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viernes, 2 de agosto de 2019

250 Ongi Etorriak

Por conducto de Noticias de Navarra llega esta nota en la que se registra la respuesta por parte de Arnaldo Otegi a quienes han estado rasgándose la vestiduras con respecto a los recibimientos a los presos políticos vascos.

Y es que, haber sido testigos de como incluso los integrantes del Foro Social Permanente doblaban las manos ante las amenazas de los grupos de choque, realmente encendió las alarmas.

Lean ustedes:


"No estamos dispuestos a que nos digan a quién podemos recibir ni a quién podemos abrazar"

El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha avisado de que la izquierda abertzale no acepta que le digan si puede o no hacer recibimientos a presos de ETA que salen de prisión, si no se da "una solución constructiva" en materia penitenciaria, y ha asegurado que "hay 250 presos y habrá 250 recibimientos".

"No estamos dispuestos a que nos digan a quién podemos recibir ni a quién podemos abrazar", ha afirmado tajantemente Otegi en una entrevista en Radio Euskadi.

Otegi ha recordado que "ha habido 60 denuncias a la Audiencia Nacional sobre recibimientos a presos que salen de la cárcel y todas han sido archivadas" porque el tribunal considera que "no existe delito punible" en ellos.

Esos actos los organizan familiares y amigos de los presos, pero "no lo hacen para humillar a nadie, sino para recibir a una persona que viene a su pueblo", ha analizado.

"Cuando yo llegué a Elgoibar, la plaza de mi pueblo estaba llena y había miles de personas", pero "no todos estaban de acuerdo con mi trayectoria política" ya que "se me acercaron gente del PSOE, del PP y del PNV" y "me dijeron que, independientemente de que no comulgaran con mis ideas, se alegraban de que estuviera en la calle", ha asegurado.

Para Otegi, quienes vuelven a sacar el debate sobre esos recibimientos "son quienes tratan de obstaculizar el proceso de convivencia". Ha considerado que organizar esos actos en la intimidad, como ha propuesto el Foro Social, "no soluciona nada".

"El debate de los reproches y las humillaciones no acaba nunca" y "la izquierda abertzale está dispuesta a gestionar la convivencia pero no estamos dispuestos a que nos prohíban a quién podemos abrazar, a quién podemos querer y a quién podemos recibir", ha insistido.

No sería "justo, porque en el otro lado se recibe y se homenajea". Por ejemplo, ha señalado, "el ministro de Exteriores del Gobierno socialista estuvo en Guadalajara homenajeando a Rafael Vera y José Barrionuevo. No me pareció bien, pero no estoy todo el día reprochando", ha dicho.

Ha planteado abordar el asunto de los recibimientos "de manera constructiva" junto con otros asuntos de política penitenciaria, dentro de "un planteamiento integral del tema de la convivencia".






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miércoles, 31 de julio de 2019

El Fantasma de la Anexión Navarra

Dicen los españolazos y lo repiten tal cual los españolitos que Nafarroa no es parte de Euskal Herria.

Lo repiten hasta el cansancio.

Saben que es una mentira que se pone al descubierto tras la más somera - y seria - investigación histórica.

Pero la repiten cada vez que pueden, se les va la vida en ello.

Eso lleva a que, en la búsqueda del enemigo interno tras del cual aglutinar la lealtad de los desprevenidos, se hable de que la Comunidad Autónoma Vasca busque activamente fagocitar a la Comunidad Foral de Navarra.

Recordemos que el asunto va en sentido contrario y que es Nafarroa Garaia la que estaría recuperando a la Nafarroa Marítima de reintegrarse en una entidad política las cuatro provincias de Hegoalde.

De eso nos habla Danilo Albin en este artículo de su autoría dado a conocer en Público:


PP, Ciudadanos y UPN utilizan el supuesto peligro de fusión entre ambas comunidades, contemplado por la Constitución, como uno de sus principales argumentos contra el gobierno que buscará presidir la socialista María Chivite.

Danilo Albin

Es el punto tabú de la Carta Magna. Los políticos que enarbolan la Constitución como manual contra el independentismo llevan unos cuantos años hablando de esos párrafos polémicos, encerrados en la Disposición Transitoria Cuarta. Allí se contempla la posibilidad de que Navarra se fusione por vías estrictamente legales a la Comunidad Autónoma Vasca. Se trata de la famosa –y nunca tramitada– “anexión” que estos días, a las puertas de la conformación de un nuevo gobierno foral encabezado por la socialista María Chivite, vuelve a aparecer en boca del conservadurismo.

Ana Beltrán, portavoz del PP navarro y recién designada por Pablo Casado como vicesecretaria de Organización del partido a nivel nacional, no se cansa de advertirlo. A su juicio –tal como afirmó esta misma semana- en los últimos cuatro años de Gobierno de Uxue Barkos se ha visto “cómo los nacionalistas vascos, con Bildu-Batasuna a la cabeza, daban todos los pasos para conseguir la ansiada anexión de Navarra al País Vasco”.

No es la primera vez que la política conservadora lanza esa premonición. En mayo de 2015, algunos días antes de las elecciones forales que permitieron que Barkos, integrante de Geroa Bai, llegara a la Presidencia del Ejecutivo con el apoyo de Podemos, EH Bildu e Izquierda-Ezkerra, Beltrán ya pronosticaba la catástrofe. En una entrevista publicada por el Grupo Vocento, decía que se trataban de “unos comicios de vital importancia para evitar que los partidos nacionalistas, que tienen el máximo interés en que Navarra se anexione al País Vasco, puedan tener fuerza como para impulsar ese debate. El PP defiende como nadie que eso no ocurra”.

El tiempo no le dio la razón. Los “nacionalistas” llegaron al Gobierno, pero Navarra no se anexionó a Euskadi. “De hecho, a nadie se le ocurrió plantearlo”, destaca a Público el sociólogo Ricardo Feliú, autor del libro “Navarrismo Pop” (Editorial Katakrak). De hecho, sostiene que ni la Disposición Transitoria Cuarta ni la “anexión” están en la agenda “ni del espacio vasquista ni de la izquierda”. “En todo caso, es un elemento que la derecha pone sobre la mesa de manera recurrente”, subraya.

El discurso de Pablo Casado durante la fallida sesión de investidura de Pedro Sánchez iba, precisamente, en ese sentido. Desde la tribuna del Congreso, el líder conservador acusó al presidente en funciones de pactar “con los que quieren abolir la monarquía parlamentaria, los que ven la Constitución como un candado, los que relativizan el zarpazo criminal de ETA, piden la independencia de Cataluña o la anexión de Navarra a una imaginaria Euskal Herria”.

Lorena Roldán, nueva portavoz de Ciudadanos, también acusó en los últimos días al líder socialista de pactar con “los que están en Navarra con el proyecto anexionista”. Ese mismo fantasma también aparece en los discursos de Unión del Pueblo Navarro (UPN), la tercera pata de Navarra Suma –coalición en la que los regionalistas participan junto a PP y Ciudadanos-.

“¿Cree que Sánchez sería responsable de la futura anexión de Navarra?”, le preguntaron a Javier Esparza, líder de UPN, en una entrevista publicada en junio pasado en La Razón. “El nacionalismo vasco está sembrando Navarra con más nacionalismo para conseguir que en un momento dado sea anexionada. Y cuando eso ocurra, el problema que hay en Cataluña lo tendremos aquí, en la zona norte de España”, respondió.

“No es prioritaria”

Sin embargo, ni EH Bildu ni Geroa Bai –con el PNV dentro– defienden a día de hoy esa propuesta. En su programa electoral para las elecciones forales de mayo pasado, EH Bildu apostaba por el reconocimiento de Navarra “como sujeto político”, remarcando que, en cualquier caso, la actual Disposición Transitoria Cuarta no era “prioritaria” para esa formación.

