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domingo, 21 de octubre de 2018

Cronopiando | El Teniente Colombo y Gasco

Un poco de humor negro no esta de sobra para esta jornada dominical, así que les dejamos con este Cronopiando de nuestro amigo Koldo Campos:

El teniente Colombo y Gasco

Koldo Campos Sagaseta

Cuando el teniente Colombo llegó al Palacio Miramar de Donosti el acto ya había concluido pero todavía algunas de las personalidades que se habían dado cita para arropar a Ernesto Gasco en la presentación de su candidatura a la alcaldía de la ciudad, intercambiaban elogios y parabienes. Colombo, discretamente, se acercó al grupo mientras desparramaba por los alrededores el humazo de su maloliente puro y, en cuanto se le hizo un hueco, que fue enseguida, se pasó el puro a la boca y extendió su mano para felicitar al candidato.

-¡Es un placer conocerlo señor Gasco! Mi madre no se pierde ninguno de sus discursos y como está enferma, nada de importancia, quise venir y grabar su presentación y, de paso, aprovechar para saludarle y pedirle un autógrafo. Es para mi madre.
Antes de que Gasco tuviera ocasión de decidirse ya Colombo había puesto en sus manos una vieja pluma y una hoja escrita para que firmara al dorso.

-¿Y ha grabado mi discurso? -preguntó Gasco al teniente- Le he visto llegar ahora.

-Tiene usted razón señor Gasco pero en su sede tuvieron la amabilidad de hacerme una copia de su discurso de presentación y ahora, fíjese, hasta lleva su firma. Mi madre no me lo va a creer cuando se lo cuente. Por cierto, y disculpe que no me he presentado, soy el teniente Colombo. Sé que es usted un hombre muy ocupado pero si tuviera un minuto para hablar un asunto...

Cuando Colombo y el señor Gasco quedaron solos, el candidato preguntó alarmado.

-Espero que no se trate de una infracción de tráfico o un master en entredicho o...

-No, que va, no es nada, solo una pequeña duda que me ha quedado al oír su discurso. Usted ha dicho que quiere una San Sebastián de compras y comercio como Londres…

-Sí, así es, como Londres.

-Y también ha dicho que quiere una San Sebastián de cultura, como París.

-Exactamente. Veo que ha leído bien mi discurso.

-Ahí es que yo quería llegar porque también ha dicho que quiere un proyecto propio para la ciudad…

-Sí, eso he dicho.

-Sí señor Gasco y ese es el problema. Había algo que no me terminaba de encajar y ahora es que lo veo. Donosti podría ser París, podría ser Londres y podría ser Donosti… pero no las tres a la vez.

-¿Y qué piensa hacer? ¿Me va a detener por hacer demagogia?

-No, tranquilo. La demagogia no es delito y, en cualquier caso, el Ministerio del Interior te lo afina. Solo quería confirmarlo. Es que mi madre está muy nerviosa con esta costumbre que les ha entrado a algunos políticos españoles de hacer de España la California de Europa y convertir Donosti en Londres o París mientras encarcelan a los que quieren hacer de Catalunya... Catalunya. Mi madre dice que Donosti solo puede ser Donosti.






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sábado, 20 de octubre de 2018

Egaña | Ahora los Presos Políticos

Ya que entramos en el tema de la mano de Jose Mari Esparza Zabalegi y Joseba Sarrionandia, tras la absurda detención de Karlos Apeztegia y el dictamen médico acerca del infarto sufrido por Kepa del Hoyo cinco días antes de su muerte, les compartimos este texto que Iñaki Egaña ha dado a conocer en su página de Facebook:


Iñaki Egaña

El concepto de preso político pasa por una serie de filtros que hasta hace bien poco se dejaban en el tintero. Amnesty International los considera si son de conciencia. Los soberanistas catalanes encarcelados quedan fuera de esta definición. El Consejo de Europa ha tardado una eternidad en ofrecer su propia descripción, hace cinco años, redactada por Christoph Strässer y dada por válida para sus 47 estados miembros. En aquellos interminables debates, España introdujo el término de que en ninguno de los casos los condenados por delitos de terrorismo fueran considerados presos políticos. No vayan a pensar que el objetivo era evitar el concepto a los terroristas de guante blanco, sino que la mirada estaba puesta en los presos vascos, en particular en los internados por su militancia en ETA.

El debate no tiene recorrido, porque a pesar del no reconocimiento del término "preso político" en la legislación tanto francesa como española, la actividad del Estado frente a esos encarcelados ya les convierte en presos políticos. Al margen que la definición no se la ofrece en este caso el "enemigo", sino que su propia militancia política la acredita. Jamás los estados admitieron la condición, ni siquiera durante el franquismo. Pero cuando la llamada amnistía de 1977, quienes fueron liberados o deportados fueron esos "inexistentes" presos políticos vascos. Los llamados "comunes", a pesar de la movilización de los internos en la asociación que crearon al efecto, COPEL, continuaron presos.

Para mediados de 1962, ETA contabilizaba el encarcelamiento de 28 de sus militantes. La primera condena severa recayó sobre Rafa Albisu, 20 años. Su hijo Mikel fue detenido en 2004 y aún continúa en prisión. Aquellos pioneros de la década de 1960 ya llamaron a la movilización y a la agitación para socializar el encarcelamiento de los suyos. Con el lenguaje de la época, rotundo y con letras contra la metrópoli, en los años en los que la idea colonizadora de Franz Fanon había calado entre los nuestros, la novel organización escribía: "En vosotros se realiza actualmente una trágica verdad inherente a todo pueblo oprimido, sojuzgado: el tributo a la libertad es el sacrificio humano".

Desde aquel primer censo de presos hasta hoy, unas 7.000 vascas y vascos han sido encarcelados por razones políticas. La mayoría por ser militantes de ETA. A la muerte del dictador Franco, 749 hombres y mujeres de origen vasco estaban en prisión por cuestiones políticas. Ahora que parece ser que una gran mayoría luchó contra la dictadura, rescribiendo la historia, no estaría mal recordar que la mayoría de esos presos pertenecían a ETA, en sus dos ramas, mili y polimili. Que después de los centenares de presos de ETA, quienes más internos tenían eran dos organizaciones que hoy ni existen, PORE (Partido Obrero Revolucionario Español) y ORT (Organización Revolucionaria de Trabajadores) y otra reconvertida, ETASexta-LKI. Y otras como LAB, los estudiantes de IASE, FRAP o incluso una engullida por la historia ATML, Asociación de Trabajadores Marxista-Leninista, tenían más presos que el PCE, PNV o el PSOE o los sindicatos CCOO, ELA y UGT.

Desde la Transición hasta las últimas detenciones (Amurrio, Berlín...), la mayoría de los presos han pertenecido a ETA. Hoy son tres centenares los que, casi en su totalidad, pertenecen al colectivo EPPK. Pero en estas décadas, también sufrieron cárcel militantes vascos de otras organizaciones armadas como IK, CAA, Iraultza o pertenecientes a grupos estatales como los GRAPO. También a asociaciones civiles, medios de comunicación o de solidaridad, como Gestoras pro Amnistía, Egin, Egunkaria o Askapena, y grupos políticos como Jarrai, Segi, Ekin, ANV o Herri Batasuna. Incluso muchos solidarios sin catalogar, centenares detenidos y encarcelados bajo el epígrafe general de "kale borroka", activismo contra políticas gubernamentales determinadas (presos, autovía Leizaran, central nuclear Lemoiz...).

A menudo olvidamos que un porcentaje elevado de jóvenes que pelearon contra el servicio militar obligatorio fueron, asimismo, encarcelados. La dureza del conflicto político-militar, "rebajó" la percepción de su perfil carcelario desde el exterior, pero les debemos también un gran reconocimiento. Sin un censo que se aproxime siquiera, las estimaciones estatales señalan que 3.000 insumisos y desertores del Estado pasaron por prisión en algún momento, de los cuales la mitad eran vascos. Es decir, 1.500. A falta de un estudio más detallado, este número, sin duda de presos políticos, habría que añadirse al que he ofrecido anteriormente. Estaríamos en una cifra escalofriante: 8.500 vascos y vascas han estado en prisión, la mayoría por cierto, lejos de sus domicilios, en una estrategia también política, la del alejamiento.

¿Cómo no vamos a expresar nuestro cariño y empatía hacia ese colectivo tan numeroso? El modelo militante de esos miles de compatriotas, algunos de los cuales han alcanzado los 30 años en prisión, lo ha descrito Álvaro García Linera cuando, recientemente, ha realizado una semblanza de la militancia del siglo XX a partir de la Revolución de Octubre: "Clandestinidad, carencias materiales, torturas, encarcelamientos, destierros, desapariciones, mutilaciones y asesinatos, se constituirán en el costo ilimitado que miles y miles de militantes estarán dispuestos a pagar para alcanzarla. Tal será su capacidad de entrega a la causa revolucionaria, que la mayoría de ellos soportará cada una de las estaciones del suplicio aun a sabiendas que, con mucha probabilidad, no serán capaces de disfrutar de su victoria".

