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sábado, 15 de septiembre de 2018

Gira Centenaria de Eusko Ikaskuntza

Eusko Ikaskuntza está de plácemes y da a conocer las actividades que realizará para festejar su centenario.

La información llega a nosostros por conducto de Noticias de Gipuzkoa:


Los 100 años se celebrarán en Oñati y al acto acudirán los tres lehendakaris de Euskal Herria

Gorka Martínez y Gorka Estrada

Eusko Ikaskuntza presentó ayer el programa oficial del XVIII Congreso de Estudios Vascos (Geroa Elkar-Ekin/ El futuro que nos (re)une/ Notre futur ensemble) en el Kutxa Kultur Plaza de Tabakalera. Este año la entidad celebra su centenario, por lo que habrá actos muy especiales. El congreso comenzará el 5 de octubre, recorriendo cinco capitales vascas (Donostia, Bilbao, Gasteiz, Iruñea y Baiona) y concluirá el 23 de noviembre en Oñati, el lugar en el que nació esta entidad.

“Hace 100 años Oñati fue la sede del primer Congreso y por ello celebraremos ahí el centenario”, explicó Iñaki Dorronsoro, presidente de Eusko Ikaskuntza. “El Congreso es el escaparate a todo el trabajo que hemos realizado”, añadió, Xabier Alkorta, presidente del Congreso. Recalcó que el ámbito en el que trabajan es toda Euskal Herria y que por ello se repartirán los actos en cinco capitales. “En la celebración de Oñati participarán los tres lehendakaris de Euskal Herria”, avanzó, en alusión a Iñigo Urkullu, Uxue Barkos y Jean René Etchegaray.

Beatriz Akizu, directiva de Eusko Ikaskuntza, explicó que los objetivos de la entidad son muy parecidos a los de hace 100 años, que consistían en “dar respuestas a la sociedad vasca que sirvieran para progresar”. “Después de un siglo la sociedad ha cambiado, por eso nos preguntamos, ¿qué retos son los que tenemos que afrontar en el siglo XXI?”, añadió Akizu.

Por otra parte, la directiva reveló cuáles son las claves del país de cara al futuro. Como eje vertebrador puso la cohesión y la solidaridad entre los territorios vascos, subrayó que “hay que buscar la confluencia entre los expertos, los ciudadanos, los agentes sociales y las instituciones”, y consideró que la cultura y la educación son las bases que hay que asentar.

La apertura del XVIII Congreso de Estudios Vascos tendrá lugar en Baiona el 5 de octubre. En el acto, que se celebrará en el Teatro de Baiona, se presentarán los resultados de los trabajos desarrollados en los últimos años dentro del programa Imaginando el futuro: la sociedad que queremos, la sociedad que tendremos. La ceremonia contará con la ponencia de Jean-Pierre Claveranne, catedrático de la Universidad de Lyon y fundador del Instituto de Formación e Investigación sobre las organizaciones sanitarias y sociales (IFROSS). En la capital de Lapurdi también tomarán la palabra Xabier Alkorta, Iban Lizarralde (ESTIA) y el filósofo Javier Echeverría.

Días después, el 19 de octubre, el edificio Vital Kutxa de Vitoria-Gasteiz albergará la siguiente sesión, el proyecto e5: Euskararen Etorkizuneko Eszenarioak Elkarrekin Eraikitzen (Construyendo conjuntamente los escenarios futuros del euskera). Iñaki Marco, el director científico encargado de esta sesión, manifestó que contarán con tres “ponentes significativos”, en los que se encuentra Jacqueline Urla, profesora de Antropología de la University of Massachussetts in Amherst. Marco informó que se recogerán las proposiciones de los ponentes y de jóvenes promotores relativas a tres ámbitos: capital social y capital cultural;capital político y capital económico;y capital (infra)estructural y capital social.

El tercer coloquio tendrá lugar el 26 de octubre en el centro cultural Civican de Iruñea. El tema de la sesión será Nuestras gentes: sociedad y cultura, y se reflexionará acerca de “la realidad actual de la sociedad vasca y el fortalecimiento de la diversidad y la convivencia”. La ponencia se dividirá en dos partes. La primera por la mañana donde intervendrán Salvador Cardús (Universidad Autónoma de Barcelona) y David Thunder (Universidad de Navarra), que hablarán sobre la cohesión social. Y por la tarde Ramón Zallo (UPV-EHU), Mirentxu Purroy (periodista) y Argitxu Camus (EKE) analizarán el papel de los medios de comunicación como factor de cohesión social.

El 9 de noviembre en la torre Iberdrola de Bilbao se presentará el proyecto Desarrollo socio-económico: sociedad y empresa vasca. En esta sesión se hablará sobre el modelo de bienestar, las estrategias territoriales y la sostenibilidad, y los modelos de empresa y de relaciones laborales. Como oradores estarán Miguel Laparra (Universidad Pública de Navarra), Joseba Zalakain (SIIS-Centro de Documentación y Estudios), Imanol Esnaola (Gaindegia) y Tomás Arrieta (Consejo Vasco de Relaciones Laborales).

La última sesión será el 16 de noviembre en el edificio de Tabakalera de Donostia, con el programa Gobernanza Democrática. La charla se dividirá en dos bloques temáticos. El primero, Los territorios vascos en el mundo, en Europa y en los Estados con las intervenciones de Bruno de Witte (European University Institute), Ander Errasti (Instituto Globerance) y Mercè Barceló (Universitat Autonoma de Barcelona). El segundo, Cohesión de los territorios vascos y democratizacióncon Joan Subirats (Ayuntamiento de Barcelona), Jule Goikoetxea (UPV/EHU) Y Argitxu Etxandi (Udabiltza).

Tras las cinco sesiones, el 23 de noviembre en Oñati se presentarán las conclusiones del Congreso. Como cierre, el 24 de noviembre, se celebrarán los actos del centenario en la plaza de Oñati y en la iglesia. Arantxa Cuesta, directora general de Eusko Ikaskuntza, anunció que habrá una obra de teatro y que EITB ha rodado un documental que emitirá días antes del centenario.

Programa

5 de octubre. Baiona (Teatro de Baiona), Imaginando el futuro: la sociedad que queremos, la sociedad que tenemos.

19 de octubre. Vitoria-Gasteiz (Edificio Vital Kutxa), Construyendo los escenarios de futuro del euskera colaborativamente.

26 de octubre. Iruñea (Civican), Sociedad: diversidad y cohesión.

11 de noviembre. Bilbao (Torre Iberdrola), Desarrollo socio-económico: sociedad vasca y empresa.

16 de noviembre. Donostia (Tabakalera), Gobernanza Democrática.

23 de noviembre. Oñati (Parroquia San Miguel), Conclusiones del XVII Congreso.

24 de noviembre. Oñati, Celebración del centenario de Eusko Ikaskuntza.






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jueves, 13 de septiembre de 2018

Coloquio de Euskaltzaindia en Baiona

Como ya hemos reportado antes, los jacobinos continúan con su obsesión colonizadora y culturalmente homogenizadora, misma que se manifiesta por su tajante posición en contra del euskera.

Desde la página de EiTB les traemos esta nota y video acerca del esfuerzo que lleva a cabo Euskaltzaindia con respecto a este tema por medio de un coloquio que se ha llevado a cabo en Baiona:


Además, la academia ha firmado un “importante acuerdo” con Euskal Hirigune Elkargoa, la nueva Mancomunidad Única de Ipar Euskal Herria.

Euskaltzaindia ha arrancado hoy, jueves, los actos académicos de su centenario. El Ayuntamiento de la capital labortana acoge el primero de los nueve congresos que se han organizado para conmemorar la efeméride: ‘Euskara batua eta Ipar Euskal Herria: 1964-2018’.

El coloquio se extenderá desde las 09:00 hasta las 16:30 horas, y tiene un doble objetivo, tal y como ha recordado el académico y coordinador de la jornada, Jean-Baptiste Coyos: “A comienzos de los años 60 se organizaron en Baiona distintos encuentros para establecer las bases del euskera batua. En esta serie de coloquios queremos subrayar las aportaciones que se hicieron en aquellas reuniones, y, de cara al futuro, trataremos de identificar los retos que ha de afrontar el euskera estándar en Ipar Euskal Herria”.

En las distintas mesas redondas y conferencias participarán Jean-René Etxegaray; Andrés Urrutia; Beñat Arrabit; Txomin Peillen; Jean-Louis Davant; Eneko Irigarai; Gexan Alfaro; Janbattitt Dirassar; Joseba Intxausti; Jean-Baptiste Coyos; Itxaro Borda; Peio Jorajuria; Jose Luis Aizpuru; Aines Dufau; Joseba Garai; Naroa Gorostiaga; Xarles Videgain; y Sagrario Aleman.

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domingo, 2 de septiembre de 2018

Hemingway Traveler

Desde las páginas de Deia les traemos este reportaje acerca de un tema recurrente cuando se habla de Euskal Herria y su potencial para atraer a visitantes exóticos.