Por su parte, Geroa Bai dejaba claro en su programa que concebía a Navarra “como sujeto político” y defendía “una Navarra fuerte en Europa”. “Apostamos por seguir avanzando en la normalización de relaciones políticas con los territorios vascos, así como seguir desarrollando herramientas como la Eurorregión Euskadi-Aquitania-Navarra tras la incorporación de la Comunidad Foral en 2017”, agregaba.

El único intento

Iñaki Lasagabaster, catedrático de Derecho de la Universidad del País Vasco, subraya que la Disposición Transitoria Cuarta nació en un contexto especial. “Por entonces, los únicos que no hablaban de Navarra en Euskadi eran los fascistas”, señala.°°

Para encontrar un intento  de aplicación de ese apartado de la Constitución hay que viajar temporalmente hasta diciembre de 1979. Entonces, la Comisión de Régimen Foral del Parlamento de Navarra rechazó la moción presentada por las formaciones Euskadiko Ezkerra, PTE, PCE y ESEI (Convergencia Socialista Vasca), que buscaban un pronunciamiento favorable a la “incorporación de Navarra a las instituciones autonómicas vascas”. Unión de Centro Democrático y Unión del Pueblo Navarro (UPN) votaron en contra, mientras que el PSOE y el Partido Carlista de Euskal Herria se abstuvieron. Desde entonces, la Disposición Transitoria Cuarta solo aparece, de vez en cuando, como fantasma agitado por la derecha.






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martes, 30 de julio de 2019

Hay Que Ser Optimista

Desde la página de Rebelión traemos a ustedes este análisis del panorama político actual tanto en Europa como en el estado español.

Adelante con la lectura:


Pedro Casas | Rebelión

El ciclo político que tuvo su origen allá en 2011 con las primaveras árabes, el 15M, las ocupaciones Walt Street y más, se ha cerrado de una manera bastante decepcionante.

Las llamadas primaveras árabes se saldaron con cambios de unos dictadores por otros en algunos países, y la destrucción literal de otros países por la rapiña de las potencias mundiales.

En EEUU ha llegado a la presidencia la expresión más temible y degradada del imperio yanqui, que supone una amenaza imprevista para la paz mundial y la interna de su propio país, con la guerra declarada a las minorías.

En Europa hemos vivido la decepción de unos partidos que aportaban savia nueva y deseos de cambio real, pero que fueron absorbidos por el sistema (Grecia), se coaligaron con la extrema derecha (Italia) o simplemente implosionaron por sus peleas internas y bandazos estratégicos, como el caso de Podemos en el estado español.

Estos fenómenos de revoluciones “interruptus” se han visto acompañados además de un ascenso preocupante de la extrema derecha en todas sus variedades a nivel mundial.

En España, además, surgieron con mucha fuerza unas mareas que configuraron confluencias que llegaron a alcanzar el poder municipal en muchas ciudades importantes, alumbrando una nueva manera de hacer política en las instituciones; cuatro años después apenas se mantiene el gobierno municipal en algunas pocas ciudades y pueblos, y poco podemos decir de su aportación al cambio en las ciudades, más allá de algunos gestos o medidas concretas, que la torpeza y demagogia de la derecha está revalorizando (caso Madrid Central).

Coincidiendo en el tiempo, en dos territorios históricos como Euskadi-Nafarroa y Catalunya se produjeron procesos novedosos:

En Catalunya la sentencia del TC recortando el nuevo estatuto de autonomía que habían votado el Congreso y la población catalana, dio alas a un proceso sostenido en el tiempo por la soberanía, que culminó en un auténtico pulso al estado, ganando el primer asalto (referéndum del 1 de octubre), pero que tiene pinta de acabar mal, a los puntos o KO técnico; de hecho ahora mismo hay personas presas y exiliadas que van para 2 años en esa situación, y amenazadas de pasarse varios años más entre rejas.

En el País Vasco (Euskal Herria en euskera) el anuncio del fin de la actividad armada de ETA se produjo precisamente también en 2011, abriendo un escenario inédito durante décadas y que prometía nuevos avances en su camino por el autogobierno y la justicia social. 8 años después los resultados distan mucho de lo esperado: La represión estatal continua como entonces, con cientos de presas y presos alejados de sus familias, condenando a sus seres queridos a un plus de sufrimientos; se suceden los macrosumarios a la antigua usanza, como el que se inicia el próximo 16 de septiembre contra 47 activistas de la solidaridad y apoyo legal de estas personas presas. Condenan a muchos años de cárcel a jóvenes por una simple pelea de bar que bien pudiera haberla provocado la misma guardia civil. Y el panorama político no se ha reactivado, sino que el PNV, la burguesía vasca, tiene más poder que nunca.

La aparición de nuevas fuerzas emergentes ha puesto en aprietos a los partidos tradicionales, habiendo aguantado mejor el envite los de derechas que los de izquierda, que corren el riesgo de desaparecer, como es el caso italiano, que tenía el partido comunista más poderoso de Europa.

No sé si hay que derramar alguna lágrima por las viejas estructuras sin futuro que el vendaval transformador se llevó por delante. Pero lo preocupante es que ese vendaval se haya llevado todo, sin dejar rastro de nada capaz de sustituirlo.

Los poderosos tienen partidos para implantarse entre las masas que les apoyan y legitiman su dominio; pero tampoco les resulta muy necesario; con dinero llegan a cualquier lado y compran voluntades, funcionarios e intelectuales que trabajen a sus órdenes.

El pueblo en cambio necesita de organizaciones capaces de articular una respuesta, una defensa de sus intereses ante la explotación del capital en todas sus facetas, laboral, territorial, urbanística, de servicios, y un largo etcétera. Y en este sentido está quedando un escenario lleno de escombros difícil de reconstruir. Los movimientos sociales, sindicales, vecinales, estudiantiles, etc. son necesarios para dar la batalla sectorial; pero para avanzar conjuntamente y dar coherencia a un proyecto conjunto con capacidad de gestionar también las instituciones a su servicio, se necesitan organizaciones con vocación de globalidad. ¿Cómo las reconstruimos, a la luz de las nuevas experiencias políticas? Uno de los grandes retos del futuro inmediato.

Volviendo al terreno municipal, el paso de los gobiernos del cambio por las instituciones ha tenido un efecto perverso en algunos aspectos que quisiera mencionar, dejando claro que no pretendo con ello hacer un balance negativo de la experiencia de los 4 años de poder, sino señalar algunos aspectos concretos, y que cada cual haga el balance que quiera (este no es al menos el objetivo del presenta artículo).

El impulso del 15M que cuestionó los cimientos de la política de nuestro país (“no nos representan” era uno de los lemas más coreados) aportaba una nueva visión de cómo hacer la política (las asambleas en la calle eran su nicho natural), y unos contenidos en los que no había reparo por transformar todo lo que se pusiera a tiro. En este sentido quisiera describir el balance que ha quedado en ambos aspectos, el organizativo, o forma de hacer política, y el de contenidos o programa de cambio.

En el primer aspecto, las candidaturas del cambio se conformaron por dos tipos de personas, básicamente: Unas con experiencia política de partidos que, en bastantes casos habían hecho de la política su medio de vida; y otras con ninguna o muy poca experiencia de actividad y organización política, y escasa vida laboral y menos estable.

En lugar de estallar esta confluencia de experiencias dispares, la burocracia tradicional se comió a los nuevos activistas, que optaron por la vía fácil de ir a caballo ganador y dedicar el menor tiempo posible a unas asambleas en las que se debatían demasiadas cosas y a veces se contradecían con la acción del día a día del gobierno. Algunos viejos rockeros renegaron varias veces de sus organizaciones con tal de conseguir puestos de salida institucional, y los nuevos vieron que para mantener el status político que proporciona buen sueldo, lo mejor es no meterse en muchos líos, y ser fiel al jefe/a de turno. En definitiva, la savia democrática que aportaban los nuevos movimientos a la gestión municipal, quedó disipada en poco tiempo, dejando las decisiones colectivas a estructuras mucho menos democráticas que cualquier partido tradicional.