La solidaridad con los presos ha sido el movimiento popular por excelencia en Euskal Herria. Con ciertas dosis de nostalgia, ciertos sectores nos recuerdan que el movimiento ciudadano tenía una solidez extraordinaria en la década de 1970, que los grupos ecologistas mostraban su músculo ante cada una de las agresiones contra la tierra, que los vecinales se movilizaban contra la especulación. No rebato esas tesis, aunque sea notorio que el momento álgido de cada militancia personal se convierte, con el tiempo, en el trascendente de la historia.

Sí quiero señalar, sin embargo, al lado, el movimiento solidario con los presos ha tenido una frecuencia sostenida. Las movilizaciones de la primavera de 1977 fueron decisivas para la salida escalonada de los presos, las marchas anuales a la prisión de Herrera fueron hitos de nuestra crónica cercana. En enero de 2014 se realizó la mayor manifestación en la historia de Euskal Herria: 130.000 personas solidarias con los presos. Las siguientes por ese orden, fueron las de 2013 y 2012. Jamás las calles de una población vasca habían acogido protesta de semejante tamaño.

Esa circunstancia nada baldía es la que ha llevado al estado profundo a actuar desde los inicios de la Transición contra la solidaridad con los presos. Miles de manifestantes fueron apaleados en las décadas de 1980 y 1990, centenares incluso hospitalizados. Otros sufrieron los rigores de la guerra sucia. Y en los estertores del siglo, ese estado profundo avanzó en su estrategia: convertir en presos a los que se organizaban por los derechos de los presos, abogados, militantes por la amnistía. Una crónica inacabada a la espera de ese macrojucio que se anuncia.

La solidaridad con las presas y los presos políticos vascos ha sido y es entendida desde múltiples facetas. Políticas, sociales, emotivas, religiosas... Incluso desde Ipar Euskal Herria, con aquella espectacular Declaración de Baiona de 2014 que aglutinaba a todas las fuerzas del arco político, con la excepción del Frente Nacional de Marine le Pen, por cuestiones de normalización política. Todas ellas son válidas en ese intento de vaciar las cárceles. Para seguir escribiendo y protagonizando la historia, ya sin rejas, a la sombra de la luna.






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viernes, 19 de octubre de 2018

Bilbo Feminista

Euskal Herria es vanguardia en muchos movimientos altermunistas y antifascista, también en lo que se refiere a la movilización feminista. Para muestra, les traemos este botón... publicado por Deia:


La capital vizcaina acogerá la próxima semana el XI Encuentro Internacional de la Marcha Mundial de Mujeres

Nekane Lauzirika

Alrededor de 130 mujeres de 42 países participarán en Bilbao en el XI Encuentro Internacional de la Marcha Mundial de las Mujeres que se celebrará en la capital vizcaina la próxima semana. El evento central será el día del pueblo feminista que tendrá lugar el próximo día 27 organizado por Feministon Herria. “Será un día importante para mostrar aunar la fuerza de las mujeres y mostrar alternativas feministas para una sociedad, un mundo más igualitario y, por lo tanto, mejor”.

Ayer por la mañana, en la presentación de los actos, en La Bolsa del Casco Viejo de Bilbao, se dieron cita representantes de sindicatos, universidades y organizaciones de mujeres de toda Euskal Herria, de distinto signo y condición. Con su presencia quisieron mostrar su apoyo a los numerosos eventos que se realizarán a lo largo de toda la semana.

Desde Feministon Herria pusieron de manifiesto que la elección de Bilbao como capital mundial del feminismo surgió en 2016 tras una reunión de mujeres en Mozambique. “La razón que sustentó la propuesta de ser sede del Encuentro Internacional fue, principalmente, la fuerza del movimiento feminista de Euskal Herria y el carácter popular que tiene la marcha mundial aquí, en Euskal Herria, que ha demostrado desde hace años la capacidad de crear alianzas con muchos otros movimientos”.

Bilbao, espacio seguro
Por otro lado, desde la organización de este encuentro aseguraron también “ser conscientes de la persecución que sufren las defensoras de la vida, las lesbianas o las mujeres luchadoras en otros países. Aquí tenemos las condiciones para crear un espacio seguro y eso es lo que haremos”.

El evento central que se celebrará en El Arenal contará con la feria de las alternativas feministas, que reunirá muchos proyectos impulsadas por mujeres que hoy en día están en marcha ya en Euskal Herria. “Son muchas las mujeres que trabajan día a día para cambiar las cosas en diferentes ámbitos de la vida: comunicación, deporte, soberanía alimentaria, conducción, urbanismo, decolonialismo y formación, entre muchas otras”, destacaron las organizadoras.

Bollopop, Pikara Magazine, Emagin, chica de la Cevada, Mujeres del Mundo, Torontile, Txirrindulariak, Fara Bel, Mujeres Tejiendo Redes, Mercado de las especies, Hiria kilktiboa, Safo eskola, Klitto... son algunos de los proyectos que estarán en este evento.

Además de la feria de alternativas, la Euskal Herriko Emakumeon Mundu Martxa organizará un desayuno feminista, una tertulia de mujeres y una mesa redonda titulada La paz desde el feminismo. Asimismo, serán recordadas las seis mujeres asesinadas por violencia machista en Euskal Herria en lo que llevamos de año. “¿Eso es vivir en paz?”, se preguntaron. “Hay muchas preguntas que debemos intentar responder”, dijeron, al tiempo que se refirieron a la comida popular de mujeres y a la manifestación convocada para las 17.30 horas que saldrá desde el Teatro Arriaga, bajo el lema Batu indarrak, urritira goaz! Construyamos soberanías sobre nuestros cuerpos y territorios”.

Por la noche, la organización prepara también diversos conciertos con las actuaciones de grupos como MICE, Sustrainas, Ni yuta ni tuya y Gora Etorri.

Las organizadoras de este acto se mostraron también muy satisfechas por propiciar el encuentro en Bilbao de delegadas de 42 países: Brasil, Catalunya, Cuba, El Salvador, Filipinas, Galicia, Kenia, Kurdistán, Malí, Palestina, Sahara, Somalia o Tanzania, entre otros lugares.

“Las reuniones del encuentro serán cerradas, pero hemos organizado un programa paralelo para toda la semana, donde tendremos mesas redondas, recorridos históricos feministas por la Ría, conciertos, inauguración del mural Koloretxe...”, pero especialmente hicieron hincapié al invitar a la ciudadanía a la inauguración del encuentro, el lunes, a las 18.00 horas, en la sala Koldo Mitxelena del Bizkaia Aretoa de Bilbao. “Invitamos a todo el movimiento feminista a que se junte en El Arenal para acudir en marcha al Bizkaia Aretoa”, pidieron.








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martes, 16 de octubre de 2018

80 Aniversario de la Batalla del Ebro

En la página de EiTB han publicado esta nota acerca del muy merecido homenaje que instituciones catalanas y asociaciones memorialistas vascas han rendido a los gudaris que murieron luchando en defensa del republicanismo vasco, catalán y español.

Aquí la información:


El acto de homenaje se ha desarrollado en la Cota 705 de la Serra de Pandols, en Pinell de Brai.

Representantes institucionales y de asociaciones memorialistas de Euskadi y Cataluña, familiares y amigos han tributado hoy un homenaje en Tarragona a los gudaris y milicianos vascos muertos en la Batalla del Ebro, en el 80 aniversario de su fallecimiento.

El acto de homenaje se ha desarrollado en la Cota 705 de la Serra de Pandols, en Pinell de Brai (Tarragona), según han informado en una nota los responsables de la iniciativa: la Fundación Sabino Arana, Zabalkuntza Kultur Taldea, el Museo Memorial Cinturón de Hierro de Berango, la Agrupación Cinturón de Hierro en Ugao, Euskal Prospekzio, Gerediaga Elkartea y el Instituto de la Memoria Gogora.

Según han recordado, una vez perdida la guerra en Euskadi, el Gobierno del lehendakari Agirre movilizó a numerosos gudaris y milicianos, que continuaron luchando contra los fascistas en Cataluña.

Entre ellos, se encontraban el comandante abertzale Vicente Egia Sagardui y los milicianos vascos del batallón Dragones de las Juventudes Unificadas Socialistas Gerardo Ruiz de la Cuesta, Bernardo Gómez de Segura y Bernardo López Alzega, vecinos de Arrasate.

Los cuatro fallecieron en 1938 en la Batalla del Ebro, en la que es posible que murieran más vascos. No se descarta que en próximas investigaciones aparezcan más nombres.

Con el homenaje a los cuatro citados, los organizadores han querido honrar "a todos los vascos, catalanes o españoles que lucharon y dieron su vida por las libertades en esas tierras" en 1938, según han indicado.

Entre los asistentes al acto, se encontraba el senador nacionalista Jokin Bildarratz, quien ha defendido la importancia de la memoria histórica.