Lean ustedes:


Ernest Hemingway llegó por primera vez a Euskadi en 1923 y conoció una tierra inesperada. Se enamoró de sus gentes, de su cultura y de su gastronomía. La revista ‘Hemingway traveler’ refleja las huellas vascas del autor de ‘Fiesta’

Maite Redondo

De todos los visitantes conocidos que ha tenido Iruñea durante San Fermin, el más notable ha sido Ernest Hemingway. El escritor norteamericano, premio Nobel de Literatura en 1954, fue un habitual de la fiesta y del encierro y los dio a conocer al mundo entero. A Hemingway le apasionaban los toros, pasión que combinaba con su labor como periodista, novelista, viajero incansable y vividor.

Pero la vinculación del escritor con Euskadi fue mucho más profunda. Hemingway visitó en varias ocasiones diferentes localidades vascas, la última vez en el año 1960, cuando realizó una visita relámpago a Bilbao un año antes de su muerte. Incluso en agosto de 1959 (último año que disfrutó de los Sanfermines) se acercó a Urdaibai para visitar en el cementerio de Mundaka la tumba de su íntimo amigo el cura mundakarra Andrés Untzain.

Precisamente, en la Biblioteca de Mundaka ayer se presentó la revista Hemingway traveler, editada conjuntamente entre Nafarroa, la CAV y La Rioja, una publicación gratuita y con periodicidad anual, que busca “promover entre los viajeros este territorio a través de infinidad de combinaciones de viajes y escapadas con la imagen y singularidad de Hemingway como línea argumental”, según explica el periodista navarro Javier Muñoz, coordinador del proyecto Territorios Hemingway junto al escritor mundakarra Edorta Jimenez, gran conocedor de la figura del escritor norteamericano.

La publicación ofrece fotografías de Hemingway desde 1923 a 1960 y de los lugares en los que estuvo el escritor (todos ellos documentados) y que se pueden visitar actualmente. Todo ello se intercala con frases de Hemingway sobre cada ubicación y referencias a las ciudades y lugares, destacando sus características principales y eventos anuales.

Amistades vascas

“Hadley y yo estamos muy emocionados. El 5 de julio (1923) saldremos hacia Pamplona”. Fue la primera vez que Hemingway visitó el territorio vasco, según una carta recogida en esta publicación. “Euskadi formó parte de la vida de Hemingway, de sus novelas, cuentos, cartas y artículos. Aquí se hizo escritor. Aquí disfrutó de la pesca, de la mar, del vino, de la pelota, de la cultura, y por supuesto de la gastronomía. Esta pasión por la Tierra se transformó en amistad con sus gentes. Con el pamplonés Juanito Quintana, con la logroñesa María Teresa León, con el mundakarra Andrés Untzain, con el bilbaino Juan Duñabeitia o el vitoriano Paco Garay. Amistades que traspasarían el tiempo y la distancia”, se relata en Hemingway traveler.

Una pasión que le llevó a volver a Euskadi después de casi 20 años de ausencia obligada, ya que siempre expresó su repulsa hacia la dictadura franquista.

Bilbao, toros y pelota vasca

Tal y como recoge esta publicación, en agosto de 1959 Hemingway escribió una larga carta a Mary Welsh, su cuarta y última esposa, contándole su estancia en Bilbao. Una estancia que incluyó una cena en un magnífico restaurante vasco, donde estuvo con la actriz Lauren Bacall y otras amistades. Además, en el Bellas Artes, se conserva un cuadro pintado por su amigo José Mari Ucelay, que refleja la amistad que mantuvo el novelista con el marino mercante, el bilbaino Juan Duñabeitia.

Otra de las grandes pasiones de Hemingway fue la pelota vasca, lo que le llevó a acudir a una exhibición de cesta punta en el frontón de Artxanda. Un mundo en el que se introdujo a través de la amistad que entabló en Cuba con Paco Garay. Según se relata en Hemingway traveler, “todos los pelotaris vascos se juntaban los miércoles en Finca Vigía, la casa del escritor en ese país, para disfrutar de su patria y sus tradiciones. Los habituales eran los hermanos Ibarluzea, Patxi y Julián, y Félix Areitio, apodado Ermua. De hecho, Hemingway celebró en La Habana su 40 cumpleaños con todo el cuadro de pelotaris vascos de Cuba”.

“Entre los pelotaris vascos cuento con mis más y mejores amigos”, llegó a decir en 1945. Poco tiempo antes de morir, en 1959, Ernest Hemingway visitó también Urdaibai para conocer el hogar de sus amigos vascos: la iglesia Untzain en Kanala, el lugar de nacimiento de Juan Duñabeitia, Simbady la tumba de Untzain en Mundaka.

Donostia

“San Sebastián tiene algo peculiar, parece que siempre acaba de amanecer. Siempre se respira fresco”, aseguraba el escritor. Donostia fue uno de los lugares favoritos de Hemingway, en la época más creativa de su carrera. “En la ciudad, escribió y corrigió, pensó y dio vueltas a sus ideas. The Sun also Rises, conocida como Fiesta, la acabó de escribir allí y en Hendaia.

“La Concha era una de sus playas favoritas. Numerosas fotografías de los años 20 lo dejaron retratado en bañador junto a su esposa Pauline Pfeiffer y su amigo el pintor Waldo Peirce”.

En Gasteiz, donde se detuvo varias veces a lo largo de varios años para reponer fuerzas, visitaba siempre la catedral de Santa María. El 7 de julio de 1959, junto a la cuadrilla de amigos que viajaba, pararon y se fueron a cenar, posiblemente al restaurante Garmendia.

Iruñea, la mejor tierra

Pero fue, sin duda, Iruñea la ciudad que más visitó el autor de ¿Por quién doblan las campanas?. “Es una lástima que Van Gogh no llegara a pintar Navarra”, escribió para mostrar su admiración por la capital navarra. Para Hemingway, “Pamplona es una elegante ciudad. La mejor tierra que jamás haya visto”.

El escritor y su esposa Hadley Richardson, que se encontraba embarazada del que sería su primer hijo, llegaron por primera vez a Iruñea el 6 de julio 1923. “Acudieron porque la escritora Gertrude Stein les recomendó la ciudad para disfrutar de una segunda luna de miel”. “El 18 de julio de 1923 escribe una carta en la que explica que “acabamos de regresar de Pamplona, de la mejor semana de nuestras vidas... En 1924 se siente en Pamplona como en su casa. Y en 1925 toma la decisión que cambiaría su vida. Las fiestas de San Fermín le ofrecen una serie de historias entrecruzadas y de personajes que le lanzan a escribir su primera gran novela: Fiesta”, relata Hemingway traveler.






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jueves, 30 de agosto de 2018

Centenario de Eusko Ikaskuntza

Traemos a ustedes este reportaje desde las páginas de Deia:


El sábado se cumplirán los 100 años del inicio del Primer Congreso de Estudios Vascos, que se celebró en Oñati, y que fue el germen del origen de otra centenaria institución con mucho peso en Euskadi, Eusko Ikaskuntza

H. Fernández

Cumplir 100 años no es poca cosa. Y si no, que se lo pregunten a Eusko Ikaskuntza, que este sábado día 1 cumplirá un siglo del Primer Congreso de Estudios Vascos, que se celebró en Oñati, y que fue el gérmen de esta también centenaria institución, que se encuentra inmersa en los actos por su primer siglo de vida. Fue en 1918 cuando el presidente de la Diputación de Gipuzkoa, Ladislao de Zavala, presentó una moción en la que reclamaba la organización de un cónclave que estuviese patrocinado por las cuatro diputaciones. Y es que tal y como recuerdan desde Eusko Ikaskuntza, en los primeros años del siglo pasado, en Gipuzkoa surgió “un nuevo foco cultural predominantemente vascológico”, además de ser un territorio donde “la cultura autóctona subsistía de forma natural y en el que el euskera conservaba su mayor fuerza”. El Congreso de Estudios Vascos se celebró entre el 1 y 8 de septiembre con el objetivo de difundir la cultura vasca y estudiar y proponer soluciones a “los diferentes problemas de esencia y de actualidad en el País Vasco-navarro”.

El éxito del encuentro propició que las instituciones apoyasen la creación de una institución que continuaría con el trabajo del congreso. De esta manera, el 22 de diciembre de aquel año, se constituyó en Donostia Eusko Ikaskuntza-Sociedad de Estudios Vascos como un “instrumento estable y permanente para el desarrollo de la cultura vasca”. Es mismo día, la sociedad de estableció su sede permanente en la capital, “por tratarse de la más céntrica y mejor comunicada de las cinco capitales y, culturalmente, la ciudad más arraigadamente vasca”.

Los asociados guipuzcoanos han sido, por norma, los mayoritarios dentro del censo de la sociedad, rondando entre el 30y el 40% del total de componentes. En este sentido, de los siete presidentes que ha tenido Eusko Ikaskuntza durante este primer siglo cinco fueron del territorio gruipuzcoano, incluyendo el primero -Julian Elorza, desde 1918 hasta 1936- y el actual y último -Iñaki Donorronsoro, desde 2012-. Entre medias y, principalmente, después del retorno de la actividad de la sociedad tras el franquismo, guipuzcoanos como Joxe Migel Barandiaran (1978-1991), Xabier Retegui (2002-2008) y José Mari Muñoa (2008-2012) guiaron el timón de la sociedad.

