casilla en Bilbo y en la Plaza de la República en Baiona.






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