Asimismo, ha asistido el concejal bilbaíno del PNV Koldo Narbaiza, quien ha indicado que a lo largo de la historia "ha habido muchas personas como Vicente Egia, quienes dejando la casa, la familia, el puesto de trabajo, etc, han sufrido guerras, prisión, condenas...".

El edil ha comparado esta situación con la actual en Cataluña, "donde también hoy en día, por unas ideas, hay quien sufre cárcel y exilio", han indicado las mismas fuentes





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viernes, 5 de octubre de 2018

Lecciones Vascas de Paz para México

México se encuentra, desde hace 12 años, sumido en un terrible clima de violencia y terror generado a partir de las aberrantes decisiones tomadas por sus últimos tres presidentes: Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña.

En su insistencia por reprimir a un pueblo en movimiento en contra de sus políticas económicas decididamente neoliberales, los mandatarios mexicanos no titubearon al momento de recurrir a los grupos delictivos del país para controlar y desmovilizar a la población. Las hechuras de un auténtico estado fallido.

Con más de doscientas mil muertes violentas y decenas de miles de víctimas de desaparición forzada, no hay un solo rincón de ese país en el que no existan brotes de la más brutal violencia.

Aguas Blancas, Acteal, El Charco, Tanhuato, Tlatlaya, Iguala, San Fernando, Nochixtlán... son solo algunos de los nombres de las localidades en donde se han llevado a cabo los más brutales actos de terrorismo tanto paramilitar como estatal.

Ese es el panorama que enfrentará su presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, quien desde hace meses ya ha estado delineando su plan para la implementación de un proyecto de justicia transicional que permita mejorar las condiciones de vida de millones de mexicanos. Equivocadamente, López Obrador utilizó el término amnistía para referirse a ese proyecto, lo cual facilitó la labor de sabotaje por parte de integrantes tanto de la clase política como de la clase empresarial, quienes no han dudado en acudir a sus voceros a sueldo en los grandes medios de comunicación para desacreditar la medida humanitaria del líder de Morena, quien incluso ha estado sometido a fuego amigo por parte de sectores de la izquierda sectaria.

No ha importado que estrategias parecidas ya hayan funcionado en Italia, Irlanda del Norte, Colombia y Euskal Herria.

Pues bien, al respecto, les compartimos este análisis dado a conocer en la página ContraLínea:


El análisis de los procesos de pacificación en el mundo podría contribuir a la futura ruta de México para la reconciliación nacional. En el reciente caso de Euskadi, fue ETA la que asumió su propio desarme sin pedir nada a cambio al gobierno español. No obstante, el origen de la lucha permanece intacto: el pueblo vasco aún busca que Euskal Herria sea un Estado soberano e independiente.

Jorge Retana Yarto

Con este análisis iniciamos una serie en la que exploraremos los procesos de pacificación y la posible reconciliación de sociedades y naciones escindidas y confrontadas por la vía armada, en pos de diferentes objetivos estratégicos; un análisis necesariamente sinóptico, en el cual estableceremos los aspectos sustantivos y que dinamizaron la lucha en cuestión y precipitaron algún tipo de desenlace, en donde la derrota para unos y la victoria para otros se volvió parcial, limitada, porque cesó la lucha violenta, armada, mediante un acuerdo concertado o mediante un repliegue unilateral, que resolvió políticamente un enfrentamiento armado, como casi siempre sucede. Al final de nuestra serie, centraremos nuestro análisis en el caso mexicano, en la propuesta hecha para pacificar y reconciliar a nuestro país.
Caso Euskadi

Un poco de historia para comprender mejor la lucha del pueblo vasco. Intentaremos una apretada síntesis no sin antes consignar que, como era de esperarse, existen diversas discrepancias entre historiadores en varios aspectos importantes, desde su origen hasta su inclusión actual en el Estado español, seguiremos por tanto, la narrativa que nos parece más coherente.

Los vascos son el único pueblo de la península ibérica que sobrevivió a dos procesos de conquista: a la más antigua, que en toda esa región fue la indo-europea (2500 años AC), de la cual descienden la mayor parte de los actuales pueblos de Europa; y la romana (siglos III-I AC). Su cultura proviene de la civilización franco-cantábrica, que abarcó aproximadamente un tercio de la región Norte de la península ibérica, y más o menos la mitad del Sur de Francia. El pueblo vasco es, por lo tanto, el que mayor continuidad tiene como tal, desde sus orígenes en Europa. En la historia más reciente es Navarra el territorio de su asiento geográfico, luego llamada por historiadores greco-romanos Vasconia, y a sus habitantes, vascones, de donde deriva la denominación de vascos.

A la caída del Imperio Romano (siglos V-VIII DC), la invasión germana encuentra a los vascones liderando a los demás pueblos vascos en la lucha por la resistencia, episodio del cual emergen como “pueblo unificado” hasta la actualidad. Su territorio nacional pasa entonces de comprender Navarra, la Rioja y el Noroeste de Aragón, a extenderse a amplias zonas de los Pirineos y del Sudeste de Francia. La forma latina de Vasconia se asimiló a Euskal Herria, usada por los vascos para denominar su tierra, y euzkaldunalk, para denominarse a sí mismos y diferenciarse de los demás pueblos.

Durante la expansión del imperio franco-visigótico, una parte de los vascones quedaron bajo su dominio (les llamaban gascones), y otros se mantuvieron independientes, llamados navarros. En este periodo histórico, lo fundamental es la constitución de los vascones como “pueblo unificado”, y su fractura ante la expansión de los imperios, quedando una parte del mismo sometido.

El desarrollo histórico dio un vuelco con la constitución del Reino de Pamplona-Nájera, entre los siglos XI-XIII, pero a su lado se desarrollaba el expansionismo militar castellano que lo superaba, viéndose obligado a pactar su renuncia a los territorios denominados Viscaya (anexado por el rey de Aragón) y La Rioja (que era el territorio más poblado por vascos y capital de su reino). Nájera es anexionada por Castilla, regresando la capital del reino al territorio de Pamplona. Entonces Vizcaya como señorío será posteriormente anexada formalmente al reino de Castilla, y La Rioja, al igual que Nájera, lo serían durante el proceso de unificación de los reinos de Castilla y Aragón, quedando, incorporados como súbditos del mismo (se les llamaba vizcaínos) igual que los demás pueblos no españoles.

Consideramos esta parte histórica esencial para entender a cabalidad la consigna histórica de los patriotas y luchadores sociales del País Vasco en la organización ETA: Euskadi Ta Askatasuna (Patria Vasca y Libertad). No son los únicos protagonistas, pero visto el objeto de estudio nuestro de analizar el proceso de pacificación y conciliación, son los principales, ya que escenificaron, de 1959 a 2018, acciones y enfrentamientos que ocasionaron 829 muertos. El objetivo es conseguir la independencia política para los territorios que considera parte de Euskal Herria: las tres provincias del País Vasco y Navarra en España (Guipúzcoa, Vizcaya y Álava, llamada “Comunidad Autónoma de Euskadi”, con más de 2 millones de habitantes y 7 mil 250 km2 de superficie) y las tres vasco-francesas (Iparralde): Lapurdi, Baja Navarra y Zuberoa (sin organización estatal), constituyó el objetivo nacional de su lucha armada.

El punto fundamental del conflicto político y armado es, entonces, el nacionalismo vasco, la reivindicación de una “Patria Vasca y Libertad”. Se trata de un movimiento separatista del Estado español que reivindicó la independencia desde una ideología de izquierda, socialista y revolucionaria con una visión armada de la lucha por dicha causa. La reivindicación de una izquierda nacionalista, aberztale (como le llaman en España) complicó la situación. Pronto dicha organización se dividió en quienes mantenían la idea de una derrota militar del ejército español por la vía insurreccional, y quienes entendían que sería necesario un proceso negociador con apoyo internacional, además de la presión de un “terrorismo revolucionario”. Unos se llamaron “ETA militar” y los otros “ETA político-militar”. La independencia de Euskadi Herria de España y Francia es buscada sin ser territorios que tuvieran un pasado como Estados. Se trata de Viscaya, Guipúzcoa, Alava y Navarra (en conjunto se les denomina “País Vasco” o “Vascongadas”), los cuales sufrieron un cambio socio-económico y cultural con el proceso de industrialización español, articulándose de manera más compleja a la estructura económica y social del Estado español durante el franquismo, plurinacional, no reconocido como tal. Había también, menos visible, un nacionalismo vasco más conservador, tradicionalista, defensor de “Dios y las Leyes Viejas”, pre-industrial, coexistiendo con una vertiente marxista-leninista. El tema era entonces enormemente complicado. Mucha sangre corrió.