Fue, precisamente, la Guerra Civil, en 1936, la que interrumpió la actividad de Eusko Ikaskuntza, que durante sus primeras dos décadas fue más que notable, en toda Euskal Herria.

En septiembre 1919, un año después de su fundación, organizó en Donostia la Asamblea Municipal Vasca, donde se encontraron representantes y funcionarios de ayuntamientos de todo Euskal Herria. Aquella primera reunión sirvió para, desde una posición investigadora y de estudio, intentar afrontar los problemas de la administración local.

Precisamente, fueron los ayuntamientos, así como otras entidades, los que solicitaron a la sociedad que elaborase un Estatuto de Autonomía, que se aprobó en Donostia en mayo de 1931 y que establecía el carácter confederal para los cuatro territorios de Hegoalde.

Además, tratar el municipalismo, la institución organizó otra serie de encuentros vinculados con la enseñanza o el euskera, entre otros. En referido al estudio científico, ya desde su creación apostó por la construcción de la Universidad Vasca. Fruto de ello fundó en Donostia en 1932 el Centro de Estudios Científicos, y es que la institución fue creando “estructuras” encaminadas en convertirse en facultades de una universidad vasca. Asimismo, a partir de 1927 organizó en la capital Cursos de Verano con estructura universitaria, que se ramificaron por el territorio -en 1930, por ejemplo, en Bergara-.

Desde Eusko Ikaskuntza recuerdan que durante la década de 1920 “una gran ola euskerika recorrió el país”, lo que hizo que surgiesen muchas grupos que promovían la lengua vasca. Los principales se reunieron en 1928 en la sede de la institución y conformaron la Federación de Acción Popular Euskeristika, que se integró en la sociedad manteniendo la “personalidad” y “autonomía de cada entidad”. Tres años después se celebró, también en la capital, el Congreso de Bilingüismo, organizado por la Comisión de Enseñanza de la institución, que encabezaba el poeta zarauztarra Xabier Lizardi.

La segunda época

Después de que la Guerra Civil y el franquismo provocasen el cese de la actividad de Eusko Ikaskuntza en Hegoalde, la Diputación de Gipuzkoa, antes de la muerte de Franco, registró en 1974 la titularidad de la Revista Internacional de los Estudios Vascos, creada en 1907 por Julio de Urquijo de Ibarra, para publicar investigaciones de intelectuales sobre varias cuestiones vascas, y transferida a la institución en 1921.

Asimismo, el Gobierno foral, esta vez en 1976, aprobó la “revitalización” de la entidad, que conllevó a que dos años después, 60 desde su fundación, reiniciase su actividad tras una asamblea en la Universidad de Oñati.

Durante las últimas cuatro décadas, “la institución ha dado cauce y sustancia a las inquietudes” de la sociedad para la personalidad cultural vasca “en el marco de las corrientes internacionales” y “abordar con visión prospectiva algunos de los principales retos sociales”.

Gipuzkoa ha acogido hasta la fecha cuatro de sus congresos. La Sociedad de Estudios Vascos se encuentra inmersa ahora mismo, en su 18º cónclave, bajo el lema Geroa Elkar-Ekin/El futuro que nos (re)une, y está girando por las capitales vascas.

El 16 de noviembre se celebrarán en Donostia unas jornadas para reflexionar sobre Gobernanza Democrática, mientras que el congreso de Eusko Ikaskuntza volverá a Oñati entre el 23 y 24 de noviembre de ese mes donde se presentarán las conclusiones. Además, este último día se celebrará un gran acto institucional para celebrar el centenario y cerrar, así, el círculo.






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martes, 21 de agosto de 2018

EZLN | 300

Al EZLN le ha tomado por sorpresa lo sucedido el pasado 1° de julio en México, no han sido los únicos, ni siquiera en Morena anticipaban la magnitud de lo acontecido ese día. Se les nota hasta dolidos.

Agorero, el Subcomandante Galeano -antes Marcos- llegó a vaticinar que el abanderado de Morena perdería su tercer turno al bate pues la "hidra capitalista" no se iba a andar con cuentos.

El enojo causado por los 30 millones de votos y la rebanada del 53% del pastel electorero lo dejó ver Gloria Muñoz a los pocos días en un foro en el que -mucho ojo- ella era la única mujer entre ocho panelistas varones.

Lo triste del asunto es que en su cascada de declaraciones los zapatistas han perdido la objetividad que les caracterizaba. Por ejemplo, recordemos que en su momento Marcos se quejó amargamente de que ETA hubiese "asesinado" a políticos españoles solidarios con las comunidades en resistencia. Pues bien, esos políticos españoles no podrían haber estado militando en otro partido que no fuese el PSOE... luego entonces, ¿nos podría explicar Galeano por qué no ve en Morena todas las bondades que en su momento si vio en el PSOE?

Congruencia se le llama.

Pero bien, por el momento les dejamos con su más reciente comunicado, deseando que los zapatistas retomen el buen camino pues los consideramos necesarios en la terrible lucha de resistencia que desarrollan diferentes pueblos alrededor del mundo.

Aquí lo publicado en su portal de Enlace Zapatista:


(Versión ampliada)

Por razones de tiempo, la participación zapatista no fue completa.  Les prometimos que luego les mandábamos lo que faltó: aquí la versión original que incluye partes de la transcripción más lo que no se mencionó.  De nada.  No hay por qué darlas.
300.

Primera parte:

Una finca, un mundo, una guerra, pocas probabilidades

Agosto del 2018.

Subcomandante Insurgente Galeano:

Buenos días, gracias por haber venido, por aceptar nuestra invitación y compartirnos su palabra.

Vamos a empezar a explicar cuál es nuestro modo para hacer análisis y valoraciones.

Nosotros empezamos por analizar qué pasa en el mundo, luego nos bajamos a qué pasa en el continente, luego nos bajamos a qué pasa en el país, luego en la región y luego en lo local.  Y de ahí sacamos una iniciativa y la empezamos a subir de lo local a lo regional, a lo nacional, al continente y al mundo entero.

Según nuestro pensamiento, el sistema dominante a nivel mundial es el capitalismo. Para explicárnoslo y para explicarlo a otros, usamos la imagen de una finca.

Le voy a pedir al Subcomandante Insurgente Moisés que nos platique de eso.

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Subcomandante Insurgente Moisés:

Bueno, entonces compañeros, compañeras, entrevistamos a compañeros y a compañeras bisabuelos y bisabuelas que estuvieron en su vida -algunos todavía están vivos y vivas-.  Esto es lo que nos contaron, que nos llevó a pensar -decimos ahora- que los ricos, los capitalistas, quieren convertir en su finca lo que es el mundo.

Está el finquero, el terrateniente, el dueño pues así de miles de hectáreas de tierra, y ya eso cuando no está, pues el patrón tiene su capataz que es el que cuida la finca, y de ahí ese capataz busca su mayordomo que es el que va a ir a exigir que se trabaje su tierra; y ese capataz, ordenado por el patrón, tiene que buscar a otro que le llaman el caporal, que es el que cuida alrededor de la hacienda, de su casa, pues.  Entonces nos contaron de que en las fincas hay distintas cosas de lo que se hace ahí en la finca: hay finca ganadera, hay finca cafetalera, hay finca de caña, donde hacen panela, y de milpa y de frijol.  Entonces lo combinan, lo combinan eso; o sea en una finca de 10 mil hectáreas ahí está todo ahí, hay de ganadería, de cañería, de frijol, milpa.  Entonces toda su vida la gente está circulando ahí, trabajando ahí pues -lo que decimos los mozos o los baldíos, la gente que está sufriendo ahí-.

De capataz, pues él completa su paga robándole al patrón de lo que produce la finca.  O sea que además de lo que le da el patrón, el finquero, el capataz tiene su ganancia de robar.  Por ejemplo, si nacen 10 vaquillas y 4 toretes, pues el capataz no reporta cabal, sino que le dice al patrón que sólo nacieron 5 vaquillas y 2 toretes.  Si el patrón se da cuenta de la tranza, pues lo corretea al capataz y pone a otro.  Pero siempre algo roba el capataz o sea que es la corrupción que dicen.

Nos cuentan que cuando el capataz, porque no está el patrón, y entonces el capataz es el que queda, y cuando el capataz también quiere salir, entonces busca a alguien de los que tiene ahí, que sea igual como él de cabrón pues, de exigente pues; entonces mientras él va a echar su vuelta deja nombrado a alguien o sea, como que busca a su amigo que va a dejar a su cargo para luego llegar y tomar otra vez en su mano el capataz.

Y entonces vemos eso, que el patrón no está, el patrón está en otro lado pues, el capataz es el que decimos así de que como los países o los pueblos que nosotros decimos, porque vemos que ya no es país pues; es el Peña Nieto como decimos, el capataz.  El mayordomo decimos que son los gobernadores, y los caporales los presidentes municipales.  Está estructurado de una manera en cómo van a dominar, pues.