Con esta experiencia vivida, ¿quién se anima a re-construir un movimiento asambleario para condicionar la gestión del gobierno? Lo peor de la experiencia negativa no es haber perdido los gobiernos, sino la ilusión por las nuevas formas de hacer política y de participación real. En este aspecto, y en términos generales y objetivos (sálvese quien pueda), el proceso ha desembocado en una gran mentira, seamos sinceros en reconocerlo.

En el aspecto programático cabe decir otro tanto. La gestión que iba a poner todo patas arriba se convirtió en posibilista, y de buen rollo con los poderes reales, pasando en pocos meses del “sí se puede” al “no se puede” (con mil excusas, presupuestarias, legales, regla del gasto, etc). Por otro lado los gobiernos “del cambio” han movilizado en su entorno a un considerable número de personas que antes no encontraban un lugar donde desarrollar sus inquietudes políticas, y en el caso de Madrid, los Foros Locales han sido el lugar perfecto donde tener a todas estas personas entretenidas; y no pretendo ser cruel, sino ácidamente realista, al afirmar esto, pues la capacidad de influir en las políticas municipales por parte de los foros ha sido nula por completo.

Pero es igual, aunque no hayan servido para nada en términos generales (digo generales, porque particulares sí que algunas personas y organizaciones han conseguido buenas subvenciones) el caso es que se producía una sintonía y una identidad hacia la acción de gobierno.

Para otro tipo de personas y organizaciones, se produjo pronto un proceso de desafección por esta labor de gobierno posibilista y decepcionante. De estos últimos, unos continúan en la trinchera, y otros muchos se han desilusionado abandonando la lucha.

La pregunta es, ¿cuál es el balance del conjunto de propuestas programáticas que se traían en la mochila en las elecciones del 2015? ¿Qué queda como realizado y como aspiración a conseguir? Pues mucho no se hizo, por muchos motivos, no todos achacables a la poca voluntad de algunos de los gestores del cambio.

Es cierto que existen obstáculos que frenan las políticas de cambio: la ley no favorece porque está hecha para lo contrario; los recursos municipales son escasos, no sólo en presupuesto sino sobre todo en personal, que limitan mucho las capacidades de nuevas inversiones; existen funcionarios boicoteadores; la inexperiencia en la gestión municipal ha retrasado muchos planes.

El problema es que en lugar de haber explicado estas trabas objetivas y haber creado una estrategia para sortearla en el futuro, todo lo que no se pudo o se quiso hacer se metió en el saco de lo que No se puede; y en estas circunstancias resulta que no sólo es que no se ha hecho mucho, sino que hemos reducido casi a la nada las expectativas de qué es lo que queremos cambiar hacia futuro.

Las personas y grupos que hoy enarbolan las aspiraciones de transformación han reducido su horizonte estratégico a la casi inmediatez de ser buenas personas, honrados gestores, con toques ambientalistas y poco más. Porque difícilmente se puede reivindicar acciones más radicales cuando se renunció a ellas mientras se estuvo en el gobierno; véase el caso de la vivienda y desahucios, que hasta algunos ayuntamientos del cambio los han promovido directamente.

Por poner un caso concreto, en el terreno de la remunicipalización, me da la impresión de que el número personas que se creen esta alternativa como más barata, eficiente y justa de gestionar los servicios públicos es ahora menos que hace 4 años, al menos entre las personas cercanas a los ámbitos políticos de izquierdas.

Al principio me declaraba como persona optimista, y así lo creo, entre otras cosas porque estoy convencido que me ahorra consulta en el psiquiatra. Después de leer lo anterior, muchos cuestionarán tal declaración. Bromas aparte, lo que trato es de describir una situación que, como también decía al inicio, me parece que está peor de lo que pensaba, al menos para mis aspiraciones de transformación social. Meter la cabeza en la tierra de poco sirve, y por eso es necesario analizar la realidad concreta para ver lo que nos hace falta para avanzar.

Eso es lo que he tratado de hacer, sin revanchismos ni acritud, como diría el innombrable.






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lunes, 29 de julio de 2019

Ongi Etorriak sin «Ilícito Penal»

Vaya, parece haber una pequeña tregua en el frente de la criminalización de los recibimientos a los presos políticos vascos.

Aquí lo que nos relata Naiz:


El Departamento de Seguridad de Lakua no ha abierto atestado por ninguno de los recibimientos que se han celebrado este fin de semana a los presos José Javier Zabaleta y  Xabier Ugarte, en Hernani y Oñati, respectivamente, al no observar ningún «ilícito penal».

«Los símbolos exhibidos, ikurriñas y pancartas con el lema Presoak Etxera, no constituyen, en sí, delito alguno», han indicado fuentes del Departamento de Seguridad de Lakua, en relación al recibimiento este pasado sábado en Hernani al preso José Javier Zabaleta tras ser excarcelado, así como al de este pasado domingo en Oñati a Xabier Ugarte, tras quedar libre después de 22 años en prisión.

Con relación a la actuación de la Ertzaintza, ni la Fiscalía del Estado, ni la Audiencia Nacional han solicitado, «de momento», información a la Consejería dirigida por Estefanía Beltrán de Heredia sobre los actos de Hernani y Oñati.

En cualquier caso, la Ertzaintza ha aseverado que «colaborará» en las investigaciones que se pudieran derivar de las denuncias y acciones promovidas por asociaciones de víctimas e instancias gubernamentales.

Por último, el Departamento se ha adherido a la declaración hecha pública este lunes por el lehendakari, Iñigo Urkullu, en la que ha expresado su «rechazo absoluto» a los recibimientos a expresos.






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Burlarse de las Víctimas

Burlarse de las víctimas es, a nuestros ojos, tener gente rindiendo honores a Francisco Franco en el Valle de los Caídos.

Burlarse de las víctimas es, también a nuestros ojos, tener a los magistrados del TEDH sito en Estrasburgo decir que las víctimas vascas del terrorismo de estado español no son víctimas.

Burlarse de las víctimas es, para que quede claro, tener que recurrir a la juez María de Servini en Argentina para que se abra el más mínimo resquicio de esperanza.

Burlarse de las víctimas es, en definitiva, galardonar a los integrantes de los diferentes cuerpos represivos que han sido investigados por haber participado en actos como tortura, desaparición forzada o ejecución extrajudicial.

Todo eso y más es burlarse de las víctimas.

Pero para Madrid, tan propensa a la violencia y al exterminio, burlarse de las víctimas es recibir a tu familiar o vecino después de un largo encierro en las mazmorras del régimen.

Familiar o vecino que por cierto, al purgar su condena ha de hecho saldado su deuda con la sociedad.

Pero bueno, ya podrán estar tranquilos los españoles pues, a pesar de no poder o no saber formar gobierno, Pedro Sánchez el Corto tiene a sus espías haciendo su trabajo a la perfección en Oñati y Hernani.

Aquí lo que nos reporta Naiz:


La Delegación del Gobierno español en la CAV ha remitido al fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Jesús Alonso, la información policial sobre los dos actos de recibimiento a los expresos Xabier Ugarte y José Javier Zabaleta en Oñati y Hernani, respectivamente.

Zabaleta regresó a Hernani tras 43 años lejos de su pueblo, los últimos 29 en prisión; mientras que Ugarte volvió a Oñati después de 22 años encarcelado. El Ejecutivo en funciones de Pedro Sánchez ya anunció este domingo que iba a pedir a la Fiscalía investigar ambos actos, al considerarlos «inadmisibles» por ser «un insulto a las víctimas del terrorismo y a la sociedad».

Remarcó que el recibimiento a los presos por parte de sus familias «no puede convertirse en ningún caso en homenajes públicos, en los que se hace un reconocimiento del preso y se legitiman sus crímenes».

Este lunes la Delegación del Gobierno en la CAV ha indicado que ya ha enviado a la Fiscalía los informes provisionales redactados por responsables policiales.

El delegado gubernativo, Jesús Loza, considera que estos recibimientos «son siempre una manifestación de homenaje al criminal en cuestión y una legitimación de su actividad terrorista».