Un aspecto probablemente de los menos evaluados es el costo económico de la guerra de ETA: desarrollar una confrontación armada –no a base de una guerra de posiciones o de batallas territoriales, sino de actos terroristas con alto contenido político, en la mayoría de los casos– tiene un costo bajo para sus actores-ejecutores (explosivos, casas de seguridad, traslados, logística, entrenamiento), pero para el gobierno nacional, en términos de inestabilidad socioeconómica, retracción de inversiones, presupuesto para policías y grupos especiales, destrucción física de infraestructura, etcétera (sin contar las vidas humanas y el costo en legitimidad política) puede ser extremadamente alto. Mikel Buesa, un catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, estimó en 2011 ese costo en 11 mil millones de euros, entre daños materiales, indemnizaciones a víctimas y gastos en seguridad, más los costos indirectos asociados a dicha actividad: éxodo de empresarios vascos, cierre de empresas, pérdida de inversiones: el caso mayor fue el cierre de la Central Nuclear de Lemóniz.

Si se observa desde el ámbito regional, el mismo autor consigna algunos datos relevantes: su impacto indirecto sobre el crecimiento económico resulta devastador. En el caso concreto del País Vasco, el financiamiento anual de las actividades de ETA-Batasuna se limita a una cifra equivalente al 0.05 por ciento del PIB regional; el valor de la pérdida de vidas humanas, las destrucciones físicas y el costo de la seguridad, se eleva cada año hasta el 1.2 por ciento del PIB; y el impacto sobre el crecimiento económico alcanza un promedio del 21.3 por ciento del PIB. Ésta es sin duda la variable más importante por todo lo que trae asociado en desarrollo, empleo, ingresos, nivel de vida, más todo el costo político para el gobierno y el Estado asociado a ello. Su valoración representa un aspecto imprescindible en cualquier análisis serio.
La ruta del conflicto y la pacificación

-En ese contexto, la transición a la democracia en España trajo como consecuencia una solución intermedia, incompleta que en nada satisfizo las expectativas del ala radical independentista (ETA): el Consejo General Vasco fue un órgano preautonómico que existió entre enero de 1978 y abril de 1980, cuando una vez aprobado el Estatuto de Autonomía del País Vasco y, realizadas las elecciones autonómicas, se formó el Primer Gobierno Vasco consignado en la nueva Constitución que estableció “el Estatuto de las Autonomías Nacionales”. En 1979 se firmó “el Estatuto de Guernica”, que fue el Estatuto de Autonomía del País Vasco (Gernikako Estatutua). Del lado del Estado español, la política central fue por décadas la confrontación policial-militar con ETA, mediante grupos especiales de represión anti-terrorismo, particularmente, los “Comandos Anti-Terroristas” que aumentaron la violencia de los enfrentamientos armados y no armados, y crearon una devastación social en el País Vasco, con la violación masiva de los ordenamientos legales y los derechos humanos, lucha en la que participaron diferentes gobiernos franceses en distinto grado. ETA establecía su demanda de diálogo con tregua armada sobre la base de discutir lo que llamaron “Alternativa KAS”, que era el programa político del ala radical del independentismo vasco (no sólo ETA). La política antiterrorista se consideró en España por décadas una “política de Estado” no sujeta a discusiones entre las fuerzas políticas.

El accidentado (como todos) proceso pacificador fue el siguiente:

1. Una serie de treguas armadas de ETA –unas solicitadas por los diferentes gobiernos españoles, otras unilaterales, acompañadas de demandas de diálogo político– empezó a desbrozar el camino, con “puntos álgidos”: tregua unilateral de ETA del 29 de enero 1988, que un mes después produce diálogo con el gobierno de Felipe González; nueva tregua unilateral el enero de 1989, que abre diálogo y concluye sin acuerdos el 29 de junio del mismo año; Otras, en diciembre de 1991, julio de 1992, junio de 1996, septiembre de 1998, mayo de 1999, 21 de enero de 2000. Para el 18 de febrero de 2004 (desde el 30 de mayo de 2003 estaba inactiva la organización), ETA anunció la “suspensión unilateral de todas las acciones en Cataluña ante el impulso de la ola independentista”. No obstante, su actividad con explosivos continuó.
2. ETA flexibilizó su línea de acción en un doble sentido: desarrolló un diálogo político con “el nacionalismo conservador” (en Euzkadi y en Catalunya), y luego aceptó participar en elecciones legislativas con candidatos propios (no con registro propio). Un punto de inflexión se dio con la expresión en el Parlamento de José Luis Rodríguez Zapatero, entonces presidente del gobierno español, de “terminar con ETA mediante un final dialogado” (en mayo de 2005) y, luego, con el envío de una ley al Congreso para ofrecer diálogo a cambio de dejar las armas. En febrero de 2006, el jefe del gobierno anunció que el final de la confrontación armada con ETA podía estar cerca, y el 22 de marzo del mismo año ETA anunció “un alto al fuego permanente”. El 29 de junio se abrió formalmente el diálogo para buscar concluir el conflicto.
3. Con excepción del Partido Popular, prácticamente todo el espectro político e ideológico español y los sindicatos apoyaron el proceso pacificador, dentro y fuera del Congreso, con una convocatoria a ETA para que se integrara al proceso democrático sin violencia. En octubre de 2006, en una votación muy dividida, el Parlamento Europeo apoyó el proceso; en varios casos, con matices de las fuerzas políticas. El proceso también contó con el apoyo de la Iglesia Católica y la Organización de las Naciones Unidas.
4. Representantes de ETA tuvieron reuniones fuera de España (Ginebra y Oslo) entre septiembre y diciembre de 2005, y junio-julio de 2006. Hubo varios pactos políticos desde 1987 en adelante, en los cuales, el proceso pacificador fue ampliando su base de apoyo: Pacto de Madrid en 1987, Pacto de Juria Enea en 1988, Pacto de Navarra en 1988, Pacto de Estella en 1998 para la tregua indefinida, Plan Ardanza en 1998, los Acuerdos de Loyola de 2006. Un aspecto sustantivo dentro del proceso fue el “reconocimiento a las víctimas”: el 8 de octubre de 1999 se aprobó en España la Ley de Solidaridad con las víctimas del terrorismo (para el pago de indemnizaciones), luego llegó el Real Decreto que reforzó dicha ley y sus términos.
5. El Partido Popular atacó el proceso e incluso se alió o creó la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT); ésta protestó en algunas ocasiones mostrando fuerza de masas (como la marcha del 10 de junio de 2006), pero fue incapaz de revertir el proceso. Condenado por todos, el atentado terrorista del 30 de diciembre de ese mismo año en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, casi termina con el proceso. La ETA lo reivindicó tras decir que no era su intención causar víctimas (murieron dos ciudadanos de Ecuador). Ese atentado se atribuyó a un grupo pequeño de disidentes etarras y a éste le siguió una etapa de inestabilidad en el proceso, con brotes espontáneos y reiterados de violencia callejera. Este periodo concluye con la declaración de ETA de suspender el “alto al fuego permanente” (el 5 de junio de 2007). Este punto es muy importante, porque estamos ante una situación inédita en la cual ETA ofrecía en firme la posibilidad del desarme, y todo indicaba que el gobierno popular maniobraba para proseguir la persecución y el exterminio de sus miembros.

Los contactos y diálogos en diferentes escenarios continuaron, y finalmente ETA anuncia el 20 de octubre de 2011 “el cese definitivo de su actividad armada” y su integración al proceso político institucional. Luego vendría el acuerdo del 17 de marzo de 2017. Y un mes después, ETA anunció el acuerdo definitivo, unilateral y sin condiciones, con un acto de entrega de las armas y el anuncio final de disolución de la organización.

En este punto resulta también de relevancia conocer la apreciación de uno de los miembros destacados de ETA, Enekoitz Esnaola, de profesión periodista, quien escribió un libro para recoger los pormenores del proceso final que llevaron al desarme. Ese libro abarca desde la conferencia de paz del 17 de octubre de 2011, a la que le siguió el anuncio del cese definitivo de la violencia de ETA, hasta la ceremonia con la que se selló la entrega de armas y que tuvo lugar el 8 de abril de 2017, en Bayona, en el Suroeste de Francia. También recoge detalles hasta entonces desconocidos, así como entrevistas a los ciudadanos que tuvieron la responsabilidad de llevar a cabo el desarme, políticos y representantes del gobierno vasco, y un portavoz de ETA.

“Éste ha sido el único caso en todo el mundo en el que una organización armada ha estado dispuesta a dar pasos para el desarme sin pedir nada a cambio, y el Estado se ha opuesto”, dice Esnaola. Y es que así lo manifestó el gobierno de Mariano Rajoy (del derechista Partido Popular) en numerosas ocasiones: para marzo de 2017, cuando se conoció la fecha para la entrega del arsenal, el jefe del Ejecutivo lo volvió a recalcar: “ETA ha decidido, así lo ha dicho, desarmarse unilateralmente. Que lo haga, y de paso que se disuelva”.