También vemos que ese capataz, mayordomo y caporal son los que exigen a la gente.   Y ahí en la finca nos cuentan los bisabuelos que ahí hay una tienda, que le dicen tienda de raya -así nos lo contaron pues- quiere decir que la tienda es ahí donde se endeuda; entonces los explotados, explotadas que están ahí, mozos o mozas como le decimos, pues,  entonces ya se acostumbraron de que ahí van a comprar su sal, su jabón, lo que necesita, o sea, no manejan dinero; tiene ahí el patrón su tienda y ahí es donde se enlistan, porque necesitan la sal, el jabón, el machete, la limadora o el hacha, entonces compran ahí, no es porque van a pagar con dinero sino con su fuerza de trabajo.

Y nos cuentan los bisabuelos que su vida, tanto como mujeres y hombres, es que le dan lo poco para comer el día de hoy para que mañana continúa trabajándole al patrón, y así a lo largo de todas sus vidas que la pasaron.

Y comprobamos lo que dicen nuestros bisabuelos porque cuando nosotros salimos en el 94, cuando fuimos tomando las fincas para sacar a esos explotadores, encontramos a capataces y a gentes acasillados, que están acostumbrados a eso lo que les dije de tiendas de raya, entonces esa gente acasillada nos dijeron que no saben qué van a hacer, que porque ahora dónde va a encontrar su sal, su jabón, porque ya no está su patrón.  Nos preguntaban a nosotros que ahora quién va a ser el nuevo patrón, porque quiere ir ahí porque no sabe qué hacer, porque dónde va a encontrar su jabón, su sal.

Entonces nosotros les dijimos: ahorita estás libre, trabaja la tierra, es tuya, así como el patrón que te explotó ahora vas a trabajar, pero es para ti, para tu familia.  Pero entonces se resiste diciendo de que no, de que esta tierra es del patrón.

Es ahí donde comprobamos que hay gente que ya está hallada pues a la esclavitud. Y si tienen su libertad, pues no saben qué hacer, porque sólo saben obedecer.

Y esto que les estoy hablando es de hace 100 años, más de 100 años, porque nuestros bisabuelos -uno de ellos tiene más o menos como 125, 126 años ahorita, porque ya tiene más de un año que lo entrevistamos a ese compa- son los que nos cuentan.

Entonces así lo vimos, que sigue eso.  Hoy pensamos que así está el capitalismo ahora. Quiere convertir en finca el mundo.  O sea, pero son los empresarios trasnacionales: “Voy a mi finca La Mexicana”, según lo que le antoja; “voy a mi finca La Guatemalteca, La Hondureña”, y así.

Y va a empezar a organizar según su interés al capitalismo pues, así como nos cuentan nuestros bisabuelos, que en una finca hay de todo ahí, café, ganado, maíz, frijol, y en otra finca no, es puro nomás de caña para sacar panela, y en la otra pues otra cosa.  Así nos fueron organizando ellos, cada finquero pues.

No hay patrón bueno, todos son malos.

Aunque nos cuentan nuestros bisabuelos que nos cuentan de que hay unos buenos -dicen- pero a la hora de que nos toca analizarlo, pensarlo, verlo, simplemente porque no hay tanto maltrato físico, es lo que dicen nuestros bisabuelos eso de que entonces son buenos, porque no los chicotean pues; pero de explotados, explotadas, no hay salvación.  En otras fincas sí, aparte de que estás cansado ya del trabajo y si no les cumples más, pues los chicotean.

Entonces pensamos que todo eso lo que les pasó es lo que va a pasar con nosotros, pero ahora sí ya no sólo nomás en el campo, sino en la ciudad.  Porque no es lo mismo el capitalismo de hace 100 años, 200 años, ya son diferentes su modo de explotación y no sólo nomás en el campo explota ahora sino también en la ciudad.  Y su explotación cambia de modo, decimos, pero igual es explotación.  Como que es la misma jaula de encierro, pero cada tanto la pintan, como que es nueva, pero es la misma.

Pero como quiera hay gente que no quiere la libertad, sino que ya se halló a obedecer, y entonces sólo busca un cambio de patrón, de capataz, que no sea tan cabrón o sea que igual explote pero trate bien.

Entonces nosotros no lo perdemos de vista eso porque viene, ya están empezando, y así.

Eso es lo que nos llama la atención de que ¿será que hay otros, otras, que ven, piensan, comparan igual que así nos la van a hacer?

¿Y qué van a hacer estas hermanas y hermanos?  ¿Será que se conforman con un cambio de capataz o de patrón, o es que lo que quieren es la libertad?

Eso es lo que me toca explicarles eso porque viene con lo que nosotros pensamos y vemos con los compañeros, compañeras, como Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

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Subcomandante Insurgente Galeano:

Entonces lo que nosotros vemos a nivel mundial es una economía depredadora.   El sistema capitalista está avanzando de forma de conquistar territorios, destruyendo lo más que pueda.  Simultáneamente hay un ensalzamiento del consumo.  Parece que el capitalismo ya no parece preocupado por quién va a producir las cosas, para eso están las máquinas, pero no hay máquinas que consuman mercancías.

En realidad, este enaltecimiento del consumo, esconde una explotación brutal y un despojo sanguinario de la humanidad que no aparecen en la inmediatez de la producción moderna de mercancías.

La máquina que, automatizada al tope y sin la participación humana, fabrica computadoras o celulares, se sostiene, no en el avance científico y tecnológico, sino en el saqueo de recursos naturales (la necesaria destrucción/despoblamiento y reconstrucción/reordenamiento de territorios) y en la inhumana esclavitud de miles de ínfimas, pequeñas y medianas células de explotación de la fuerza de trabajo humana.

El mercado (ese gigantesco almacén de mercancías) contribuye a ese espejismo del consumo: las mercancías le aparecen al consumidor como “ajenas” al trabajo humano (es decir, a su explotación); y una de las consecuencias “prácticas” es darle al consumidor (siempre individualizado) la opción de “rebelarse” eligiendo uno u otro mercado, uno u otro consumo, o negándose a un consumo específico.  ¿No se quiere consumir comida chatarra?  No problema, los productos alimenticios orgánicos también están a la venta, y a un precio más elevado.  ¿No consume conocidos refrescos de cola porque son dañinos a la salud?  No problema, el agua embotellada es comercializada por la misma empresa.  ¿No quiere consumir en las grandes cadenas de supermercados?  No problema, la misma empresa le surte a la tiendita de la esquina.  Y así.

Entonces está organizando la sociedad mundial dándole, aparentemente, prioridad al consumo, entre otras cosas.  El sistema marcha con esa contradicción (entre otras): quiere deshacerse de la fuerza de trabajo porque su “uso” presenta varios problemas (por ejemplo: tiende a organizarse, protestar, hacer paros, huelgas, sabotaje en la producción, aliarse a otr@s); pero al mismo tiempo necesita el consumo de mercancías por parte de esa mercancía “especial”.

Por más que el sistema apunte a “automatizarse”, la explotación de la fuerza de trabajo le es fundamental.  No importa cuánto consumo mande a la periferia del proceso productivo, o cuánto extienda la cadena de producción de modo que parezca (de “simular”) que el factor humano está ausente: sin la mercancía esencial (la fuerza de trabajo) el capitalismo es imposible.  Un mundo capitalista sin la explotación, donde sólo el consumo prevalece, es bueno para la ciencia ficción, las elucubraciones en las redes sociales y los sueños perezosos de los admiradores de los suicidas de la izquierda aristocrática.

No es la existencia del trabajo la que define al capitalismo, sino la caracterización de la capacidad de trabajo como una mercancía que se vende y se compra en el mercado laboral.  Esto quiere decir que hay quien vende y hay quien compra; y, sobre todo, que hay quien sólo tiene la opción de venderse.

La posibilidad de comprar la fuerza de trabajo está dada por la propiedad privada de los medios de producción, de circulación y consumo.  En la propiedad privada de estos medios está el núcleo vital del sistema.  Sobre esta división de clase (la poseedora y la desposeída) y para ocultarla, se construyen todas las simulaciones jurídicas y mediáticas, así como las evidencias dominantes: la ciudadanía y la igualdad jurídica; el sistema penal y policíaco, la democracia electoral y el entretenimiento (cada vez más difíciles de diferenciar); las neo religiones y las supuestas neutralidades de las tecnologías, las ciencias sociales y las artes; el libre acceso al mercado y al consumo; y las tonterías (más o menos elaboradas) del “cambio está en uno mismo”, “uno es el arquitecto de su propio destino”, “al mal tiempo pon buena cara”, “no le des un pescado al hambriento, mejor enséñale a pescar” (“y véndele la caña de pescar”), y, ahora de moda, los intentos de “humanizar” el capitalismo, hacerlo bueno, racional, desinteresado, light.

Pero la máquina quiere ganancias y es insaciable.  No hay un límite para su glotonería.  Y el afán de ganancias no tiene ética ni racionalidad.  Si debe matar, mata.  Si necesita destruir, destruye.  Aunque sea el mundo entero.

El sistema avanza en su reconquista del mundo.  No importa lo que se destruya, quede o sobre: es desechable mientras se obtenga la máxima ganancia y lo más rápido posible.  La máquina está volviendo a los métodos que le dieron origen -por eso nosotros les recomendamos leer la Acumulación Originaria del Capital-, que es mediante la violencia y mediante la guerra que se conquistan nuevos territorios.