Loza ha ensalzado «los pasos significativos que se han dado desde el Gobierno en la construcción de una convivencia en paz y libertad en el País Vasco tras la derrota de ETA por el Estado de derecho», y ha subrayado que  para ello «es imprescindible que quienes han apoyado el terror en los últimos 50 años también den pasos en esa dirección».

«Nos retrotrae al pasado»

Ambos actos han desatado una oleada de críticas. Desde el Ejecutivo de Lakua, su secretario general de Derechos Humanos y Convivencia, Jonan Fernández, ha indicado que «el Gobierno Vasco entiende y comparte plenamente el sentimiento de dolor e indignación que estos recibimientos a expresos producen en las víctimas y las asociaciones»

«Tenemos que avanzar hacia el futuro y todo esto nos retrotrae al pasado a formas de entender la realidad que no tienen que ver con un presente de normalización de la convivencia», ha argumentado, al tiempo que ha defendido que «hay que dar pasos»y ha incidido en que «un paso desde luego es que este tipo de actos desaparezcan».

Colectivos de víctimas de ETA como AVT y Covite ya han presentado sendas denuncias en la Audiencia Nacional de Madrid, mientras que formaciones políticas como PNV, PSE, PP o Ciudadanos han mostrado su repulsa y han interpelado a la izquierda abertzale.

Periodistas

El Gobierno español denunció asimismo en su nota que un equipo informativo de Antena 3 fue «acosado» en Oñati «en un claro ataque a la libertad de información y de expresión».

El Colegio Vasco de Periodistas (CVP-KEE ) y la Asociación Vasca de Periodistas (AVP-EKE) han emitido una nota conjunta en la que «censuran y reprueban los insultos y empujones recibidos por periodistas» en ese acto, y recuerdan que «el derecho a la información es un derecho fundamental de la ciudadanía».






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domingo, 28 de julio de 2019

Lecciones de Civilidad de las Ikastolas

Pareciera mentira, pero parece que los vascos estamos destinados a explicarnos todos los días.

Y además, pareciera que tenemos que andar levantando los trastos rotos que dejan otros.

Para ejemplo, esta editorial de Naiz:


Durante décadas las ikastolas han sido parte del discurso que sobre el nacionalismo vasco hacían los nacionalistas españoles. Incluido en el diccionario de la RAE –«en el País Vasco, escuela donde se enseña en euskera», dicen–, el término «ikastola» ha servido un poco para todo, pero especialmente para estigmatizar al euskara, al sistema educativo vasco y, llegado el caso, a su profesorado y hasta al alumnado.

Pues bien, están los políticos españoles como para dar lecciones de educación. Vistos los debates de la sesión de investidura de esta semana desde una óptica nacional vasca, la clase política española ha demostrado que no ha asimilado algunos de los conceptos más elementales que se aprenden a una edad temprana. Las cosas más básicas de la ikastola, por así decirlo. Se puede discutir sobre las tácticas y las estrategias de unos y otros en el debate; sobre teoría de juegos; sobre dónde han quedado tras la batalla; sobre qué ocurrirá, si habrá elecciones o no… Pero es imposible no destacar que, en general, los representantes políticos españoles se han portado como mala gente, mentirosos e irresponsables, además de como personas muy maleducadas.

Unas pocas y sencillas normas

Parece increíble que haya que recordarlo, pero mentir está mal. Mentir a medias también. Si no se quiere algo es mejor decirlo cuanto antes; si no te gusta, si no estás convencido… No se debe llevar al resto de la gente a un escenario basado en premisas falsas. Poner excusas que no se va a poder sostener también está fatal. Pedro Sánchez lo quería todo, pero no le llegaba para nada y no tenía alternativa. No se puede ser más infantil.

No dejes todo para el último día. No se puede ser tan vago y tan arrogante. No se pueden malgastar 80 días y pensar que en 48 horas se puede lograr todo con una estrategia suicida de insultos y filtraciones públicas. No es cuestión de ser buen o mal negociador, sino de no ser unos impresentables.

En general, ignorar a los compañeros está mal. Se lo reprochó Pablo Iglesias a Sánchez en su primera intervención. También Aitor Esteban, entre otros. El candidato del PSOE pidió repetidas veces la abstención a la derecha y se olvidó de pedir el apoyo a los únicos socios aritméticamente posibles, que estaban a su izquierda.

Si te vetan o ignoran, quizás sea mejor echarte a un lado y buscar alternativas. Podemos cayó en una trampa que había detectado y señalado. Al principio, Iglesias lo vio claro, dio un paso atrás y dejó la pelota en el tejado del PSOE. La duda es cómo pensaba gestionar Sánchez a Iglesias fuera del Ejecutivo. Todas las semanas, dando la pelmada, con su ego herido. En todo caso, esa maniobra mostró que el problema no era solo personal. A partir de ahí, los de Unidas Podemos hicieron lo imposible para que el PSOE se retractase. Pero el respeto no solo se reclama, se tiene que ganar. No se puede pasar tantas veces por debajo del futbolín. Todo, para acabar reforzando la idea de que solo les importan los cargos.

«Vais a acabar haciéndoos daño». La escalada verbal se veía venir, y nadie hizo demasiado por frenarla. Es cierto que no era un escenario fácil de gestionar, porque Sánchez ha seguido una estrategia humana y políticamente ininteligible.

Si te insultan, no lo dudes y cambia de amigos. Eso sí, si te han echado de siete cuadrillas, es momento de evaluar qué haces mal. Sánchez debe asumir que no le quieren. Lo que buscan es laminarlo. La derecha, y una parte del PSOE. Le han dicho de todo y sigue mendigando. Se mereces lo que le pase. Desgraciadamente, la gente que le votó, no.

También está mal hablar en tercera persona de otros en su presencia. Es evidente que es un recurso retórico, pero es muy feo. Intenta hacer ver que esas otras personas no tienen su mismo rango, que son menores.

Chivarse es inaceptable. Que un partido de gobierno filtre a la prensa los documentos de una negociación y que los altere para reforzar una imagen es terrible. Quizás no se pueda hacer una coalición con gente así. Ojo, que tal y como lo dice el PCE esto suena de nuevo a los Pactos de la Moncloa, no a alternativa de futuro. El españolismo tiene mil caras y hay escuelas que no cambian.

Relatos para no dormir

Mientras Sánchez e Iglesias tenían su testosterónico duelo, la ultraderecha sin complejos se estrenaba en el hemiciclo de la mano de Vox. Les acompañan los tardofranquistas corruptos del PP y los neofalangistas posmodernos de Ciudadanos. Van a bloque.

Independentistas vascos y catalanes, nacionalistas, progresistas y republicanos de todo el Estado han cumplido con el mandato popular de ponerle freno a esa derecha montaraz y golpista. El resto no es relato ni es batalla, son cuentos de escuela de curas.






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viernes, 26 de julio de 2019

Obstáculos a la Memoria Histórica Vasca

Traemos malas nuevas desde las páginas de Deia.

La burocracia del régimen ha logrado detener la ILP de la Plataforma Vasca Contra los Crímenes del Franquismo.

Aquí los detalles:


La Plataforma Vasca Contra los Crímenes del Franquismo suspende su iniciativa para impulsar una ley en el Parlamento y critica al Gobierno vasco. Bildu se ofrece a retomar la propuesta

Humberto Unzueta

La Iniciativa Legislativa Popular (ILP) presentada en el Parlamento Vasco por la Plataforma Vasca contra los Crímenes del Franquismo ha llegado a su fin antes de materializar su objetivo: una ley vasca de Memoria Histórica. La asociación registró la propuesta el pasado 3 de julio, pero ahora ha decidido suspenderla para dejarla en manos de los partidos , a los que anima a impulsar una ley integral que proteja y reconozca a las víctimas del franquismo.

La plataforma explica que la retirada de la ILP se debe a que el “esfuerzo económico, social y logístico que requiere recoger miles de firmas -al menos 10.000- durante cuatro meses queda condicionado por la decisión del Gobierno”. Al mismo tiempo, hace un llamamiento a los partidos políticos que han apoyado la necesidad de una ley “que presenten una iniciativa parlamentaria con nuestra propuesta de ley”. EH Bildu dio ayer el paso y se ofreció a impulsar en el Parlamento el texto de la plataforma.