El manejo que el ministro Rajoy dio al tema y al hecho anunciado significó un trato de “rendición incondicional”. El combate, los golpes a ETA y las capturas fuera del territorio español fueron para muchos gobiernos, o para el mismo gobierno durante varios años, una fuente de popularidad, legitimidad y negociación política con las fuerzas regionales del país vasco, reforzando el conservadurismo español. Aunque también hubo pérdidas importantes, no era fácil soltar la fuente misma.

6. El 2 de mayo de 2018 se dio a conocer una carta de ETA remitida a diversas organizaciones y agentes vascos, fechada el 16 de abril del mismo año, en la que comunicaba su decisión de disolver “completamente todas sus estructuras y daba por terminada su iniciativa política”. En la misiva, manifestaba que daba por terminado su ciclo histórico y que había disuelto completamente todas sus estructuras. La carta precede al acto organizado el 4 de mayo en la ciudad francesa de Cambo, con presencia de representantes de diferentes organizaciones políticas y sociales, así como expertos internacionales, para escenificar el fin de la organización. Unos días antes, ETA había hecho público un comunicado en el que pedía “perdón” a las víctimas. En la carta del 18 de abril, manifestaba que “el conflicto que Euskal Herria mantiene con España y con Francia” sigue abierto y asumía su parte de responsabilidad por no haber sido capaz de llegar a acuerdos, ni entre ETA y el gobierno, ni entre los agentes vascos; a la vez, reconocía el sufrimiento provocado como consecuencia de su lucha. La guerra del gobierno español contra ETA ha sido considerada una etapa de “guerra sucia”. Hablamos de un ciclo de 40 años, desde 1978 hasta 2018.

Realmente, el final de este conflicto es similar a una declinación de la lucha armada ante la imposibilidad completa de extenderla y reforzarla para lograr avances importantes, y forzar por esa vía una derrota del adversario y un reconocimiento triunfante de la causa nacional del País Vasco, que no se logró. Fue el final de un ciclo que declinó progresivamente hasta volverse infecundo, visualizando las perspectivas de avance mucho mayor en la lucha pacífica al seno de las regiones vascas y del propio Estado español. Los etarras no renunciaron a su objetivo independentista; cambiaron radicalmente su estrategia. Puede esperarse en el futuro un replanteamiento de la lucha para lograr el objetivo estratégico, el cual no podemos pensar que se haya declinado. Sólo se pospuso para ir a un nuevo proceso de reorganización de las fuerzas, para preparar un nuevo ciclo de acumulación de energías político-sociales, replanteando la vía para su consecución.

El logro por parte de Cataluña de su independencia habría reposicionado directamente la causa de los vascos; por ello, había que ir con todo en contra de aquella. Y así fue. Pero tampoco consideramos que se haya declinado en forma definitiva el objetivo estratégico en Cataluña: un Estado soberano e independiente.






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miércoles, 3 de octubre de 2018

Puigdemont Agradece a GED

La solidaridad entre los pueblos que aún hoy sufren el brutal colonialismo español ha quedado demostrada una vez más. En Gernika, localidad de especial valor identitario para el pueblo vasco, se ha llevado a cabo un acto en conmemoración del aniversario del referendum en Catalunya.

De eso nos habla esta nota dada a conocer por Noticias de Álava:


Cargos del PNV y Bildu se solidarizan con los presos y el referéndum en un acto de Gure Esku Dago

El expresident Carles Puigdemont estuvo ayer de espíritu presente en el acto organizado por Gure Esku Dago en Gernika para conmemorar el referéndum del 1 de octubre. En un mensaje grabado en vídeo desde Bélgica, agradeció que el pueblo vasco “no ha fallado” al catalán. Este mensaje se escuchó en un acto donde participaron cargos del PNV (los parlamentarios Luke Uribe-Etxebarria y Jon Aiarza), EH Bildu (Maddalen Iriarte) y una delegación de políticos catalanes encabezada por el viceconseller de Presidència Pau Villoria, y donde volvió a ser patente la solidaridad de la mayoría social y política vasca con Catalunya. En el acto se montó un mural gigante con el Guernica de Picasso y se reivindicó el derecho a decidir, así como la puesta en libertad de los presos soberanistas.

En el vídeo exhibido, Puigdemont agradeció el apoyo prestado a Catalunya por el pueblo vasco y aseguró que saben lo que “Euskadi siente por los catalanes”, con quienes siempre podrán contar. Además, como mensaje político, avisó de que Catalunya llevará “hasta sus últimas consecuencias” su derecho a decidir.

En declaraciones a los medios, el parlamentario del PNV Luke Uribe-Etxebarria preguntó al Gobierno español por qué utiliza la “represión” como “respuesta a una cuestión de carácter político”. Recordó que Euskadi y Catalunya son “dos naciones sin estado que reivindican el derecho a decidir”, y pidió al Estado “diálogo, negociación y acuerdo” para que puedan conseguir “sus anhelos”. Además, pidió rehabilitar a los políticos soberanistas encarcelados. El alcalde de Gernika, José María Gorroño, por su parte, puntualizó a Madrid que “ser independentista no es sinónimo de delincuencia”, mientras que Maddalen Iriarte resaltó el “abrazo y solidaridad” de EH Bildu con los catalanes presos o en el exilio.

El portavoz de Gure Esku Dago, Angel Oiarbide, asimismo, defendió que la “represión, cárcel y el exilio” con los que el Gobierno español “respondió” al referéndum catalán del 1 de octubre no son “el camino para parar las ansias de libertad de un pueblo”.






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El Patriarca de los Goytisolo

Con respecto a los aportes de Euskal Herria a la literatura universal les traemos este reportaje dado a conocer por Deia al que bien podríamos aplicar la etiqueta Kurlansy Arzalluz:


Las raíces familiares de los escritores catalanes Juan, José Agustín y Luis Goytisolo se sitúan en Euskal Herria. Su bisabuelo, Agustín Goytisolo Lezarzaburu, nació en Lekeitio en 1811 (falleció en Barcelona en 1886) y emigró a Cuba, donde hizo fortuna

Martín Rodrigo y Alharilla

Pocos casos debe haber en la historia de la literatura, tal vez ninguno, como el de los escritores catalanes Juan, José Agustín y Luis Goytisolo Gay, tres hermanos dedicados por igual a la creación literaria, cuyas obras destacan por su innegable calidad. No resulta tan conocido, sin embargo, que el origen familiar de los tres hermanos escritores arranca del País Vasco. En concreto, de la vizcaina villa de Lekeitio, localidad donde nació su bisabuelo Agustín Goytisolo Lezarzaburu, en julio de 1811.

Agustín Goytisolo fue el quinto de los once hijos nacidos del vientre de Magdalena Lezarzaburu, una mujer fuerte, capaz de sacar adelante a todos sus hijos pese a la muerte o deserción de los tres hombres con los que los había engendrado. El joven Agustín Goytisolo nació y se crió, pues, en un hogar extenso y sin demasiadas alegrías económicas, aprendiendo pronto el oficio de carpintero. Su padrastro fue el guipuzcoano Francisco Arruebarrena, a quien podemos identificar como un indiano: nacido en Astigarreta, Arruebarrena había vivido unos años en La Habana, donde había ejercido su oficio de chocolatero, antes de regresar a la península. Como él, muchos otros naturales o vecinos de Lekeitio habían intentado hacer las Américas y algunos incluso lo habían conseguido, retornando como ricos indianos.

Ese fue el caso, por ejemplo, de José Ventura de Aguirre Solarte (quien se había enriquecido en Perú antes de domiciliarse, en 1823, en Londres para abrir la casa de banca Aguirre Solarte y Murrieta) y de José Javier de Uribarren (enriquecido en México y retornado a Europa, en 1825, para crear la casa de comercio y banca Aguirrebengoa Fils et Uribarren, con oficinas en Burdeos y en París). También fue el caso de Pedro Nicolás de Chopitea, natural de la vecina Mendexa y enriquecido en Santiago de Chile, adonde había llegado a ejercer como alcalde realista, en plenas guerras de independencia, antes de regresar a España y avecindarse en Barcelona.

Siguiendo, así, el ejemplo de sus convecinos lekeitiarras y el de su propio padrastro, el joven carpintero Agustín Goytisolo Lezarzaburu emigró a América, en 1833. Lo hizo, en su caso a Trinidad (en la isla de Cuba). De allí pronto pasó a Cienfuegos, una localidad que se había fundado poco antes, en 1819, y que estaba conociendo una etapa de crecimiento demográfico y económico, en tanto que ciudad capital y portuaria de una región que estaba siendo rápida e intensamente colonizada por la caña de azúcar.

Matrimonios entre vascos 

En sus primeros once años en Cuba, el propio Goytisolo pudo acumular el capital suficiente que le permitió dar el salto al mundo del azúcar. Así, en enero de 1844 compró su primer ingenio (o plantación de caña), al que llamó Simpatía. Aquella compra la hizo en sociedad con el guipuzcoano Antonio Arce (natural de Usurbil y antepasado, por cierto, del poeta Joxean Artze), quien acabaría convirtiéndose en su cuñado.