Como que el capitalismo dejó pendiente una parte de la conquista del mundo en el neoliberalismo y que ahora tiene que completarlo.  En su desarrollo, el sistema “descubre” que aparecieron nuevas mercancías y esas nuevas mercancías están en el territorio de los pueblos originarios: el agua, la tierra, el aire, la biodiversidad; todo lo que todavía no está maleado está en territorio de los pueblos originarios y van sobre ello.  Cuando el sistema busca (y conquista) nuevos mercados, no son sólo mercados de consumo, de compra-venta de mercancías; también, y sobre todo, busca y trata de conquistar territorios y poblaciones para extraerles todo lo que se pueda, no importa que, al terminar, deje un páramo como herencia y huella de su paso.

Cuando una minera invade un territorio de los originarios, con la coartada de ofrecer “fuentes de trabajo” a la “población autóctona” (me cae que así nos dicen), no sólo está ofreciendo a esa gente la paga para comprar un nuevo celular de gama más alta, también está desechando a una parte de esa población y está aniquilando (en toda la extensión de la palabra) el territorio en el que opera.  El “desarrollo” y el “progreso” que ofrece el sistema, en realidad esconden que se trata de sus propios desarrollo y progreso; y, lo más importante, oculta que esos desarrollo y progreso se obtienen a costa de la muerte y la destrucción de poblaciones y territorios.

Así se fundamenta la llamada “civilización”: lo que necesitan los pueblos originarios es “salir de la pobreza”, o sea necesitan paga.  Y entonces se ofrecen “empleos”, es decir, empresas que “contraten” (exploten pues) a los “aborígenes” (me cae que así nos dicen).

“Civilizar” una comunidad originaria es convertir a su población en fuerza de trabajo asalariada, es decir, con capacidad de consumo.  Por eso todos los programas del Estado se plantean “la incorporación de la población marginada a la civilización”.  Y, en consecuencia, los pueblos originarios no demandan respeto a sus tiempos y modos de vida, sino “ayuda” para “colocar sus productos en el mercado” y “para obtener empleo”.  En resumen: la optimización de la pobreza.

Y con lo de “pueblos originarios” nos referimos no sólo a los mal llamados “indígenas”, sino a todos los pueblos que originalmente cuidaban los territorios hoy bajo las guerras de conquista, como el pueblo kurdo, y que son subsumidos, por medio de la fuerza, en los llamados Estados Nacionales.

La llamada “forma Nación” del Estado, nace con el ascenso del capitalismo como sistema dominante.  El capital necesitaba protección y ayuda para su crecimiento.  El Estado suma entonces, a su función esencial (la de la represión), la de ser garante de ese desarrollo.  Claro, entonces se dijo que era para normar la barbarie, “racionalizar” las relaciones sociales y “gobernar” para todos; “mediar” entre dominadores y dominados.

La “libertad” era la libertad para comprar y vender (se) en el mercado; la “igualdad” era para cohesionar el dominio homogeneizando; y la “fraternidad”, bueno, tod@s somos herman@s, el patrón y el trabajador, el finquero y el peón, la víctima y el verdugo.

Después se dijo que el Estado Nacional debía “regular” el sistema, ponerlo a salvo de sus propios excesos y hacerlo “más equitativo”.  Las crisis eran producto de defectos de la máquina, y el Estado (y el gobierno en particular), era el mecánico eficiente siempre alerta para arreglar esos desperfectos.  Claro, a la larga resultó que el Estado (y el gobierno en particular) era parte del problema, no la solución.

Pero los elementos fundamentales de ese Estado Nación (policía, ejército, lengua, moneda, sistema jurídico, territorio, gobierno, población, frontera, mercado interno, identidad cultural, etc.) hoy están en crisis: las policías no previenen el delito, lo cometen: los ejércitos no defienden a la población, la reprimen; las “lenguas nacionales” son invadidas y modificadas (es decir, conquistadas) por la lengua dominante en el intercambio; las monedas nacionales se valúan conforme a las monedas que hegemonizan el mercado mundial; los sistemas jurídicos nacionales se subordinan a las leyes internacionales; los territorios se expanden y contraen (y fragmentan) conforme a la nueva guerra mundial; los gobiernos nacionales supeditan sus decisiones fundamentales a los dictados del capital financiero; las fronteras varían en su porosidad (abiertas para el tráfico de capitales y mercancías, y cerradas para las personas); las poblaciones nacionales se “mezclan” con las provenientes de otros Estados; y así.

Al mismo tiempo que “descubre” nuevos “continentes” (es decir: nuevos mercados para extraer mercancías y para el consumo), el capitalismo enfrenta una crisis compleja (en su composición, en su extensión y en su profundidad), que él mismo produjo con este afán depredador.

Es una combinación de crisis:

Una es la crisis ambiental que está pegando en todas partes del mundo y que es producto también del desarrollo del capitalismo: la industrialización, el consumo y el saqueo de la naturaleza tienen un impacto ambiental que altera ya lo que se conoce como “planeta Tierra”.  El meteorito “capitalismo” ya cayó y ha modificado radicalmente la superficie y las entrañas del tercer planeta del sistema solar.

La otra es la migración.  Se están pauperizando y destruyendo territorios enteros y obligando a la gente a migrar buscando vida.  La guerra de conquista, que está en la esencia misma del sistema, ya no ocupa territorios y su población, sino que pone a esa población en el rubro de “sobras”, “ruinas”, “escombros”, por lo que esas poblaciones o perecen o emigran a la “civilización” que, no hay que olvidarlo, se sostiene sobre la destrucción de “otras” civilizaciones.  Si esas personas no producen ni consumen, sobran.  El llamado “fenómeno migratorio” es producido y alimentado por el sistema.

Y una más –en la que nosotros estamos encontrando coincidencias con varios analistas en todo el mundo- es el agotamiento de los recursos que hacen andar “la máquina”: los energéticos.  Los llamados “picos” finales en reservas de petróleo y carbón, por ejemplo, ya están muy cerca.  Esos energéticos se agotan y son muy limitados, su reposición duraría millones de años.  El previsible e inminente agotamiento hace que los territorios con reservas -aunque limitadas- de energéticos, sean estratégicos.  El desarrollo de fuentes de energía “alternas” va demasiado despacio por la sencilla razón de que no es rentable, es decir, no se repone rápido la inversión.

Estos tres elementos de esa crisis compleja, ponen en entredicho la existencia misma del planeta.

¿La crisis terminal del capitalismo?  Ni de lejos.  El sistema ha demostrado que es capaz de superar sus contradicciones e, incluso, funcionar con ellas y en ellas.

Entonces, ante esas crisis que el mismo capitalismo provoca, que provoca migración, provoca catástrofes naturales; que se acerca al límite de sus recursos energéticos fundamentales (en este caso el petróleo y el carbón), parece que el sistema está ensayando un repliegue hacia dentro, como una antiglobalización, para poder defenderse de sí mismo y está usando a la derecha política como garante de ese repliegue.

Esta aparente contracción del sistema es como un resorte que se retrae para luego expandirse.  En realidad, el sistema se está preparando para una guerra.  Otra guerra.  Una total: en todas partes, todo el tiempo y con todos los medios.

Se están construyendo muros legales, muros culturales y muros materiales para tratar de defenderse de la migración que ellos mismos provocaron; y se está tratando de volver a mapear el mundo, sus recursos y sus catástrofes, para que los primeros se administren para que el capital mantenga su funcionamiento, y las segundas no afecten tanto a los centros donde se agrupa el Poder.

Estos muros van a seguir proliferando, según nosotros, hasta que se vaya construyendo una especie de archipiélago “de arriba” donde, dentro de “islas” protegidas, queden los dueños, digamos, los que tienen la riqueza; y afuera de esos archipiélagos quedamos todos los demás.  Un archipiélago con islas para los patrones, y con islas diferenciadas –como las fincas- con labores específicas.  Y, muy aparte, las islas perdidas, las de l@s desechables.  Y en el mar abierto, millones de barcazas deambulando de una a otra isla, buscando un lugar para atracar.

¿Ciencia Ficción de manufactura zapatista?  Googlee usted “Barco Aquarius” y vea la distancia que media entre lo que describimos y la realidad.  Al Aquarius varias naciones de Europa le negaron la posibilidad de atracar en puerto.  ¿La razón?  La carga letal que transporta: cientos de migrantes procedentes de países “liberados” por Occidente con guerras de ocupación, y de países gobernados por tiranos con el beneplácito de Occidente.

“Occidente”, el símbolo de la civilización por auto denominación, va, destruye, despuebla y se repliega y cierra, mientras el gran capital sigue con sus negocios: fabricó y vendió las armas de destrucción, también fabrica y vende las máquinas para la reconstrucción.

Y quien está apoyando este repliegue es la derecha política en varias partes.  Es decir, los capataces “efectivos”, los que controlan a la peonada y aseguran la ganancia para el finquero…  aunque más de uno, una, unoa, se roben parte de las vaquillas y toretes.  Y, además, “chicoteen” demasiado a su respectiva población acasillada.

Todos los que sobren: o consumen o hay que aniquilarlos; hay que hacerlos a un lado; son -decimos nosotros- l@s desechables.  No cuentan ni siquiera como “victimas colaterales” en esta guerra.