La retirada se produce al constatar la plataforma que el Gobierno vasco está avanzando en la tramitación de su propio borrador de ley vasca de Memoria. El Ejecutivo de Urkullu lleva varios meses dando forma a un marco normativo sobre la materia y estudia nuevos ámbitos de actuación que complementen la ley que ya regula Gogora (el Instituto Vasco de la Memoria) y las acciones desarrolladas por este organismo en los últimos años en políticas de Memoria.

En una rueda de prensa celebrada ayer en Gasteiz, la plataforma criticó que el Gobierno vasco haya decidido elaborar una Ley de Memoria Histórica “justo dos días más tarde del registro en las oficinas del Parlamento Vasco de la ILP con la propuesta de nuestra Plataforma”. A su juicio, esta forma de actuar del Ejecutivo “no es lícita”, ya que “tenía perfecto conocimiento de nuestra intención de presentar una ILP a favor de una ley de esas características, tal y como el pasado febrero lo expresamos en el Parlamento”. La iniciativa contaba con el respaldo de Bildu y Elkarrekin Podemos.

A comienzos de la legislatura actual, el Gobierno vasco planeaba regular el asunto reformando la ley de fundación de Gogora de 2014, pero con el paso del tiempo mudó hacia una ley integral aprobada por el Parlamento Vasco. El Gobierno en coalición de PNV y PSE empezó los trabajos para una ley sobre esta materia a mediados de 2018 cuando encomendó a una comisión de expertos un informe para que dictaminara si era pertinente o no la aprobación en Euskadi de una ley o si era preferible mantenerse bajo el paraguas de la ley de fundación de Gogora ampliada.

En abril de este año, el Gobierno vasco se reunió con varios expertos que redactaron la pionera ley de Memoria Histórica de Andalucía para abordar el desarrollo del anteproyecto de la ley vasca sobre la materia. Lakua prevé recibir en breve ese primer borrador de la futura ley, que en septiembre será compartida con el resto de partidos y agentes y posteriormente llegará al Parlamento Vasco.

EH Bildu se ha puesto a disposición de la Plataforma vasca contra los Crímenes del Franquismo para presentar en la Cámara de Gasteiz, como proposición del ley, el texto de la ILP que registró en su día esta asociación en lugar de esperar al proyecto sobre Memoria Histórica que prepara el Gobierno vasco.






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Sánchez el Corto

Lo que ya se venía anunciando sucedió y el sociata Pedro Sánchez pasará a la historia conociéndose como "El Corto".

Corto de ideas, corto de valentía, corto de visión.

A él no le preocupan los españoles - ni para ese caso los vascos o los catalanes - en lo más mínimo, él lo que quiere es que en La Zarzuela lo amen, por eso entregó Iruñea.

Pues bien, aquí el recuento de sus acciones y su cosecha por conducto de Gara:


El fugaz intento de negociar un gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos concluyó ayer abruptamente con una nueva investidura fallida, tras la cual Sánchez ni siquiera se emplazó a seguir negociando. Si no hay acuerdo en dos meses, habrá elecciones en noviembre.

Beñat Zaldua

El 4 de marzo de 2016 Pedro Sánchez se convirtió en el primer candidato a la presidencia del Gobierno español en fracasar en una investidura. Entonces logró 131 votos, 45 más de los que tenía su partido, el PSOE. Ayer batió su record y se convirtió en el primer candidato en fracasar dos veces. Logró 124 votos a favor, solo uno más de los que tiene su grupo –el del voluntarioso PRC de Revilla–. Le bastaba con lograr más votos a favor que en contra, pero cosechó, memorable capricho numérico, 155 votos en contra. El aura con el que Sánchez lleva paseándose por Europa desde el 28A quedó ayer hecho añicos.

La jornada que se vivió en el Congreso de los Diputados se pareció más a un debate electoral que a una sesión de investidura. El candidato, con toda su bancada en modo grupi, sabía que no tenía los apoyos suficientes y dedicó la mayoría de sus 10 minutos de intervención a atacar al que se supone que es su socio preferencial, Pablo Iglesias. Le acusó de querer controlar el 80% del gasto presupuestario pese a tener tan solo el 25% de los escaños, le recordó su nula experiencia en gestión gubernamental y trató de contraargumentarle: «No conozco ningún dirigente humillado ante una vicepresidencia o un ministerio de España».

Iglesias, cuyo partido finalmente optó por la abstención, se mostró severo y grave, pidió respeto para su formación, afeó las filtraciones de la vicepresidenta, Carmen Calvo, defendió sus exigencias y lamentó la falta de seriedad de la negociación. Extremo que no impidió que él mismo siguiese restando seriedad al proponer una oferta de última hora desde el estrado: renunciar al ministerio de Trabajo a cambio de competencias en políticas activas de empleo. Se oyó un runrún en el hemiciclo, pero la propuesta no fue más allá del golpe de efecto.

El portavoz del PNV, Aitor Esteban, consideró después que, si la diferencia está en las políticas activas de empleo, el acuerdo no debería ser tan difícil. Pero fácil, visto lo visto ayer, no va a ser. El tono entre Sánchez e Iglesias fue durísimo. La intervención de la portavoz del PSOE, Adriana Lastra, que se dedicó a airear supuestos agravios durante todo su discurso, echó a tierra la última piedra de un puente que ya para entonces amenazaba con derrumbarse.

El calendario activado ayer da a los partidos dos meses para negociar otro intento de investidura, pero el encarnizamiento del PSOE con Podemos hace más real, a día de hoy, la repetición electoral. El verano es todavía largo y pueden ocurrir muchas cosas, pero si no hay acuerdo para setiembre, habrá elecciones el 10 de noviembre. Ayer Iglesias se despidió asegurando que están «a tiempo de salvar la investidura»; Sánchez lo hizo pidiendo confianza no a UP o al resto de partidos, sino «a los ciudadanos españoles». No hubo llamamiento público a seguir negociando.

Propuestas y exigencias

Antes de que la investidura acabase en un rotundo fracaso, ambos partidos estaban ya enfrascados en la lucha por cargar al contrario el muerto del desacuerdo. La batalla empezó de buena mañana, con los jefes negociadores de ambas partes –la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, por parte del PSOE, y Pablo Echenique por parte de UP– aireando diferentes versiones en diversos medios de comunicación.

El relato del PSOE aseguraba que UP rechazó la oferta de una vicepresidencia social para Irene Montero y algunos ministerios como Sanidad e igualdad. La versión de UP afirmaba que la oferta se limitó a las sillas en el Consejo de Ministros, pero que las carteras estaban desprovistas de competencias reales. Difícil sacar nada en claro, aunque el ridículo de la vicepresidenta puso de manifiesto la escasa voluntad negociadora del PSOE. Echenique le acusó de haber filtrado un documento de Unidas Podemos a la prensa, solo que con el título cambiado: donde los de Iglesias ponían «Propuesta», los de Sánchez escribieron «Exigencias». Calvo se defendió asegurando que el PSOE tuvo «la gallardía de no filtrar nada», pero los metadatos del pdf publicado en varios medios la desmintieron. Ese documento fue modificado y se filtró desde Vicepresidencia. Hay que andar más vivo en la era digital.

Satisfacción en la derecha

El presidente del PP, Pablo Casado, apenas escondió ayer su satisfacción. Se mostró sereno, crítico y, al mismo tiempo, conciliador; confía también en la repetición electoral. Nada que ver con un Rivera que ayer sonó aún más extemporáneo e histriónico. Su próximo objetivo: tratar de pescar en la indignación y el hartazgo de la sociedad. Su competidor, Santiago Abascal, no se lo pondrá difícil; ayer volvió a demostrar que es un pésimo orador.