Un mes después, Goytisolo se casó en Cienfuegos con Estanisláa Digat Irarramendi, hija del vasco-francés Antonio Digat y de la vasco-española Paula Irarramendi. Los dos hermanos de Estanisláa, Juan y Telesfora Digat, se acabarían casando, también en Cienfuegos, con dos individuos nacidos en Euskal Herria: con Fermina Echeverría (natural de Aranaz, Navarra) y con Salvador Harguindéguy (natural de Iholdy, en Iparralde). Los susodichos enlaces ofrecen una buena muestra de cómo las relaciones de paisanazgo entre vascos se reproducían en tierras americanas. En este caso, en Cienfuegos.

El matrimonio Goytisolo-Digat tuvo siete hijos (dos varones y cinco féminas), nacidos todos en Cuba. Y mientras en la feraz Antilla crecían aquellos siete hijos, Agustín Goytisolo desarrollaba desde Cienfuegos una intensa actividad empresarial, vinculada en buena medida al mundo de la caña de azúcar y desarrollada merced a la explotación del trabajo de sus esclavos, que se contaron por centenares.

Tras aquel primer ingenio, nombrado Simpatía, acabó comprando o fomentando otras tres plantaciones más de caña (llamadas Lequeitio, San Agustín y Lola) y con sus capitales contribuyó a fundar la sociedad mercantil Solozábal Campo y Cía. (dedicada a la exportación de los derivados de la caña) así como la Empresa de Vapores por la Costa del Sur de Cuba. Desde Cienfuegos, Goytisolo invirtió también parte de sus caudales en la creación de la firma Sola Brothers (de Nueva York), cuyos socios eran dos hijos de Fermín de Sola Nanclares, natural de Mondragón y vecino también de Cienfuegos. Es más, las ganancias obtenidas en Cuba merced a su actividad como empresario, las quiso depositar Goytisolo también fuera de la isla, en forma de depósito en casas de banca de Filadelfia, Londres y París.

Quiero señalar, por otro lado, que el hacendado Goytisolo tuvo también relaciones con los líderes más destacados de la comunidad vasca de Cuba; especialmente con el portugalujo Manuel Calvo y con el alavés Julián Zulueta, a quien solicitó, sin éxito, que le permitiese participar en su negocio de importación de culíes chinos a la isla.

No contento con su actividad como hombre de negocios, Agustín Goytisolo acumuló además varios cargos políticos en la mayor de las Antillas, llegando a ser alcalde de Cienfuegos en 1869, es decir, a los pocos meses del estallido de la primera guerra de independencia de la isla. Y es que el hacendado lekeitiarra se situó decididamente en el lado españolista (como también hicieran, por otro lado, Zulueta o Calvo). Fue entonces, en 1870 y en plena guerra de los Diez Años, cuando Agustín Goytisolo Lezarzaburu abandonó Cuba para instalarse en la península.

No eligió instalarse en su localidad natal sino Barcelona, donde se avecindó con su mujer y con la mayoría de sus hijos. Fue en la capital catalana donde el rico lekeitiarra empezó a invertir buena parte de los caudales que había acumulado en América. No en vano, en sus cartas remitidas desde la capital catalana a Cienfuegos insistía en la frase: “Quiero más uno aquí [en Barcelona] que diez allí [en Cuba]”. La conducta inversora de Goytisolo en Cataluña merece ser caracterizada, eso sí, como rentista: se dedicó a comprar solares urbanizables, en su mayoría en el nuevo Ensanche de la capital catalana, para levantar después diversos edificios.

Pronto la familia al completo pasó a vivir en un moderno inmueble construido a sus expensas en pleno centro de la ciudad (en la actual plaza de Cataluña y en un terreno ganado a las antiguas murallas) mientras a la vez financiaban la construcción de otros ocho edificios (repartidos entre las calles Pelayo, Gravina y el señorial Paseo de Gracia). El deseo del patriarca familiar fue poder legar, a su muerte, un inmueble de varias alturas a cada uno de sus siete hijos, algo que consiguió efectivamente, llegando a convertirse (a principios de los años 1880) en el principal propietario privado de inmuebles en el Ensanche de Barcelona.

‘De donde le va bien’ 

No parece que Agustín Goytisolo mostrase un interés especial por sus raíces, que se hundían en aquel País Vasco del que había emigrado con 21 años, en el invierno de 1833. A sus hijos les quiso dejar claro una idea: “el hombre no debe ser sino de donde le va bien” y el lekeitiarra parece haberse sentido bien tanto en Cienfuegos, primero, como en Barcelona, después. Tal vez su desapego respecto a Lekeitio tuvo que ver con su condición de hijo natural, como apuntó en su día su bisnieto, el escritor Juan Goytisolo Gay. No consta, de hecho, que hiciese ningún viaje a su tierra natal, una vez hubo regresado de Cuba. Consta, eso sí, que era suscriptor de La Unión Vasco-Navarra, un periódico de Bilbao de orientación fuerista. Sus hijos e hijas se casaron en Cataluña, de manera que su descendencia acabó siendo mayoritariamente catalana. Su hijo Antonio Goytisolo Digat (abuelo paterno de los escritores) se casó, por ejemplo, en Barcelona con Catalina Taltavull Victory, hija de un hacendado de Cienfuegos de origen menorquín mientras que su hija Luisa hizo lo propio con Juan Ferrer-Vidal Soler (hermano del cofundador y primer presidente de La Caixa); su otra hija Josefa se casó, a su vez, con Leopoldo Gil Llopart (sobrino de Pablo Gil Serra, cuya fortuna hizo posible la construcción del barcelonés Hospital de San Pablo) y la mayor de sus hijas, Fermina Goytisolo Digat, se acabó casando en segundas nupcias con José Oriol de Sentmenat y Despujol (de la muy noble, muy antigua y muy catalana casa de los marqueses de Sentmenat).

Son buenas muestras de la inserción de los Goytisolo en el seno de las buenas familias de Barcelona. Valga señalar, a modo de curiosidad y de conclusión, que la nieta mayor de Agustín Goytisolo Lezarzaburu, María Plana Goytisolo, acabaría siendo íntima amiga del pintor valenciano Joaquín Sorolla, quien le pintó, al menos, un precioso retrato en 1906, veinte años después de la muerte del patriarca.






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martes, 2 de octubre de 2018

Hegoalde y el 1-O Catalán

Independentistak ha llevado a cabo la acción dislocada en solidaridad con Catalunya, recordando así el primer aniversario del histórico referéndum del 1° de octubre de 2017, de ello nos hace este recuento EiTB:


La red Independentistak aboga por "abrir un proceso soberanista en Euskal Herria, unir fuerzas con Cataluña y hacer una estrategia común ante la represión y el autoritarismo del Estado".

Cientos de personas han participado esta tarde en concentraciones que han tenido lugar en las capitales vascas en apoyo a la República catalana y para exigir la libertad de los "presos políticos y los exiliados", en respuesta a la convocatoria de la red vasca Independentistak.

En Bilbao, unas 200 personas se han congregado en la plaza del Arriaga tras una pancarta con la inscripción "Independentzia", ante la cual los organizadores han colocado una urna del modelo utilizado en Cataluña el 1-O sobre una estelada y una ikurriña.

En un texto leído en euskera, catalán y castellano, los portavoces del acto han puesto de manifiesto que hace un año se dio "un salto importante en el proceso independentista" de Cataluña, con un referéndum con el que el pueblo catalán "hizo frente a la salvaje represión el Estado español y expresó su voluntad mediante un enorme ejercicio de democracia". Ante ello, han añadido, "el ultranacionalismo español ha reaccionado con toda su crudeza ante el proceso soberanista catalán".

Algunos de los asistentes al acto en Bilbao portaban ikurriñas, banderas independentistas catalanas y pañuelos amarillos. En otra pancarta se pedía la salida a la calle de los políticos presos: "Presos politics kalera".

En San Sebastián, unas 150 personas se han reunido en la escalinata de acceso a la catedral del Buen Pastor, ante la que han situado una mesa sobre la que han desplegado una bandera estelada y una ikurriña y han colocado una urna tras lo que se han situado los congregados a los sones de "Els segadors".

Los reunidos con motivo del primer aniversario de los hechos del 1 de octubre han desplegado una gran pancarta con los lemas: "Catalunya/Euskal Herria. Independentzia" y la frase en catalán "Dos pueblos un solo camino". Otros de los participantes, muchos de los cuales han ondeado ikurriñas y banderas catalanas independentistas, portaban carteles con los eslóganes: "Hagamos la república catalana", "Presos políticos a casa" e "Independencia".

En un momento de la concentración, Txutxi Ariznabarreta, portavoz de la red Independetistak, promotora del acto, ha asegurado que "la mejor manera de ayudar" a Cataluña pasa por que los vascos se "ayuden" a sí mismos "en la propia Euskal Herria" porque se juegan "tanto como el pueblo catalán".