No es que algo está cambiando, es que ya cambió.

Y ahora usamos el símil de los pueblos originarios porque durante mucho tiempo, en la etapa previa de desarrollo del capitalismo, los pueblos originarios quedaron como los olvidados.  Antes nosotros usábamos el ejemplo de los infantes indígenas, que eran los no-natos porque nacían y morían sin que nadie les llevara la cuenta, y esos no-natos habitaban en estas zonas, por ejemplo, en estas montañas que antes no les interesaban.  Las buenas tierras (las “planadas”, les decimos nosotros), fueron ocupadas por las fincas, por los grandes propietarios, y aventaron a los indígenas a las montañas, y ahora resulta que esas montañas tienen unas riquezas, mercancías, que quiere también el capital y entonces ya no hay a dónde irse para los pueblos originarios.

O luchan y defienden, incluso hasta la muerte, esos territorios, o no hay de otra, pues.  Porque no habrá un barco que los recoja cuando naveguen a la intemperie en las aguas y tierras del mundo.

Está en marcha una nueva guerra de conquista de los territorios de los originarios, y la bandera que porta el ejército invasor a veces lleva también los colores de la izquierda institucional.

Este cambio en la máquina en lo que se refiere al campo o “zonas rurales”, que se puede apreciar hasta con un análisis superficial, también se presenta en las ciudades o “zonas urbanas”.  Las grandes ciudades se han reordenado o están en ese proceso, después o durante una guerra despiadada contra sus habitantes marginales.  Cada ciudad contiene muchas ciudades dentro, pero una central: la del capital.  Los muros que rodean esa ciudad están formados por leyes, planes de urbanización, policías y grupos de choque.

El mundo entero se fragmenta; proliferan los muros; la máquina avanza en su nueva guerra de ocupación; cientos de miles de personas descubren que el nuevo hogar que les prometió la modernidad es una barcaza en altamar, la orilla de una carretera, o el hacinamiento de un centro de detención para “indocumentados”; millones de mujeres aprenden que el mundo es un gigantesco club de caza donde ellas son la presa a cobrar; la infancia se alfabetiza como mercancía sexual y laboral; y la naturaleza pasa la cuenta del largo debe que, en su saldo rojo, acumula el capitalismo en su breve historia como sistema dominante.

Claro, falta lo que digan las mujeres que luchan, loas otroas de abajo (para quienes, en lugar del glamur de los closets entreabiertos de arriba, hay desprecio, persecución y muerte), quienes pernoctan en las colonias populares y se pasan el día trabajando en la ciudad del capital, l@s migrantes que recuerdan que ese muro no estuvo ahí desde el principio de los tiempos, los familiares de desaparecid@s, asesinad@s y encarcelad@s que no olvidan ni perdonan, las comunidades rurales que descubren que fueron engañadas, las identidades que se descubren diferentes y suplen la vergüenza por el orgullo, y todas, todos, todoas l@s desechables que entienden que el destino no tiene que ser el de la esclavitud, el olvido o la muerte mortal.

Porque otra crisis, que pasa desapercibida, es la emergencia y proliferación de rebeldías, de núcleos humanos organizados que desafían no sólo al Poder, también a su lógica perversa e inhumana.  Diversa en su identidad, es decir, en su historia, esta irrupción aparece como una anomalía del sistema.  Esta crisis no cuenta para las leyes de probabilidad.  Sus posibilidades de mantenerse y profundizarse son mínimas, casi imposibles.  Por eso no cuentan en la cuenta de arriba.

De las rebeldías, para la máquina, no hay que preocuparse.  Son pocos, pocas y pocoas, si acaso lleguen a 300.

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Es seguro que esta visión del mundo, la nuestra, esté incompleta y que, con alto grado de probabilidad, sea errónea.  Pero así es como vemos el sistema a nivel mundial.  Y de esta valoración se sigue lo que miramos y valoramos en los niveles continental, nacional, regional y local.

(Continuará…)






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domingo, 12 de agosto de 2018

Saralegi y el Txupinazo en Leitza

Por medio de Noticias de Navarra traemos a ustedes este artículo en el cual se reconoce la labor y el legado de Gabriel Saralegi, impulsor de Herri Kirolak, iniciativa para rescatar los juegos rurales vascos.

Aquí la información:


Gabriel Saralegi lanzará hoy a las seis de la tarde el cohete con el que arrancarán las fiestas

Nerea Mazkiaran

Por primera vez, los leitzarras han podido elegir quién lanzará mañana el cohete para anunciar las fiestas, los esperados Santiburtzioak. Y han querido que sea Gabriel Saralegi Arribillaga, impulsor de los herri kirolak y una persona siempre dispuesta a echar una mano en diferentes auzolanes. Nacido en 1956 en el caserío Arro de Leitza, Gabriel Saralegi vivió desde pequeño muy de cerca el mundo del deporte rural, sobre todo el hacha, palabras mayores en este pueblo. Y es que su padre, Esteban Saralegi, preparaba y aconsejaba a grandes aizkolaris de la época. Así, no es extraño que promoviera la afición entre sus seis hijos, cuatro chicos y dos chicas. Al pequeño, Mieltxo, dotado de un físico privilegiado, le orientó al levantamiento de piedra. Y acertó. No en vano, ostenta el récord mundial de alzamiento de piedra con 329 kilogramos.

“La familia influye mucho y para estas cosas más. Los herri kirolak suponen trabajo, cansancio y gasto. Ésta es la recompensa, el reconocimiento público y también que haces muchos amigos”, apunta este leitzarra, que debutó en la plaza con 16 años, participando desde entonces en campeonatos y sobre todo exhibiciones. Tenía el mejor de los maestros y pronto destacó: con txapela en el Campeonato de Sanfermines y tercero por parejas con Arria II en el Campeonato de España con solo 18 años. “Lo dejé hace 20 años. Me costaba recuperarme”, recuerda.

Pero Gabriel Saralegi ha destacado sobre todo en la promoción de los herri kirolak. Es uno de los impulsores de la Federación Navarra, además de su primer presidente en 1990. Asimismo, los Saralegi aportaron más espectáculo en el mundo de la aizkora, introduciendo novedades en los años 70 como el corte en altura, desconocido hasta entonces en Europa, o el corte con una mano.

También fueron pioneros en presentar los festivales. “Cuando salíamos fuera había que explicar qué hacían y en qué consistían las pruebas. Nadie quería hablar y comencé yo”, recuerda. Y se le daba bien, mezclando datos, historia, curiosidades y pinceladas de humor. Así, lleva más de tres décadas recorriendo plazas dentro y fuera de Euskal Herria al frente de una saga que continúa con sus sobrinos Eneko y Rubén Saralegi. Otro sobrino suyo, Iker Vicente Saralegi, ha sido tres veces consecutivas campeón navarro y subcampeón de Euskal Herria con solo 21 años.

Gabriel Saralegi también cogió el testigo a su padre en la preparación de aizkolaris, con una decena de jóvenes de diferentes puntos de Navarra, Gipuzkoa, Bizkaia e incluso Segovia que realizan cientos de kilómetros para aprender del leitzarra.

Elección popular

En la comisión de fiestas se toman todas las decisiones relacionadas con las fiestas, un espacio abierto a todos los vecinos y vecinas. Este año se quiso dar un paso más y se decidió dejar en manos de la ciudadanía la última decisión entre tres propuestas. Las otras candidaturas fueron los Villabona, una familia de talogiles de Leitza que lleva 30 años colaborando con Alke (grupo que dinamiza la vida cultural de Leitza en la feria de artesanía trabajando ese día para recaudar fondos para esta feria) y los maestros jubilados, por cuyas manos han pasado varias generaciones de leitzarras.

Si bien sabía que era uno de los tres candidatos, Gabriel Saralegi no se esperaba que fuera elegido en el proceso participativo que se puso en marcha. “En el pueblo hay muchos maestros y maestras jubilados. Los Villabona Zabaleta son una familia grande”, apunta. “Me llamaron a una reunión de la comisión de fiestas y llevé diferentes propuestas, explicándoles el porqué y cuánto costaba cada cosa. Entonces me dijeron que había sido elegido. Fue una sorpresa. Estoy muy agradecido al pueblo de Leitza”. Acostumbrado a hablar con la plaza llena de gente, mañana será diferente. “Todavía no tengo pensado qué voy a decir. El otro día me preguntaron en la radio y dije que ya tenía preparadas tres páginas y media y todavía no he acabado”, bromea.

Auzolan

Desde el Ayuntamiento de Leitza también ponen el foco en la gran aportación que realiza Saralegi a su pueblo en los auzolanes. “Aunque yo esté al frente, hay mucha gente detrás que colabora y anima a hacer diferentes propuestas. Yo nunca he dicho que no, pero mucha gente que hay alrededor tampoco”, destaca. Al respecto, señala que hay muchos tipos de auzolanes, es decir, trabajo para la comunidad. “Para que se puedan celebrar los encierros tiene que haber diez voluntarios. Llevo 30 años colaborando pero hay otras nueve personas a las que no conoce nadie y que están ahí”.