EH Bildu y PNV repiten abstención

Los trastos que se lanzaron ayer PSOE y Unidas Podemos contrastaron con los llamamientos a la cordura realizados por los partidos vascos y catalanes. Antes del pleno, Mertxe Aizpurua (EH Bildu) y Gabriel Rufián (ERC) comparecieron juntos en el Congreso para anunciar su abstención como gesto de responsabilidad, en consonancia con su compromiso de «no abrir la puerta» a las derechas. Un mensaje repetido posteriormente en el estrado por el diputado soberanista Oskar Matute: «Los votos de EH Bildu no eran para que fuera presiente (Sánchez), no nos fiamos, sino para que Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal no sean presidentes, para no hacer posible el sueño azul».

A diferencia de los vascos, los catalanes votaron que no en la primera sesión del lunes, por lo que Rufián trató de teñir de épica el cambio en su sentido de voto, más si cabe teniendo en cuenta que los diputados de JxCat mantuvieron su voto negativo. Rufián lo hizo apelando a Junqueras en más de una ocasión y vistiéndose de Aitor Esteban (PNV) para aleccionar a unos y otros sobre cómo deberían hacer las cosas. A Sánchez le afeó el veto a Iglesias; al de Unidas Podemos, el hecho de rechazar la oferta de hasta cuatro ministerios, recordándoles que son un partido que apenas tiene cuatro años de vida.

Pero para hacer de Esteban ya está el propio Esteban, que recordó a Sánchez que tenía los votos jeltzales para su investidura «en el bolsillo», pero que ayer se confesó «decepcionado». Apeló, sin embargo, a seguir intentándolo: «Me niego a pensar que no podemos crear las condiciones necesarias para formar un gobierno en setiembre o incluso en agosto».






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jueves, 25 de julio de 2019

Migración Vasca a Venezuela

El autor del texto que les presentamos a continuación no es santo de nuestra devoción, pero, en aras de la memoria histórica de la diáspora vasca les compartimos este artículo publicado por Noticias de Navarra:


Iñaki Anasagasti Olabeaga

“Si la rana salta y se ensarta en la estaca, ¿de quién es la culpa?. ¿De la rana o de la estaca?”. Con esta plasticidad y simpleza tropical justificaba la represión en Venezuela su dictador Juan Vicente Gómez fallecido en 1936. A él le sustituyó su ministro de Defensa, Eleazar López Contreras quien en 1938 reconoció el régimen del General Franco, pero su dictablanda comenzó a abrir poco a poco la mano hasta el punto de que una serie de intelectuales del país ,entre otras iniciativas, propiciaran la apertura de sus fronteras a un tipo muy especial de exiliados que se encontraba en Europa. Con Koldo San Sebastián hemos rescatado esta historia. En dicho Plan, se decía: "Nuestra demografía es estacionaria y por consiguiente necesita aportes de sangre nueva que promuevan su favorable crecimiento. Venezuela no será jamás un gran país sin un paralelismo armonioso entre su potencialidad económica y el factor humano".

En este marco, se produjo el informe del doctor Gonzalo Salas. Este partía de la premisa de la necesidad que tenía Venezuela de una inmigración proclamada en todos los medios de comunicación. "La inmigración es pues una necesidad que no admite discusión;y no la admite, porque si no nos decidimos a afrontar el problema y a resolverlo de manera metódica y racionalizada, tal vez estemos condenados a desaparecer del concierto de los pueblos libres”.

Simón Gonzalo Salas defendía una emigración étnicamente homogénea y políticamente moderada (que debía, por un lado, compensar el temprano reconocimiento del régimen franquista y, por otro, no avivar las iras de los influyentes sectores anticomunistas). Se daba cuenta que una inmigración incontrolada podría hipotecar el país y ponía, como ejemplos negativos, los de Argentina y Brasil. Por el contrario, era partidario de lo que calificaba como experimento australiano. En un momento de su Informe, Simón Gonzalo Salas se preguntaba, ¿Dónde están esos emigrantes?: "Esos emigrantes son por ahora 80.000. Son vascos y están en la actualidad en Francia, deseosos de venir. Podría decirse que hoy están huérfanos de su gran Patria y acogerían a la nuestra con el músculo y con el corazón. Están exentos de tutelaje extranjero y, por tanto, con ellos está salvado el más grave inconveniente cuando se presente el problema de la inmigración". De los vascos exiliados, Gonzalo Salas se centraba en concreto en los pertenecientes al Partido Nacionalistas Vasco: "La ideología político-social del PNV no se amolda ni con la concepción marxista de las sociedades humanas, ni con la mentalidad petrificada del elemento conservador, enemigo de toda innovación justa y ajena a los principios de una justicia social bien entendida”. Toda una definición que sigue vigente.

Esta campaña sorprendió sobremanera al Gobierno Vasco exiliado. Sus representantes pronto se movilizaron para conocer su alcance. En la primavera de 1939, el escritor e intelectual Arturo Uslar Pietri fue nombrado director del Instituto Técnico de Inmigración y Colonización, al que se incorporó, como subdirector Simón Gonzalo Salas. Ante las demandas existentes y desde el convencimiento de que una inmigración vasca sería útil para el país, Uslar accedió e, inmediatamente, se iniciaron las gestiones.

Las negociaciones en París las llevaron en un primer momento, por parte venezolana, Eduardo Monsanto, y el ya citado Simón Gonzalo Salas. Por parte vasca, se encargaron en un primer momento el vicepresidente del Gobierno Vasco, Jesús María de Leizaola, y Julio de Jáuregui. En el convenio se acordó "la emigración de equipos de diferentes especialidades, mediante la aceptación de condiciones económicas excepcionalmente convenientes y con garantías que se obligan a cumplir ambos contratantes". Los exiliados salían de Francia con un contrato de trabajo por tiempo indeterminado. El Gobierno venezolano les anticipaba los gastos de viaje e instalación, comprometiéndose los vascos a reintegrar el montante de esos gastos en un tiempo prudencial. Tras firmar los contratos y recibir los visados, el primer grupo (fueron cinco) inició el viaje. A este, se sumó un joven oficial de la Marina Mercante, Ricardo de Maguregui, quien en el tren que le llevaba a Le Havre para embarcan le entregaron una carta del Euzkadi Buru Batzar, nombrándole responsable de aquella expedición. En dicha carta, se decía: "EI Partido Nacionalista Vasco desea que esta primera expedición de vascos a Venezuela lleve un buen orden, y a la vez necesita tener conocimiento de todas las incidencias de la misma, tanto durante el viaje como a la llegada a Venezuela y mientras van colocándose en los diferentes puestos nuestros compatriotas expedicionarios. Para este fin delega el PNV en usted la representación provisionalmente en tanto se establezca alguna delegación definitiva para este grupo expedicionario”.

El día 24 de junio, 82 vascos -hombres, mujeres y niños- se concentraron en el puerto francés de Le Havre. Dedicaron la jornada a la revisión de pasaportes y visados. En la madrugada del día 25, el grupo, acompañado por Julio de Jáuregui, Miguel José Garmendia, Otalora y el periodista José Olivares Larrondo 'Tellagorri', oye Misa, oficiada por monseñor Lemaire que se había distinguido por su ayuda a los niños vascos refugiados en Francia. A las ocho de la mañana, el grupo fue trasladado al puerto en autobuses, embarcando una hora más tarde a bordo del paquebote Cuba, de la Compagnie Genérale Trasatlantique ante la curiosidad de los demás pasajeros entre quienes se encontraba un grupo de refugiados judíos. Sonó el txistu de Segundo de Atxurra que interpretó el Agur Jaunak y el himno nacional vasco. Fueron momentos especialmente dramáticos. Entre los pasajeros había algún herido de guerra. Muchos dejaban en Francia mujer e hijos en vísperas de la otra guerra anunciada que estallaría en septiembre.