"Pensamos -ha añadido- que es hora de abrir un proceso también en Euskal Herria, unir fuerzas con Cataluña y plantear una estrategia común ante el Estado tan represor y autoritario y empezar a caminar en la línea de la independencia de los dos pueblos".

Por su parte, la representante de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) Euskal Herria, Bego Olaizola, ha asegurado que el 1 de octubre de 2017 supuso "una gran victoria democrática del pueblo" catalán "ante un Estado que no deja otras salidas", al tiempo que ha exigido al Gobierno catalán que "implemente el mandato" de aquella jornada que "fue ratificado por las elecciones del 21 de diciembre, hechas en penosas circunstancias de miedo y de terror".

En Vitoria y Pamplona también se han llevado a cabo concentraciones donde se han reunido cientos de personas en defensa de la Republica catalana y para reclamar la libertad de los presos políticos y los exiliados catalanes.






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domingo, 9 de septiembre de 2018

El Acercamiento de los 7 de Altsasu

Por medio de las página de Noticias de Navarra traemos a ustedes esta actualización con respecto al Caso Altsasu:


Los padres y madres consideran el traslado un gesto positivo, aunque insuficiente

Mikel Urabaien Otamendi

Los padres y madres de los acusados del caso Altsasu expresaron ayer al mediodía en Pamplona su alegría por los acercamientos de sus hijos, aunque subrayaron que este hecho no implica su libertad. Iñaki Abad, Oihan Arnaz y Jokin Unamuno, los tres últimos presos víctimas de la dispersión entre los siete encarcelados fueron trasladados a las prisiones de Pamplona y Zaballa (Gasteiz).

Estos acercamientos se suman a los de Jon Ander Cob y Julen Goikoetxe, a finales de agosto; y Aratz Urrizola y Adur Ramírez de Alda, el pasado viernes, y dan por finalizado el proceso escalonado de traslados de los siete jóvenes a las prisiones más cercanas a sus familias. Un gesto que, según explicó Altsasu Gurasoak, la asociación de madres y padres de los acusados, no es más que la puesta en práctica de un derecho de la Ley General Penitenciaria (LGP), que debe garantizar que los presos, “siempre que sea posible, deben estar en cárceles cercanas a su lugar de nacimiento”.

“Nos alegra decir que ya están todos en Euskal Herria, pero tenemos muy claro que lo que tendríamos que decir es que están en la calle, libres”, expresaron Bel Pozueta y Miren Olea en el comunicado que leyeron ante los medios de comunicación. No quisieron olvidarse de “otras familias de Euskal Herria” que “también están cumpliendo” con el “castigo añadido” de la “realidad dolorosa, peligrosa y sangrante” de la dispersión desde hace muchos años. Además de mostrar su apoyo a otras familias que sufren la dispersión, las portavoces agradecieron “la solidaridad recibida a lo largo de la geografía de Euskal Herria, Cataluña y pueblos de la península”, que les recuerda que no están solas.

La plataforma de padres y madres de los acusados aseguró que ese apoyo es fundamental para dar el siguiente paso: “De aquí en adelante nuestras energías y empeño van a ir dirigidas a conseguir la libertad de nuestros hijos”, aseguraron las miembros de Altsasu Gurasoak. No obstante, lamentaron el “castigo añadido” que, una vez terminada la dispersión, sigue lastrándoles en su lucha contra una justicia que tacharon de “arbitraria”: “La aplicación de la prisión preventiva en nuestro caso es, una vez más, la utilización torticera de una medida cautelar como castigo añadido”, manifestaron.

A la espera de Jokin Unamuno

Uno de los tres últimos trasladados, Jokin Unamuno, fue enviado a la cárcel vitoriana de Zaballa, a pesar de que había solicitado el traslado a Iruñea. Las Instituciones Penitenciarias se excusaron aludiendo a un “error administrativo o confusión”. Por su parte, Altsasu Gurasoak denuncia que solo conocieron el traslado porque Unamuno, que desconfiaba de que las Instituciones Penitenciarias comunicasen la noticia a la familia, le informó del traslado a su compañero de celda. Este, a su vez, hizo llegar la noticia a los padres. La asociación calificó este episodio de “surrealista”, al mismo tiempo que Pozueta enmarcó el hecho en la “tónica general”. Este incidente se une a la denuncia que hizo Miren Olea, madre de Iñaki Abad, sobre la arbitrariedad institucional con la que se les ha denegado el derecho de visitar a su hijo durante tres semanas con el pretexto del traslado.

Para contrarrestar lo que ven como una “justicia injusta” y una “desproporción en mayúsculas”, Altsasu Gurasoak apeló a la fuerza de la sociedad, recordó que están a la espera de la sentencia y aseguró que los padres y madres no descartan “una nueva gran movilización” con la esperanza de que, finalmente, “los jueces escuchen a la sociedad”.






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miércoles, 5 de septiembre de 2018

La Causa Justa de Quim Torra

Ya que estamos en temas catalanes, de las cuitas generadas por la demanda en contra del inquisidor Pablo Llarena pasamos a esto que ha delineado el president en funciones Quim Torra y que llega a nosotros por conducto de Gara:


Torra inauguró ayer de forma oficial un curso político catalán que marcha a velocidad de crucero desde el aniversario de los atentados del 17A. En una conferencia solemne fijó la sentencia del 1-O como el momento para recuperar el pulso independentista, si bien no concretó sus propuestas para un tiempo de espera que puede prolongarse meses.

Beñat Zaldua

Un concepto y un momento resumen el plan desgranado ayer por el president de la Generalitat, Quim Torra, en la conferencia ofrecida para abrir el curso político en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC). El concepto es «la causa justa de la independencia», que más allá del eslogan, apela a una de las teorías de la secesión reconocidas internacionalmente. Concretamente, aquella que justifica la independencia por las vulneraciones de derechos sufridas por un pueblo. Y el momento es el día en que se conozca la sentencia del juicio contra el independentismo en el Tribunal Supremo. Es decir, Torra considera que una sentencia condenatoria crearía un «momentum» –como el que existió en octubre de 2017– que podría ser aprovechado para volver a intentar una declaración de independencia ante la evidencia de una sentencia con penas de cárcel a líderes cuyo único delito fue poner urnas.

Más allá de este marco general, las concreciones ayer fueron mínimas. Para ser honestos, tampoco se esperaban. Torra es, al menos de momento, un president circunstancial al que la CUP le exige que acelere en la implantación de la República y al que su socio en el Govern, ERC, pide calma para ensanchar la base soberanista; mientras la ANC organiza, al margen de los partidos, unas primarias de cara a las municipales de mayo del año que viene. Pedir a Torra que resuelva de la noche a la mañana la incierta fotografía que ofrece el independentismo a día de hoy es un imposible. Ayer puso encima de la mesa un marco sobre el que trabajar y un plan sobre el que debatir, aunque sea para rebatirlo de cabo a rabo. Prender el debate sobre la hoja de ruta independentista ya sería mucho.

En la propuesta de Torra, al día de la sentencia –una de las debilidades del planteamiento es, precisamente, que deja el calendario en manos del Estado–, el independentismo debería llegar con un alto grado de movilización, para lo cual propuso articular desde ayer mismo una «marcha por los derechos civiles, sociales y nacionales». No concretó en absoluto, sin embargo, de qué clase de marcha estaba hablando.

El discurso de cerca de una hora, marcado por la retórica barroca de Torra, dejó entrever así que el president sabe a dónde quiere llegar –«necesitamos un nuevo momento, un nuevo 1-O»–, pero no tiene tan claro el camino a seguir. Insistió en hacerlo «tanto con los del 1-O como con los del 3-O», en referencia a los independentistas que votaron en la primera fecha y a todos los ciudadanos, secesionistas o no, que se movilizaron en la segunda tras las cargas de la Policía española y la Guardia Civil durante el referéndum.

En este sentido, subrayó que el 80% de la población catalana está a favor de un referéndum de independencia vinculante, en contra de la represión política y en contra de la autoridad de la monarquía, un triple consenso que el president consideró «irreversible». Buscando ampliar los consensos también a favor de la independencia, y en el capítulo de las propuestas sin concretar, habló de la puesta en marcha de un «foro cívico, social y constituyente». Por contra, sí que se comprometió de forma explícita con la recuperación de las 14 leyes catalanas aprobadas por el Parlament y suspendidas por el Tribunal Constitucional. Fue probablemente la única propuesta concreta explicitada por Torra –que pidió retomar la iniciativa– para la legislatura actual.

Oferta de negociación

Tras la mención al Consell de la República que Carles Puigdemont pondrá en marcha en Bruselas, así cómo a la oportunidad que el juicio al independentismo supone a la hora de internacionalizar la causa catalana –«no huyeron de la justicia, sino que tuvieron que huir para ir a buscarla»–, Torra se refirió también a la propuesta verbalizada el lunes por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, para celebrar un referéndum sobre un nuevo estatuto de autonomía.