Pone como ejemplo la organización de festivales de herri kirolak para fines benéficos, como ayudar a alguna familia tras el incendio de su caserío, o encuentros festivos, como el celebrado en los años 90 cuando se homenajeó a los aizkolaris nacidos en Leitza o vecinos de esta localidad, 130 en total. Además, este leitzarra es fijo en las labores de trasmoche de árboles. “Cada uno tiene unas aptitudes y se realizan diferentes tareas. En un pueblo hay muchas necesidades y siempre hay gente dispuesta”, incide.





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Sortu y la Aste Nagusia 2018

Las fiestas grandes han iniciado en la CAV y desde la izquierda abertzale se movilizan para dar a conocer las reivindicaciones del pueblo vasco ante los visitantes.

Les invitamos a leer esta nota de Naiz:


Ante la mirada curiosa de numerosos turistas y fiel a la tradición, Sortu ha sacado esta tarde a varias centenares de personas a las calles de Donostia en la anual manifestación previa al inicio de las fiestas. La defensa de la República vasca ha servido de paraguas para distintas reivindicaciones, unidas todas bajo la voluntad de «decidirlo todo».

Dos horas antes del inicio oficial de Aste Nagusia, Sortu ha celebrado su tradicional manifestación en el centro de Donostia, a la que han asistido varios centenares de personas. El lema elegido este año, «Una República vasca para decidirlo todo», ha servido de paraguas para distintas reivindicaciones, desde las feministas a las laborales, pasando por las pensiones y el euskara.

Ante la mirada de decenas de turistas, curiosos ante la amalgama de ikurriñas, esteladas, banderas de Nafarroa, de Ernai y por la repatriación de los presos, los manifestantes –entre los que han destacado pensionistas y jóvenes– han iniciado su marcha desde el Buen Pastor pasadas las 17.00.

Junto a lemas por la independencia y el clásico «Presoak Etxera», este año han sonado con fuerza otros eslóganes como «1.080 hemen eta orain», en relación a la pensión mínima, «Hemen bizi, hemen erabaki» (vivir aquí, decidir aquí) y «Gora Euskal Errepublika».

En el acto final, Nuria Altzugarai, miembro de la ejecutiva de Sortu, ha invitado a los presentes a imaginar cómo sería la proclamación de la República vasca. «Imaginemos por un momento la República que construiríamos, imaginemos una Euskal Herria sin opresión», ha sugerido, mencionando desde las relaciones laborales al sexismo, pasando por el euskara, los presos, la juventud o la migración. «Así imagina Euskal Herria, desde el principio, la izquierda abertzale, un pueblo sin opresión, formado por hombres y mujeres libres», ha rematado.

Acto seguido, Altzugarai ha remarcado la importancia de concretar el camino y los pasos prácticos «para empezar a acercarnos a nuestro proyecto». Algo para lo que ha considerado primordial «la activación popular». «Para sacar al PNV de esa habilidad que tiene para jugar a dos bandas, para llevar a Podemos del dicho al hecho, o para culminar el cambio iniciado en Nafarroa», ha añadido, recordando que «ya sabemos que los cambios que necesita este pueblo no llegaran ni de París ni de España».

«Necesitamos pasar de reivindicar el derecho a decidir a ejercerlo, para decidirlo todo», ha añadido la militante abertzale, que ha terminado saludando a todos los que visitan Donostia estos días, a los padres de los jóvenes de Altsasu, a los migrantes y refugiados y a «los amigos catalanes que están hoy aquí con nosotros». «Ellos también, un día, imaginaron la República catalana, y ahí están, construyéndola», ha concluido.






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viernes, 3 de agosto de 2018

Cronopiando | Altsasukoak Aske

Por medio de su Cronopiando nuestro amigo Koldo Campos nos hace una serie de amables recordatorios con respecto al Caso Altsasu:

Altsasukoak aske

Koldo Campos Sagaseta

Cuando septiembre traiga la fiesta al pueblo, los jóvenes de Altsasu llevarán dos años preventivamente presos por riesgo de fuga de quienes se entregaron, según dicta sentencia una magistrada civil, esposa de otro coronel civil, y a querella horneada y conducida por la benemérita civil.

Llegará la navidad y, con ella, el Olentzero, las cenas de familia... y los jóvenes de Altsasu llevarán dos años y tres meses preventivamente presos por constituirse en violenta turba y linchar un tobillo. La camisa del tobillo resultó ilesa. No así la camiseta de Adur Ramírez, identificada como roja siendo negra, en una causa verde que debió verse en el Juzgado de Iruña y que fue requisada por la Audiencia Nacional.

Entrará la primavera y en el frontón Burunda, Joseba Ezkurdia hará el primer saque... y los jóvenes de Altsasu llevarán dos años y siete meses preventivamente presos porque el segundo informe de la Guardia Civil contradijo su primer informe y lo que pudo ser odio, en manos de la Audiencia se transformó en terrorismo para, en otra honorable pirueta del tribunal, cerrar la farsa como atentado contra la autoridad. Cientos de casos semejantes en el Estado y solo en el de Altsasu se condena con cárcel el código postal. Se les acusa de vascos

Se abrirán las aulas de nuevo a la juventud que estudia, y los jóvenes de Altsasu llevarán tres años preventivamente presos porque en el mercado de la venganza y en el negocio de la provocación las condenas se cotizan al alza.

A estas alturas del esperpento da igual quién empezó la reyerta de madrugada a las puertas de un bar en un pueblo en fiestas o cuál fuera el motivo. Lo que indigna, dos años más tarde, es que las víctimas estén en la cárcel, que la justicia hieda y que el Estado lo celebre.

Las multitudes que expresaran su indignación por la libertad de una manada de violadores gritaban: “Esta justicia es una mierda”. Los jueces y el Estado también.






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jueves, 2 de agosto de 2018

Desenmascarando a El Creador

Volviendo al tema candente de Cambridge Analytica y otras veleidades feisbukianas, les compartimos este extraordinario artículo acerca del monstruo cibernético creado por Mark Zuckerberg y dado a conocer en la página de la Revista Contexto:


Sobre los efectos secundarios de la red social en nuestros sistemas políticos e identitarios

Jordi Minguell

En la mitología popular, Mark Zuckerberg está en su residencia universitaria de Harvard un pelín pedo y, por despecho, inventa el germen de lo que es hoy la plataforma de comunicación más grande que ha dado la humanidad: Facebook. Dos mil millones de personas en todo el mundo tienen una cuenta en la que reciben y comparten información. Lo que pocos saben es que Zuckerberg, El Creador, además de estar estudiando ingeniería informática también aprendía psicología.

Llevo más de diez años trabajando en el sector del marketing y las comunicaciones digitales. Los suficientes para saber que, hoy por hoy, el retorno de inversión para cualquier empresa, organización o partido político de una campaña en este canal no es comparable a ninguna otra vía de comunicación, ya sea offline u online. Si quieres resultados, invierte en Facebook, es la máquina de marketing perfecta. Punto.

En esta década también he asumido, como ciudadano e individuo, que la gran red social es, cada día, más parte de los problemas a los que nos enfrentamos como sociedad que de su solución.

Si el sueño de la razón produce monstruos, el sueño de Facebook provoca la polarización de la opinión y la ilusión de debate vía la exportación de lo político hacia lo digital. Un canal, el digital, en el que en espacios cerrados, monetizados y optimizados para la conversión construimos nuestra identidad. Un marco en el que difícilmente puede desarrollarse algo tan sano, tan democrático, tan republicano como el conflicto. El bueno. No el de tu timeline.

Hace unos meses cerré mi cuenta de Instagram y Facebook (que por si no lo sabes son propiedad de El Creador junto a Whatsapp). ¡Ahora lo llaman suicidio! Estoy bien. Después de unas semanas de no saber qué hacer con el móvil, solo lo echo en falta para felicitar los cumpleaños. Eso sí, el susto de mis colegas de profesión fue mayúsculo. Unos me acusaron de #postureo. Algunos me han dejado de llamar. Otros, me emplazaron a LinkedIn. Pocos se interesaron por mi razonamiento.

Aquí van unos puntos

Lo de Cambridge Analytica es, en efecto, muy gordo. Y la falta de explicaciones que siguió, también. Si quieres la secuela perfecta de La red social de David Fincher, ponte uno de los videos en YouTube con el testimonio de El Creador frente al Senado de Estados Unidos. Black Mirror se queda corto. Tráiler: se filtran datos de usuarios en manos expertas en la segmentación y modelización de audiencias. Los malos pagan a esa empresa para hacer su trabajo. Elipsis. Habemus Brexit y Trump.

Hay que resaltar aquí que el problema es la forma –fuera de los ya de por sí polémicos términos de uso de la red social– en la que la empresa accedió a los datos. Cambridge Analytica utilizó una aplicación para filtrar los datos de usuarios y crear modelos de audiencia para realizar campañas políticas. No los superpoderes que cualquier empresa, organización o individuo tiene, de forma perfectamente lícita, al acceder a los servicios de empresas de Facebook para crear, desarrollar y optimizar campañas con el fin de, en términos de marketing, convertir. En términos de a pie de calle: convencer.