Tras hacer escala en Southampton, el 4 de Julio de 1939, tocaron el primer puerto americano: Point de Pitre (Guayana). Desde allí, Maguregui escribe a la dirección del PNV, detallando los pormenores del viaje hasta entonces. El día 29 de junio, el grupo vasco celebró la festividad de San Pedro. No faltaron la música y los bailes. Oficia la Misa monseñor Víctor Sanabria, Obispo de Alajuela (Costa Rica). El prelado costarricense estableció una relación de amistad con el grupo y, al llegar a La Guaira, le entregó una carta de recomendación para el arzobispo de Caracas. Por otro lado, en su informe, Maguregui señalaba: "Observo que, a medida que nos acercamos a América, la gente se siente más preocupada, a pesar de todo, el ambiente general es de confianza y ánimo”. En las primeras horas del día 9 de julio de 1939, el Cuba atracó en el puerto venezolano de La Guaira. A las 7 de la mañana, subía a bordo Arturo Uslar Pietri, acompañado de Antonio Arraiz, Roberto Álamo Ibarra y Vicente Fuentes. A las 9 de la mañana, Maguregui envió un telegrama a Villa Endara (sede del PNV), comunicando la llegada del grupo vasco Venezuela. Toda la prensa venezolana se hizo eco de la llegada de los refugiados vascos. El Diario Ahora dedicó una página, con gran profusión de fotografías, a este evento. Destacaba que, entre los recién llegados, se encontraban médicos, ingenieros, contables, agricultores y obreros especializados. El domingo 16, el grupo asistió, en la parroquia de Santa Rosalía, a una Misa cantada oficiada por su párroco, el padre Tenreiro, amigo del canónigo Alberto Onaindia, asesor del Lehendakari Aguirre con quien había estudiado en Roma. A las once de la mañana, acompañados por Arturo Uslar Pietri y Simón Gonzalo Salas, los vascos hicieron una ofrenda floral en el Panteón Nacional, donde se encuentran los restos de Simón Bolívar Como se había acordado con las autoridades venezolanas, se canta el Agur Jaunak y el himno venezolano. Sin embargo, uno de los refugiados, Esturo, por iniciativa propia, pidió permiso a Uslar Pietri para interpretar el Euzko Abendaren Ereserkia (himno nacional vasco). Lo que era costumbre dio lugar a una polémica política. La Esfera, un periódico muy reaccionario y pro-franquista, que mantenía una cruzada permanente contra todo lo que oliera a izquierda, publicó una información sumamente crítica, diciendo que se habían cantado 'himnos comunistas” en el Panteón Nacional en presencia de un alto funcionario del Gobierno y con su anuencia. Por su parte, José Antonio Sangróniz, representante franquista en Venezuela, presentó una nota de protesta. El asunto no tuvo mayor trascendencia porque el general López Contreras no le dio importancia. No obstante, dicho incidente era un reflejo de la situación política de Venezuela en vísperas de la Segunda Guerra Mundial.

Ocurrió hace ahora ochenta años y en el Alderdi Eguna tendremos una txozna con este recuerdo. ”Hace ochenta años, Venezuela nos abrió sus puertas. Hoy nos toca a nosotros”. Es toda una historia que obliga.






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martes, 23 de julio de 2019

Sánchez Tira Pa'l Centro

Naiz trae a nosotros el recuento, en lo que a Euskal Herria corresponde, del discurso de investidura del sociata Pedro Sánchez:


Los portavoces de EH Bildu, ERC y PNV han mostrado su extrañeza ante el hecho de que Pedro Sánchez haya eludido la cuestión territorial en su discurso de esta mañana a pesar de que se trata de una cuestión crucial.

La diputada de EH Bildu Mertxe Aizpurua ha criticado que el candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, haya rehuido la cuestión territorial, pese a ser clave, y le ha acusado de cerrar los ojos a la realidad.

Aizpurua ha valorado las propuesta sociales de Sánchez en su primera intervención en el debate de investidura, pero ha denunciado que ha estado marcada por «grandes lagunas, grandes carencias y ausencias clamorosas», al obviar la cuestión territorial de Catalunya y Euskal Herria.

«Ha mirado a otro lado», ha denunciado la diputada vasca, para quien el candidato socialista «cierra una vez más los ojos a la realidad», pero le ha advertido que «la realidad al final se impone, porque es tozuda y es la que es».

Ha lamentado que, aunque Sánchez haya apelado en su intervención a leer los tiempos actuales para aplicar las políticas que necesita la sociedad, él no lo haga. «Ha rehuido hablar de esos temas que son clave en este Estado, que son los que importan y los que están en la mente y en la cabeza de todos», ha recalcado.

El portavoz del PNV, Aitor Esteban, se ha mostrado extrañado con el discurso del candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, más centrado en Europa que «en los problemas estructurales de España», como Catalunya, cuando tenía que buscar complicidades con el resto de fuerzas políticas.

Al hacer su valoración, Esteban ha dicho que ha sido una «intervención típica», con muchas medidas y propuestas, similar a otras de otros candidatos a presidentes, «cuando la situación es bastante distinta».

Le ha recordado que solo cuenta con 123 escaños y que muchas de sus ideas no coinciden con las de Unidas Podemos.

Además, ha considerado que es «difícil» llevar las cosas adelante cuando son tan numerosas y ha precisado que debería haberse centrado en menos asuntos y, a partir de ahí, «trenzar complicidades con posibles aliados».

Para Esteban, «lo necesario» hubiera sido haber ido a «lo más básico» para lograr «mayorías mínimas» en unos cuantos asuntos, en vez de proponer tanto pacto de Estado.

Críticas de ERC

El portavoz parlamentario de Esquerra Republicana (ERC), Gabriel Rufián, ha tachado de «irresponsable» y «negligente» que el candidato del PSOE a la investidura, Pedro Sánchez, no haya nombrado «ni una sola vez» a Catalunya durante su discurso y que tan sólo haya mencionado «unos segundos» a sus socios de gobierno de Unidas Podemos.

En rueda de prensa en el Congreso, Rufián ha cuestionado que Sánchez no se haya referido en ningún momento al «principal conflicto político que tiene sobre la mesa», como es la crisis con Catalunya, un asunto que, junto con los «enormes casos de corrupción que azotaron al PP, ya se llevó por delante a Mariano Rajoy».

Pero, además, el independentista catalán ha censurado que durante su intervención inicial ante el Pleno Sánchez haya hablado como si fuera un candidato «con mayoría absoluta», máxime cuando hoy se está «más lejos del acuerdo que hace más de 24 horas».

Navarra Suma rechaza la «sumisión a los nacionalistas»

El portavoz de Navarra Suma, Sergio Sayas, ha cargado contra Sánchez por «el pacto del PSOE con nacionalistas y EH Bildu» en Nafarroa y ha advertido que estos pactos «nunca son gratis y nunca son progresistas. Son el egoísmo sectario».

Ha calificado de «decepcionante» el discurso de Sánchez durante el debate de investidura, que ha arrancado este lunes y en el que no ha abordado, según Sayas, el principal problema del país, que es «el nacionalismo».

Sayas ha insistido en que los dos diputados de Navarra Suma (UPN, PP y Cs) votarán en contra de la investidura de Sánchez, devolviéndole así que el PSOE no haya apoyado esta coalición en Nafarroa cuando era la lista más votada.

«Nos ha sorprendido que haya hecho apología de la lista más votada y él esté haciendo exactamente lo contrario en Navarra», donde, a juicio de Sayas, ha escogido a «los peores socios que puede tener España».



Lo de Sayas es de risa loca, toda vez que Maite Esporrín le presentara Iruñea en bandeja de plata a UPN y sus cohortes del PP y Ciudadanos.






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sábado, 20 de julio de 2019

Egaña | Invisibles en el Oasis

GHK, esa institución gipuzkoana que ha hecho todo por que se declare culpables a Ainhoa Intxaurrandieta e Iñaki Errazkin de haber hecho quien sabe qué, es hoy en día administrada por gentes del PNV y del PSOE.

Pues bien, miren en que otras cosas andan juntos estos socios tan beneficiosos para la unidad de España.