El president aplaudió la propuesta, pues consideró que «reconoce la crisis abierta con la sentencia del Estatut y acepta que la solución tiene que venir por la vía democrática», pero recordó con franqueza: «Señor Sánchez, el debate en la sociedad catalana no es sobre un estatuto de autonomía». De ahí pasó a la defensa «del diálogo y, sobre todo, de la negociación», aseverando que siempre mantendrán «la mano extendida», pero recordando que el mandato para la independencia, el del 1-O, ya lo tienen –el relato no ha cambiado de puertas a fuera pese al complejo año transcurrido–. «Solo un referéndum acordado y vinculante puede renovar dicho mandato», consideró. En el TNC, Torra no se refirió a la oferta de la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, a acudir a Madrid a presentar su propuesta. Una invitación que fue denegada hace un año al president Puigdemont y a la que, antes de la conferencia, Torra se abrió sin mayores concreciones.

Primeras reacciones

El Gobierno español apenas tardó unos minutos en reaccionar. Lo hizo a través de su portavoz, Isabel Celáa, que replicó a Torra que la Moncloa dialogará sobre el autogobierno, pero nunca sobre la autodeterminación. Celáa subrayó que «las sentencias de los jueces hay que aceptarlas» y volvió a tratar de enmarcar el conflicto en el ámbito interno catalán, pidiendo a la Generalitat que «abra un diálogo entre todos los catalanes y catalanas», el mismo día en que la Fiscalía pidió dos años y medio de cárcel para once activistas de los CDR que en febrero del año pasado hicieron una sentada ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC).

A la derecha, Ciudadanos y PP se apresuraron también en mantener su competencia, con el presidente del PSOE como blanco. El líder naranja, Albert Rivera, instó a Sánchez a romper con los separatistas y aplicar «el 155 antes de que sea tarde», añadiendo que «defender la igualdad y la unión de todos los españoles no es una opción, es su obligación». Casado, por su parte, ignoró ayer a Torra y se limitó a afear a Sánchez que ofrezca a Catalunya un nuevo Estatut.






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Cuestión de Rabos Españolísimos

Resulta que un error en una traducción acompañado de una confusión producida por el envio de un par de correos electrónicos ha generado en Madrid la percepción de que el inquisidor Pablo Llarena ya no tiene de que preocuparse por demanda en su contra presentada por el represaliado político catalán Carles Puigdemont ante los órganos de justicia belga.

Pues bien, en El Nacional han tenido a bien publicar este texto que va a causar preocupación en más de un togado español y mucho español

Lo mejor de todo es que al final de cuentas la revuelta catalana está terminando por exhibir la podredumbre del régimen borbónico franquista hasta en los lugares más insospechados, lo que no podemos mas que agradecer desde Euskal Herria

Tomen pues sus palomitas y disfruten:


Elisa Beni

No soy más cinéfila de lo que somos todos cuando apreciamos una película inteligente o agradecemos pasar un buen rato. Eso no evita que mi archivo mental me ponga título instintivamente a la realidad en muchas ocasiones. Estos últimos días he pensado muchas veces en Dustin Hoffman y Robert De Niro. Muchas. No sé si recordarán aquella cinta nominada a los Oscar en la que un avispado asesor presidencial norteamericano, interpretado por De Niro, intentaba ocultar un escándalo sexual del presidente surgido unas semanas antes de las elecciones y para ello contrataba a un surrealista productor de Hollywood, el gran Hoffman, que le ayudaba a montar una inexistente guerra con la recóndita Albania, con héroe americano incluido, para desviar la atención. En España se estrenó como La cortina de humo, pero su título original era Wag the Dog. ¿No la han visto? Se la recomiendo, aunque en los tiempos que corren quizá no les haga falta ni ir a las salas de cine. “¿Por qué el perro mueve la cola? Porque es más listo que su cola. Si la cola fuera más lista, la cola movería al perro”, es una de las frases que inmortalizó la cinta.

Cuando la cola intenta mover al perro, pasan cosas de todo tipo. La tormenta perfecta de la traducción pretendidamente falsificada que desactivaba la demanda belga contra el juez Llarena y que pretende inhabilitar y hasta condenar a los abogados que han diseñado e implementado su defensa, era desde un principio un movimiento convulsivo de la cola. Ayer se constató en Bruselas lo que ya habían repetido los abogados belgas y españoles una y otra vez: el error material se subsanaría y aquí paz y después gloria. Ni la demanda se venía abajo por ello ni ello tendría mayor consecuencia en un procedimiento que, tenga éxito o no, no se basa en un condicional o una afirmación sino en el hecho de si el magistrado instructor asumió con sus palabras privadas dichas en un ámbito privado que la tesis de las defensas no puede ser cierta. Un planteamiento estratégico que siempre ha pretendido hacer sentir a los que se creen intocables que quizá no lo sean tanto como piensan. Y así exactamente se lo han tomado.

Créanme que cuando el sábado pasado hablé con Maître Marchand, mi nivel de francés me permitió interpretar en su tono de voz hasta qué punto le parecía enloquecida la polémica por la que le preguntaba. Él me aseguró que tal error al traducir del español a Llarena se había cometido en su despacho y que solo era consecuencia de las mecánicas que se establecen cuando se trabaja en equipo con el mismo documento. Lo cierto es que,a pesar de considerarlo totalmente innecesario, los abogados han realizado un autochequeo de sus mecánicas de trabajo y han encontrado la causa del error. Según me refieren, hubo esa traducción y luego un texto mejor traducido que se envió por correo electrónico al abogado que estaba montando el documento final para que sustituyera uno por otro. Todos estos correos existen y documentan la fecha y la hora en la que se producen. Finalmente, al destinatario se le pasa hacer ese cambio en el documento final o bien el documento que se considera final y se envía a traducir es uno anterior a ese cambio. Poco va a importar. La cola ha iniciado su convulsión y no es fácil que pare ahora. Una de las cuestiones que más me indignan de todo este asunto es que está dejando al descubierto cómo no importa hacer rechinar los mecanismos del sistema jurídico e institucional español con un único objetivo final. El fin justifica los medios sin importar si eso gripa el estado de derecho. No es la primera vez que sucede pero la cuestión catalana lo está elevando a su máxima potencia. Van a por ellos y ello incluye ir a por aquellos que los defienden con todos los medios a su alcance en uso del legítimo derecho de defensa. Sin ningún pudor.

La demanda risible, la que era meramente instrumental para una recusación, la que fue motivo de chanza, llevó finalmente al juez Llarena a hacer un uso espurio de la institución del amparo para cubrirse las espaldas y, sobre todo, los bolsillos. Al presidente del CGPJ, no se le cayeron los anillos a la hora de concedérselo fuera de plazo. Cuando el ministerio estudió el caso y estimó, acertadamente, que solo si era la jurisdicción española la puesta bajo la lupa extranjera y no un acto privado del juez tendría sentido utilizar dinero público, fueron las fuerzas de la brigada judicial las que movilizaron y buscaron un cambio político del Gobierno. Fue Cándido Conde-Pumpido, magistrado del Tribunal Constitucional, el que movilizó a Borrell y consiguió el cambio de relato gubernamental. Poco importó que él mismo esté abocado a estudiar los recursos de los procesados si estos se producen.

Tras eso llegó la batalla de la traducción, la denuncia ante el Colegio de Abogados de Madrid por parte de un surrealista eurodiputado tránsfuga y, lo que es más alucinante, el pronunciamiento inédito del decano de los abogados madrileños para, él solito porque él lo vale y sin el respaldo de su Junta, “amparar” a un juez y, puesto en primer tiempo de saludo, mostrarse fiel a la consigna mayoritaria. Prietas las filas. Lo malo es que su tarea es amparar a los abogados y es el letrado Gonzalo Boye el que se lo ha pedido tras haber recibido amenazas y descalificaciones por motivo de quiénes son sus clientes y la defensa que les proporciona. No queda ahí la cosa. Acaba de saberse que un llamado Movimiento 24DOS se querellará contra la juez belga, los demandantes y Gonzalo Boye por los supuestos delitos de prevaricación, usurpación de funciones y presentación de traducción falsa. Es cosa notable que tal anuncio lo haya hecho el abogado Nicolás González-Cuéllar, el amigo entrañable de Manuel Marchena, presidente de la Sala 2 del Tribunal Supremo y encargado hasta ahora —veremos qué pasa con la recusación, pero me lo imagino— de presidir el juicio.

Las cuadernas madrileñas crujen. No están usando a los titulares sino al ejército de colaboradores en la sombra. Van a por ellos. La cola quiere mover al perro y no sé si se dan cuenta de que, entrando en esta dinámica, dinamitan todos sus argumentos contra la ilicitud de la defensa emprendida por Puigdemont y los exconsellers. Tampoco les importa la lógica porque ya han tocado a rebato y han llamado a los reservistas. Ahora se trata de ver quién es verdaderamente más listo.






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