El impacto del uso de los datos de Cambridge Analytica en campañas políticas no se sabrá hasta que Facebook sea 100% transparente sobre los datos que se filtraron y su uso por terceras partes. Por lo visto en la comparecencia, ni ellos lo saben. Pero, sobre todo, porque Cambridge Analytica, como muchas otras compañías de publicidad online, son ingenieros en el uso de herramientas digitales para influir en la atención, primero, y en las decisiones, después, del usuario de redes sociales.

El objetivo de una campaña de marketing, ¡sin entrar en detalles!, es generar un retorno a la inversión. Ya sea cuantitativo o cualitativo. Me gusta esto. No me gusta esto. Compro esto. No compro esto. Facebook es una compañía de publicidad que utiliza tu necesidad de validación externa para poblar de datos tu cuenta. Y la cuenta de ingresos de El Creador. Piensa en millones de personas haciendo lo mismo que tú, en el mismo entorno digital. Esos datos generan patrones de consumo diferenciados por segmentos de consumidores. El segmento A es así y le gusta esto y lo otro. El B es así… El C… Cuanto más sofisticado el segmento y la definición de su patrón, más fácil para la empresa comunicar contigo. Y, por lo tanto, que piques. Por primera vez. Por segunda.

Nada que no hayas visto en ‘Mad Men’. O en tu frutería.

Los patrones de consumo son la base de la efectividad del marketing. Y con la digitalización de los datos jamás en la historia de la humanidad hemos sabido tanto sobre el consumo y los consumidores. Y sus patrones. El marketing llevado, casi, al nivel de ingeniería. Ahora bien, ¿qué pasa si las relaciones que entablamos, las opiniones que generamos y los diálogos que establecemos, discurren en un entorno optimizado para el retorno de inversión? ¿Qué pasa cuando se nos pide actuar como ciudadanos pero, en realidad, nos comportamos como consumidores?

“Una ardilla que se muere delante de tu casa puede tener más relevancia para ti que gente muriendo en África”. Esta perla de El Creador está recogida en el ensayo ‘#Republic: Divided Democracy in the Age of Social Media’ (Princeton University Press, 2017) escrito por el Profesor de la Universidad de Harvard Cass R. Sunstein. Un monumento al escepticismo digital que, partiendo de la histeria post elección de Trump, amplifica el mea culpa de las clases pensantes estadounidenses ante su Armagedón político frente al uso, abuso y mal uso de las redes sociales. Está bien estar todos conectados. ¡Gracias a El Creador! Pero, vamos a darle al pause un poco.

Preguntado por la pertinencia, o no, en tu timeline de las noticias a las que la plataforma te expone, la justificación de la ardilla tiene todo el sentido del mundo si tu objetivo, tal y como declaró en la sesión del control en el Senado, es “vender publicidad, señoría”. El modelo de negocio se sustenta en afinar la pertinencia de los contenidos a los que los usuarios son expuestos para que hagan click. Y, por lo tanto, que Facebook haga caja. El famoso algoritmo, la nueva receta de la Coca Cola, es el instrumento de afinación que te hará hacer click basado en tus preferencias (demográfico, localización, historial…) y lo que tu entorno publica –comenta– y valida. En Facebook, el producto eres tú. Y aquí es dónde la lógica comercial empieza a darse de bruces con la democrática.

Sustein demuestra, basándose en experimentos de psicología del comportamiento sobre la construcción de la identidad, que si Facebook es la base de tu dieta informativa, probablemente te encuentres después de unos meses de uso con un cuadro clínico de crispación, polarización y radicalización. Además de tener un ‘nosotros’ cada vez más exclusivo y un ‘ellos’ cada vez más inclusivo. Lo llama las echo chambers. Y define el efecto secundario principal del algoritmo en tu salud ciudadana. Si tu entorno valida tu punto de vista, tu opinión sale reforzada. Si en tu entorno no hay voces discordantes, tu posición sale aún más reforzada. ¿Le has dado –me gusta– al PSOE? Bien de historias relacionadas con la corrupción en el Partido Popular. No muchas discordantes. ¿Le has dado al Partido Popular? Bien de historias sobre corrupción en el PSOE. No muchas discordantes.

Regresión. Los griegos crearon la democracia. Y la República. The Original. También el espacio público. La Plaza. La idea, entonces, era que en el espacio público diferentes personas se juntaran y pudieran hablar, compartir, dialogar. Y disentir. Una de las bases para el funcionamiento de la república era, en teoría, la transmisión por canales públicos, no partidistas y libres de la información con la finalidad que la ciudadanía pudiese construirse una opinión y así contribuir al bien común.

El papel de Facebook como medio para ejercer la libertad de expresión es indiscutible en todo el mundo (menos en China que solo se puede acceder vía VPN). El Creador probablemente jamás imaginó que iba a poseer un canal de difusión de contenidos accesible por el mayor número de personas posible. La imprenta se queda en juego de niños. Y los efectos que este canal ha tenido y va a tener en amplificar la voz de las minorías o de los movimientos sociales en todo el mundo es hoy, en el Occidente del matrimonio Gay, el 15M, el Black Live Matters, la Primavera Árabe o el #MeToo, innegable.

Pero, ¿y si al desalojar la acción social (y nuestro pensamiento social) hacia ese medio, estuviéramos poniendo piedras a todo movimiento de cambio? ¿Y si estuviéramos dando un valor a la información que va directamente en contra del modelo de sociedad democrática que llevamos siglos construyendo? ¿Y si la regulación no solo tiene que ir hacia la protección de los datos (gracias Unión Europea) pero también hacia la protección de la libertad de expresión basándose en los principios de neutralidad y ciudadanía? ¿Y si la libertad de expresión tuviese que ser definida, y regulada, no sólo como el derecho a decir lo que te se salga de los pixels pero, también, a que las empresas, casi monopolios, que te permiten acceder a ese contenido, se rigieran por lógicas no solo de optimización de cuenta de resultados? 

Unas preguntas que, aunque están dirigidas a un canal del siglo XXI, fueron ya formuladas durante todo el siglo pasado con la fotografía. Ya Walter Benjamin fruncía el ceño con la reproducción como churros de lo anteriormente conocido como Alta Cultura en su entretenido ensayito La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. También cuestionaba elegantemente las nuevos artes que empezaban a despuntar: el cine y la fotografía. ¿Pero esto qué es? ¿En qué se convierte la experiencia del arte? ¿Qué relación tiene el espectador ante el objeto de la pieza artística? ¿Qué es un objeto artístico? El ensayo ha envejecido fatal en su contenido, pero no en la vertebración de su escepticismo ante la innovación tecnológica y sus implicaciones en la sociedad. Como demuestra que Susan Sontag cogió el testigo décadas después en uno de sus primeros grandes ensayos: Sobre la Fotografía.

Sontag no escribía desde el nacimiento de la imagen y su mercantilización. Escribía desde su más total y absoluta hegemonía: la América de los 70. Y también desde la postmodernidad.  Es decir, desde Warhol, desde la publicidad integrada en la cultura (y el arte) (y viceversa), desde el todo vale. Y Sontag también fruncía el ceño en este manantial de ideas en las que, entre otras cosas, se preguntaba si el espectador de fotografías había terminado por perder completamente la sensibilidad y asertividad ante el objeto fotografiado. Hablaba de crear una ecología de imágenes para que justamente el espectador pudiese enmarcar, vía contexto y palabra, el chorro de fotografías (y por lo tanto estímulos).

Años más tarde, antes de morir y desde la América post 11S, Sontag publicó un spin off a ese ensayo. El librito Regarding the pain of the others se centra en la fotografía de guerra. Y, sobre todo, en los efectos de la fotografía de guerra en el espectador. ¿Cómo respondemos a los estímulos que provoca una fotografía de guerra sobre un contexto, una situación y unas personas muy lejanas? ¿Cómo respondemos al dolor de los demás a través de la fotografía? ¿Cómo deberían presentarse las fotos para que transmitan el contexto y la historia que determinan el sentido de esa foto? ¿El medio puede entonces transformar la sensibilidad y la conciencia política?

Me hubiese gustado saber qué opinan Walter y Susan de Facebook. Lo que habrían escrito sobre las fotos virales de los niños Omran o Alan Kurdi, de los videos en tu timeline de Angelina Jolie visitando las ruinas de Mosul, de los ´firma la petición’, del like a toda costa en tu primo, tu jefe, tu alcalde, en tu Presidente, del clickbait en general, y Buzzfeed y Breibart en particular, de los memes o de las campañas de desinformación. Y me pregunto, también, si Susan y Walter hubiesen tenido Facebook.

Estas son pues las dudas razonables por las que soy Facebook Negativo.

Aunque, también, es adictivo (neuromarketing, ¿alguien?), existen vínculos demostrados entre su uso y la depresión, los filtros para las fake news todavía están lejos de funcionar, censura mejor los pezones que el hate speech, no se sabe lo que la empresa registra sin tu consentimiento explícito (tu cara, tu búsquedas de explorador, tus movimientos de ratón, tu voz…), la ONU ya ha dicho que su uso en Myanmar está relacionado con la crisis humanitaria de los Rovingya, fenómenos virales como Lady Gaga o el Estado Islámico jamás habrían ocurrido si no llega a ser por Facebook…

Gracias a El Creador. Es una maravilla estar todos conectados. Pero, ¿no es hora de hablar un poquito de regulación? 






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