Iñaki Egaña nos trae el reporte desde su perfil de Facebook:


Iñaki Egaña

La celebración del mundial de fútbol en Qatar en 2022 ha servido para que diversas organizaciones denuncien públicamente las condiciones de vida de los trabajadores de los estadios. Se habla de “trabajos forzados”, de “semiesclavismo”, de “servidumbre medieval”… expresiones para definir los contratos de una patronal que, en nuestro país, por ejemplo, es la accionista mayoritaria de Iberdrola.
La esclavitud fue abolida en el planeta en un periodo que se prolongó durante un siglo. Empresarios e iglesias cristianas fueron los más reacios a considerar la esclavitud anti-natura y a los humanos como miembros de una única especie. En el intermedio, y para justificar las diferencias, pseudocientíficos y obispos daban pábulo al tamaño del cráneo o al color de la piel para argumentar la marginalidad de la mujer o de los africanos.

Hoy, sin embargo, la esclavitud no tiene por qué ser verificada. Se esconde en ese entramado de empresas, subempresas, contratas y subcontratas que, como los evasores fiscales, evitan dejar pistas para cubrir la mafia en que se ha convertido el entorno patronal. Los viejos mercaderes de esclavos, los traficantes de hombres, se cobijan hoy bajo las siglas de corporaciones patronales.

Según el informe anual de Global Slavery Index, nuestro planeta alberga a más de 40 millones de esclavos modernos, de los que 1.300.000 están dentro de nuestro territorio, la Unión Europa. La organización mundial califica como esclavismo a los trabajos forzados, a matrimonios dirigidos, a personas explotadas sexualmente. Desde 2014, y para cumplir el déficit, prostitución y tráfico de drogas son incluidos en el PIB hispano, el vasco incluido. Parte de la esclavitud ha sido justificada.
Hay otra, sin embargo, más invisible porque forma parte de los proveedores habituales de mercancía humana como fuente de trabajo. Son trabajadores migrantes en su mayoría, pero también “autóctonos”. Esos que necesitan en ocasiones de dos o más ocupaciones para superar el umbral de la pobreza, que cobran la parte o el todo de la nómina en sobres, que les adjudican una situación incorrecta, la de “falos autónomos”.

La Organización Mundial del Trabajo (OIT) ha señalado recientemente que hay 164 millones de trabajadores migrantes en el mundo. No hace falta seguir el texto de su informe para conocer en el mundo y en nuestra propia casa, los sectores en los que trabajan: agricultura, construcción, empleados domésticos y fábricas. El Imperial College de Londres ha añadido al informe de la OIT que casi uno de cada dos trabajadores migrantes sufre algún problema de salud relacionado con su empleo, y que uno de cada cuatro ha sufrido algún tipo de accidente laboral.

Y los datos tanto de la OIT como del College tienen, entre otros, a la Unión Europa como fuente. Es decir, que en nuestro llamado oasis vasco, ese en el que las relaciones laborales son marcadas por organizaciones patronales absolutistas y tiránicas (que sugieren la ilegalización de sindicatos) también se repiten las transgresiones de nuestro entorno, las limitadas por un proceso de acumulación capitalista.

Hace unos días hemos conocido alguna de estas prácticas en dos de nuestras capitales insignia. En la guipuzcoana, en la obra de elongación del topo, una construcción destinada a enriquecer a las cementeras y a coronar la vanidad de un alcalde jeltzale y también la de un concejal socialista acomplejado porque Bilbao entra en el abecedario antes que Donostia, los trabajadores son enterrados en el túnel que están construyendo durante 12 horas los días laborales y 19 los fines de semana. Una obra subvencionada por el Gobierno vasco.

Un bien superior, el de la prolongación del topo hasta la puerta de una multinacional que se expande gracias a la explotación infantil y femenina en territorios lejanos, justifica un “mal menor”, la degradación de la condición humana al servilismo, a través de contratos humillantes, cuando los hay. Si los trabajadores son oriundos también de territorios lejanos, mejor que mejor. Llegará el día, como otros tantos, en los que un propagandista disfrazado de periodista haga la crónica de la inauguración de la línea, con el vanidoso alcalde y el concejal acomplejado abriendo portada. El resto será absorbido por la “línea del progreso”.

En la capital vizcaína, los trabajadores del reciente del festival realizado en Kobetamendi, el BBK live, han consumado jornadas de 12 horas, a menos de 4 euros la hora. Un festival apadrinado por el Ayuntamiento de Bilbao, cuyo alcalde el señor Aburto, tiene el segundo sueldo más alto de los municipios españoles. Un festival asimismo avalado por la fundación que da nombre al evento, cuyo presidente, el señor Sagredo, gana cuatro ves más que el alcalde citado.

En las joyas de la corona del mundo del espectáculo, las obras de remodelación del campo de fútbol de Anoeta están siendo un ejemplo de la voracidad patronal. Las jornadas de trabajo de cerca de 12 horas diarias, son correspondidas con sueldos que no llegan al 60% del mínimo recogido en convenio. Las de San Mames Barria no fueron a la zaga. Los trabajadores cumplieron jornadas semanales de 72 horas de trabajo, que los sindicatos denunciaron “en condiciones de esclavitud”. Luego, ya lo saben, durante 90 minutos desfilarán, en cuanto empiece la nueva temporada, jugadores con fichas superiores a los 10, 20 o 30 millones de euros.

Vivimos en un medio que nos hacen creer especial, diverso al de los vecinos cuyos presidentes son corruptos o han sido aupados por los amos del dinero. Pero esa impresión es tan falsa como la misma que ofrece el consejero de turno cuando nos dice que los accidentes mortales en la construcción del TAV son inevitables, tal y como los de tráfico. El oasis vasco tiene una exclusiva, la invisibilización de la esclavitud, de la precariedad, de la marginalidad. En eso son unos artistas: el informe sobre la pobreza que Urkullu y Erkoreka escondieron bajo la alfombra.






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viernes, 19 de julio de 2019

La Estéril Vendetta de GHK

El PNV no ha dudado nunca en ser partícipe de los diferentes mecanismo de expolio que Madrid ha implementado en contra del pueblo vasco.

Es más, en su momento se encargó de proponer y promover la política de dispersión de los presos políticos vascos, lo cual se ha traducido en una descomunal sangría económica para familiares y amigos de ese ya de por sí castigado colectivo.

Así que no es sorpresa alguna que se haya aliado con los sociatas de la CAV para intentar meter mano a los recursos económicos de EH Bildu usando como pretexto la incineradora de Zubieta.

Hoy, desde Naiz, les traemos información de lo que parece el final definitivo de esa intentona:


El Consorcio de Residuos de Gipuzkoa (GHK) ha aprobado en la Asamblea celebrada hoy, por unanimidad de los asistentes, no recurrir al Tribunal Supremo la sentencia del Tribunal de Cuentas del Estado que exculpó a Ainhoa Intxaurrandieta e Iñaki Errazkin por parar la incineradora.

Esta decisión da por finalizado el procedimiento de responsabilidad contable por alcance que el nuevo equipo de la dirección de GHK puso en marcha contra los anteriores gestores de EH Bildu por paralizar la polémica incineradora de Zubieta.

El Tribunal de Cuentas exculpó a Ainhoa Intxaurrandieta e Iñaki Errazkin y posteriormente, este mismo órganos, volvió a dar la razón a los representantes de EH Bildu ante el recurso que presentaron los actuales gestores de GHK. les dio la razón en todos los extremos.

De este modo, la única manera que quedaba para continuar con el procedimiento que buscaba castigar con hasta 45 millones de euros la gestión del equipo de EH Bildu era presentar un nuevo recurso ante el Tribunal Supremo. GHK señala que «no es razonable la prosperidad de un recurso de casación», llegando a señalar incluso que es complicado la mera admisión a trámite.

Nuevo intento

Pese a la decisión de no recurrir ante el Supremo, los actuales gestores de GHK (PNV y PSE) no cesan en su intento de castigar a sus predecesores. En la asamblea de hoy analizado una sentencia del TSJPV y han solicitado informes para «determinar cuáles son las actuaciones procedentes, establecer si concurren indicios de responsabilidad y cuantificar e identificar los posibles daños derivados».






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